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El impacto de las bajas temperaturas en los adultos mayor

El impacto de las bajas temperaturas en los adultos mayores


El organismo tiene la capacidad de mantener constante la temperatura corporal incluso en presencia de variaciones ambientales. A medida que envejecemos, se producen modificaciones del metabolismo, que determinan cambios en la termorregulación así como en la percepción de la temperatura. Tips para ganar la batalla al invierno


El impacto de las bajas temperaturas en los adultos mayor



Experimentalmente se demostró que el anciano presenta un déficit de adaptación a la temperatura externa. Tolera mal el calor, pero todavía peor el frío, porque las reacciones vasomotoras metabólicas son poco eficientes. Al envejecer, la piel se adelgaza y se desnaturalizan los receptores cutáneos de la temperatura, por lo que el anciano puede tener dificultad para percibir con certeza si tiene frío o calor.

Cuando el cuerpo se enfrenta a las bajas temperaturas, se pierde más calor que el que se produce y los vasos sanguíneos de la piel, deben contraerse para conservar la temperatura corporal. La vasoconstricción determina que el corazón deba bombear la sangre a través de los vasos contraídos por lo que se observa un aumento de la presión arterial y consecuentemente un riesgo mayor de infarto agudo de miocardio.

Esta situación fue notada en estudios observacionales, demostrando que a medida que la temperatura disminuye, se incrementan las enfermedades, y con ello el riesgo de fallecer. (Por cada grado que cae la temperatura debajo de los 18ºC, aumentan las muertes en cerca de 1,5%).

La mayor longevidad nos pone frente a un escenario nuevo, complejo y demandante que nos obliga a prevenir la enfermedad, potenciando para ello la actividad física y mental de los adultos mayores, concepto que conocemos como envejecimiento activo.

Esto es fundamental y debe funcionar durante todo el año, sin embargo hay ciertas estaciones, como el otoño e invierno, en que debemos tener cuidados adicionales.


• Mantenga una buena alimentación La dieta es muy importante ya que es la principal fuente de energía que, además, nos aporta calor. Deben aumentar la ingesta de carbohidratos sin olvidar los alimentos con alto contenido proteico.

• Beba agua en cantidades adecuadas (2 litros al día) aunque, en estas estaciones, la sensación de sed sea menor. Debe evitarse el alcohol.

• Conserve la temperatura adecuada en el hogar (temperaturas de 18 a 21ºC), utilizando preferentemente estufas eléctricas o de gas. Evite exponerse por tiempo prolongado al humo de braseros o estufas de kerosene. Tenga cuidado con los niveles de monóxido de carbono al encender una chimenea o un calentador de kerosene. Ventile adecuadamente las habitaciones.

• Evite el abrigo excesivo en lugares con calefacción.

• Mantenga la actividad física.

• Evite los lugares cerrados donde se aglomera la gente (supermercados, teatros u otros).

• Cúbrase adecuadamente al salir a la intemperie. La ropa para el invierno debe ser cómoda. No está mal ponerse varias capas y, muy importante, proteja las zonas por donde se pierde mucho calor como la cabeza (gorro que tape las orejas).

• Para evitar la transmisión de infecciones respiratorias es conveniente: taparse la boca al toser o estornudar, eliminar los pañuelos descartables luego de usarlos una vez, lavarse las manos con frecuencia, no visitar enfermos gripales o con neumonía.

• Tener presente los agentes que ocasionan la mayor parte de las infecciones respiratorias son virus, no susceptibles al tratamiento con antibióticos, de modo que el uso indiscriminado de estos medicamentos es contraproducente. Deben emplearse sólo bajo prescripción médica que los adultos.


Algunas recomendaciones para ganar la batalla al frío:

1- Los ancianos pierden la capacidad de sentir cambios bruscos de temperatura, por lo que se recomienda que si usted o alguien en su familia tiene más de 65 años, instale un termómetro en un lugar visible para vigilar constantemente la temperatura del cuarto.

2- Las temperaturas invernales influyen sobre la presión arterial. Con el frío, la misma tiende a aumentar. Aunque afecta a todos, los ancianos son aún más susceptibles a estos cambios por lo que se recomienda incrementar la vigilancia médica de los hipertensos.

3- Artrosis. Las bajas temperaturas no la ocasionan, pero pueden agravar las dolencias típicas de esta enfermedad relacionada con el sistema locomotor. Es necesario extremar precauciones: evitar cambios de temperatura bruscos, tomar baños con agua caliente para disminuir la rigidez y evitar aquellas actividades que requieran gran esfuerzo físico si la persona no está entrenada.

4- Dermatitis. El frío, el viento y la humedad contribuyen a resecar la piel, se acentúan los eccemas y las grietas en las zonas expuestas de la piel, como la cara y las manos. Se tratará de minimizar el impacto de las bajas temperaturas con guantes y prendas adecuadas. El uso de cremas hidratantes y beber líquido frecuentemente resulta de utilidad.

5- Alergias. Hay pacientes sensibles al polen de árboles como el ciprés que provocan los síntomas habituales de alergia primaveral en los meses más fríos. El tratamiento consiste en evitar el contacto con estas plantas y utilizar fármacos para reducir el malestar.

6- Caídas y potenciales fracturas: Si el anciano vive en áreas de frío extremo, debe considerar que la nieve y el hielo puede predisponer a caídas y potenciales fracturas, por lo que se recomienda atención en el uso de calzado adecuado.

7- Trastorno afectivo de temporada. Con el invierno un adulto mayor que durante la mayor parte del año lleva una vida normal, tiende a aislarse, pudiendo precipitar un episodio depresivo. Cuando vea a su ser querido con fatiga creciente, desánimo, irritabilidad o somnolencia excesiva considere la posibilidad de una depresión.

Por: doctor Moisés Schapira, director médico de Hirsch, Centro de Excelencia para Adultos Mayores y Rehabilitación.



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2 comentarios

@loly_ Hace más de 3 años
Buenísimo tema Dani, hay que cuidar nuestros viejitos ...mi mamá tiene osteoporosis avanzada, artrosis y la verdad, la pasa muy mal esta temporada de frío. Como mi papá , que es hipertenso.
@pacific78 Hace más de 3 años
Muy buena info, son los que mas sufren con estas temperaturas
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