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analisis de armas en caso de zombies

Matar a los muertos
Aunque parezca que destruir a un zombi puede ser simple, no hay nada más lejos de la realidad. Tal y como hemos visto, los zombis no requieren ninguna de las funciones fisiológicas que los humanos necesitamos para sobrevivir. La destrucción o el daño severo al sistema circulatorio, digestivo o respiratorio no harían nada a un miembro de los muertos andantes, en tanto en cuanto esas funciones no se mantienen en el cerebro. Simplemente piensa que existen miles de formas de matar a un humano y sólo una de matar a un zombi. El cerebro debe ser destruido, de cualquier manera posible.
Elegir las armas correctas (nunca lleves sólo una) puede establecer la diferencia entre un montón de zombis muertos o convertirte en uno de ellos. Cuando te enfrentas con un no muerto, es fácil creer en la estrategia de supercomando: cargar con las armas más pesadas y más potentes posibles y salir a patearles el culo. No sólo es absurdo, también es suicida. Los zombis no establecen torres de control al más puro estilo de Tras la línea enemiga, con un derribo en masa a la primera descarga teatral de artillería. Armarse para el encuentro con un zombi requiere una consideración especial, tener la cabeza bien fría y hacer un análisis práctico de todos los factores implicados.

REGLAS GENERALES:


¡OBEDECE LA LEY!: Las regulaciones gubernamentales sobre armas de fuego y explosivos dependen de donde te encuentres. Sigúelas al pie de la letra. El castigo puede ir desde una multa considerable hasta el encarcelamiento. En cualquier caso, el resultado que supone un expediente criminal es algo que ¡no puedes permitirle! Cuando los muertos lleguen, las fuerzas de la ley deben considerarte como un ciudadano modelo, alguien en quien confiar y a quien dejar solo, y no como un criminal de cuestionables antecedentes que debería ser interrogado a la primera señal de problemas. Afortunadamente, tal y como este capítulo te mostrará, de forma sencilla, las armas legales te servirán más que las armas de destrucción masiva.
ENTRENA CONSTANTEMENTE: Poco importa el arma que uses, un simple machete o un rifle semiautomático, debe convertirse en una extensión de tu cuerpo. Practica tanto como te sea posible. Si se imparten clases, apúntate por todos los medios. Aprender de instructores cualificados te ahorrará mucho tiempo y energía. Si puede desmontarse el dispositivo, hazlo tanto de día como de noche hasta que conozcas cada clavija, cada soporte, cada curva y borde de ese aparato tan importante. Con la práctica aparecerán la experiencia y la confianza, dos rasgos que debes desarrollar a la hora de salir victorioso de la batalla contra los muertos vivientes. La historia ha demostrado que una persona bien entrenada con una sola roca, tiene más posibilidades de sobrevivir que un novato con la última maravilla tecnológica.
CUIDA TUS HERRAMIENTAS: Las armas, por muy simples que sean, deben cuidarse como si se trataran de seres vivos. Cualquiera con algo de experiencia en armas de fuego sabe que la inspección y la limpieza forman parte de la vida diaria. Esto también se aplica a las armas para el combate cuerpo a cuerpo. Debemos pulir y proteger del óxido las espadas. Las empuñaduras necesitan revisión y mantenimiento. Nunca abuses de tus herramientas o las expongas a un deterioro innecesario. Si es posible, haz que un profesional con experiencia las examine con regularidad. Estos expertos detectarán los primeros defectos imperceptibles para el usuario principiante.
ATENCIÓN A LOS ARTILUGIOS DE EXPOSICIÓN: Muchas compañías ofrecen una variedad de réplicas de armas, como espadas, arcos, etc., creados, simplemente, para la decoración. Examina siempre los artilugios seleccionados a conciencia y asegúrate de que se fabricaron para usarlos en la vida real. No confíes exclusivamente en la palabra de la compañía. «Lista para el combate» puede significar que el artículo podría soportar unos cuantos golpes en un escenario teatral o en una exposición de historia, pero se romperá por la mitad en el momento crucial de un enfrenta-miento a vida o muerte. Si los recursos lo permiten, compra una réplica y entrena con ella hasta que se rompa. Sólo entonces deberías confiar en sus habilidades.
DESARROLLA EL ARMA PRINCIPAL: El cuerpo humano, si lo cuidamos y entrenamos correctamente, es la mayor arma que existe. Los estadounidenses son conocidos por su mala dieta, su falta de ejercicio y su implacable fetichismo por la tecnología del ahorro de trabajo. Tan conocida como es la expresión «parecer un vegetal», un término más apropiado para ellos sería «ganado»: gordo, vago, apático y listo para que te coman. El arma n.° 1, la herramienta biológica que es nuestro cuerpo, puede y debe ser transformada de presa a depredador. Sigue una dieta estricta y un régimen de buena forma física. Concéntrate en lo cardiovascular en lugar de los ejercicios para aumentar la musculatura. Controla cualquier enfermedad crónica que puedas padecer, sin importar lo leve que sea. Aunque tu peor dolencia sean las alergias, ¡trátalas con regularidad! ¡Cuando surja una situación, debes saber exactamente de lo que tu cuerpo es capaz! Estudia y domina al menos un arte marcial. Asegúrate de hacer hincapié en controlar la forma de escapar más que en asestar golpes. Saber cómo escapar de las garras de un zombi es la habilidad más importante y la única que debe preocuparte cuando te encuentres en un combate cuerpo a cuerpo.


COMBATE CUERPO A CUERPO

El combate cuerpo a cuerpo debería evitarse siempre. Como un zombi carece de velocidad, es más sencillo correr (o caminar rápido) que quedarse y luchar. Sin embargo, puede que necesites matar a un zombi de cerca. Cuando ocurra esto, la coordinación en fracción de segundos será crítica. Un movimiento en falso, un momento de duda y sentirás unas manos frías aferrarse a tu brazo, o unos dientes afilados y rotos mordiéndote. Por esta razón más que cualquier otra, elegir un arma para el cuerpo a cuerpo es más importante que cualquier otra de esta sección.


1. MAZAS

Cuando usas un arma sin filo, el objetivo es aplastar el cerebro (recuerda que la única manera de matar a un zombi es destruyendo su cerebro). Esto no resulta tan fácil como suena. El cráneo humano es una de las superficies más duras y perdurables de la naturaleza. Del mismo modo, lo es el del zombi. Se necesita una fuerza extrema para fracturarlo y no menos para hacerlo pedazos. Sin embargo, debe hacerse, y hay que hacerlo, de un único golpe en el lugar adecuado. Fallar tu objetivo o no conseguir traspasar el hueso te dejará sin una segunda oportunidad.
Las varas, hachas de mano y otras mazas de madera son



buenas para quitarse de en medio o salir airoso de un ataque individual. Lo que hace falta es peso y fuerza para poder dar un golpe letal. Una sección de una tubería de plomo funcionaría en un único encuentro, pero es demasiado pesada para los que están en movimiento. Un mazo tiene la misma limitación y también requiere práctica para aquellos que lo usen para pegar a un objetivo en movimiento. Las barras de aluminio son lo suficientemente ligeras para valer en una pelea, tal vez dos, pero sabemos que se doblan después de un uso prolongado. El estándar, el martillo de carpintero tiene un poder espectacular pero un alcance muy limitado. Su mango corto permite al zombi agarrarte del brazo y pararlo. Una porra de policía, hecha de plástico de acetato (en muchos casos), es lo suficientemente resistente para cualquier batalla pero le falta el poder letal para asesinar de un solo golpe. (Nota: fue diseñado con esa intención.)
La mejor maza es el desencofrador de acero. Pesa relativamente poco y su construcción duradera la hace ideal para el combate cuerpo a cuerpo. Su curvo y semiafilado borde también permite un movimiento punzante a través de la cuenca del ojo, directamente hacia el cráneo. Más de un superviviente cuenta haber matado a los zombis de este modo. Otra ventaja del desencofrador es que puede utilizarse de palanca para abrir una puerta, levantar un objeto pesado o realizar otras tareas para las que fue diseñado en un primer momento. Ninguna de esas funciones puede llevarse a cabo con otra de las herramientas mencionadas anteriormente. El modelo de titanio, más ligero y duradero que el de acero, se está colando en los mercados occidentales desde Europa del este y la antigua Unión Soviética.
2. ARMAS AFILADAS Las armas afiladas, de cualquier tipo, tienen ventajas y desventajas sobre las anteriores. Las que tienen suficiente fuerza para partir el cráneo en escasas ocasiones resisten después de varias repeticiones. Por esta razón, los cortes, particularmente la decapitación, cumplen la misma función que volarle la cabeza a alguien. (Nota: la cabeza diseccionada de un zombi aún puede morder y debe considerarse como una amenaza.) La ventaja de cortar en lugar de aplastar es que puede hacer que matar a un zombi sea innecesario. En algunos casos, seccionar una extremidad o serrar la columna vertebral es suficiente para incapacitar a un agresor no muerto. (Nota: seccionar una extremidad también conlleva la posibilidad de entrar en contacto con el virus a través del área expuesta.)
El hacha de un civil puede romper con facilidad el cráneo de un zombi, hacer pedazos el hueso y el cerebro de una sola embestida. La decapitación es igual de fácil; por esa razón el hacha ha sido la herramienta favorita para las ejecuciones durante siglos. Conseguirlo si una cabeza se mueve puede resultar difícil. Además de esto, si el golpe termina siendo un desastre total, tendrás que compensarlo largándote. En última instancia, el hacha de mano, la más pequeña, es una buena arma. Si estás acorralado y las armas más grandes resultan inútiles, un golpe de hacha hará algo más que encargarse del agresor. La espada es el arma afilada ideal, pero no bastará con cualquiera de ellas. Floretes, estoques y otras armas de esgrima no se han hecho para cortar. Su único uso posible sería una estocada directa a la cuenca del ojo seguida de un rápido giro dentro del cerebro. Este movimiento, sin embargo, sólo ha conseguido realizarse en una ocasión, por un esgrimista entrenado, y por eso no es muy recomendable.
Las espadas medievales de una mano te permiten tener una mano libre para otras tareas como abrir una puerta o protegerte con un escudo. El único inconveniente es que les falta capacidad de oscilación. Un brazo no tiene la fuerza suficiente para cortar el cartílago grueso que hay entre los huesos. Otro inconveniente es la falta de precisión del usuario. Hacerle una herida en algún lugar del cuerpo a un oponente vivo es una cosa. Hacerle un corte exacto y limpio en el cuello es algo completamente diferente.
Las espadas de dos manos pueden considerarse las mejores de su clase, ya que proveen la fuerza y precisión para una decapitación perfecta. De este grupo, la catana japonesa ninja ocupa el primer puesto. Su peso (entre 1,5 kg y 2,5 kg) es perfecto para los conflictos de larga duración y su cuchilla puede cortar la fibra orgánica más dura.
En lugares estrechos, las cuchillas más cortas son ventajosas. La gladius romana es una opción, aunque es difícil encontrar imitaciones preparadas para usarlas en combate. El ninjato japonés presume de empuñadura a dos manos y, en modelos especiales, de acero templado. Ambos factores hacen de él el arma suprema. El machete común, debido a su tamaño, peso y disponibilidad, probablemente suponga tu mejor opción. Si es posible, encuentra el tipo militar que normalmente se vende en tiendas de stock del ejército. Su acero suele ser de la mayor calidad y su cuchilla ennegrecida ayuda a ocultarse en la noche.

3. MISCELÁNEA DE ARMAS DE MANO Lanzas, picas y tridentes sirven para atravesar a un zombi y alejarlo de tu alcance, pero no necesariamente para conseguir matarlo. Clavárselas en la cuenca del ojo es posible pero poco probable. La alabarda europea medieval (un híbrido entre hacha v lanza) puede servir como un arma cortante pero, de nuevo, requiere una gran habilidad y práctica para conseguir decapitar de un único golpe. Estas armas, aparte de usarlas como mazas o mantener a tu atacante a distancia, sirven de poco.
El lucero del alba o mangual, una bola con púas encadenada a una barra, hace exactamente el mismo daño que un desencofrador, aunque de un modo aún más dramático. El propietario balancea la barra con un movimiento circular y amplio, proporcionando suficiente velocidad para lanzar la bola y romper el cráneo de su oponente. Usar esta arma requiere una habilidad considerable y por eso no es muy recomendable.
La maza de armas tiene la misma función que el martillo doméstico estándar pero sin las ventajas de los usos prácticos más recientes. Una maza no puede usarse de palanca para abrir una puerta o una ventana, clavar un cincel o un clavo. Intentar algo así podría acarrear una lesión por accidente. Por consiguiente, lleva contigo esta arma medieval sólo cuando no tengas otra alternativa.
Los cuchillos siempre son útiles, sirven para una variedad de funciones en multitud de situaciones. Al contrario que un hacha de mano, pueden matar a un zombi sólo cuando se clave la cuchilla por la sien, la cuenca del ojo o la base del cráneo. Por otro lado, los cuchillos pesan menos que las hachas de mano y, por lo tanto, son mejores para usarlos en movimiento. Cuando elijas un cuchillo, asegúrate de que la cuchilla no mide más de quince centímetros de largo y de que siempre sea lisa. Evita las combinaciones de cuchillos serrados y hojas de sierra que encuentres en cuchillos de supervivencia, pues suelen quedarse enganchados dentro de las víctimas. Imagínate que estás clavándole un cuchillo a un zombi en la sien y que te das la vuelta para volver a usarlo contra otros tres gules pero eres incapaz de sacarle al zombi el cuchillo de la cabeza.
El cuchillo de trinchera es, sin lugar a dudas, la mejor arma compacta que existe contra los zombis. Combina una púa de dieciocho centímetros de acero que funciona de cuchilla y un puño de latón como mango. Se inventó durante los despiadados combates cuerpo a cuerpo de la Primera Guerra Mundial, donde los soldados se mataban en trincheras no más anchas de un metro. Concretamente, fue diseñado para apuñalar hacia abajo a través del casco de acero del enemigo. Te puedes imaginar lo efectiva que es esta arma contra los zombis. El que usara este cuchillo podría clavárselo fácilmente en el cráneo a un zombi, extraerlo de forma limpia y rápida, luego volver a hundirlo en el cerebro de otro zombi o, por lo menos, derribar a otro con un golpe del puño de latón en la cara. Los modelos originales son extremadamente raros; apenas quedan unos cuantos en museos y residencias de coleccionistas privados. Sin embargo, pueden encontrarse representaciones esquemáticas acertadas y detalladas; hazte con una o fabrica dos réplicas que puedan utilizarse para combatir y superen la prueba de esfuerzo. Será una inversión de la que nunca te arrepentirás.







La pala shaolin
Esta arma conlleva una mención especial en el arsenal contra los zombis. Parecerá poco convencional: una vara de madera dura de un metro ochenta de largo con una cuchilla lisa y campaniforme en un extremo y otra cuchilla orientada hacia fuera con forma de media luna en el otro extremo. Surge como herramienta agrícola de bronce afilada usada durante la dinastía china Shang (1766-1122 a. C). Cuando el budismo emigró a China, la espada fue adoptada por los monjes shaolin que la usaron como herramienta y como arma. En varias ocasiones ha demostrado ser sorprendentemente efectiva contra los muertos vivientes. Utilizar ambas cuchillas producirá una decapitación inmediata, y su longitud aporta la completa seguridad del que la use. Esta longitud no es muy práctica en un combate en un lugar estrecho, de hecho debe descartarse su uso en dichas situaciones. En espacios abiertos, sin embargo, nada combina la seguridad de una lanza con el poder de matar de una catana como la pala shaolin.

Existe una gran variedad de armas de mano por todo el mundo y el espacio no permite al autor hablar sobre cada una de forma individual. Si descubres un artilugio o herramienta que creas que puede considerarse una buena arma, hazte las siguientes preguntas:

1. ¿Puede romper un cráneo de un solo golpe?
2. ¿Si no, puede decapitar con dicho golpe?
3. ¿Es fácil de manejar?
4. ¿Es ligera?
5. ¿Cuánto tiempo crees que podría valerte?

Las preguntas 3, 4 y 5 dependerán de tu situación concreta. ¡Las preguntas 1 y 2 son esenciales!

4. HERRAMIENTAS ELÉCTRICAS
La ficción popular nos ha mostrado el increíble y brutal poder de la motosierra. Sus dientes giratorios y extremadamente veloces pueden cortar con toda facilidad la carne y el hueso, haciendo que la fuerza y la habilidad requeridas para las armas de mano sean innecesarias.
Su estruendo también puede dar al propietario un estímulo psicológico muy necesario (fortaleza en una situación en la que el terror más abyecto es un hecho). ¿Cuántas veces has visto en una película de terror que esta máquina industrial asesina signifique la perdición de todos y todo lo que toca? En realidad, las motosierras y los dispositivos eléctricos similares ocupan un lugar bastante bajo en la lista de armas que se utilizan para matar a zombis. Para empezar, el surtidor de combustible es finito. Una vez agotado, llevarlo te protegería lo mismo que si lleva-

ras una cadena de música portátil. Llevar combustible extra o baterías conduciría al segundo problema inherente: el peso. Una motosierra suele pesar cuatro kilos y medio; podemos compararla con lo que pesa un machete: un kilo. ¿Para qué aumentar las probabilidades de agotamiento? También debe considerarse la seguridad. Cualquier desliz y los dientes rodantes podrían atravesarte el cráneo con la misma facilidad con que atravesaría el de tu enemigo. Al ser una máquina, el ruido supone otro problema. El rugido peculiar de las motosierras, aunque sea durante unos pocos segundos, sería suficiente para anunciar a todos los zombis que lo oyeran: «¡La cena está servida!».

HONDAS Y FLECHAS
Normalmente se cree que usar balística que no sea de fuego como los arcos y los tirachinas supone un desperdicio de energía y recursos. En muchos casos, es verdad. Sin embargo, si se usan debidamente, un arma así te permite matar a largo alcance con poco o ningún ruido. ¿Qué pasa si intentas escapar de un área infestada, tuerces una esquina y te bloquea el paso un zombi? Está demasiado lejos para usar un arma de mano. Antes de acercarte más, su gemido revelaría tu posición. El chasquido de un arma de fuego crearía una alarma aún mayor. ¿Qué hacer? En casos como este, algunas armas silenciosas serán tu única opción.
LA HONDA
Famosa por el relato bíblico de David y Goliat, esta arma ha formado parte de nuestra herencia desde tiempos prehistóricos. Se coloca una piedra lisa y redonda en la zona más ancha de una lira de cuero fina, esta se agarra por los dos extremos, la giramos repetidamente realizando un círculo rápido y luego se suelta uno de los extremos de la tira, dirigiendo la piedra al objetivo. En teoría, es posible despachar a un zombi con un silencioso golpe en la cabeza a menos de treinta pasos. Sin embargo, incluso con meses de entrenamiento, las posibilidades de realizar un tiro como ese son una sobre diez. Sin experiencia, sería mejor que la persona que utiliza la honda se limite a lanzar sólo piedras.
EL TIRACHINAS
Es un descendiente de la correa de cuero. El tirachinas moderno es diez, veces más preciso que su antecesor, la honda. Sólo le falta fuerza. Los pequeños proyectiles de fuego que lanzan los tirachinas modernos no tienen la fuerza suficiente, incluso a una distancia muy cercana, para penetrar en el cráneo de un zombi. Usar esta arma podría servir sólo para alertar a un gul de tu presencia.
LA CERBATANA
Como el veneno no produce ningún efecto en los no muertos, descarta esta arma por completo.
SHURIKEN
Estos dispositivos pequeños, con múltiples puntas, se usaban en el Japón feudal para perforar un cráneo humano. En apariencia, son de acero y parecen réplicas en dos dimensiones de estrellas centelleantes, de ahí su sobrenombre, «estrellas ninja». En manos de expertos, pueden derribar con facilidad a un zombi. Sin embargo, como se ha discutido con muchas armas, las estrellas ninja requieren una destreza enorme. A menos que seas uno de los pocos que dominan este arte (sólo un puñado pueden reclamar aún ese título), abstente de usar este modelo tan exótico.
LANZAMIENTO DE CUCHILLOS
Al igual que el shuriken, estas armas de corto alcance requieren semanas de práctica para alcanzar algo tan grande como es el cuerpo humano, y meses para alcanzar algo tan pequeño como es la cabeza de un humano. Únicamente un dedicado experto podría asegurar la muerte segura de un zombi. El tiempo y la energía que puedes gastar entrenando podrían resultar mucho más productivos si los aplicamos a un arma convencional. Recuerda: tienes que aprender gran variedad de habilidades y no tienes todo el tiempo del mundo para dominarlas. No malgastes estas horas tan valiosas intentando perfeccionar el uso de un arma de tercera categoría.
EL ARCO LARGO O COMPUESTO
Hablando claro, atravesar la cabeza de un zombi con una flecha es una proeza de extremada dificultad. Incluso con

Arcos compuestos y las miras modernas, únicamente un arquero con experiencia tiene posibilidades de llevar a cabo un tiro directo. El único uso práctico de esta arma es el lanzamiento de flechas incendiarias. Para empezar un fuego de modo silencioso, y a larga distancia, nada funciona mejor como las flechas en llamas. Esta forma de atacar puede y llene que usarse para hacer que los zombis ardan uno a uno. El zombi que sirve de objetivo no sabe cómo sacarse la flecha del cuerpo y podría, si se da la circunstancia adecuada, prender a otros gules que acabarían sucumbiendo ante las llamas. (Véase «Fuego», pp. 80-83, para un uso adecuado.)


7. LA BALLESTA
El poder y la precisión de la ballesta moderna pueden lanzar una saeta (flecha de ballesta) directa al cráneo de un zombi a unos cuatrocientos metros. Esta pequeña maravilla recibe el apodo de «el perfecto asesino silencioso». Es muy importante la buena puntería, pero no más que con un rifle. Recargarla requiere tiempo y fuerza, pero esto no debería suponer un problema. La ballesta es un arma de francotirador, no para parar masas. Úsala contra un zombi solo. Si hay uno más te agarrarán y te harán daño antes de que te dé tiempo a recargar otra saeta. Bastará con las saetas triangulares o con forma de bala. Para aumentar



la precisión, podría añadírsele una mira telescópica. Desafortunadamente, el tamaño y el peso de una ballesta en condiciones la convierten en un arma principal. Por lo tanto, elígela sólo cuando la situación lo permita, por ejemplo viajando en grupo, defendiendo tu casa o cuando no hay disponibles armas de fuego silenciadas.

8. LA BALLESTA DE MANO
Más pequeñas, las ballestas de una mano pueden servir como complemento de tu arma principal. Llevar una significa que siempre tendrás en la mano un arma compacta y silenciosa si la necesitas. En comparación con las ballestas más grandes, las ballestas de mano no poseen tanta precisión, poder y alcance. Usarlas supone encontrarse más cerca del objetivo. Esto no sólo aumenta el peligro, también el riesgo a ser detectado que, a su vez, anula la necesidad de un arma con silenciador. Usa la ballesta de mano con cuidado y frugalmente.

ARMAS DE FUEGO
De todas las armas sobre las que se ha hablado en este libro, ninguna es tan importante como tu arma principal. Mantenía limpia, mantenía engrasada, mantenía cargada y mantenía cerca. Con la cabeza fría, la mano firme y mucha munición, un humano es más que un simple objetivo para un ejército de zombis. Elegir un arma de fuego debe ser una ciencia exacta; hay que considerar cada variable. ¿Cuál es tu objetivo principal: defenderte, atacar o huir? ¿A qué clase de brote te estás enfrentando? ,.¿Cuántas personas, si es que las hay, forman tu grupo? ¿En qué terreno se desarrolla la batalla? Diferentes armas de fuego sirven para diferentes funciones. Casi ninguna sirve para todas. Seleccionar las herramientas perfectas significa erradicar las doctrinas convencionales de la guerra que han funcionado tan bien contra nuestros colegas los humanos. Lamentablemente, todos sabemos demasiado bien cómo matarnos unos a otros. Matar a los zombis..., esa es otra historia.


1. LA AMETRALLADORA
Durante la Primera Guerra Mundial, este invento revolucionó el conflicto humano. Su mecanismo permite la descarga de una tormenta de plomo en segundos. Esta táctica puede ser incalculable en el campo de batalla contra los humanos, pero es un desperdicio contra los muertos vivientes. Recuerda, lo que buscas es un tiro en la cabeza: una bala, colocada con precisión. Como la ametralladora fue diseñada para el fuego masivo, necesitaría cientos, incluso miles, de cartuchos para un único tiro fortuito letal. Incluso apuntar con la ametralladora como si se tratara de un rifle (una táctica usada por las fuerzas especiales de EEUU) es un propósito perdido. ¿Por qué disparar a un zombi una certera ráfaga de cinco balas, cuando un único uro certero de un rifle produce el mismo resultado? Durante los años 70, una corriente de opinión era partidaria de la «teoría de la guadaña»: si una ametralladora se coloca al nivel del cuello de una fila de zombis amontonados, podría acribillarlos con una ráfaga larga. Este argumento ha sido desbancado: los gules, como los humanos que solían ser, no tienen la misma altura. Aunque algunos sean destruidos, al menos la mitad sobreviviría cerca de tu posición. ¿Pero qué pasa con el inmenso daño que causan al cuerpo estas armas? ¿No tiene una ametralladora la fuerza suficiente para partir un cuerpo en dos y hacer innecesario el tiro en la cabeza? Sí y no. El cartucho estándar de 5,56 milímetros que usó el ejército estadounidense para la SAW (arma automática de escuadrón) posee la habilidad de partir en dos la columna vertebral de un humano, seccionar extremidades y, sí, cortar la figura de un zombi en dos. Esto, sin embargo, no quiere decir que un tiro en la cabeza no sea necesario. Primero, la probabilidad de desmembrar a un zombi es baja y, por consiguiente, requiere grandes cantidades de munición. Segundo, a menos que el cerebro se destruya, el zombi continúa vivo (mutilado, sí, quizá incluso inmóvil, pero vivo al fin y al cabo). ¿Para qué ponerte en la absurda necesidad de tener que acabar con un montón de partes del cuerpo que se retuercen a tu alrededor y que son potencialmente peligrosas?

2. EL SUBFUSIL
El problema que presenta este arma es similar al que presenta la ametralladora: expender munición contra despachar muertos vivientes. Sin embargo, cuando luchamos en lugares estrechos, resulta útil su uso. El cañón corto hace que sea más fácil sujetarlo que un rifle y la culata plegable le da más apoyo que una pistola. Asegúrate de ponerla siempre en modo semiautomático. Como venimos discutiendo, el modo automático supone simplemente desperdiciar munición. Asegúrate también de apuntar desde el hombro. Disparar desde la cadera sólo producirá un ruido estridente y fallar el objetivo. Una de las desventajas es la escasa precisión a largo alcance. Como el subfusil se diseñó para el combate cuerpo a cuerpo, tendrás que acercarte mucho más al zombi de lo que lo harías si llevaras un rifle o un arma de asalto. Esto, por lo general, no supondría un problema, excepto que el subfusil, como todas las armas automáticas y semiautomáticas, conlleva la posibilidad de que se atasquen mientras se usan. A corto alcance, estarías corriendo un riesgo innecesario. Es la única razón por la que habría que descontar el subfusil como arma principal.

3. EL RIFLE DE ASALTO
Esta arma se inventó en un principio para tender un puente entre el rifle y el subfusil, ofreciendo tanto alcance como disparo rápido. ¿No hacen estos rasgos que sea el arma ideal para luchar contra los no muertos? En realidad no. Aunque se necesita el alcance y la precisión, tal y como hemos visto, la rapidez al disparar, no. Aunque un rifle de asalto se puede configurar en modo semiautomático, como los subfusiles, la tentación de usar el modo automático aún existe, al igual que con el subfusil. Cuando luchas por tu vida, podría simplemente ser muy fácil darle al interruptor del rocanrol, sin importar cuánto derroche suponga y lo inútil que sea. Si eliges un rifle de asalto como arma principal, acuérdate de las cuestiones básicas que aplicamos a todas las armas de fuego: ¿Cuál es su alcance? ¿Cuál es su precisión? ¿La munición apropiada se puede conseguir con facilidad? ¿Cómo de fácil resulta limpiarla y mantenerla? Para responder algunas de estas preguntas, es mejor examinar dos ejemplos extremos. El M16A1 del ejército de EEUU es considerado por muchos el peor rifle de asalto jamás inventado. Su mecanismo extremadamente complicado es difícil de limpiar y tiende a atascarse. Ajustar la mira, algo que ha de hacerse siempre que un objetivo se ponga a nuestro alcance, requiere el uso de un clavo, un bolígrafo y objetos por el estilo. ¿Qué pasa si no tienes uno o lo pierdes mientras varias decenas de zombis arrastran los pies acercándose sin parar a ti? La delicada culata de plástico del M16A1 hace imposible el uso como bayoneta, y si intentas darle este uso, puede que te estés arriesgando a destrozar el cañón y el resorte de la culata. Es un defecto muy grave. Si te estuvieras enfrentando a muchos gules y tu Al se atascara, serías incapaz de usarlo como una desesperada arma de combate cuerpo a cuerpo. En los años 60, el MI6 (originalmente el AR-15) fue diseñado para la seguridad de la base de las Fuerzas Aéreas. Por razones políticas usuales del complejo militar e industrial (compras mi arma, consigues mi voto y mi contribución en la campaña), fue acogida por el ejército de los EEUU como la principal arma de infantería. En sus comienzos, los resultados en la batalla fueron tan pobres que, durante la guerra de Vietnam, las guerrillas comunistas se negaban a quitárselas a los estadounidenses muertos. El nuevo M16A2, aunque de algún modo se ha mejorado, se sigue considerando como un arma de segunda clase. Si tienes la oportunidad, emula al Vietcong e ignora totalmente el MI6. En el lado contrario de la escala, el AK-47 se considera el mejor rifle de asalto que jamás haya existido. A pesar de que es más pesado que el MI6 (4 kilos y medio frente a 3 kilos) y que posee un retroceso considerablemente más fuerte, esta arma es famosa por su resistente eficiencia y construcción robusta. El mecanismo de disparo ancho y espacioso impide que se atasque debido a la suciedad o a la arena. En el combate cuerpo a cuerpo, puedes tanto traspasar la cuenca del ojo de un zombi con la bayoneta del arma como usar la culata de madera sólida y cubierta de acero para aplastar el cráneo de un zombi. Si la imitación es la forma más sincera de halago, entonces varias naciones han elegido halagar el AK con copias directas (el tipo 56 de China) o diseños modificados (el israelí Galil). De nuevo, aunque el riñe de asalto no es el ideal para defenderte de los muertos vivientes, un miembro de la familia del AK-47 será tu mejor apuesta.

4. EL RIFLE DE CERROJO Y EL DE PALANCA
Productos de mediados del siglo XIX, estas armas se consideran, en ocasiones, obsoletas. ¿Por qué razón usar un rifle de caza cuando puedes agenciarte un subfusil? Esta arrogancia, infundada, tiene sus bases en el tecnochovinismo y la ausencia de la experiencia práctica. Un rifle de cerrojo o de palanca, bien lubricado y utilizado por expertos, ofrece una defensa contra los muertos vivientes que es igual de buena, o incluso mejor, que cualquier artilugio militar de última generación. La capacidad para un solo disparo de un rifle semiautomático obliga al usuario a hacer que cada bala cuente, aumentando las posibilidades de acertar. Esta característica también elimina incluso la posibilidad de rocanroíear, guardando, por consiguiente, munición tanto si el usuario lo pretende como si no. Una tercera razón es la relativa facilidad para limpiar y manejar el rifle, algo que no debe pasarse por alto. Los rifles de caza están diseñados para el mercado en general. Los fabricantes saben que si son demasiado complejos, las ventas caerán en picado. Una cuarta y última razón es la disponibilidad de munición. Como hay más tiendas de armas civiles que armerías militares en Estados Unidos (un patrón no compartido en el resto del mundo), será más fácil obtener munición para un rifle de caza que para un arma de asalto o un subfusil. Esto será decisivo en alguno de los escenarios registrados en la parte final de este manual. Cuando elijas un rifle de cerrojo o de palanca, si es posible, trata de encontrar la versión militar más antigua. Eso no quiere decir que los modelos civiles sean armas inferiores (todo lo contrario) pero casi todos los rifles de cerrojo fueron diseñados para el combate cuerpo a cuerpo. Asegúrate de que te tomas el tiempo para estudiar el uso de un rifle con este propósito. Sujetarlo como si fuera un garrote podría destruir cualquier arma, militar o civil. Hay manuales disponibles que explican cómo usar un rifle como una maza. Incluso las películas de guerras pasadas pueden demostrar lo mortífera que estas armas son sin disparar un solo tiro. Algunos ejemplos de rifles militares de cerrojo son el Springfield 1903 estadounidense, el Lee Enfield británico y el Mauser Kar 98k alemán. Muchos de estos existen todavía, algunos en buen funcionamiento. Pero antes de elegir, asegúrate de que la munición apropiada está disponible. Poseer un rifle de cerrojo militar impresionante no es aconsejable si los únicos cartuchos disponibles son los de los modelos civiles.

5. EL RIFLE SEMIAUTOMÁTICO
Desde su aparición, este arma ha mostrado ser un asesino de zombis superior. Dada la posibilidad de gastar munición (cada vez que se aprieta el gatillo se gasta un cartucho), se requiere una buena cantidad de disciplina. Sin embargo, al ocuparse de varios objetivos, esta opción puede llegar a ser una bendición. En un caso real, una mujer que estaba atrapada mató a quince zombis ¡en doce segundos! (Véase «1947 d. C, Jarvie, Columbia británica», pp. 275-276). Esta historia ilustra el potencial del rifle semiautomático. Para el combate cuerpo a cuerpo o para personas que están en movimiento, la carabina semiautomática sirve para la misma función que el modelo más grande. Aunque tiene la mitad de alcance, la carabina tiende a ser más ligera y más fácil de llevar y necesita munición más pequeña. Cualquier tipo te servirá, dependiendo de la situación. Al elegir un arma semiautomática, el MI Garand y la carabina MI de la Segunda Guerra Mundial son, en muchos sentidos, superiores a las armas contemporáneas. Puede parecer sorprendente, pero estas armas militares antiguas fueron diseñadas para sobrevivir


a los conflictos más importantes de la historia. No sólo desempeñaron su función admirablemente, sino que el Garand continuó siendo el rifle principal del ejército de los EEUU durante el conflicto de Corea, y la carabina se usó durante los primeros años en Vietnam. Otra ventaja del MI Garand es su papel secundario como arma de combate cuerpo a cuerpo (durante la Segunda Guerra Mundial, el uso de la bayoneta se consideraba aún una parte vital del combate). Aunque ya no se fabrican, muchos Garand siguen en el mercado con bastante munición disponible. La carabina MI, aunque pueda sorprender, aún se ligue fabricando. El peso ligero y la boca de fuego corta se ajustan a la perfección a un combate de interior o para largos viajes a pie. Otros modelos más modernos incluyen el Ruger Mini-30, el Ruger Mini-14 y el tipo 56 chino (una copia de la carabina SKS soviética, que no debe confundirse con el rifle de asalto del mismo nombre). Si puede mantenerse la disciplina, no encontraras un arma mejor que el rifle semiautomático.

6. LA ESCOPETA
A corto alcance contra atacantes humanos, esta arma reina sobre todas las demás. Contra los muertos vivientes, esto no es del todo cierto. Una buena escopeta del calibre 12 puede hacer volar por los aires la cabeza de un zombi. Sin embargo, cuanto mayor es la distancia, mayor es la dispersión del disparo v menor la posibilidad de perforar un cráneo. Una bala sólida podría tener el mismo efecto que un rifle, incluso a largo alcance (si el cañón es lo suficientemente largo), pero, en ese caso, ¿por qué no usar simplemente un rifle? Lo que las escopetas poseen es poder de detención. Un disparo de dispersión funciona como un muro sólido, mientras que el proyectil de un rifle podría pasar de largo o fallar el objetivo por completo. Si estás arrinconado o vas corriendo, y necesitas tiempo para escapar, un buen disparo de escopeta puede desparramar varios zombis. El inconveniente de una escopeta es que los cartuchos del calibre 12 abultan mucho y además resultan pesados cuando viajas y dejan menos sitio para otros artilugios. Esto debe tenerse en cuenta si se va a realizar un viaje largo.

7. LA PISTOLA
Los estadounidenses tienen una relación especial con los revólveres. Parece que salen en cada película, cada serie de televisión, cada novela popular, cada tebeo. Nuestros héroes siempre los llevan, desde el representante de la ley en el Lejano Oeste, hasta el valiente poli de ciudad. Los gángsteres dan el golpe con ellos; los liberales y los conservadores se pelean por ellos. Los padres protegen a sus hijos de ellos y las fábricas consiguen fortunas incalculables gracias a ellos. Posiblemente, más que los coches, la pistola es sinónimo de Estados Unidos. ¿Pero resulta útil este icono cultural contra una horda de recién emergidos comedores de carne? En realidad, no mucho. Al contrario que nuestros héroes en la ficción, la persona promedio encontraría dificultades para disparar a cualquier cosa, y más si hablamos de algo tan pequeño y móvil como la cabeza de un zombi. Las posibilidades de que aciertes al disparar a un zombi están un paso por debajo de intentar negociar con tu atacante, además de la tensión emocional que provoca combatir contra un no muerto.


Estudios han demostrado que el 73 % de las heridas producidas por malgastar munición (por ejemplo, las que se le hacen a un zombi sin matarlo) provienen de algún tipo de revólver. La visión láser incrementa un fortuito tiro certero pero no sirve para calmar una muñeca temblorosa. Los revólveres son prácticos en las circunstancias extremas. Si un zombi te agarra, una pistola puede ser un salvavidas. Presionar la boca de fuego contra la sien de un no muerto y apretar el gatillo no requiere habilidad y asegura una muerte definitiva. El hecho de que las pistolas sean pequeñas, ligeras y fáciles de llevar las hacen atractivas como arma secundaria para cualquier escenario. Si tu arma principal es una carabina, esto añade la posibilidad de compartir la munición y una carga más ligera. Por estas razones, deberíamos llevar siempre una pistola cuando nos enfrentemos a zombis, pero sólo como reserva. Nunca olvides que muchos cadáveres desmembrados y medio devorados se han encontrado con este arma maravillosa aún aferrada a sus frías y muertas manos.

8. ArMAS DE PERCUSIÓN ANULAR DEL CALIBRE 22
Las balas de estas armas (rifles o pistolas), tienen un ancho de unos pocos milímetros y un largo de dos centímetros y medio. En circunstancias normales es habitual usarlas en la práctica, la competición y la caza menor. En un ataque de no muertos, sin embargo, la diminuta percusión anular del calibre 22 se mantiene dignamente al mismo nivel que la de sus primos más potentes. Al necesitar balas tan pequeñas, puedes llevar el triple de munición. Esto hace que el arma sea más ligera y suponga una bendición en los viajes largos y prolongados por territorios infestados de gules. También resulta fácil confeccionar la munición y hay muchas existencias por todo el país. Ninguna tienda que venda este tipo de munición tiene en stock percusión anular del 22. Sin embargo, el uso de este calibre presenta dos desventajas. La bala pequeña no posee ningún poder de detención. Hay gente (incluyendo al ex presidente Ronald Reagan) a quien han disparado con este calibre 22 y tardaron tiempo en darse cuenta de ello. Un gul que reciba un disparo en el pecho no ralentizará su paso, y mucho menos se parará, por este proyectil insignificante. Otro problema es la imposibilidad de penetrar un cráneo a largo alcance. Con un calibre 22, deberías situarte demasiado cerca para que resultara cómodo, un hecho que podría incrementar el estrés y disminuir las posibilidades de conseguir una muerte. Por el mismo motivo, la falta de potencia de una bala disparada por un arma del calibre 22 se considera una bendición camuflada. Aunque no posee la fuerza para atravesar la zona posterior del cráneo de un zombi, las balas del 22 pueden rebotar dentro del cerebro, causando tanto daño como el que haría un arma del calibre 45. De modo que cuando haga falta armarse contra ¡a inminente amenaza zombi, no descartes esta ágil y eficiente arma de fuego de condición pequeña y parecida a un juguete.

9. ACCESORIOS
Los silenciadores, si están disponibles, pueden ser un accesorio vital para las armas de fuego. Su habilidad para amortiguar el ruido elimina la necesidad de un arco o una honda, o cualquier otro arma que no sea balística (esencial si estás en movimiento).
Un visor telescópico puede aumentar la puntería de forma increíble, especialmente en los ataques de francotiradores de largo alcance. Los visores láser, en principio, son tu mejor puesta. Después de todo, ¿es muy difícil colocar un punto rojo en la frente de un gul? La desventaja es la duración de la batería. Pasa lo mismo con las lentes de visión nocturna. A pesar de pe permiten más precisión y disparar a largo alcance contra zombis después del anochecer, se convierten en meros tubos negros inútiles cuando se les acaba la batería. El cristal convencional y las lentes de metal son los accesorios más recomendables. Pueden no ser elaborados, y puede faltarles el caché de los aparatos electrónicos, pero estos instrumentos básicos nunca te fallarán.



ALCANCE FRENTE A PRECISIÓN
Diferentes estudios demuestran que, dado el trauma de la batalla, cuanto más cerca está un humano de un zombi, dispara con mayor agresividad. Cuando practiques con tu(s) arma(s) de fuego, establece un alcance máximo para entrenar tu precisión. Practica con objetivos en movimiento y las condiciones ideales (sin estrés). Una vez que el alcance esté fijado, redúcelo a la mitad. Esta será tu zona de matanza efectiva durante un ataque real. Asegúrate de que los no muertos no se acercan más que hasta esa zona, porque se reducirá tu precisión. Si te unes a un grupo, asegúrate de matar primero a los que entren en la zona antes que a los otros. No ignores este consejo sea cual sea tu experiencia previa. Los agentes de policía de a pie, veteranos condecorados por el combate, incluso contra asesinos de «sangre fría», han terminado siendo devorados porque creían en sus «nervios» y no en su entrenamiento.

EXPLOSIVOS

Pregunta: ¿Qué podría ser mejor que arrojar una granada de mano a un grupo de zombis que se están acercando? Respuesta: Casi nada. Los explosivos antipersona matan principalmente por metralla, lanzando esquirlas de metal a través de los órganos vitales. Ya que esto no afecta a los zombis y la posibilidad de que la metralla penetre el cráneo es muy pequeña, las granadas, las bombas y otro tipo de explosivos resultan no ser armas eficientes.
De todos modos, estos dispositivos no deberían descartarse por completo. Para hacer estallar puertas, crear barricadas al instante o incluso dispersar a un montón de zombis, nada funciona mejor que un recipiente de pólvora.


FUEGO

Los muertos vivientes no temen el fuego. Mover una llama de fuego ante la cara de un gul no conseguirá que ande más despacio ni le impedirá avanzar. Los zombis que han cogido fuego no lo notan ni reaccionan a las llamas que los envuelven de ninguna forma. ¡Demasiados humanos se han encontrado con la tragedia por no comprender que el fuego no disuade a los zombis!
Como arma, sin embargo, el fuego sigue siendo el mayor aliado de la humanidad. La completa incineración es el mejor modo de destruir a un zombi para siempre. Quemarlos no sólo elimina el cuerpo, sino también cualquier rastro de el virus.

Sin embargo, no creas que un lanzallamas o varios cócteles molotov son la solución a todos tus problemas. En el combate real, el fuego puede resultar ser tan mortalmente una amenaza como es un protector.
La carne (humana, de un no muerto, o cualquier otra) tarda mucho tiempo en quemarse. En los minutos u horas antes de que un zombi en llamas fallezca, se convierte en una antorcha andante, o para ser más precisos, renqueante. Se han registrado varios casos en los que gules en llamas han causado más daños, incluso provocado más muertes, que sólo con sus uñas y dientes.
El fuego no es fiel. Considera la naturaleza combustible de tus alrededores, la posibilidad de inhalación de humo, la posibilidad de que las llamaradas actúen como un faro para los otros zombis, etc. Todos estos factores deben ser considerados antes de que un arma tan potente e impredecible se desate.
Por este motivo, el fuego se considera principalmente un arma de ataque o de escape y pocas veces se usa en la defensa estática.

CÓCTEL MOLOTOV
Este término se aplica a cualquier recipiente lleno de líquido inflamable con una mecha casera. Es una forma barata y efectiva de matar a múltiples zombis de una vez. Si la situación lo permite: por ejemplo, huyes de una horda de zombis que se aproximan hacia ti; despeja una estructura a prueba de fuegos o destruye una construcción inflamable con muchos zombis atrapados dentro. Sobre todo, consiste en bombardear gules hasta que no quede más que ceniza.

ROCIAR
El acto de rociar consiste, simplemente, en llenar un cubo de líquido inflamable (gasolina, queroseno, etc.), vaciarlo sobre uno o varios zombis, encender una cerilla y echar a correr. Si hay sitio para escapar y no hay peligro de dañarse con los residuos del fuego, el único inconveniente que acarrea este método es la proximidad que requiere empapar por completo al enemigo.

EL SOPLETE
El soplete común, que consiste en un tanque de propano unido a una boquilla, no tiene ni la fuerza ni el suministro de combustible suficiente para quemar el cráneo de un zombi. Pero puede servir para iniciar un fuego de manera fácil si los no muertos en cuestión ya están empapados en líquido inflamable.



EL LANZALLAMAS
Este artilugio, quizá más que cualquier otro, es visto por la gente como el eliminador de zombis definitivo. Una corriente de llamas, de sesenta metros de largo, compuesta de gasolina gelatinosa, puede convertir una multitud de zombis en una gimiente pira funeraria. ¿Por qué no adquirir uno entonces? ¿Por qué no renunciar al resto de armas por este dragón que escupe fuego hecho por el hombre? Las respuestas son tan realistas como numerosas. El lanzallamas fue desarrollado específicamente como arma militar y ya no se utiliza en el ejército de los EEUU y el Cuerpo de Marines. Sería complicado encontrar algún modelo, y más uno que funcionara como es debido. Adquirir el combustible es incluso más difícil que el lanzallamas. Pero asumiendo que puedas encontrar los dos, debes tener en cuenta su uso práctico. ¿Para qué acarrear con treinta y dos kilos de equipo sobre la espalda cuando sólo un puñado de gules anda suelto? El peso de un lanzallamas lo convierte en un incordio si estás en movimiento. A menos que estés en un puesto fijo o tengas acceso a un transporte motorizado, la extenuación total será tan peligrosa como la amenaza de los muertos andantes. El sentido común sugeriría que el lugar de un lanzallamas en el campo de batalla es contra cantidades aplastantes, enjambres de no muertos que se cuentan por cientos si no miles. Si hordas como esta existieran, Dios no lo quiera, cabe la posibilidad de que se enfrentaran a una fuerza de gobierno mucho mayor y mejor equipada que un simple ciudadano y su digno de confianza (y no olvidemos que ilegal) lanzallamas.


OTRAS ARMAS

La imaginación y la improvisación son dos bienes incalculables en los conflictos con los muertos vivientes. De todas formas, siéntete libre para considerar todos los materiales que te rodean para una reserva de armas potenciales. Pero recuerda siempre la fisiología de un zombi y lo que es presumible que tu artilugio casero logre.

1. ÁCIDO
Aparte del fuego, el ácido sulfúrico es la mejor forma de destruir un zombi por completo. Cómo utilizarlo es otro asunto. Si de alguna manera tienes los medios para adquirir o producir grandes cantidades de ácido sulfúrico, úsalo con el mismo respeto con que tratarías un arma incendiaria. La sustancia en sí es igual de peligrosa para ti como para los no muertos. El tiempo que necesita para disolver la carne y los huesos de los zombis es considerable. El ácido debería usarse más para deshacerse de los cuerpos una vez finalizado el encuentro que para el combate.

2. VENENO
Aunque existen cientos o miles de compuestos letales en este mundo, es imposible discutir sobre todos ellos. En lugar de eso, revisaremos algunas reglas básicas que controlan la estructura física y fisiológica de los no muertos. Los zombis son inmunes a todo tipo de tranquilizantes e irritantes como el spray de pimienta o el gas lacrimógeno. Cualquier compuesto diseñado para paralizar las funciones corporales tampoco obtendrá ningún resultado, ya que los no muertos no requieren más esas funciones. Los zombis no sufren ataques al corazón, parálisis nerviosas, ahogo o cualquier otro efecto letal que cause un veneno.

3, ARMAMENTO BIOLÓGICO
No resultaría poético destruir a seres Infectados con un virus con otro virus? Desafortunadamente, no es una opción. Los virus sólo atacan a las células vivas. No tienen efecto en los muertos. Pasa lo mismo con todo tipo de bacterias. En varios ensayos en laboratorio se ha cultivado y diseminado fascitis necrotizante (enfermedad producida una bacteria que se come la carne) entre zombis capturados. Ninguno se probó con éxito. Los experimentos que se realizan actualmente consisten en cultivar una nueva clase de bacteria que se alimenta únicamente de carne muerta. Muchos expertos son escépticos ante este éxito. Hay pruebas para determinar cuáles de los muchos microorganismos que normalmente están involucrados en la descomposición continúan consumiendo la carne a pesar de su naturaleza infecciosa. Si los microbios pueden aislarse, reproducirse y repartirse de forma que no dañen a quien los use, podría tratarse del primer arma de destrucción masiva de la humanidad en la batalla contra los muertos vivientes.

4. ARMAMENTO ZOOLÓGICO
Cientos de criaturas, grandes y pequeñas, se alimentan de la carroña. Emplear alguno de estos animales para devorar a los muertos antes de que ellos devoren a los vivos puede parecer la solución ideal. Desafortunadamente, todas las especies, desde las hienas a las hormigas rojas, instintivamente eluden a los zombis. La naturaleza altamente tóxica de el virus parece estar codificada en los patrones de supervivencia del reino animal. La señal de alarma misteriosa que el virus emite, ya sea un olor o algún tipo de vibración que los humanos olvidaron hace tiempo, resulta imposible de enmascarar con cualquier sustancia conocida. (Véase «1911 d. C, Vitre, Luisiana», pp. 266-267.)

ELECTROCUCIÓN Como el sistema muscular de los zombis es básicamente el de un humano, la electricidad tiene la habilidad de aturdir o paralizar su cuerpo. Se han obtenido resultados letales en casos extremos con el uso de líneas eléctricas para carbonizar por completo el cerebro de un zombi. No es un arma maravillosa (la corriente que corre por las líneas eléctricas es suficiente para quemar casi cualquier materia orgánica, viva o muerta, hasta dejarla seca). Aturdir a un zombi requiere dos veces el voltaje que requiere aturdir a un humano, así que las pistolas Taser comunes no tienen efecto. La electricidad se ha usado para crear una barrera temporal con zanjas electrificadas y llenas de agua para mantener paralizados a los gules el tiempo suficiente hasta emplear un método secundario letal. Se han registrado muchos incidentes como este a lo largo de los años.
RADIACIÓN
Están llevándose a cabo experimentos para probar los efectos de las microondas y otras señales electromagnéticas en los cerebros de los no muertos, con la teoría de que tal proceso podría generar tumores de forma masiva al instante y letales en la materia gris de los zombis. La investigación se encuentra aún en sus primeras fases y los resultados hasta ahora son inconclusos. La única ocasión en que los zombis entraron en contacto con los rayos gamma fue en el célebre incidente de Khotan. (Véase «1987 d. C, Khotan, China», pp. 288-289.) En este suceso, los zombis no sólo no se vieron afectados por los Gray que podrían haber matado humanos, sino que amenazaron con extender su contaminación por toda la región. Por primera vez, el mundo vislumbraba una amenaza nueva y más mortífera: el zombi radiactivo. Por mucho que suene a película barata de ciencia ficción de los años 50, es, o fue, un hecho histórico significativo y muy real. Según el informe, los gules radiactivos no poseen habilidades mejoradas ni poderes mágicos. La amenaza que representaban reside en su habilidad para extender una radiación mortal a lodos y todo lo que tocaban. Incluso la gente que bebía del suministro de agua que había estado en contacto con gules moría en poco tiempo a causa de la radiación. Afortunadamente, el brote se redujo gracias al imparable ejército chino. Esta solución no sólO acabó con este nuevo peligro, también evitó que el desastre del reactor de Khotan fuera crítico.
ARMAMENTO GENÉTICO
Algunas propuestas recientes recomiendan una variedad de armas genéticas en la guerra contra los no muertos. El primer paso podría ser trazar la secuencia genética del el virs. A continuación, se desarrollaría un agente que reescribiera esa secuencia, ordenando al virus suspender el ataque al tejido humano, volverse contra sí mismo o, simplemente, autodestruirse. En lugar de volver a convertir al zombi, convertiríamos el virus que controla al zombi. Si se consiguiera, cualquiera de estos agentes supondría un avance revolucionario en la lucha contra los no muertos. Basándonos en la ingeniería genética podríamos encontrar una cura real. Sin embargo, la celebración de este adelanto tendrá que esperar. La ciencia de la terapia genética aún vive su infancia. Incluso con la atención de los medios de comunicación e importantes recursos financieros, ambos inexistentes, el agente para combatir el virus seguiría siendo una teoría.
NANOTERAPIA
La nanotecnología, el estudio de la maquinaria microscópica, sólo está en su adolescencia. Actualmente, los chips de ordenador experimentales que se están fabricando ¡son tan pequeños como una molécula! Algún día, los robots de este tamaño serán capaces de desarrollar tareas dentro del cuerpo humano. Estos nanorobots, o como quiera que sea el término técnico, en el futuro destruirán las células cancerígenas, repararán el tejido dañado, incluso atacarán y destruirán virus hostiles. En teoría, no hay razón por la que no puedan ser inyectados por billones en un humano recientemente infectado para identificar el virus y erradicarlo del sistema. ¿Cuándo se perfeccionará esta tecnología?
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10 comentarios

@007derian Hace más de 3 años
te pasaste me imagino que te llebo unas 5 horas elaborar y crear el tema +1
@matirreras Hace más de 3 años
+1 te eforzaste muchisimo seguro que te sangraron los dedos XD
@Loup_Seul Hace más de 3 años
buena onda...
@Friki31212 Hace más de 3 años

a única ocasión en que los zombis entraron en contacto con los rayos gamma fue en el célebre incidente de Khotan. (Véase «1987 d. C, Khotan, China», pp. 288-289.)



que carajos? esto fue real? te dejo +1 y muy buen laburo!
@Loup_Seul Hace más de 3 años
jajaja buena onda
@cesar_9 Hace más de 3 años
te falto considerar que no sabemos cuando ocurrira el apocalipsis zombi
yo diria que tienes tiempo para pulir habilidades como la punteria
@chey_panxo Hace más de 3 años
me dio flojera leerlo todo jaja
@Zatu_0416 Hace más de 2 años
Todo lo que escribiste es de la guia de supervivencia de Max Brooks
@yuxin Hace más de 2 años
se te da bien copiar y pegar
@santystrella Hace más de 1 año
Porfavor, Le dan ptos pensando que el escribió todo eso.
Solo copió y pegó todo lo que escribió Max Brooks, en su guia de supervivencia.
Farsa, Donde?
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