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Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades

Perdon, no se si este tipo de tópics se relacionan con la comu.. pero crei q seria lindo agregar mi post aca tambien.. por favor avisenme si no corresponde aca ... besos!

Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Bueno, antes que nada no piensen que soy feminista, porque no lo soy... pero como estudiante de ingenieria, es notoria la diferencia cuantitativa entre hombres y mujeres...por eso me puse a buscar data y se las muestro

Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Elpais.com

año 2008



Ellas también valen para ingenieras (pero huyen)


Las chicas ya son mayoría en casi cualquier tipo de carrera universitaria: 63% en las carreras de Ciencias Sociales y Jurídicas; 64% en Humanidades; 59% en Ciencias Experimentales, y 74% en ciencias de la salud. La excepción es por ello más llamativa que nunca: las ingenierías y demás carreras técnicas, donde las chicas no pasan del 27%. Estas cifras españolas son similares a las del resto de países desarrollados, y se han interpretado tradicionalmente como una consecuencia de la menor aptitud de las mujeres para las matemáticas.

Pero la idea convencional de que las chicas tienen menos talento matemático que los chicos se está desmoronando bajo el peso de los datos. El último macroestudio dirigido por la psicóloga Janet Hyde, de la Universidad de Wisconsin (EE UU), acaba de presentarse en Science, y viene a unirse a otros trabajos recientes que también cuestionan la supuesta superioridad masculina en esa disciplina.

Hyde y sus colegas han analizado los resultados en test estandarizados de matemáticas obtenidos por más de siete millones de estudiantes de 10 estados norteamericanos. Pertenecían a los cursos 2º a 11º, que cubren casi toda la enseñanza primaria y secundaria. La conclusión es que las diferencias entre géneros son estadísticamente irrelevantes (y fluctuantes: a veces favorecen a los chicos, a veces a las chicas).

"Simplemente, ya no existen diferencias de género en el rendimiento matemático", dice Hyde. "De modo que los padres y los profesores tienen que revisar sus ideas al respecto".

El estereotipo de la torpeza femenina con las matemáticas lleva años persistiendo a pesar de un cambio de realidad social que lo desmiente: en Estados Unidos, las chicas se matriculan en cursos de matemáticas de secundaria tanto como los chicos, y ya dan cuenta de casi la mitad de los licenciados en ciencias exactas (48%).

"Las creencias populares ejercen una influencia increíble", asegura Hyde. "Si tu madre o tu profesor creen que tú no vales para las matemáticas, pueden tener un profundo impacto en tu autoestima matemática".

Un caso espectacular de este efecto quedó demostrado hace dos años por el psicólogo Steven Heine, de la Universidad de British Columbia en Vancouver. Heine sometió a 120 mujeres de unos 20 años a dos ejercicios de matemáticas separados por una prueba de comprensión de lectura que era distinta según el grupo de mujeres: un ensayo sostenía que las diferencias de habilidad matemática entre hombres y mujeres son de origen genético, y otro afirmaba que se deben a la experiencia.

Todas las mujeres sacaron una puntuación similar en el primer ejercicio, pero las mujeres que leyeron el ensayo genético hicieron el segundo ejercicio claramente peor. La torpeza femenina para las matemáticas tiene, por tanto, una parte de verdad autocumplida, como el rumor de que una empresa se va a desplomar en Bolsa.

La menor aptitud media de las chicas para las matemáticas es la razón que se suele aducir para que la escasez de mujeres en las carreras de Ingeniería, Tecnología y Ciencias Exactas, un fenómeno que afecta de modo similar a todos los países desarrollados. Pero los últimos datos descartan esa explicación. ¿A qué se debe entonces el fuerte sesgo de género en estas carreras?

Una razón podría ser que los rasgos psicológicos suelen mostrar en los hombres una dispersión poblacional mucho mayor que en las mujeres. Para cada rasgo, las mujeres se agrupan en una campana de Gauss bastante cerrada en torno a la media, y los hombres forman una campana más amplia. Para el caso que nos ocupa, esto debería implicar que los extremos de la distribución -los más torpes y los más hábiles en matemáticas- están ocupados sobre todo por hombres. Si las ingenierías se nutrieran sólo de los estudiantes extremadamente hábiles, quedaría explicado el sesgo de género en esas carreras.

Los investigadores de Wisconsin han examinado esta posibilidad. Entre el 5% de los estudiantes con mejores resultados, hay 1,5 chicos por cada chica. Y la cifra sube a dos chicos por chica si sólo se considera al mejor 1% de los estudiantes.

Esto confirma la hipótesis de la mayor variabilidad masculina, pero no resuelve el misterio del sesgo en las carreras: incluso si las ingenierías sólo se nutrieran del 1% mejor de los estudiantes, la razón de dos chicos por chica significaría un 67% de alumnos y un 33% de alumnas en la carrera. Y la realidad es que en EE UU sólo hay un 15% de alumnas en las ingenierías.

La conclusión es que el sesgo de género en las carreras técnicas no se debe a la supuesta inferioridad femenina para las matemáticas. Algunos datos anteriores ya apuntaban a ello: si se selecciona un grupo de chicas y chicos con igual aptitud matemática, los chicos siguen eligiendo carreras técnicas mucho más que las chicas. El problema, por tanto, parece relacionarse menos con el talento que con la motivación y otros factores psicosociales.

Un reciente estudio dirigido por la psicóloga social Mercedes López Sáez, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, y financiado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, analiza precisamente la influencia de esos factores psicosociales en el desequilibrio de las matriculaciones. Un desequilibrio que empieza a gestarse en la elección de modalidad (artes, humanidades y ciencias sociales, ciencias de la naturaleza y de la salud, o tecnología) que las chicas eligen en el bachillerato.

La mayoría de las chicas (55%) eligen la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales; otro 36% prefiere la de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud; el 5% se matricula en la de Artes; y sólo el 4% elige la modalidad de Tecnología. El estudio de López Sáez y sus colegas examina cómo influyen en ello la actitud de los profesores y de los propios alumnos, las creencias estereotipadas sobre las diferentes modalidades de bachillerato, las actitudes implícitas hacia los hombres y mujeres que estudian medicina o una ingeniería, y la relación que mantiene cada sexo con el ordenador y la informática.

Según la encuesta entre los profesores, "se tiende a desvalorizar las modalidades de bachillerato que integran el área de letras (humanidades y ciencias sociales), tanto en lo que respecta a las capacidades intelectuales que requieren como a las posibilidades profesionales que abren". El desequilibrio de género se explica "por diferencias en actitudes y motivaciones debidas a la socialización, según las cuales los chicos se sentirían más inclinados hacia unas áreas, mientras que las chicas serían más proclives a otras".

Los prejuicios aparecen más instalados aún entre los propios estudiantes, donde "persisten fuertes estereotipos de género asociados a cada especialidad". Mientras que ven humanidades y ciencias sociales como una rama masculina y femenina por igual, sitúan tecnología siempre como una rama masculina. "Claramente", concluyen los autores, "la elección del bachillerato tecnológico de las chicas no se encuentra en este momento reforzada por el entorno social del grupo de pares".

Los estereotipos de los adolescentes (4º curso de ESO) tampoco ofrecen un cuadro muy luminoso: "Los adolescentes creen que la chica más femenina es la de ciencias naturales y de la salud, seguida de la de humanidades y ciencias sociales, siendo la chica del bachillerato tecnológico la considerada menos femenina". Inversamente, "en atribución de masculinidad a los chicos, la mayor puntuación la otorgan al chico del bachillerato tecnológico, seguido del de humanidades y ciencias sociales y del de ciencias naturales y de la salud".

El test para detectar las asociaciones implícitas que establecen los adolescentes ofrece el siguiente resultado: "Las actitudes implícitas hacia las mujeres médicas son más positivas que hacia las mujeres ingenieras; las actitudes implícitas hacia los hombres ingenieros son más positivas que hacia los hombres médicos; las actitudes hacia las mujeres médicas son más positivas que hacia los hombres médicos; y las actitudes hacia los hombres ingenieros son más positivas que hacia las mujeres ingenieras".

Por último, López Sáez y sus colaboradores han hallado un déficit en las chicas en las actitudes hacia la informática y el ordenador: "Tienen creencias estereotipadas más negativas que los chicos en cuanto a las características de la profesión, utilizan menos el ordenador y se consideran menos competentes que los chicos en informática y en el manejo de los ordenadores".

El peso de los prejuicios viene confirmado por otro estudio coordinado por Paola Sapienza, de la Universidad Northwestern de Illinois (Science, 30 de mayo), que demuestra que el déficit de las chicas en aptitud matemática depende críticamente del grado de desarrollo social de un país: es máximo en Turquía, desaparece en Noruega y Suecia y se revierte en Islandia.

Fuente

Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Manzanamecanica.org

año 2009


Mujeres en ciencia e ingeniería: ¿igualdad de oportunidades?


Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Durante las dos últimas semanas he estado recolectando opiniones sobre la situación de las mujeres que se dedican a la ciencia o la ingeniería. Comienzo del hecho de que hay muchas menos mujeres que hombres en estas profesiones, y asumo que hay dos razones posibles: intrínsecas (capacidad, interés) y externas (contexto). Quizás las primeras o son iguales en hombres y mujeres, o son demasiado similares como para explicar la diferencia en la participación femenina, por lo que las razones externas tendrían bastante influencia.

Una parte de esos factores debería ser visible en los entornos de trabajo en que estas profesiones se desarrollan. Para recolectar las opiniones he usado un cuestionario que estaba diseñado desde la hipótesis de que hay desventajas importantes en los entornos de trabajo, ocasionadas por los hombres. El resultado es más complejo: existen algunos entornos laborales difíciles para las mujeres, y existen otros entornos donde la situación es muy paritaria.

Recibimos 26 respuestas. Más de la mitad (14) dijo que en su trabajo había más hombres que mujeres, mientras que muy pocas (3) trabajaban en entornos con más mujeres que hombres.

Lo bueno

La gran mayoría (20) contestaron que su relación era similar con hombres y mujeres; pocas indicaron que se llevaban mejor con los hombres (3) o con las mujeres (4).

10 de 26 indicaron que se encontraban perfectamente en su trabajo, y no mencionaron ningún problema relacionado con el género, con respuestas como:

* "No veo diferencias entre hombres y mujeres"
* "El comportamiento estándar y normal es lo que me hace sentir cómoda"
* "Ser mujer no ha significado ninguna ventaja/desventaja en lo relacionado con el trabajo"


Lo malo


Las restantes 14 indicaron que ser mujer en ciencia e ingeniería tenía algunos inconvenientes, pero mayoritariamente estos problemas se circunscribían a algunas personas o algunas circunstancias. Esto es importante porque en la mayoría de las respuestas en que se describía algún problema, era claro que no se trataba de algo sistemático sino de situaciones aisladas pero inconvenientes.

Los problemas que más se mencionaron, más o menos por partes iguales, fueron: (i) trato discriminatorio, (ii) trato injusto, (iii) machismo, y (iv) dificultades para las que quisieran tener hijos.

Trato discriminatorio

Algunas mujeres indicaron que era molesto recibir un trato excesivamente condescendiente por parte de sus colegas. Otras mencionaron directamente que eran miradas en menos por sus colegas hombres:

* "algunos (sólo algunos) te tratan con cierta condescendencia por el hecho de ser mujer"
* "a veces te tratan de tonta... como si las mujeres no supiéramos usar los ordenadores"
* "ojalá pudiesen llegar al trabajo dispuestos a ver que sus colegas mujeres, antes de ser mujeres, somos personas, con similares niveles de estudios y capacidades"

Trato injusto

Algunas respuestas indicaron que resultaba injusto tener que trabajar más que los hombres, para recibir igual consideración. Esto último no se refiere solamente al salario, sino también al respeto y a la carrera laboral.

* "hay que demostrar que vales y trabajar 3 veces más de lo normal"
* "hay que demostrar más. Se asume que los hombres se la pueden y son secos, las mujeres tienen que demostrarlo para que se den cuenta"
* "hay que partir de mucho más abajo para hacer valer tu opinión"
* "me molesta que paguen menos por el mismo trabajo que a un hombre"

Machismo

No se necesita tener una oficina llena de gente machista para que el machismo resulta un problema. Al parecer, basta uno o unos pocos que tengan esas ideas y las expresen, como para generar una situación que resulte incómoda. Las actitudes machistas varían de país en país, en algunos países para un hombre ser machista es casi una obligación, mientras que en otros países por ejemplo un chiste machista ni siquiera es grosero: simplemente no se entiende. De todas maneras algunas mujeres mencionaron que algunos de sus colegas tenían actitudes machistas que resultaban molestas:

* "a veces (a veces) te ven como un culo con patas"
* "dejen de decirme que me corte el pelo o que me vista mejor, porque que aunque no lo crean, no estoy en su mismo lugar de trabajo para ser una muñequita que les agrade a la vista, sino que para trabajar con ustedes de igual a igual"
* "me incomoda el lenguaje grosero o machista"
* "a veces los hombres hacen comentarios machistas"
* "me gustaría que tuvieran el equilibrio entre comportarse como caballeros y trabajar de igual a igual"

Desventajas para ser madres

La ciencia y la ingeniería son trabajos absorbentes que requieren un nivel de fanatismo que, en muchos casos, no resulta fácil de compatibilizar con la vida familiar, sobre todo para las mujeres:

* "deben entender que las mujeres se encargan de muchas cosas en la familia"
* "trabajar a veces se incompatibiliza con querer ser madre"
* "muchas investigadoras nos encontramos que plantearse tener hijos es bastante inviable, por el momento. El día que tengamos una seguridad laboral, que normalmente en investigación es a los cuarenta, nos podemos plantear crear una familia"
* "los hombres en general tienen menos responsabilidad con los niños y progresan más fácilmente, al poder dedicar más tiempo al trabajo"
* "si quieres tener hijos las oportunidades de liderar un equipo de investigación algún día, son cercanas a cero"

Soluciones a nivel institucional

La revista Science el 2005 publicó un estudio que mostraba entre otras cosas que algunos científicos aún tienen un sesgo en contra de los trabajos escritos por mujeres, lo que incrementa artificialmente la tasa de rechazo de estos trabajos.

Una editorial en Nature de Mayo del 2009, titulada "The Female Underclass", recomienda que tanto las universidades como las agencias de financiamiento colaboren para ayudar a remover los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres que deciden tomar una carrera científica. Entre estos obstáculos se mencionan los problemas de las madres con hijos pequeños que, incluso en los países más progresistas, en general asumen la responsabilidad del hogar y la familia al mismo tiempo que deben escribir propuestas, publicar papers y pasar largas jornadas en el laboratorio.

Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Conclusiones

El mensaje que emerge para mí es el siguiente: no hay una situación promedio para las mujeres en ciencia e ingeniería. Lo que hay es básicamente un grupo importante de mujeres trabajando en entornos donde la situación es paritaria, y otro grupo de mujeres trabajando en entornos donde todavía queda camino por recorrer. En este último caso, son unos pocos hombres los que tienen un trato problemático hacia las mujeres. Creo que a los hombres nos corresponde evitar caer en estas actitudes y sancionar socialmente a los que las tengan.

Fuente

Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Nextway

año 2004


"Humanizando" la ingeniería


Así es como a veces nos hacen sentir a las mujeres que trabajamos en el mundo de la ingeniería. Tratándose de un área desarrollada casi exclusivamente por hombres, sus valores y características representan, naturalmente, la perspectiva masculina, y este hecho ha dificultado bastante la integración de las mujeres en la misma. La ambición, la competitividad y el anhelo de precisión y excelencia son, sin lugar a dudas, cualidades personales que debemos apreciar, pero no lo son todo. Los estudios y las carreras profesionales ingenieriles a menudo descuidan todo talento que no sea científico o técnico, aún cuando podría argumentarse que éstos - los "demás " talentos - deberían desempeñar un papel vital en cualquier sistema educativo progresista que se precie. A pesar de nuestra fascinación y pasión por la tecnología, nosotros, como ingenieros y estudiantes de ingeniería, no somos "máquinas", sino seres humanos. Sólo tras aceptar esta premisa podemos comenzar a profundizar y a examinar con más detalle determinados asuntos que las ingenieras percibimos como importantes.

"Me fascinaba todo lo magnético y eléctrico"

Soy una estudiante de tercero y último curso de ingeniería eléctrica de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Decidí matricularme en esta carrera porque, para empezar, siempre he querido estudiar algo relacionado con las ciencias. Incluso en mi infancia, me fascinaba todo lo magnético y eléctrico, y me moría de ganas por saber cómo funcionaban los distintos aparatos. Ahora tengo veintitrés años y, por supuesto, mi interés por mi campo de estudio va más allá que la simple curiosidad hacia estas "fuerzas mágicas"... Para mí, la ingeniería es una herramienta, la más útil, para poner en práctica los conocimientos científicos y, lo que es todavía más importante: la ingeniería me permite poner la ciencia al servicio de la sociedad.

A lo largo de mi estancia en esta universidad, he disfrutado con muchas asignaturas, especialmente con las prácticas, donde la teoría deviene algo tangible, por decirlo de alguna manera. He de decir, no obstante, que también me han embargado ciertos sentimientos negativos con respecto a algunos aspectos de mi carrera. Creo que se transmite una imagen recurrente de la ingeniería como una disciplina fría, con un ángulo de visión altamente especializado pero un tanto limitado. Y al ver la minoría de chicas que somos en clase (menos de un tercio del total del alumnado) no he podido evitar preguntarme si la ingeniería será, o no, una profesión para mujeres, después de todo.

Cada vez que una mujer llega a la conclusión de que no está hecha para ser ingeniera, el mundo ingenieril pierde, gota a gota, el poder que derivaría de una mano de obra más diversa. La diversidad puede ampliar los horizontes y el alcance de la ingeniería proporcionando puntos de vista alternativos, por no hablar de los tantos talentos, independientes del género, que muchas mujeres poseen. En base a mi experiencia, la mayoría de los estudiantes y profesores varones (aunque, por supuesto, hay excepciones) no son capaces de apreciar esto plenamente. Diría que las mujeres que se adentran en el campo de la ingeniería son aceptadas pero no tratadas como iguales, y por el momento no están lo suficientemente motivadas, ni tampoco en los puestos adecuados, para introducir cambios en sus lugares de trabajo.

En cualquier entorno profesional, los "modelos de conducta" tienen una importancia extrema. Las personas capaces de representar perspectivas no tradicionales del género pueden aportar una mentalidad más abierta al mundo de la ingeniería. El tutelaje también ha de ser fomentado. ¿Y cómo puede llevarse que cabo? Creo que, por ejemplo, se podrían lograr resultados mediante un enfoque pedagógico más amplio que contemplase la posibilidad de que los profesores pudiesen dedicar una parte de su tiempo de clases a compartir algunas de sus experiencias personales y profesionales. Esta dinámica ayudaría a crear un diálogo más abierto entre ingenieros establecidos y estudiantes, y un aprendizaje mutuo.

Así es como Christine Heller, profesora de ingeniería eléctrica de mi universidad, pasó a ser mi mentora. Me dio varias asignaturas, tanto teóricas como prácticas, de maquinaria eléctrica. En varias ocasiones, tuve la ocasión de charlar con ella sobre el sistema universitario y asuntos de género. Me di cuenta de que su visión de la ingeniería era más abierta, y para mí más humana, que las de todas las personas que conocía, hasta ese momento, en el mundo de la ingeniería. También me sorprendió descubrir que existen otras personas como ella que están trabajando activamente para ver estas nuevas ideas sobre la mesa.

El año pasado Christine Heller me dio una copia del informe de la Comisión Europea (sólo disponible en inglés) "Women in Industrial Research: A Wake Up Call for European Industry" [Mujeres en el campo de la investigación industrial: una llamada al despertar de la industria europea] y, desde ese momento, mi interés en los asuntos de género no ha dejado de crecer. Unos meses más tarde, me invitó a acompañarla al congreso de "Mujeres en el campo de la investigación industrial" (Women in Industrial Research Conference) que se celebró en Berlín en octubre del 2003 para que pudiese vivir un acontecimiento internacional y participar en una sesión sobre "Jóvenes investigadores: cómo conseguir que mujeres se decanten por carreras profesionales". La experiencia fue realmente extraordinaria y estimulante.

Todas estas vivencias me impulsaron a analizar, con más detalle, los factores que afectan las carreras profesionales de las ingenieras de hoy en día. Me di cuenta de que, junto con las dudas acerca de si se podrán identificar plenamente con el entorno profesional, las mujeres también tienden a sentir ansiedad ante la idea de tener que escoger entre avanzar en su profesión y fundar una familia.

La justicia de los contratos que se les ofrecen parece ser otro de los temas que más preocupan a las ingenieras. Un profesor de mi universidad (que no deja de ser una excepción a la regla, en cuanto a que aprecia el papel que desempeñan las mujeres en el mundo de la ingeniería) me contó el siguiente caso: una empresa contrató a un grupo de jóvenes profesionales españoles, entre los cuales había algunos ingenieros. Cuando se reunieron para firmar sus contratos, los hombres y las mujeres fueron dirigidos, respectivamente, a dos salas diferentes. La persona que dio la bienvenida al público femenino dijo algo en la línea de: "Les hemos seleccionado porque han superado al resto de los candidatos (ingenieros varones) por un 15%. Sin embargo, si desean aceptar sus puestos, tendrán que comprometerse a mantener su rendimiento y a no casarse ni tener hijos durantes los próximos años". Está claro que si existen contratos así, por muy injustos e ilegales que sean, es porque hay personas dispuestas a firmarlos. Pero ¿qué podían hacer estas mujeres, si querían y deseaban sus trabajos?

Estos son dilemas reales sobre los cuales he reflexionado y debatido mucho con el resto de mis compañeras de clase. Nosotras, estudiantes de ingeniería, necesitamos que compartan con nosotras no sólo historias como la relatada anteriormente; también anécdotas con final feliz. Los estudiantes jóvenes, con todo un futuro por delante, tienen que ser impulsados a tener la confianza necesaria para lograr sus ambiciones y dar rienda suelta a todo su potencial.

La responsabilidad social de los ingenieros

Al reflexionar acerca de los asuntos de género, caí en la cuenta de que hay otro aspecto importante de la ciencia que está infra-desarrollado en la ingeniería: la responsabilidad social. "¿Qué puedo ofrecer yo a la sociedad como resultado de mis esfuerzos en este campo?" es una pregunta que debería estar presente en las mentes de todos los ingenieros. Para que la tecnología se desarrolle de manera estrechamente ligada a las necesidades de la sociedad, y por su bien como fin último, creo que deberían de implementarse nuevos métodos docentes que estimulasen las consideraciones de carácter ético y una toma de conciencia de las implicaciones de los diversos avances tecnológicos. Éstos podrían presentarse en forma de asignaturas como ética, filosofía, arte..., materias que ayudarían a enfocar las necesidades y preocupaciones del ingeniero como ser humano, además de a estimular la creatividad y la innovación.

Ahora, creo que este es un punto de vista típicamente femenino. No quiero decir con esto que la sensibilidad o la conciencia social sean cualidades exclusivamente femeninas (ni que todas las mujeres las posean). No obstante, sí que es un hecho que hombres y mujeres a menudo tienen diferentes perspectivas y prioridades. Creo que unos estudios de ingeniería que también tuviesen en consideración la dimensión humana de la vida no sólo harían de la ingeniería una disciplina más ética, sino que también se lograría que más mujeres entrasen en el gremio, algo que - a largo plazo - beneficiaría a los dos sexos.

Hubo una época, nada más comenzar la carrera, cuando pensé en abandonar la ingeniería debido a todos esos aspectos negativos que trae consigo. Sin embargo, ahora puedo decir que he cambiado de opinión, porque me he dado cuenta de que puedo empoderarme, para mi propio beneficio y para el de los demás. Como yo misma me he visto muy agraciada teniendo a mi lado a personas como Christine, en el futuro también me gustaría ser un "modelo de conducta" para la próxima generación. Todavía no sé con exactitud en qué sector trabajaré, pero si algo tengo claro es que no quiero una profesión en la que sienta que sólo soy una parte más de una máquina que enriquece a una empresa. Puede que suene un poco idealista, pero de verdad espero que pueda compaginar bien mi responsabilidad social con mi futura vida profesional, y que ésta tenga lugar en un entorno de trabajo realmente diverso.

Nota del editor: El International Institute of Women in Engineering (IIWE) [Instituto Nacional de Mujeres en Ingeniería] está organizando un seminario de verano de tres semanas de duración titulado "Women Engineers: Pushing the Limits" [Ingenieras: Empujando los límites] en París, del 1 al 20 de julio de 2004. Para obtener más información, rogamos consulten la página web del IIWE.

Fuente

Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Dialnet


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Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Resumen:

Aunque la presencia de la mujer en el ámbito académico es superior a la de los hombres en todas las carreras universitarias, los hombres siguen siendo mayoría dentro del ámbito de las carreras técnicas. La finalidad principal de este estudio cualitativo ha consistido en el análisis de las experiencias de un grupo de mujeres dentro del ámbito profesional de las carreras técnicas, así como de su percepción sobre su trayectoria personal y profesional, además de sobre su proyecto de vida. Para ello, se ha contado con la participación de 26 estudiantes de ingeniería, de 30 ingenieras con diferentes años de experiencia profesional, y con 8 consultores de recursos humanos. El modelo de motivación de logro de Eccíes y colaboradores ha servido de base para el diseño de la investigación, así como para el análisis de las entrevistas y de los grupos de discusión. Los resultados muestran cómo a pesar de que las mujeres ingenieras a lo largo de los últimos años han conseguido importantes logros en el ámbito de las carreras técnicas, todavía son objeto de discriminación por parte de las empresas e instituciones en las que se desarrollan profesionalmente.

Fuente

Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


Faraday


Mujeres Ingenieras: Igualdad de Oportunidades


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3 comentarios

@agudehurl Hace más de 3 años
A mi entender no hay ningun problema con que esto este aca .. muchos de aca estudiamos ingenieria... y es sabido que la matematica es una de nuestras mas fuertes herramientas! en cuanto al post, esta muy bueno! te soy honesto no lo lei todo, pero por lo poco que vi esta bueno, y es verdad la escasez de mujeres en esta ciencia.. si bien hay, podrian haber muchas más...

Buen aporte

+1
@profedemate2001 Hace más de 3 años
muy bien gracias
@walkin Hace más de 3 años
claro, las inegeniras casi siempre dirigen proyectos de cosntruccoón
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