El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Cuento Para Niños - "La sombra del viejo"

La Sombra del Viejo.

Cierta vez, en una lejana aldea, vivía un hombre muy viejo que se paseaba entre las casas de noche. Los niños de esta pequeña aldea le temían, ya que habían escuchado un sinfín de cuentos acerca de este sujeto. Esas pequeñas anécdotas se alimentaban con la costumbre ostensible del viejo de salir únicamente de su casa por las noches. A esta condición se agregaba la desconfianza que generaba su figura. Alto, encorvado, los pocos pelos de la cabeza apuntaban al cielo en todas direcciones. Ojos grises y hundidos, numerosas arrugas como pliegues de un hojaldre.

Yo lo vi una vez al viejo! Es muy feo… creo que me quiso pegar! - Exclamaba una voz infantil.
Pero como se correr rápido no me alcanzó!

¿Y cómo sabes que te quiso pegar?- le reprochaba la otra voz pequeña.

Porque lo decía con su fea mirada – replicó

Ningún niño en verdad sabía si este hombre solitario maltrató alguna vez un niño. Pero casi todo evidenciaba que era así.

Su presencia horrenda no daba lugar a la menor duda. No podía ser de otro modo. Este hombre viejo y feo, seguro tiró fuerte de los pelos a un niño hace ya muchísimo tiempo y lo peor es que todos afirmaban que esa costumbre se había acentuado con el paso del tiempo.

Y ahora es más malo que antes, te lo aseguro – indicaba el niño.

Creo que tienes razón, a mi tío cuando era pequeño le tiró tan fuerte de los pelos que lloró como dos semanas seguidas… - asentía el otro chiquillo.

Todos en algo concluían: este viejo era feo, viejo y muy malo. Se valía, el muy malvado, de la cómplice oscuridad nocturna para agredir a cualquier niño, que desobedeciendo a sus padres se quedaba jugando por las calles.

El viejo debió ausentarse por dos semanas de la aldea. Era una propicia ocasión para que los pequeñuelos pudieran acercarse a su casa sin ser asaltados su feroz violencia. Una gran oportunidad.

Los dos pequeñuelos decidieron ir más allá: entrarían a la casa del feo a comprobar con sus propios ojos como era esa espantosa choza, llena de pelos de infantes arrancados por la fuerza, juguetes viejos y nuevos que el malvado había arrebatado a los niños y otras importantes pruebas de su infinita maldad. Si, todo estaría allí y ya no habría más dudas.
Pero ante cándidos ojos sorprendidos se presentaron una serie de herramientas, muñecos, hilos, trapos, trozos de maderas pequeños. Todo era parte del pequeño taller del viejo que restauraba los juguetes de los niños de la aldea. Esos mismos niños que lo odiaban y le temían de igual manera.



FIN

Anuncios

0 comentarios - Cuento Para Niños - "La sombra del viejo"