El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

"El delirio" + yapa

Anuncios

Buenas a todos, hoy les dejo el primero de mis cuentos, los otros, están escritos, pero no están escritos... La idea esta, a dos de ellos, llegue a escribirlos, pero el problema con los documentos de texto (por lo menos para mi) es que les pongo cualquier nombre y al final los termino perdiendo, pero prometo pronto subirlos, porque tiene cierta continuidad cada uno de ellos.


Desperté, me sentí afiebrado, cansado, como si la noche no me hubiera dado un segundo de paz y hubiese estado corriendo, el techo de la habitación parecía moverse. Reaccione que era hora de levantarme, este era un día importante para la empresa donde trabajo, y no podía darme el lujo de faltar. Me deslice fuera de la cama lentamente para no despertar a mi mujer.
Demore lo menos que pude en prepararme, sentía alegría de saber que por fin cerrábamos el contrato con el cual hacia más de 6 meses que estaba trabajando.
Prendí el estéreo del coche cuando arranque, y dejé que una banda inglesa me inundara los oídos. La mañana era bastante limpia, aunque hacia frio, el sol se empeñaba por quemar.
El locutor de la radio informo el estado del tránsito y pude evitar ciertos embotellamientos que había a lo largo del trayecto que debía realizar. Gracias a él me ahorre por lo menos una hora en un accidente en una de las avenidas principales.
Llegue a la oficina corriendo, no porque fuera tarde, sino porque da un perfil de trabajador responsable que está haciendo algo sumamente importante. Entre a mi despacho procurando pedirme un café primero.
No llegue a sentarme cuando caí a la cuenta de que había olvidado mi maletín en la mesa del comedor de casa. Mi tiempo era limitado, pero aun contaba con una hora a favor.
Me apresure a volver, las noticias de la mañana eran particularmente malas ese día, muertes por acá, muertes por allá, robos, etc. Preferí poner un disco y dejarme llevar por la música. Cuando Sting ya gritaba el nombre Roxanne, estaba estacionando el auto a una distancia prudente de casa para no despertar a mi señora, que ese día tenia su receso, y no había necesidad de que se levantara temprano.
Entre con cautela a la casa, busque el maletín, y no fue hasta que estaba a punto de cerrar la puerta para irme, que vi en el perchero de la entrada, una chaqueta que desconocía. Comencé a subir la escalera, mi cabeza ya estaba imaginando lo peor. Cuando abrí la puerta de la habitación, me di cuenta que lo peor que había pensado, ni se comparaba con la escena que me encontré.
Mi querida mujer, la mujer con la que compartía la cama todas las noches, con un extraño, con un desconocido que se estaba dando el lujo de manosear la piel de ella, como si le perteneciera.
No sé cuantas cosas pasaron por mi cabeza, no sé si realmente pensé en lo que estaba haciendo, o fueron la ira los nervios los que actuaron por mí. Tomé del segundo cajón del chifonier el arma de mi padre. Era consciente que estaba cargada puesto que la noche anterior había oído ruidos en el patio, y por las dudas preferí salir armado.
Camine unos pasos, y cuando me vieron, ya los estaba apuntando, se que yo no lloraba, pero su cara denotaba que sabían muy bien lo que iba a pasar. Inmóviles ambos, hubo un tiempo que no podría determinar de silencio. Mi mujer procuro un último "mi amor..." y no la deje terminar, dispare a quemarropa hacia ambos. Mis recuerdos son vagos en este punto, quizá porque no quiero recordar, quizá mi cabeza reprimió toda la situación.
Sé que prepare el coche, que arrastre los cuerpos hasta el baúl, y los metí, pero no recuerdo si intente limpiar, no recuerdo si llore. Solo sé que "Message in a bottle" no me ayudaba demasiado a pensar. Recorrí kilómetros por la ciudad, se que fueron muchos, me escape de el ruido y ya me dejaba llevar por el reflejo del sol en el mar, cuando decidí detenerme, sabía que no podía escaparme, que me estarían buscando, que la mucama estaría por esas horas en casa, y se habría dado cuenta de lo ocurrido, y llamaría a la policía.
Me baje del coche, encendí un cigarrillo, abrí el baúl y vi los cuerpos ahí, agarre el revólver, lo recargue, y me quede sentado esperando a que me vinieran a buscar. Me replantee mi vida, recordé todo lo que había hecho para llegar a mi puesto en el trabajo, como me esforcé para ser el mejor. Y pensé, y se me vinieron a la cabeza los recuerdos de cuando la conocí, a aquella que dormiría eternamente gracias a mí. El amor que sentía, todo lo que había dejado por ella, como intente cada día demostrar lo que importante que era para mí. Aun muerta la encontraba hermosa.
A lo lejos escuche las sirenas, la policía se acercaba a gran velocidad, que me daba a entender, sabían dónde me encontraba. Demoraron alrededor de 15 minutos en llegar a mi.
Lograron una escena bastante "peliculezca", se atravesaron en el camino. Bajaron cuatro policías, 9mm en mano me apuntaron. Al grito de "alto policía" me pidieron que soltara el arma, amenazaron con dispararme. Les apunte, les dije que no se movieran, y dispare. Dispare hasta que mi cuerpo no se pudo sostener en pie, y me desplome en el suelo. Sentí mucho frio, y después nada.
Estaba oscuro, no sentía mi respiración, y no escuchaba música a mi alrededor, tampoco vi una luz blanca al final del camino.
No se cuanto paso, hasta que me levante, hasta que reaccione y me puse de pie, me mire el pecho detenidamente y no encontré marcas de balas, ni sangre, y cuando llegue con la mirada a mis pies, vi mi cuerpo tendido en el suelo, con una gran mancha de sangre empapando el asfalto. Mire alrededor, y nadie me prestaba atención, no tarde mucho en darme cuenta que no me veían.
Comencé a caminar, lento, costeando la playa, siempre por la ruta. El cielo se había nublado y camine pensando en cualquier cosa durante toda la tarde.
Se reflejaban las luces del alumbrado público en la calle, por la lluvia que se hacia sentir, aunque no pude tener el placer de que me golpeara fuerte en la cara...
- Confundido?
Me dijo una voz ronca, mientras su sombra caminaba acercándose a mí. Era alto, con un tapado negro, y su sombrero no dejaba ver su cara. Era de esos sombreros con forma de hongo, como el de Charles Chaplin, pero más grande.
- Y usted qué sabe?
Le conteste entre extrañado y aliviado de que alguien me hablara.
-Digámoslo así: se muchísimo mas que vos, pero no lo sé todo. Pero podría ayudarte a saber como continúan las cosas.
Lo vi bastante pedante al decir estas palabras, como si fuera un predicador que cree poder "iluminarme".
- Bueno, ya que insiste, estoy dispuesto a escucharlo, por lo menos tengo con quien cruzar palabras, el día fue bastante aburrido al no poder tener contacto con otras personas.
- Creo que esa parte ya la entendiste, estás muerto. Y si no te has ido a ningún lugar, si permaneces aun en la tierra es porque hiciste algo muy malo, algo de lo que no te has arrepentido. Mataste a otras personas, y esas cosas, tarde o temprano se pagan.
Comencé a contar cuantos habían sido: mi pareja y su amante, y dos de los cuatro policías, eran cuatro en total.
- Comprendo...
Dije, cuando en realidad no sabía a qué se refería.
- Mataste a cinco personas, conscientemente, sabias muy bien lo que hacías, sin embargo, no dudaste en jalar el gatillo.
- Pero fueron cuatro, no cinco!
- Fueron cinco, a uno de los policías lo heriste y murió camino al hospital.
- Bueno en todo caso cuatro y medio, porque yo le dispare, pero no lo mate, se murió después, solo.
- Conmigo no quieras jugar, esta no es una decisión mía, esto va más allá de mí. Además no importa si fueron dos, tres o diez!
- Me hubieras dicho antes, y hubiese matado a un par más que me dan asco.
- No me tomes el pelo.
Su voz cambio de forma drástica, era aun más grave, mas ronca, y provocaba un escalofrío por la espalda y el pecho.
- Bueno, entiendo. Discúlpame, entonces que va a pasar?
- No estás arrepentido por lo que hiciste, los policías tenían familia, y aunque tú consideraras que tu esposa y su amante debían de morir, no eres quien debe decidir esas cosas.
- No contestaste a mi pregunta.
Mi tono fue áspero, como buscando una respuesta directa en el.
- Nada, solo eso. Ahora es cuando va a dolerte...
Avanzó sobre mí, vi unos ojos rojos, sus ojos, sentí frío otra vez, mucho, comencé a temblar, y era oscuridad otra vez. Transpiraba, y mi sudor corriendo helado por mi cuerpo, era lo único que sentía.
Desperté, me sentí afiebrado, cansado, como si la noche no me hubiera dado un segundo de paz y hubiese estado corriendo, el techo de la habitación parecía moverse.


Y de yapa anduve boludeando con el lunfardo ñ_ñ

La sombra ciega se busca a la gurda en un rincon del callejon, se juega los ultimos trapos en los dados, buscando un 7 y medio que le mime un poco el escracho.
Se escapa como por paredones pintados, mirando hacia todos lados, buscando pobres luces de una ciudad que ya no quiere brillar, que se destapa en latidos, pero que ronca en alaridos de viento, agonizando un ruido sordo que llora, se pierde en lo mas profundo de su ser, y por supuesto se agranda.
Pero aunque ya no haya luces, una silueta se luce, porque es quien se pega a los pies y te obliga a llevarla por el empedrado oscuro. Punguiando noches enteras solo un poco de calor, corriendo a escapadas del ofri, que sabe donde anda y quiere dejarlo seco de una vez.
Mistonga una vez mas sera, pegando un esquinazo hasta otras tierras. Será porque aca la milonga es brava, o porque el destino es batifondero, y busca por demas que se saque, y se piante de una vez. Y que despues lo apunten con el dedo por curdela y ranfañoso.
Y aca el cuore que se estanca, y que se niega a caer en las naifas que son mas milongueras. Porque ya las paso, porque el bobo es gil, hasta que lo avivan las locas y se queda cayetano esperando para despilfarrarse el piante.
Y se queda parado ortivado totalmente. Porque ya la sufrio y yo lo digo hoy, yo lo ando acarreando para que pase dia dia armando un tole tole dentro de uno, y hay que ponerse la jeta de piedra para que no salte nadie. Porque a fin de cuentas uno tiene que ser duro, y las mujercitas que se pasean por delante poniendose de serva, y uno en actitud galante les tira una buena cuerda, para terminar en la pared como firulete viejo

viendo de como suena el lunfardo. y hasta me escucho decirlo.... estoy un poquito mas apiolado, pero igual no la floreo, veremos que dicen los que tienen arrastre de mas años...

Anuncios

3 comentarios - "El delirio" + yapa

@malaciaxx
Escribir un comentario..."El delirio" + yapa