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Mujeres misóginas

Les comparto este excelente articulo, relacionado con un tema anterior.


Mujeres misóginas


SEXISMO, MISOGINIA Y ANTIFEMINISMO

Antes de entrar directamente en el tema, es conveniente tener clara la diferencia entre estos tres conceptos. Y es importante hacerlo porque no debemos olvidar que la condición genérica de la mujer ha sido construida históricamente y esto significa que, lo queramos o no, la mujer es producto de las sociedades y culturas patriarcales. En contradicción con la concepción dominante de la feminidad, las formas de ser mujer en esta sociedad y sus culturas, han dado lugar al surgimiento de distintas conductas que, en muchas ocasiones, nos siguen privando de autonomía vital, de independencia para vivir, de la posibilidad de escoger y de la capacidad de decidir sobre los hechos fundamentales de nuestras vidas y del mundo.

✖ Veamos el sexismo por ejemplo. Éste es definido como el desprecio a las mujeres basado en la creencia de que un sexo es por naturaleza superior al otro; de esta manera, las mujeres son consideradas como seres inferiores que inspiran desdén y menosprecio. El machismo, por otra parte, es una de las dimensiones del sexismo. Es la exaltación ideológica, afectiva, intelectual, erótica, jurídica, de los hombres y de lo masculino.

✖ El término misoginia está formado por la raíz griega "miseo", que significa odiar, y "gyne" cuya traducción sería mujer, y se refiere al odio, rechazo, aversión y desprecio de los hombres hacia las mujeres y, en general, hacia todo lo relacionado con lo femenino. Ese odio ha tenido frecuentemente una continuidad en opiniones o creencias negativas sobre la mujer y lo femenino, y en conductas negativas hacia ellas. Un paso más allá, ya en el terreno de lo patológico, la ginecofobia es el odio hacia las mujeres, inspirado en la creencia de que éstas son seres peligrosos y malignos, a los que se teme, y se les desea el mal, porque se les considera dotados de un poder superior, que se percibe como una amenaza.

✖ Por último, el antifeminismo es la oposición a la emancipación de las mujeres. Se diferencia de la misoginia en que intenta razonar sus argumentos y es menos visceral. Esta posición se sustenta en una serie de miedos entremezclados: miedo a la pérdida del poder y a una potencia femenina amenazadora que habrá que reprimir; miedo a que con las mujeres llegue una invasión de lo irracional, de las emociones incontroladas; miedo a la desvirilización, a la emancipación sexual de las mujeres, convertidas en dueñas y señoras de la procreación.

Sexismo, misoginia, ginecofobia, antifeminismo... Se tratan de conceptos que frecuentemente se mezclan y se confunden. El odio, el miedo a las mujeres, está tan imbricado en nuestra cultura que ha sido considerado más como un hecho cotidiano que como un concepto psicosocial merecedor de análisis. ¡Increíble! Las creencias acerca de la inferioridad de las mujeres, de que éstas son las responsables de haber traído al mundo el pecado y la perdición, así como que son responsables de los sufrimientos de la raza humana, tienen una larga historia. Basta ver los mitos, los chistes, las apreciaciones despectivas y las burlas que, hasta la fecha, se pueden encontrar a lo largo del tiempo, en la mayoría de las sociedades:

“La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades”

Aristóteles

“Hay un principio bueno, que ha creado el orden, la luz y el hombre, y un principio malo, que ha creado el caos, las tinieblas y la mujer”
Pitágoras

“La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido aunque agradable y gracioso”

Erasmo de Rotterdam

“La mujer castra al hombre y lo trasforma en cordero”

Jack Nicholson

PERO, SORPRÉNDASE AÚN MÁS, LA MISOGINIA NO ES ALGO QUE PRACTIQUEN EXCLUSIVAMENTE LOS HOMBRES

Nosotras mismas, en muchas ocasiones, nos convertimos en nuestras principales detractoras. A diario repetimos expresiones donde devaluamos a las mujeres en general y a algunas en particular. ¿No somos las mujeres las primeras que decimos "es una zorra" refiriéndonos a otra mujer con ropa entallada? También es usual entre nosotras escuchar frases como: "quién sabe con quién se habrá acostado" cuando otra mujer tiene éxito o, la bonita frase "para qué anda abriendo las piernas". ¿Le parecen expresiones familiares?

Es un hecho que las condiciones dominantes y la saga sobre la condición femenina han creado en nosotras el sutil prejuicio de que las relaciones entre mujeres, por fuerza, han de ser frívolas, inestables y poco sinceras. Muchas mujeres han llegado a creer que es más fácil entenderse con los hombres, que son más claros y rectos y, sobre todo, más interesantes y poderosos. Actuando de acuerdo con estas convicciones, las mujeres se han convertido en parias para las de su género. Cuando las relaciones femeninas no son sólidas, las mujeres están más expuestas a ser explotadas por los hombres. Privadas de una preparación básica en la creación de vínculos de afinidad, las mujeres se ven obligadas a funcionar como sistema de apoyo para las actividades y redes de relación masculina. ¿Cómo se origina esta situación? ¿quién ofrece a la mujer el fruto envenenado? ¿quién la empuja a refugiarse en un mundo de subordinación psíquica a los hombres?

La misoginia entre nosotras explica muchos comportamientos. Para empezar, no podemos negar, por ejemplo, que también las feministasMujeres misóginas son misóginas. Ellas también tienden a diferenciarse de las mujeres que son víctimas de la alineación que el sistema produce. Por supuesto, la solución no se encuentra en la unificación del pensamiento femenino, tampoco se trata de que eliminemos las diferencias entre nosotras, al contrario, la meta debería ser reconocer esa maravillosa diversidad femenina y quererla.

Mujeres misóginasGeneralizacion del Movimiento Feminista, refiriendose a las Feministas radicales principalmente.

NO DEBEMOS FAVORECER LA MISOGINIA NI DEJARNOS ENGAÑAR POR SUS CANTOS

El primer pacto que debemos hacer, nuestro primer objetivo, debería ser el de situarnos de manera diferente ante nuestros conflictos, eliminar la hostilidad destructiva entre las mujeres, aprender a disentir sin misoginia, respetando las diferencias.

Tomemos en cuenta que quizá el menosprecio de lo femenino por parte de algunas mujeres, no sea más que un simple reflejo de la necesidad de supervivencia, sobre todo cuando la mujer se arriesga a entrar en los dominios masculinos o cuando su asimilación al orden del varón así lo exige: se debe ser misógina como parte de la moral patriarcal; lo aprendemos como mandato, como una autodefinición. Es por eso que con gran facilidad la gran mayoría de mujeres triunfadoras adquieren el síndrome de la “abeja reina”. Éste se define como el de la mujer –abogada, doctora, empresaria...- que triunfa y ha podido abrirse camino en el “mundo de los hombres” por ser extraordinariamente competente y gran trabajadora. Para esta mujer, llegar hasta ahí con su propio esfuerzo ha sido muy duro y considera que las feministas son una “lloronas”. Es una antifeminista clandestina, aunque dice ser una mujer liberada y estar a favor de la liberación de la mujer. El éxito personal obtenido, la induce a mantener su posición única y no está interesada en que otras mujeres se “liberen fácilmente” sin tener que luchar como ella lo ha hecho o, todavía peor, ¡no le interesa tener a otras mujeres como competidoras! Ella cree que lo ha conseguido con el sudor de su frente y que si las demás mujeres están dispuestas a pagar el precio, pueden intentarlo. Muchos hombres machistas la apoyan para que mantenga a las demás mujeres en el lugar que corresponde, y ella, a cambio de su apoyo y admiración, estaría de acuerdo con frases como ésta: “si las mujeres no triunfan en la vida es por su culpa”.

Eliminar la misoginia supone enfrentarnos a la forma de ejercer los poderes, y cuestionar cuáles son los legítimos. Desmontar la misoginia no es una cuestión de ser bondadosa con las demás mujeres, sino que más bien tiene que ver con la autoestima, ya que si se tratase de una fobia contra las mujeres por el solo hecho de ser mujeres, nos estaríamos rechazando a nosotras mismas, a la condición de mujer, de la que todas participamos.

Si queremos liberarnos de la misoginia femenina necesitamos conocer la historia de las mujeres. En ausencia de referencias explícitas tendemos a pensar que todos los valores han residido en los hombres sabios, en los políticos o guías espirituales. La historia del patriarcado es la de las exclusiones, la historia de la ocultación de las mujeres en primer lugar. Tenemos que volver el foco hacia ellas, nombrarlas y enorgullecernos de nuestra genealogía. La mirada revalorizadora también debe dirigirse a nuestras contemporáneas. Esto, a veces, es más difícil. Es una gran fortuna tener maestras, amigas que nos enseñan y de las que nos sentimos orgullosas, pero muy a menudo tendemos a devaluar lo próximo. La envidia, los celos y la rivalidad, la misoginia en suma, entran en acción: nos han educado en ella.

Por supuesto, no se trata de aceptar cualquier cosa que digan o hagan las mujeres por el mero hecho de serlo, no nos vamos a convertir en santas, no se trata de excedernos, sino de hacer justicia, completar la historia con las voces y las imágenes de las mujeres que lo merecieron y también reconocer a las próximas. Tenemos razones par sentirnos orgullosas de muchísimas mujeres. Cuanto antes lo aprendamos mejor. Ganar credibilidad para todas beneficia a cada una en particular.

Todo el mundo coincide en que si las mujeres quieren mejorar su situación lo primero que tienen que hacer es ser más solidarias, apoyarse unas a otras con orgullo. Ser solidarias significa tener presente que los hombres no son más importantes que nosotras, por definición. ¿Podemos convencernos de ello? No es fácil en la medida en que la sociedad refuerza la idea de que los hombres merecen el poder; a fuerza de repetirlo, parece natural, incuestionable. Nos conviene, pues, ser solidarias, entendiendo que la solidaridad no consiste en ceder espacios y renunciar a aspiraciones legítimas, sino en repartir equitativamente tanto los inconvenientes como los beneficios, disminuyendo las marginaciones y los privilegios. Se trata de lograr avances de género, de las mujeres en conjunto, y de la mujer como individuo. Se trata de que nuestras voces sean oídas y, por fin, respetadas.



Saludos!!
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9 comentarios

@DWARVEN22 Hace más de 2 años
Muy bueno!!!
@fulanita_cba Hace más de 2 años
El feminismo abrió muchas puertas, pero por propia limitación no puede ganar el corazón de la mayoría. Es una pena. El feminismo tilingo que se preocupan de cualquier cosa y no por lo importante: aborto legal y que haya en la política y justicia más representantes mujeres. Además de porque hay más anafalbeta mujeres en el mundo, pero en Arg no pasa.
La Argentina es el único país "civilizado" en el que las mujeres piolas militan contra el feminismo. No se propaga el feminismo porque se propaga el odio entre mujeres. El odio entre minas es una bajada de línea.
Hay una estigmatización del feminismo como “esas locas que quieren que las mujeres sean hombres”. Está mal visto ser feminista.
@DWARVEN22 Hace más de 2 años
fulanita_cba dijo:“esas locas que quieren que las mujeres sean hombres”. Está mal visto ser feminista.

@fulanita_cba Hace más de 2 años
Las mujeres se discriminan y subestiman entre ellas, pero de la misma forma que lo hacen los varones, me doy cuenta que pasa esto en taringa.
@fulanita_cba Hace más de 2 años
la construccion de la "mujer" en las mujeres es a criterio del hombre. Asi no funciona la cosa!
@cristian158 Hace más de 2 años
Muy bueno, un par de puntualizaciones que me gustaría hacer.

Veamos el sexismo por ejemplo. Éste es definido como el desprecio a las mujeres basado en la creencia de que un sexo es por naturaleza superior al otro


Creo que la primera parte está demás.. es decir, el sexismo no necesariamente es desprecio a las mujeres. Por decirlo de alguna forma, el sexismo sería "neutro", ahora es la misoginia y la misandria la que le da cierta dirección al sexismo.

odio, rechazo, aversión y desprecio de los hombres hacia las mujeres y, en general, hacia todo lo relacionado con lo femenino.

Ojo que no sólo los hombres odian y desprecian a las mujeres. De hecho, mujeres machistas hay muchísimas y dentro de esas no es un número menor las que odian a otras mujeres por su género (o a sí mismas, pero eso ya es tema más complicado).

Aparte de eso muy bueno el texto.

Dejo más frases "célebres".

Mujeres misóginas
@cristian158 Hace más de 2 años
Pfffff.. no se ve ni por si acaso lo que dice la imagen.

Dale botón derecho y a "Abrir en una pestaña nueva", después click sobre la imagen para agrandarla.

Eso, ahí sí, viste? bieeeen
@cristian158 Hace más de 2 años
A ver, a ver a ver... paramos con postear cultura, por favor? Mira que esto es taringa, más crap y menos inteligencia, 'tamos?



Naaa, dale, postea lo que quieras y con la interpretación que quieras, aquí vamos debatiendo, esa es la idea no?
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