Este es un humilde espacio donde los cristianos pueden compartir cosas de interés común. Ya sean pensamientos, experiencias, material, o lo que se les ocurra. La unica intención es compartir y que todo sea de bendición.
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"Dios es soberano"
¿Quién ordena los asuntos en la tierra hoy día, Dios o el Diablo?
Se admite generalmente que Dios reina supremo en los cielos; pero se niega casi universalmente que lo haga en este mundo. Los hombres, en sus filosofías y teorías, tratan cada vez más de relegar a Dios a segundo plano.
Pero ¿quién está dirigiendo los asuntos de la tierra en la actualidad? ¿Dios o el Diablo?
Traten de observar el mundo de manera seria y total. El pecado se comete descaradamente, abunda la ilegalidad; los malos hombres y los engañadores van de mal en peor (2 Timoteo 3:13)
Los corazones de los hombres están “secándose a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra (Lucas 21:26)
Cristo es aún “despreciado y desechado entre los hombres” muy pocos son los que proclaman y engrandecen a Cristo.
A la luz de la Escritura nos vemos obligados a creer que los “muchos” están en el camino espacioso que lleva a la perdición, y que “pocos” son los que están en el camino angosto que lleva a la vida.
¿Y que decir de Dios? ¿Mira y oye? ¿Es impotente e indiferente?
¿Quién gobierna entonces las cosas de la tierra actualmente?¿Dios o el Diablo?
¿No es cierto que todo parece indicar que el Diablo tiene mucho más que ver con los negocios de la tierra que Dios? ¡Ah! Todo depende si andamos por fe o por vista.
¿Están basados tus pensamientos sobre este mundo y la relación de Dios con el mismo, en lo que ves?
Es triste que andemos tan poco por fe. Pero ¿qué significa andar por fe? Significa que nuestros pensamientos son formados, nuestras acciones reguladas, y nuestras vidas moldeadas por las Sagradas Escrituras,
pues “la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios”
(Romanos 10:17).
Es en la palabra de Dios, y solo en ella, que podemos aprender cuál es la relación de Dios con este mundo.
¿Quién está dirigiendo los asuntos de la tierra? ¿Dios o el Diablo? ¿Qué dice la palabra de Dios?.
Si creemos en sus declaraciones claras y positivas no hay lugar para la duda. Afirman una y otra vez que Dios se sienta en el trono del universo; que el cetro está en sus manos; que Él lo dirige todo “según el consejo de su voluntad”
Es preciso que desde todos los púlpitos se predique a gran voz que Dios vive y que ve y reina. Está escrito: “el pueblo que conoce a su Dios, se esforzará y hará” (Daniel 11:32).
Aunque el mundo esté absorto por el terror, la palabra para el creyente es “NO TEMAS”..
Todas las cosas están sujetas a su control directo, todas las cosas se desarrollan conforme a su eterno propósito, y por tanto, todas las cosas “ayudan a bien a los que a Dios aman, a los que conforme al propósito son llamados”. Es preciso que sea así, pues “de Él y por Él y en Él son todas las cosas” (Romanos 11:36).
Es cierto que el hombre tiene voluntad pero también la tiene Dios. Es cierto que el hombre está dotado de poderes pero Dios es Todopoderoso. Es cierto que el mundo material está regido por leyes, pero detrás de esas leyes está el Legislador y Ejecutor.
Debido a que Dios es santo, su ira se enciende contra el pecado; debido a que Dios es justo, sus juicios descienden sobre los que contra Él se rebelan; debido a que Dios es fiel, se cumplen las amenazas de su palabra; debido a que Dios es omnipotente, ninguno puede resistirse a Él con éxito, y debido a que Dios es omnisciente, no hay problema que escape a su conocimiento ni dificultad que confunda su sabiduría a soberanía absoluta de Dios en tanto que se ejercite la fe.
La fe sostiene,soporta lo insostenible,se mantiene firme..
“como viendo al Invisible” (Hebreos 11:27)
soporta los desengaños, las dificultades y todos los pesares de la vida, reconociendo que todo viene de la mano de Dios. Aun admitiendo que hay muchas cosas en este mundo de pecado y sufrimiento que nos desaniman y entristecen, no es razón suficiente para que nos unamos al incrédulo que dice:
“Si yo fuera Dios no permitiría esto ni toleraría aquello”
Es mucho mejor decir como el salmista:
“enmudecí,no abrí mi boca; porque Tú lo hiciste” (Salmos 39:9)
Esta es la diferencia fundamental entre el hombre de fe y el incrédulo. De esta forma acepta todo como proveniente de la mano de Dios, su corazón vive tranquilo en medio de la tormenta y se goza en la esperanza de la gloria del Altísimo.
Se admite generalmente que Dios reina supremo en los cielos; pero se niega casi universalmente que lo haga en este mundo. Los hombres, en sus filosofías y teorías, tratan cada vez más de relegar a Dios a segundo plano.
Pero ¿quién está dirigiendo los asuntos de la tierra en la actualidad? ¿Dios o el Diablo?
Traten de observar el mundo de manera seria y total. El pecado se comete descaradamente, abunda la ilegalidad; los malos hombres y los engañadores van de mal en peor (2 Timoteo 3:13)
Los corazones de los hombres están “secándose a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra (Lucas 21:26)
Cristo es aún “despreciado y desechado entre los hombres” muy pocos son los que proclaman y engrandecen a Cristo.
A la luz de la Escritura nos vemos obligados a creer que los “muchos” están en el camino espacioso que lleva a la perdición, y que “pocos” son los que están en el camino angosto que lleva a la vida.
¿Y que decir de Dios? ¿Mira y oye? ¿Es impotente e indiferente?
¿Quién gobierna entonces las cosas de la tierra actualmente?¿Dios o el Diablo?
¿No es cierto que todo parece indicar que el Diablo tiene mucho más que ver con los negocios de la tierra que Dios? ¡Ah! Todo depende si andamos por fe o por vista.
¿Están basados tus pensamientos sobre este mundo y la relación de Dios con el mismo, en lo que ves?
Es triste que andemos tan poco por fe. Pero ¿qué significa andar por fe? Significa que nuestros pensamientos son formados, nuestras acciones reguladas, y nuestras vidas moldeadas por las Sagradas Escrituras,
pues “la fe es por el oír, y el oír por la palabra de Dios”
(Romanos 10:17).

Es en la palabra de Dios, y solo en ella, que podemos aprender cuál es la relación de Dios con este mundo.
¿Quién está dirigiendo los asuntos de la tierra? ¿Dios o el Diablo? ¿Qué dice la palabra de Dios?.
Si creemos en sus declaraciones claras y positivas no hay lugar para la duda. Afirman una y otra vez que Dios se sienta en el trono del universo; que el cetro está en sus manos; que Él lo dirige todo “según el consejo de su voluntad”
Es preciso que desde todos los púlpitos se predique a gran voz que Dios vive y que ve y reina. Está escrito: “el pueblo que conoce a su Dios, se esforzará y hará” (Daniel 11:32).
Aunque el mundo esté absorto por el terror, la palabra para el creyente es “NO TEMAS”..
Todas las cosas están sujetas a su control directo, todas las cosas se desarrollan conforme a su eterno propósito, y por tanto, todas las cosas “ayudan a bien a los que a Dios aman, a los que conforme al propósito son llamados”. Es preciso que sea así, pues “de Él y por Él y en Él son todas las cosas” (Romanos 11:36).
Es cierto que el hombre tiene voluntad pero también la tiene Dios. Es cierto que el hombre está dotado de poderes pero Dios es Todopoderoso. Es cierto que el mundo material está regido por leyes, pero detrás de esas leyes está el Legislador y Ejecutor.
Debido a que Dios es santo, su ira se enciende contra el pecado; debido a que Dios es justo, sus juicios descienden sobre los que contra Él se rebelan; debido a que Dios es fiel, se cumplen las amenazas de su palabra; debido a que Dios es omnipotente, ninguno puede resistirse a Él con éxito, y debido a que Dios es omnisciente, no hay problema que escape a su conocimiento ni dificultad que confunda su sabiduría a soberanía absoluta de Dios en tanto que se ejercite la fe.
La fe sostiene,soporta lo insostenible,se mantiene firme..
“como viendo al Invisible” (Hebreos 11:27)
soporta los desengaños, las dificultades y todos los pesares de la vida, reconociendo que todo viene de la mano de Dios. Aun admitiendo que hay muchas cosas en este mundo de pecado y sufrimiento que nos desaniman y entristecen, no es razón suficiente para que nos unamos al incrédulo que dice:
“Si yo fuera Dios no permitiría esto ni toleraría aquello”
Es mucho mejor decir como el salmista:
“enmudecí,no abrí mi boca; porque Tú lo hiciste” (Salmos 39:9)
Esta es la diferencia fundamental entre el hombre de fe y el incrédulo. De esta forma acepta todo como proveniente de la mano de Dios, su corazón vive tranquilo en medio de la tormenta y se goza en la esperanza de la gloria del Altísimo.
“Tuya es, oh Jehová, la magnificencia, y el poder, y la gloria, la victoria, y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y la altura sobre todos los que están por cabeza”
(1 Crónicas 29:11)
La soberanía de Dios....Quiere decir la supremacía de Dios, que Dios es Rey, que Dios es Dios.
Cuan diferente es el Dios de la Biblia del Dios de la moderna cristiandad. El Dios del siglo veinte es un ser impotente, frágil, que no inspira respeto a nadie....
Que la gran mayoría de nuestros semejantes esté muriendo en pecado y pasando a una eternidad sin esperanza, equivale a decir que Dios Padre ha sido decepcionado, que Dios Hijo ha quedado insatisfecho y que Dios Espíritu Santo está derrotado.
Argumentar diciendo que el hombre es el que determina exclusivamente su propio destino, y que por tanto tiene poder para contrarrestar a su Hacedor, es despojar a Dios del atributo de la omnipotencia.
La soberanía del Dios de la Escritura es absoluta, irresistible e infinita. Afirmamos que su derecho es el derecho del alfarero sobre el barro; él puede moldear ese barro en la forma que quiera, haciendo de la misma masa un vaso para honra y otro para vergüenza.
Es soberano en el ejercicio de su poder. Lo ejerce según quiere, cuando quiere y donde quiere.
Dios es soberano en el ejercicio de su misericordia. El ejercicio de la misericordia de Dios, la compasión demostrada hacia los desventurados, se mostró cuando Jehová se hizo carne y habitó entre los hombres.
Dios es soberano en el ejercicio de su gracia. Es necesario que sea así, pues gracia es el favor mostrado hacia el que nada merece, más aún, al que merece el infierno. La gracia ha sido definida como favor inmerecido de Dios; y si es inmerecido, nadie puede reclamarlo como derecho inalienable. Por lo tanto puesto que la salvación es por gracia, Él la concede a quien quiere.
“Señor,digno eres de recibir gloria y honra y virtud: porque Tú creaste todas las cosas y por tu voluntad tienen ser y fueron creadas" (Apocalipsis 4:11)
En el gran espacio de la eternidad que se extiende más allá de Génesis 1:1,el universo no había nacido aún y la creación existía tan solo en la mente del Gran Creador,En su majestad soberana Dios vivía solo. Pero aún en aquel tiempo Dios era soberano. Podía crear o no crear conforme a su buena voluntad.
Considerad entonces la acción de la soberanía divina mucho antes de que el hombre viera la luz..Levantad los ojos al cielo y observad los misterios de la soberanía divina; bajad ahora vuestros ojos a nuestro propio planeta; contemplad el reino animal y observad la maravillosa variedad del mismo; considerad también el reino vegetal; y considerad las huestes angelicales......y todo cuanto podemos decir es: “Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho” (Salmos 115:3).
El Creador es soberano absoluto... Puesto que Dios es Dios ¿quién se atreverá a disputar su prerrogativa?. Murmurar contra Él es pura rebelión. Discutir sus caminos es impugnar su sabiduría. Criticarle es pecado.....
¿Hemos olvidado quién es Él?.

ALELUYA, PORQUE EL SEÑOR NUESTRO DIOS TODOPODEROSO REINA
(Apocalipsis 19:6)
(Apocalipsis 19:6)
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Muy bueno!!; bendiciones