Esta comunidad esta dedicada al debate libre de la política,economía y de los medios.Cada uno puede expresar sus ideas para construir una comunidad con múltiples voces.

Ver más
  • 1,490 Miembros
  • 1,404 Temas
  • 401 Seguidores
  • 1

La concepción de la CEPAL

La Concepción de la CEPAL y el Desarrollo Latinoamericano


La concepción de la CEPAL


La creación de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) en 1948, en el seno de Naciones Unidas, fue parte de la activa etapa de construcción de una adecuada institucionalidad internacional, en las postrimerías de la segunda guerra mundial y en los años siguientes. Era la convicción de los líderes de aquellos años para la construcción de la paz y el desarrollo mundial.

La CEPAL se desarrolló como una escuela de pensamiento especializado en el examen de las tendencias económicas y sociales de mediano y largo plazo de los países latinoamericanos. Sus escritos contienen aportes a la teoría y a la política económica.

Si bien los trabajo de la CEPAL no han analizado el desarrollo de América Latina como un proceso histórico en el cual pueden delimitarse etapas cualitativamente distintas, diversos economistas vinculados a dicha institución han procurado sintetizar su pensamiento indicando que en el desarrollo del área se distinguen cuatro fases:

1. antes de 1852, previa al desarrollo hacia fuera,
2. 1852-1930 de desarrollo hacia fuera (o primario exportadora),
3. 1930-1976 de desarrollo hacia adentro ( o de industrialización sustitutiva) y
4. 1976 en adelante, de estancamiento o agotamiento del modelo sustitutivo.


Estas etapas se diferencian de acuerdo al tipo de estructura económica y, también, según los mecanismos de su funcionamiento y su dinámica. La CEPAL realiza un diagnóstico de situación de los países latinoamericanos analizando las etapas primario exportadora y de sustitución de importaciones. Esta sustitución que comienza en forma espontánea, luego fue adoptada como política deliberada de los países reemplazando en primera instancia bienes de la industria liviana para ir reemplazando paulatinamente productos de la industria pesada.10.

Frente a estos cambios en la base material de los países latinoamericanos, específicamente en lo que se refiere al proceso de industrialización, fue decisivo el pensamiento económico de Raúl Prebisch, cuyos trabajos realizados entre 1932 y 1943 contenían los elementos fundamentales de lo que más tarde sería la Teoría del Subdesarrollo de la CEPAL. Este autor y otros economistas latinoamericanos, hacia 1949, elaboraron una teoría del subdesarrollo que tiene su punto de partida en el análisis de las siguientes tendencias a largo plazo:

• el proceso espontáneo de industrialización en los países latinoamericanos, y
• el deterioro de los precios relativos de las exportaciones primarias de la región.


Del análisis de estas tendencias resultó primeramente -fines de los cuarenta- la concepción Centro-Periferia que fue el elemento central de la teoría Cepalina del subdesarrollo o como también se ha dicho, la contribución teórica fundamental del pensamiento cepalino. De acuerdo con esta concepción, la economía mundial podría representarse como un sistema que tiene dos polos: el centro y la periferia como resultado de la forma en que se propaga el progreso técnico en la economía mundial.

• El centro, constituido por los países desarrollados, es decir, por las economías donde primero penetraron las técnicas capitalistas de producción; y
• La periferia, constituida por los países subdesarrollados, es decir, por las economías atrasadas en tal sentido.

Esto conlleva la idea de un desarrollo desigual originario, que determina diferencias en las estructuras económicas de los países del centro y de los países de la periferia. La estructura de los primeros se caracteriza por su diversificación y homogeneidad, porque producen variadas mercancías que suelen ser exportadas después de lograr un lugar significativo en el mercado interno y, además, porque presentan niveles de productividad parejos en todos sus sectores en virtud de la rápida difusión que tiene el progreso técnico alcanzado en un sector respecto a los demás. La estructura de los países periféricos, en cambio, se caracteriza por su especialización y heterogeneidad (o dualismo), porque sólo producen determinadas mercancías y porque en ellas coexisten sectores de alta productividad -sector exportador- con otros de baja productividad.

Esta situación se corresponde con una división internacional del trabajo, de acuerdo con la cual al centro le corresponde producir y exportar bienes industriales, mientras que a la periferia le corresponde producir materias primas y alimentos. Esta tendencia, en parte, fue modificándose con el correr de los años.

De lo dicho resulta que detrás de la concepción Centro-Periferia está la idea de que el desarrollo es el resultado de un progreso técnico que incrementa la productividad, lo que vincula esta concepción con el keynesianismo. En definitiva, son las innovaciones tecnológicas, respecto de las cuales los países del centro tienen una primacía histórica, las que determinan el desarrollo, en la medida en que aumentan la productividad del sector en que se generan y se difunden en los demás sectores.

Hasta aquí, el pensamiento cepalino da un testimonio de las diferencias estructurales entre centro y periferia, pero además proyecta dinámicamente estos conceptos a la Teoría del Deterioro de los Términos del Intercambio. El pensamiento cepalino postuló, en este sentido, que la brecha entre ambos polos se iba ensanchando, como se podía observar en la evolución a largo plazo del sistema económico mundial. Esto era evidenciado por la desigual evolución de la productividad y de los ingresos medios, hechos que se vinculaban entre sí a través de la teoría del deterioro de los términos del intercambio. Básicamente esta teoría significa que el poder de compra de bienes industriales de una unidad de bienes primarios de exportación se reduce con el transcurso del tiempo o lo que es lo mismo, cada vez es necesario más exportaciones para importar una misma cantidad de productos.

El razonamiento en torno al deterioro se estructura así: Supuesto el aumento de la productividad en los países del centro como consecuencia del progreso técnico, ella debería haber traído también como consecuencia un descenso en los precios relativos de sus bienes, lo que implicaría un mejoramiento en el nivel de los ingresos reales (capacidad de compra) de los países periféricos. Sin embargo, a través del comercio internacional se ha dado, en la realidad de los hechos, lo contrario; esto es, un aumento de los precios de los bienes provenientes de los países centrales lo que ha determinado que los ingresos reales medios se hayan diferenciado cada vez más. Así, los frutos del progreso técnico se han definitivamente concentrado en el centro y, más aún, el deterioro ha determinado que las economías periféricas pierdan parte de su propio progreso técnico.

Para la CEPAL, el proceso de industrialización en América Latina ha sido una forma necesaria y espontánea de su desarrollo. La necesidad que se encuentra en la base de este proceso se explica por la sustitución de Gran Bretaña por los Estados Unidos, en tanto eje de los países centrales, lo que ha creado un desajuste en la balanza de pagos, que se explica por la concurrencia de dos factores:

1. la magnitud del coeficiente de importaciones de Estados Unidos que es inferior a la de Gran Bretaña; y,
2. el ritmo lento de crecimiento de Estados Unidos, en esa época, en comparación con los países periféricos.


Es así como se explica desde la teoría la necesidad de la industrialización para sustituir importaciones, pero esta necesidad generó una nueva demanda de importaciones específicamente de bienes de capital, dando lugar a un círculo vicioso en el que, en vez de alcanzarse los ajustes deseados en la balanza de pagos, se incrementó el desequilibrio externo. Sumado a esto, la demanda de los países del centro se redujo y trajo aparejada una disminución en los precios de las exportaciones de los países periféricos.

Estas tendencias tienen carácter estructural, en tanto son el resultado de transformaciones que el proceso de industrialización implica respecto de las estructuras existentes, por esta razón, el pensamiento cepalino es un pensamiento estructuralista.

Como resultado de su pensamiento se concluyó que el proceso de industrialización debía ser un proceso deliberado que evitara los inconvenientes de la industrialización espontánea, mencionada anteriormente, en el contexto de un proceso de sustitución de importaciones que no implicara desequilibrios externos sino un ajuste de la balanza de pagos. Esto sería posible mediante la intervención del Estado.

La teoría del subdesarrollo de la CEPAL y la tesis de los obstáculos estructurales del desarrollo.


A principio de los 60', el pensamiento cepalino ofreció nuevos desarrollos siempre vinculados a la concepción centro-periferia y a la teoría del deterioro de los términos del intercambio.

Estos nuevos desarrollos del pensamiento cepalino se resumen en las tesis sobre "los obstáculos estructurales del desarrollo". Ellos tratan de dar una explicación de la persistencia de los problemas de subdesarrollo en la región.

El contexto histórico. En este momento se consolida la hegemonía de Estados Unidos en el establecimiento de un nuevo orden económico y político internacional, en el marco de la guerra fría, de la reconstrucción capitalista de Europa -Plan Marshall- y los procesos de descolonización y recolonlzación del Tercer Mundo. En América Latina, esta rearticulación del poder tuvo lugar con cierto retardo en la mitad de la década de los 50' y se expresó políticamente con la caída de los regímenes populistas, en Argentina con la caída del gobierno de Perón, y el ascenso de regímenes reaccionarios. Por otro lado, se estaba dando un proceso de transnacionalización de empresas que se ubicaron en los países latinoamericanos de industrialización temprana -México, Brasil, Argentina- y en las actividades consideradas claves.

Asimismo, el pensamiento de la CEPAL coincidía con el de Estados Unidos en cuanto a la preocupación por la modernización de la agricultura y del estado y en medidas como el proteccionismo que evidentemente beneficiaba a las industrias transnacionales que se estaban instalando.

Paralelamente, sucede la Revolución cubana y la Alianza para el Progreso. Esta última, promovida por Estados Unidos durante el gobierno de Kennedy, otorgó créditos a los países latinoamericanos a cambio de una planificación de las políticas de desarrollo, en definitiva para evitar que se propagara el germen de la revolución.

El acuerdo, entre el diagnóstico de la CEPAL y el proyecto de Estados Unidos, y entre el capitalismo transnacional con el nacional, permitió que surgiera el pensamiento de la CEPAL sobre los obstáculos estructurales y las consecuentes propuestas de Reforma Agraria y Modernización del Estado.

Lo esencial de esta tesis se expresó principalmente en una obra de Raúl Prebish en la que se señaló que el desarrollo de América Latina se hallaba limitado por lo que se denominan factores estructurales internos y el estrangulamiento exterior. Ambos altamente representativos de las dificultades existentes con que se encontraba el proceso de acumulación en la región. Examinaremos por separado ambas teorías.

Los factores estructurales internos -obstáculos internos al desarrollo-. Estos factores giran en torno a la estructura industrial, la estructura agraria y la distribución regresiva del ingreso. Al estudiar la dinámica del desarrollo, Prebish comienza por observar:

La estructura industrial. La mano de obra que se desplaza del campo a la ciudad no es absorbida por la industria y las actividades conexas relativas al movimiento de bienes. Hay una insuficiencia del sistema cuya explicación se debe en gran parte al desequilibrio entre productividad e inversiones entre los países centrales y los periféricos. Por un lado, la falta de aptitud para formar capital por parte de estos últimos, y por el otro, las políticas proteccionistas del estado que privilegia la industria sustitutiva sobre la exportación porque absorbe mano de obra y, por último, la falta dé competencia en la actividad económica que determina el uso ineficiente del capital. Para acrecentar con rapidez la acumulación de capital se propone disminuir el consumo de los grupos de ingresos relativamente altos, mediante medidas compulsivas inicialmente y un sistema de incentivos económicos.

La estructura agraria. Llamada obstáculo tierra. Se advierte la necesidad de aumentar los rendimientos sobre la base del aumento de la productividad de la tierra y no por mayores inversiones que economicen mano de obra. Esto lleva a considerar la problemática del régimen de tenencia de la tierra. Esto es, por un lado, la existencia de latifundios sobrevaluados por cuestiones político-social y consecuentemente poco accesibles a otros capitalistas y que además, se preocupan por aumentar la productividad de la mano de obra empleada y no por aumentar los rendimientos de la tierra. Por el otro, la existencia de minifundios que no disponen de medios para realizar inversiones que aumenten la productividad de la tierra. En este marco, la reforma agraria es la respuesta a estos problemas, ya que promueve la movilidad social y el aprovechamiento del potencial de ahorro. Para ello es necesaria la difusión de la tecnología y el estímulo a la iniciativa individual.

Los privilegios distributivos. Existe un círculo vicioso en el esquema distributivo en el cual el ingreso personal no guarda relación con el aporte efectivo hecho en el proceso productivo. Esto sucede, pues determinados grupos tienen poder para influir en la distribución del ingreso.

En tal sentido, se establece un obstáculo al surgimiento de elementos dinámicos en la sociedad que permitan la movilidad necesaria. En otras palabras, la educación que es el elemento de partida para provocar la movilidad social, se convierte en un bien de lujo para los sectores de ingresos más bajos. Entonces, resulta necesaria la intervención del Estado a través de una política clara de desarrollo que se exprese en la planificación.

El estrangulamiento exterior. El estrangulamiento externo retorna a las ideas de la CEPAL acerca del desequilibrio externo. Esto se fundamenta por varias razones. El hecho que la demanda internacional de productos agropecuarios crecía lentamente en el tiempo, que los mercados de los países centrales estaban protegidos y que la etapa de sustitución fácil en los países periféricos ya estaba concluida. Por lo tanto, la fase de sustitución siguiente presentaba dificultades técnicas y de mercado. La desigualdad entre el centro y la periferia exigía la necesidad de evitar un proteccionismo exagerado para ambas partes.

En síntesis, la CEPAL realiza un diagnóstico de situación de los países latinoamericanos detallando las dos etapas: Primario exportadora e industrialización sustitutiva. Las teorías desarrolladas por esta institución analizan y explican los acontecimientos y permiten entender el funcionamiento de los países latinoamericanos en el marco de sus ¡deas. Para solucionar los problemas que surgían en cada etapa propusieron políticas económicas que se relacionaban con:

- El proceso de industrialización deliberada.
- Las reformas estructurales: reforma agraria, modernización del estado, gasto social, redistribución del ingreso.

En el desarrollo latinoamericano según la concepción de la CEPAL debemos tener en cuenta:

a) Etapas del Desarrollo Económico
b) La teoría del subdesarrollo de la CEPAL

1- concepción centro periferia
2- deterioro de los términos de intercambio
3- tesis de los obstáculos estructurales



La CEPAL y las nuevas teorías de crecimiento económico


Desde mediados de los ochenta la Cepal ha venido incorporando los resultados de las nuevas teorías del crecimiento económico, ya que los grandes cambios producidos en el entorno internacional, tales como la revolución tecnológica y la globalización, han exigido reinterpretar los problemas del desarrollo latinoamericano y reelaborar las propuestas para su superación. "El punto de partida de la argumentación neocepalina es la importancia de la competitividad para que el crecimiento económico a largo plazo sea autosostenido.

Se entiende por competitividad "auténtica" de una economía la "capacidad para incrementar o al menos sostener sú participación en los mercados internacionales, con un alza simultánea del nivel de vida de la población.12. Esta capacidad depende de la incorporación de progreso tecnológico, la que se traduce en la introducción progresiva de nuevos procesos y en la producción de nuevos bienes y servicios. A largo plazo, para elevar la competitividad de la economía es preciso reducir (o al menos mantener) la distancia que las separa de las mejores prácticas. A nivel microeconómico, esto significa alcanzar los patrones de eficiencia vigentes en el resto del mundo en cuanto a utilización de recursos y calidad del producto o servicio ofrecido, lo que a su vez supone la identificación, imitación y adaptación de nuevas funciones de producción por parte de las empresas.

Con la intensificación de la competencia internacional y el desarrollo de la tecnología de la información, la incorporación del progreso técnico se transforma en un rasgo destacado en la producción de una amplia gama de bienes y servicios. Por lo tanto, para lograr una inserción internacional exitosa debe haber una continua renovación de la eficiencia en el uso de los recursos productivos, incorporación de valor agregado intelectual a los bienes y servicios producidos y una calificación cada vez mayor de la población que acreciente su capacidad de participar en los procesos de innovación y de difusión de tecnología. Estas condiciones se relacionan directamente con el tipo de especialización productiva de la región, lo que remite al comportamiento de ¡a demanda y el progreso técnico en los diferentes sectores económicos".13

El crecimiento rápido impulsado por las exportaciones exige la diversificación de los bienes y de los mercados a favor de productos más dinámicos, que en general responden a aquellos con mayor contenido y valor agregado de carácter tecnológico.

Se observa que se está consolidando un nuevo patrón de especialización a nivel internacional, que reemplaza el de productos primarios - bienes industriales, por otro en que los países de América Latina se dedican a la producción de bienes industriales muy estandarizados, en cuyos precios internacionales no tienen decisiva influencia por cuanto se transan en mercados altamente competitivos.

La última década se caracterizó por un proceso de apertura externa rápida en América Latina que tuvo como factor positivo el aumento de la competitividad, en comparación con las ineficiencias asociables a la protección indiscriminada de períodos anteriores. La nueva Cepal opina que para que esa inserción en el comercio internacional sea virtuosa se precisa de políticas proactivas de nivel meso y microeconómico que permitan corregir las imperfecciones en el mercado de la tecnología y capital humano, así como en los mercados oligopólicos de productos sujetos a rendimientos crecientes.

Según la Cepal la pieza clave de la política de desarrollo y/o transformación productiva está centrada en la consolidación del sistema nacional de innovación, definido como "el conjunto de agentes, instituciones y normas de comportamiento que determinan el ritmo de importación, generación, adaptación y difusión de conocimientos tecnológicos en todos los sectores económicos, incluyendo las actividades de formación de recursos humanos y su financiamiento (Cepal, 1996)"14.

Las características de este sistema son determinadas por el grado de madurez científico tecnológica, el régimen de incentivos macroeconómicos, el marco regulatorio y la cultura empresarial, jurídica y normativa.

En la nueva Cepal el concepto de competitividad viene asociado al avance técnico y a la equidad. Esta última favorece la difusión de tecnología en tanto genera un marco más propicio para la cooperación intrafirma requeridos por las nuevas técnicas. Además, los aumentos de productividad permitirían una gradual mejora en la distribución del ingreso. Se cita que en los casos en que se ha producido la retroalimentación entre competitividad y equidad se han producido los siguientes fenómenos: transformación de la agricultura hacia estructuras agrarias más homogénas y con aumento de la productividad; acceso más igualitario a la propiedad a través de la creación de empresas medianas y pequeñas; calificación de la mano de obras y universalización de la educación; aumento del empleo en los sectores dinámicos exportadores; incremento de la productividad; redistribución del ingreso vía las finanzas públicas.

En resumen, "la nueva Cepal postula que la expansión de las economías de América Latina depende de la consecución de la competitividad auténtica, basada en la generación e incorporación continuas de progreso técnico, que a su vez son necesarias para sostener un patrón de crecimiento extravertido. Para lograr esta sustentabilidad se precisan políticas productivas y tecnológicas de distinta índole y amplitud, entre las que merecen destacarse las orientadas a consolidar y ampliar el sistema nacional de innovación.

Por otra parte, se entiende que el éxito de estas políticas no puede disociarse del mejoramiento gradual de la equidad distributiva, tanto por sus efectos sobre las dimensiones del mercado interno, como por sus efectos indirectos en el aumento de la capacidad de innovar".

Hay una analogía histórica interesante entre los tiempos de los estudios iniciales de la Cepal y lo que ocurre hoy. Los cepalinos de los años cincuenta estudiaban las transformaciones económicas y sociales que ocurrían durante las primeras etapas de cambio del patrón de acumulación en la región, del modelo primario exportador al urbano industrial. Desde este ángulo, derivaban un programa de políticas, incluso por la vía de intervención directa del Estado, para corregir los problemas "estructurales" de una "periferia subdesarrollada", que el mercado no tendría como hacer de manera espontánea.

El programa de investigación cepalina de los años noventa se centra en las transformaciones provocadas por otro cambio del modelo de acumulación en la región, a saber, el que se da por la reorientación de los marcos reguladores, mediante la liberalización de los mercados y la reforma del estado, especialmente mediante las privatizaciones. La investigación cepalina actual exige reconocer que en América Latina todavía se justifica un conjunto de políticas públicas de apoyo al desarrollo, en función de las peculiaridades de la estructura productiva, de la organización de los mercados y, no menos importante, de la configuración de las sociedades en los países de la región15.

10 Bianchi, Andrés: "Introducción. Notas sobre la teoría del desarrollo latinoamericano". América Latina, ensayos de interpretación económica. Universidad de Chile, 1970.
12 CEPAL, 1990. Se entiende que la competitividad autentica difiere de aquella originada en factores coyunturales como el tipo de cambio o los bajos salarios. Su definición es convergente con la de "competitividad estructural" propuesta por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
13 Hounie, Pittalunga, Porcile, Scatolin, "La Cepal y las nuevas teorías del crecimiento", Revista de la Cepal n° 68, agosto 1999.
14 Op. Cit.
15 Bielschowsky, Ricardo: "Evolución de las ideas de la Cepal" en Revista de la Cepal, Número extraordinario, Chile, octubre de 1998.
  • 1
  • 0Calificación
  • 0Seguidores
  • 2.609Visitas
  • 0Favoritos

0 comentarios

Tienes que ser miembro para responder en este tema