El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Un "No hacer" es " Un no Saber".

FUENTE:


Autor
Elsa
Invitado





Un "No hacer" es " Un no Saber".
Adyashanti: Alcanzarás sabiduría por el mero hecho de descansar en el no saber. Es una paradoja. Cuanto más descanses en el no saber, lo que implica no aferrarse nunca a la mente, más directa será tu experiencia de sabiduría. Surgirá en un instante.


No pasamos muchas vidas danzando junto a las mismísimas puestas de la libertad.

Hacemos piruetas en el descansillo y nunca sabemos bien quiénes somos.

Bastará un chasquido, una vuelta más de ese nudo, para obtener sabiduría, eso es todo.

Es tan fácil. No es difícil. Lo que ocurre es que la gente no sabe adónde ir.

En cuanto sabes adónde ir y tienes el coraje de ir ahí, es fácil.

Dirígete hacia lo desconocido, experimenta lo desconocido, sé lo desconocido. Todo el conocimiento verdadero se despierta en lo desconocido.

Adyashanti (La Danza Del Vacío)
Volver arriba


mugen441



:
tal vez sea trillado que responda citando a un gran autor, pero me hiciste demasiado acuerdo de este fragmento d Chuang Tse

El hombre verdadero


¿Qué se quiere decir con "el hombre verdadero"?
Los hombres verdaderos de antaño no tenían miedo.
cuando se encontraban solos en sus puntos de vista.
Nada de grandes logros. Nada de planes.
Si fracasaban, nada de dolor.
Nada de autocomplacencia en caso de éxito.
Escalaban farallones, siempre sin vértigo;
se sumergían en las aguas, jamás se mojaban,
caminaban a través del fuego y no se quemaban.
Así su conocimiento llegaba
hasta el Tao.
Los hombres verdaderos de antaño
dormían sin sueños,
despertaban sin preocupaciones.
Su comida era sencilla.
Respiraban profundamente.
Los hombres verdaderos respiran desde sus talones.
Otros respiran con sus gargantas,
medio estrangulados. En las disputas
arrojan argumentos como si vomitaran.

Donde las fuentes de las pasiones
yacen profundas,
los arroyos celestiales
pronto se secan.
Los hombres verdaderos de antaño
no conocían la pasión por la vida,
ni el miedo a la muerte.
Su aparición carecía de alegría,
su salida, más allá,
se producía sin resistencia.
Fácil viene, fácil se va.
No olvidaban de dónde,
ni preguntaban a dónde,
ni caminaban inflexiblemente hacia adelante
luchando a todo lo largo de su vida.
Tomaban la vida como venía, sin preocupación;
y se iban, allá.
¡Allá!

No tenían intención de combatir el Tao.
No intentaban, motu propio,
ayudar al Tao.
Ésos son los que llamamos hombres verdaderos.

Mentes libres, pensamientos desaparecidos.
Frentes despejadas, rostros serenos.
¿Eran frescos? No más frescos que el otoño.
¿Eran cálidos? No más que la primavera.
Todo lo que salía de ellos
salía tranquilamente, como las cuatro estaciones.


casi seguro que el hecho que diga el hombre (masculino) y no el humano es cuestion de traduccion , aunque posiblemente me equivoque , saludos

Anuncios

2 comentarios - Un "No hacer" es " Un no Saber".