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El Peronismo 1943-1945

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EL PERONISMO (1943-1955)
Introducción
El proceso histórico que se inició en 1943 significó un cambio decisivo en la historia argentina del siglo XX. En esos años fue conformado el movimiento social y político –el peronismo- que impulsó transformaciones que dejaron una profunda huella en nuestra sociedad.
La irrupción del peronismo provocó importantes modificaciones en todos los planos de la vida social. En el campo económico, propuso un modelo basado en el desarrollo industrial, orientado hacia el mercado interno con una fuerte intervención estatal y en la redistribución de los ingresos en favor de los sectores asalariados. En el plano social, llevó adelante una amplia política de reformas que establecieron importantes derechos sociales para los trabajadores. En el plano político se modificaron sustancialmente las relaciones entre el Estado, las clases sociales y sus organizaciones representativas. El Estado peronista asumió el papel protagónico como un actor político con objetivos propios. La extensión de los derechos de ciudadanía al conjunto de la sociedad argentina y la participación política activa de las masas obreras – Hasta entonces excluidas del sistema político – fueron los pilares de la democracia de masas que proyectó el peronismo. En el ámbito cultural se fue conformando una nueva cultura popular que incorporó las pautas y tradiciones de los sectores sociales que se incorporaban al consumo y a la ciudadanía plena.

1943-1946
La década infame (1930-1943) – Golpe militar de 1943
La llamada Década Infame se inició con el golpe de Estado realizado en la Argentina el 6 de septiembre de 1930 para derrocar al gobierno democrático de Hipólito Yrigoyen. En primer término realizó un gobierno autoritario el dictador general José Félix Uriburu (1930-1932) con el título de presidente provisional y después le siguieron como presidentes, elegidos en comicios con fraude y proscripciones, el general Agustín P. Justo (1932-1938), Roberto Ortiz (1938-1942) y Ramón Castillo (1942-1943). La base política del régimen fue la Concordancia, una alianza integrada por la Unión Cívica Radical Antipersonalista, el Partido Demócrata Nacional y el Partido Socialista Independiente. La etapa se caracterizó por el fraude electoral sistemático, la represión a los opositores, la proscripción de la Unión Cívica Radical y la corrupción generalizada.
En 1943 debían realizarse elecciones para elegir a un nuevo presidente y se descontaba un nuevo fraude electoral que daría la presidencia al cuestionado empresario y presidente del Senado, Robustiano Patrón Costas, hombre fuerte de Salta en las anteriores cuatro décadas. La asunción de Patrón Costas como presidente aseguraba la continuidad y profundización del régimen fraudulento. Esta intención del presidente Castillo, generó un profundo desagrado en sectores civiles – militares. El 4 de julio de 1943 el Ejército derrocó al presidente Castillo poniendo fin a la restauración conservadora. El general Pedro Ramírez asumió entonces la presidencia. El sector más activo de los golpistas estaba integrado por el Grupo de Oficiales Unidos (GOU), vinculados al general Edelmiro Farrell, quien asumió como vicepresidente y ministro de guerra.
El golpe militar del 4 de junio de 1943 se produjo en un clima social de gran descontento y con una opinión pública agitada por la contienda bélica europea, que enfrentaba a los simpatizantes de los aliados con los de Eje.
GOU
El G.O.U. (Grupo de Oficiales Unidos o Grupo de Obras y Unificación) desconfiaba de los partidos políticos, adhería al nacionalismo y a la idea de que argentina era una nación católica y profundamente anticomunista. Respecto de la Guerra Mundial, sostenían una postura neutralista y algunos de sus miembros simpatizaban con el eje. Además se consideraba que el ejército debía asumir protagonismo político para garantizar la defensa nacional.
El gobierno del GOU comenzó con una serie de medidas autoritarias, por ejemplo, se disolvieron los partidos políticos, se aplicó la censura de prensa y se intervinieron las universidades.
Por aquellos años, convivían en las fuerzas armadas, dos tendencias políticas: una favorable a los aliados y otra llamada nacionalista que simpatizaba con el eje. El G.O.U nació en 1943, era un grupo de oficiales que querían terminar con el fraude de la década infame que llevaba al conflicto social y contener al movimiento obrero. Principales referentes: el Teniente Coronel Gonzáles y Juan Domingo Perón. La creación de esta logia, obedeció a la gestión de Miguel Montes y Urbano de la Vega, dos tenientes coroneles, que recibieron el apoyo de numerosos oficiales, integrándola alrededor de veinte, bajo la influencia de Juan Domingo Perón. Ejercía también gran liderazgo el Teniente Coronel, Enrique González.
Pedro Pablo Ramírez, no pertenecía al G.O.U, pero sabía de su accionar ya que su hijo Emilio lo conformaba, y ocupaba el Ministerio de Guerra en el gobierno de Castillo. Urbano de la Vega se incorporó en el servicio militar de inteligencia, logrando tener influencia dentro mismo del poder.
Los objetivos del grupo, eran:
- Afianzar la organización y la unidad interna.
- Prevenir la rebelión comunista.
- Oponerse al ingreso argentino a la Segunda Guerra Mundial por la influencia de la presión estadounidense.
- Oponerse a la intromisión del sector político en la organización y unidad profesional del Ejército.
- Trabajar para el bienestar general de la Patria y el Ejército.
- Evitar en consecuencia el acceso a la presidencia de Robustiano Patrón Costas
Las diferencias en el Ejército
El presidente designado por los generales golpistas había sido Arturo Rawson, pero al no lograr imponer su equipo de ministros, el mismo día que debía asumir, renunció. Frente a esto, fue designado como presidente provisional Pablo Ramírez. La gestión del presidente Ramírez se desarrolló en un contexto político interno muy complejo, en el que los diversos sectores que apoyaron inicialmente el golpe, pugnaban por ver satisfechas sus propias expectativas y objetivos, esto, debilitó la posición de Ramírez y favoreció a la polarización política entre los militares.
Un sector impulsó una acción de gobierno de carácter autoritario y conservador, entre sus iniciativas hubo decretos para disolver los partidos políticos, establecer la educación católica obligatoria en las escuelas y perseguir a toda voz opositora.
El otro sector se organizó alrededor del liderazgo del coronel Juan Domingo Perón, e impulsaba una política basada en el acercamiento a los dirigentes sindicales obreros.
Estatuto del Peón Rural
El Estatuto del Peón Rural en Argentina, es un decreto de 1944 de la dictadura militar encabezada por el general Edelmiro J. Farrell por el cual por primera vez se reguló el trabajo rural de acuerdo a los principios del Derecho Laboral y por su recuerdo se estableció el 8 de octubre como día del trabajador rural. Esta normativa fue la primera en fijar, para todo el territorio de la república, condiciones de trabajo humanitarias para los asalariados rurales no transitorios, entre ellas: salarios mínimos, descanso dominical, vacaciones pagas, estabilidad, condiciones de higiene y alojamiento. La norma fue redactada por Tomás Jofré y propuesta a Farrell para su aprobación por el coronel Juan Domingo Perón, quien se desempeñaba como Secretario de Trabajo y Previsión. No se trató de una medida aislada, sino que era parte del inicio de las políticas sociales nacionalistas desarrolladas por la dictadura militar emergente de la Revolución de 1943. Significó un visible cambio en las estancias, en muchas de las cuales se mantenían prácticas semi-serviles y paternalistas heredadas incluso de la época colonial. Generó la reacción inicial de prácticamente todos los sectores empresarios agrarios, no obstante la oposición no logró cambiar la decisión del gobierno.
El ascenso de Perón
Perón había participado del golpe de 1930, pero no había figurado bajo las huestes de Uriburu sino que impulsó el retorno a la legalidad que llevó al gobierno al Gral. Justo. Bajo su presidencia, Perón fue secretario del ministro de guerra.
Con la asunción de Ramírez, Perón es nombrado jefe de la secretaría del Ministerio de Guerra, pero no es el puesto que le sirve para su proyecto político, así que solicita un destino más modesto aún: Departamento Nacional del Trabajo. Por la envergadura que él quiere darle, solicita se eleve el rango a secretaría, creándose la Secretaría de Trabajo y Previsión.
Entre los miembros del GOU comenzó a destacarse la figura del coronel Juan Domingo Perón. Él consideraba que a los trabajadores se los debía incorporar a la vida política bajo el control del Estado. Desde su cargo como Secretario de Trabajo y Previsión, se acercó a los dirigentes sindicales y comenzó a otorgarles beneficios a los trabajadores que los sindicatos venían reclamando.
Algunas de las medidas adoptadas por Perón fueron, el establecimiento de salarios mínimos, el derecho a las vacaciones pagas, el pago de un aguinaldo y el establecimiento de tribunales laborales. Promovió la incorporación de los obreros a los sindicatos y apoyó los reclamos de los trabajadores ante los empleadores.
Muchos sindicalistas comenzaron a acercarse a Perón mientras que sus políticas sociales eran resistidas por los empresarios, quienes pensaban que Perón en vez de controlar a los trabajadores, los incentivaba a pedir más. Por su parte, los partidos políticos lo acusaban de demagogo.

El acercamiento al movimiento obrero
La relación de Perón con el movimiento obrero comienza cuando tuvo a su cargo a la DNT, que luego pasó a ser la Secretaría de Trabajo. Desde ese puesto convocó a los dirigentes sindicales, con excepción de los comunistas, y los impulsó a organizarse. Desde ese puesto colaboró para satisfacer sus demandas salariales, extender las jubilaciones, otorgar vacaciones pagas y proteger a los obreros ante accidentes de trabajo, también sancionó el Estatuto del Peón que mejoraba las condiciones del trabajador rural. Los dirigentes sindicales primero desconfiaron de este acercamiento ya que desconfiaban del carácter no democrático del gobierno militar. De hecho, muchos sindicalistas no adhirieron a esta convocatoria de Perón, sobre todo los comunistas y socialistas. Pero lentamente, y al ver que las promesas se hacían realidad, los sindicalistas aceptaron la invitación del gobierno, aunque siguieron exigiendo un retorno a la democracia.
Las agrupaciones patronales fueron distanciándose de Perón, mientras que este acentuaba su identificación con los obreros, subrayaba su prédica anticapitalista y desarrollaba ampliamente en su discurso los motivos de la justicia social.
De alguna manera, Perón tenía un discurso que buscaba alimentar en cada movimiento político un miedo diferente. A los militares los amenazaba con el caos de la posguerra, y a los empresarios con el peligro del comunismo. Era como si Perón amenazara constantemente con un estallido para luego traer una solución, apagar ese incendio que el mismo había provocado.

Algunas medidas tomadas por Perón que daban señales de la nueva relación que se establecía entre los trabajadores y el Estado, fueron: derogar el Estatuto de las Organizaciones Sindicales, que el mismo gobierno militar había sancionado y que limitaba y reprimía la acción sindical; ordenar la libertad de un dirigente comunista del sindicato de la carne; y obligar a los empresarios a aceptar las demandas de aumentos salariales, la reincorporación de despidos y el cumplimiento de las 60 horas de trabajo semanales.
La nueva legislación establecida por la Secretaría de Trabajo y Previsión significó la satisfacción de la mayoría de los reclamos históricos por los que el movimiento obrero venía luchando desde principios de siglo.
Las innovaciones más importantes fueron: la “Ley de Despidos”, que establecía que todo trabajador tenía derecho a percibir una indemnización proporcional a su antigüedad en casa de ser despedido sin causa; el establecimiento del seguro social y la jubilación, que benefició a dos millones de personas; el “Estatuto del Peón”, que estableció un salario mínimo y procuró mejorar las condiciones de alimentación, vivienda y trabajo de los trabajadores rurales; la creación de Tribunales de Trabajo, cuyas sentencias resultaron favorables a las demandas obreras; la fijación de mejoras salariales y el establecimiento del aguinaldo para todos los trabajadores.
La secretaría además garantizo el cumplimiento de leyes que habían sido sancionadas pero que en la práctica los empleadores evitaban cumplir.
Al mismo tiempo también estableció el reconocimiento de las asociaciones profesionales, medida que significó un fortalecimiento jurídico de los sindicatos como organizaciones de representación de intereses.
Este conjunto de medidas y otras, como la reglamentación de la forma de pago de los salarios, la prohibición del trabajo femenino antes de las siete de la mañana y una rebaja en los artículos de primera necesidad, transformaron la relación entre los trabajadores y el Estado
La organización del Peronismo
Ante la inminencia del triunfo de los aliados en la IIGM, el presidente Ramírez rompió las relaciones diplomáticas con Alemania. Esto generó descontento entre sus camaradas y debió renunciar.
En su lugar, Farrell asumió como presidente y Perón ocupó el Ministerio de Guerra y la vicepresidencia, reteniendo también su cargo como secretario de Trabajo.
Dos meses antes del final de la GM, el gobierno le declaró la guerra al Eje. La oposición vio esta postura como oportunista caracterizando al gobierno como Dictadura Fascista.
Al perder la guerra el Eje, la oposición se sintió fuerte y organizó en 1945 una masiva marcha “por la Constitución y libertad”. Exigieron la renuncia del gobierno y el traspaso del poder a la Corte Suprema de Justicia para que convocara a nuevas elecciones. Para apaciguar la protesta, el 9 de octubre Farrell aceptó desplazar a Perón, el personaje más fuerte del gobierno, de todos sus cargos y lo encarceló en la isla Martín García.

17 de Octubre de 1945
La noticia de la destitución y la prisión de Perón, generó conmoción entre los trabajadores y sus dirigentes sociales, que temieron la anulación de las conquistas sociales que habían logrado con Perón.
En la mañana del 17 de octubre de 1945, multitudes de trabajadores provenientes del cordón industrial del Gran Buenos Aires, se dirigieron a la Plaza de Mayo para reclamar la liberación del coronel J.D. Perón. El gobierno vaciló en reprimirlos
Finalmente, en horas de la noche, desde los balcones de la Casa Rosada, Perón dirigió un mensaje a la multitud reunida en la plaza. En esa oportunidad, utilizó la palabra trabajadores para dirigirse al pueblo que coreaba su nombre y prometió que se iría a elecciones presidenciales. El clima de movilización popular estuvo presente en otras ciudades como La Plata, Rosario, Córdoba.
Este movimiento puso en manifiesto el surgimiento del peronismo como un movimiento de masas, con una clara identificación social y política. En adelante, el 17 de octubre sería conmemorado como el Día de la Lealtad.

Testimonios del 17 de Octubre
Félix Luna, Historiador
“Lo más singular del 17 de octubre fue la violenta y desnuda presentación de una nueva realidad humana que era la expresión auténtica de la nueva realidad nacional”
“No hay nada en nuestra historia que se parezca al 17 de octubre” En esa fecha se pone en marcha uno de los hechos mas salientes del protagonismo popular, gestado en los barrios obreros del GBA.
Perón fue traído de la isla Martín García y alojado en el Hospital Militar. Las masas lo aclamaban en la plaza de mayo.
El presidente Farrell convocó a elecciones generales para el 24 de febrero de 1946

Alfredo Andrés, Poeta
Perón había sido traído ya desde Martín García. Mi domicilio era en la calle Rivadavia. De pronto me llegó desde el oeste un rumor como de multitudes que avanzaban gritando y cantando por mi calle. Y aquel ¡Perón! Retumbaba como un cañonazo, me vestí, bajé a la calle y me uní a la multitud. Esta era la Argentina “invisible”.

Un Gremialista
“En la mañana del 17 de octubre me vinieron a buscar al sindicato metalúrgico unos compañeros de Barracas, me dijeron que en Avellaneda y Lanús, la gente se estaba dirigiendo al centro. Les pregunté qué era esa marcha, y me contestaron que no sabían pero que las fábricas habían dejado de trabajar y sus hombres se dirigían hacia la Plaza de Mayo. También me informaron que Evita estaba recorriendo los barrios y difundiendo la orden de paro general.”
La idea de volcarse en la Plaza de Mayo brotó espontáneamente en el seno de las masas populares.

Campaña electoral – Elecciones
A partir de su liberación, Perón se dedicó a organizar si candidatura para las elecciones convocadas para febrero de 1946. Perón organizó una coalición apoyada en dos sectores principales: por un lado, el Partido Laborista, organizado por los sindicalistas de la CGT, que proclamó la candidatura de su primer afiliado, Perón; y por otro lado , un sector de la UCR, la Junta Renovadora, que aportó el candidato a la vicepresidencia, Hortensio Quijano. La coalición tuvo el apoyo de sectores conservadores opuestos al radicalismo, de la iglesia y principalmente del Ejército.
La mayoría de los partidos políticos opositores se agruparon en la Unión Demócrata. Así, radicales, socialistas, comunistas y demócratas progresistas proclamaron las candidaturas de los radicales Tamborini y Mosca.
Finalmente, el Partido Laborista gana con el 54% de los votos (1.400.00) sobre 1.200.000 de la Unión Demócrata.


1946 – 1955

El Movimiento Peronista
Una vez en la presidencia, Perón, decidió disciplinar a los sectores que lo había apoyado. El Partido Laborista, formado por dirigentes obreros que apoyaban a Perón pero deseaban mantener una autonomía del Estado, fue disuelto y sus dirigentes fueron desplazados de la conducción de la CGT, El movimiento peronista se organizó sobre la base de tres pilares: el Partido Peronista, el Partido Peronista Femenino y la CGT, todos ellos bajo la conducción única e indiscutida de Perón

Política Interna

Partido Laborista, Justicialista, Peronista
Los objetivos del Partido Laborista eran defender a los trabajadores, consolidar el poder sindical y apoyar al coronel Perón. Declaró que la propiedad privada debía estar subordinada los intereses de la comunidad. Ni bien asumió la presidencia, decidió fundar un partido movimientista, ello implicaba la disolución del Partido Laborista y de la propia junta renovadora. En 1947 se aprobó una serie de resoluciones que tendían a fortalecer la unión sindical, mejorar los mecanismos de cooperación con el gobierno y garantizar la adhesión política de los trabajadores al gobierno peronista.

Doctrina Justicialista Peronista
La acción política del peronismo fue acompañada de una ideología definida como doctrina justicialista. Definían al justicialismo: Independencia económica, justicia social y soberanía política. Esta ideología ponía acento en el derecho de los trabajadores, y estos derechos podían lograrse sin enfrentamiento entre la clase obrera y los patrones.
El Justicialismo se postulaba como una Tercera Posición entre el socialismo y el capitalismo. El peronismo no se concebía como un partido político entre otros, sino como un movimiento que expresaba la Nación. Los opositores, eran vistos como “antipatria”. Esta forma de pensamiento no contribuyó al pluralismo ni al diálogo político y generó fuertes enfrentamiento con el resto de los partidos.
Difusión de la doctrina
EL gobierno realizaba una amplia acción de propaganda del pensamiento peronista a través de la prensa escrita y de la radio, estaban bajo el control de Estado. La doctrina peronista se enseñaba en las escuelas, y los libros dedicaban amplio espacio a glorificar las figuras del presidente y su esposa y a adoctrinar a los alumnos en las ideas justicialistas.
Fueron muy importantes los actos del 1° de Mayo y del 17 de octubre en los cuales se reforzaba el sentimiento de unidad del pueblo con el líder.
María Eva Duarte de Perón
Nunca en la historia argentina la esposa del presidente tuvo tanta influencia como Eva Duarte. Ella cumplía dos importantes funciones, una la política y otra la social.
Políticamente era el nexo entre Perón y las mujeres, los sectores más humildes y los sindicatos. Organizó la rama femenina del partido y convocó a las mujeres a ser leales a Perón. Con los sectores más humildes mantuvo una relación más personal.
En el área social, creó la Fundación Eva Perón, donde se llevaban a cabo obras en favor de los más humildes.
En 1952 estuvo a punto de integrar la fórmula presidencial Perón – Eva Perón para la reelección pero ya estaba gravemente enferma y debió renunciar. Cuando murió en julio de 1952 a los 33 años, fue despedida por una multitud desolada.
Voto Femenino
La participación de Eva Perón en la política por fin dio acceso a la mujer al gobierno, y se sancionó en 1947 la ley de voto femenino. En 1949 se incluyó esto a la reforma constitucional, y en 1951 votaron por primera vez. Probablemente para ayudar a contrarrestar el peso de los sindicatos, se constituyó la Rama Femenina del peronismo, que llevó a las mujeres al Congreso.

Constitución de 1949
La convención constituyente, presidida por Mercante, acordó en forma rápida la nueva constitución.
El nuevo preámbulo agregó al de 1853 el deseo de “lograr una nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”
La constitución de 1949 incorporaba al concepto de nacionalismo económico que ponía el capital “al servicio de la economía nacional”. También aumentaba las atribuciones del estado para intervenir en la economía, otorgaba facultades a la legislatura para intervenir en el área y reservaba a la Nación el control sobre los recursos del subsuelo y sobre las fuentes naturales de energía.
El cuestionado artículo 77 permitía la reelección presidencial indefinida, por períodos de seis años.
La nueva constitución aseguraba tanto las conquistas sociales y la intervención del estado en la economía, como una mayor concentración de funciones en el poder Ejecutivo.

Perón y Los Sindicatos

La política seguida por el coronel Perón con respecto a los sindicatos fue muy flexible y utilizando tanto el hostigamiento como la atracción frente a las organizaciones y los dirigentes. Aquellos gremios que se oponían a sus intereses podían ser desconocidos o cancelada su personería gremial; también podían ser disueltos o suprimidos, la estrategia empleada variaba de acuerdo al clima político, las orientaciones ideológicas, el grado de amenaza política, etc. De cualquier modo, ningún gremio que no mostrase su disposición a colaborar podía obtener alguna mejora para sus afiliados en los conflictos laborales, en la legislación, en los servicios sociales, etc. También las oportunidades de éxito de un dirigente gremial para lograr mejores condiciones para los trabajadores dependían de sus actitudes: ideológicas, personales y de organización. La flexibilidad podía convertirse en marginación y hostilidad: Luis Gay y Cipriano Reyes son ejemplos de esta actitud. Pero si bien la masa obrera perdió su autonomía en la cúspide durante la época peronista, debe reconocerse que continuó ejerciendo una importante presión a nivel de base, presión que a veces impuso limitaciones y condiciones a la conducción de la C.G.T. Además, se estableció un gran número de gremios nuevos: en 1941 había 356; y en 1945 éstos llegaban a 969. En gran medida este incremento respondía a la aparición de gremios paralelos creados, con el apoyo oficial, para sustituir aquellos que rechazaban o se oponían a la política de Perón, en tanto otros representaban nuevas ramas de actividad a otras previamente no agremiadas. No siempre, pero a menudo, los nuevos gremios eran poco más que organizaciones sobre el papel. Sin embargo, sirvieron a un propósito importante: el de establecer una red de organización entre el movimiento obrero, difundir los resultados de la política laboral de Perón y en especial estimular el contacto directo –en manifestaciones masivas- con el líder, como también aumentar el número de personas favorables a Perón en el Comité Central Confederado, en la Asamblea General y otros órganos de la Confederación General del trabajo. Este proceso fue fundamental en la configuración de la relación directa entre los recién llegados y el líder carismático. Los gremios que adhirieron al estilo político peronista sólo fueron instrumentos en este proceso y proporcionaron el marco administrativo y legal para los convenios colectivos. Más importante de todo, proporcionaron el clima necesario para facilitar los lazos personales de Perón con los dirigentes a través de visitas a plantas y sindicatos, así como también los frecuentes actos masivos en los cuales el coronel Perón presentaba las concesiones oficiales como conquistas obreras. En efecto, este procedimiento junto con una utilización de los medios de comunicación de masas, especialmente la radio, fue uno de los factores centrales para erigir la figura de Juan D. Perón, como el abanderado de los pobres, el único que comprendía y protegía a los trabajadores, los "humildes", término que claramente revelaba la imagen dicotómica todavía tradicional de la estratificación, basada en la antinomia entre ricos y pobres. El acceso a grandes masas obreras fue efectivamente una de las metas fundamentales de la estrategia de Perón, como lo reconocieron más tarde ciertos sindicalistas que pensaron que esta relación era un precio exiguo para compensar los beneficios logrados por los sindicatos. En gran medida, para los obreros no agremiados significó que sus victorias lograban a través del esfuerzo personal del líder. Los centenares de disposiciones, resoluciones y dictámenes emitidos por el organismo entre 1943 y 1946, contenía ya todas las figuras jurídicas y los principios básicos de la política social peronista: la mayoría de ellas persigue dos objetivos básicos: la valorización social de los trabajadores, su reconocimiento como miembros de la comunidad nacional, con todos los derechos que ello implica, y la mejora de sus condiciones económicas. Quizá entonces, el máximo mérito del coronel Perón consistió en sacar de su aislamiento social y político al gobierno militar a través del cual llegó al poder y en haber concretado sus planes políticos con el apoyo popular, y no contra la voluntad de éste. Mediante el apoyo de los estratos populares, los cuales por primera vez en la historia del país, eran tenidos en consideración y favorecidos por los dirigentes políticos. El gobierno los instaba a presentar sus exigencias y sus quejas, y representaba sus intereses ante los restantes grupos sociales. El éxito de los pocos sindicatos que respondieron inicialmente a esta invitación ejerció rápido efecto sobre las restantes organizaciones laborales. Provocó un paulatino cambio de actitud del movimiento obrero respecto del Estado, hizo que olvidara su escepticismo ante la política y los políticos y, este incremento del interés popular en el proceso político creó una mayor disposición a intervenir en forma activa en este proceso. El movimiento obrero fue el sector social más numeroso de los que apoyaron a Perón; pero además de él, hubo muchos otros sectores sociales y políticos que proporcionaron a Perón su respaldo. Entre estos últimos cabe señalar sobre todo, aquellos sectores de los estratos medios, interesados en el desarrollo de una industria nacional independiente, así como algunos grupos de gran influencia dentro de la burocracia estatal, del clero y de las fuerzas armadas. Si tenemos en cuenta la actitud de rechazo con la cual la elite tradicional había acogido las tentativas de integración de los sectores populares, entre 1930 y 1943, y la comparamos con la plétora de reformas sociales que mejoraron en forma decisiva el status social y la situación económica de los obreros en un plazo de apenas dos años, comprenderemos que la toma de posición de los obreros respecto del coronel Perón estuvo en un todo de acuerdo con la apreciación política del Secretario de Trabajo y Previsión. En los círculos de la elite tradicional la política social de Perón era contemplada como un injustificado recorte de sus bienes y posición social. De todos modos, cualquier ataque contra esa política, tenía escasas posibilidades de éxito mientras las fuerzas armadas respaldaran al gobierno y el prestigio de la Secretaría de Trabajo y Previsión continuará en aumento entre el pueblo. Pero al constituirse una oposición, en el año 1945, la elite vio la posibilidad de intervenir a través de las organizaciones empresariales, en forma más activa en la confrontación política, presentando sus intereses particulares como problemas de interés general. Hacia mediados del año 1945, las organizaciones empresariales se dirigieron a la opinión pública en un manifiesto, en el cual criticaban la política social emprendida por el gobierno y exigían la revisión de todas las disposiciones legales. La respuesta del movimiento obrero no se hizo esperar, los sindicatos rápidamente comunicaron su apoyo al gobierno. Lo que hay que destacar principalmente de la relación de Peròn con los obreros es que nunca como en esta etapa peronista, el movimiento obrero estuvo tan asociado a un gobierno. Estos beneficios ganaron para el peronismo la gratitud popular, que persistió durante varias décadas.


El gobierno y la oposición
Si bien el justicialismo contaba con una amplia mayoría de votos, recurrió a métodos para limitar la capacidad de acción de la oposición política. La identificación entre movimiento peronista, líder y Nación restaba legitimidad a los partidos opositores, cuyos integrantes fueron perseguidos, y en ocasiones, encarcelados. Los oponentes no tenían acceso a los medios de comunicación controlados por el Estado, como era el caso de todas las radios. La prensa independiente evitaba expresarse contra el gobierno por temor a la censura y a las represalias.
Los jueces de la Corte Suprema de Justicia que no eran adictos al régimen, fueron destituidos.
El peronismo no logró obtener el apoyo de las clases medias, para ellas no era tan notable el cambio y se lo adjudicaban a su esfuerzo personal y no a un logro del Estado. También veían con desprecio el ascenso social de los sectores más humildes y se sentían desplazados por el protagonismo político que habían adquirido los obreros.

Un segundo mandato

El 11 de noviembre de 1951 tuvieron lugar las primeras elecciones con sufragio femenino. En las mismas, Perón-Quijano obtuvieron el 62% de los votos, la totalidad del senado y el 90% de los diputados.

Perón y la Iglesia
La iglesia mantuvo excelentes relaciones con Perón en un principio. Pero hacia 1954 se produjo un vuelco, dos hechos marcaron el inicio de la confrontación; el primero fue la conformación del partido Demócrata Cristiano, y el segundo hecho fue la manifestación que realizó en Córdoba el movimiento católico de Juventudes, que fue percibido como una competencia con las organizaciones juveniles peronistas. Esto enfureció mucho al general y en poco tiempo decretó la anulación de la enseñanza religiosa en las escuelas, estableció la ley del divorcio vincular, legalizó la prostitución y expulsó del país a sacerdotes que consideraba opositores.

La agudización del conflicto político
El apoyo de las Fuerzas Armadas al gobierno comenzó a resquebrajarse, a ellos les molestaba que la doctrina justicialista se enseñara en los cuarteles y que la fidelidad al régimen fuera más valorada que el mérito profesional a la hora de los ascensos.
En 1951 se produjo en primer levantamiento militar a manos del general Menéndez, que fue duramente reprimido.
Los problemas económicos y las señales del resquebrajamiento del apoyo militar animaron a la oposición, contra la cual se lanzó una constante persecución. En 1953 fueron detenidos varios dirigentes de los partidos opositores, se incendiaron las sedes de los partidos Radical y Socialista, varias iglesias y la sede del Jockey Club, identificado como el emblema de la oligarquía.

Golpe de estado de 1955
Las fuerzas armadas aprovecharon la situación crítica y el 16 de junio de 1955 aviones de la Marina bombardearon la Casa Rosada con el objetivo de matar a Perón. No lo lograron, pero las bombas mataron a 373 civiles.
La primera reacción de los peronistas fue incendiar varias iglesias.
El 16 de septiembre se levantaron en armas oficiales del Ejército encabezados por el general Lonardi y apoyados por la Marina de Guerra. El presidente Perón presentó su renuncia y marchó a un exilio de 17 años. Había triunfado la Revolución Libertadora.
La Revolución Libertadora contó con la Junta Consultiva Nacional integrada por la mayor parte de los partidos políticos: Unión Cívica Radical, Partido Socialista, Partido Demócrata Nacional, Partido Demócrata Cristiano y Partido Demócrata Progresista.
El grupo golpista se dividió en dos sectores: un sector nacionalista-católico liderado por el general Eduardo Lonardi, que tomó el gobierno al comienzo, y un grupo liberal-conservador liderado por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas. Este último sector terminó predominando y dando un golpe palaciego, por el cual Lonardi fue reemplazado por Aramburu como presidente.
La dictadura impuso la proscripción del Partido Peronista y persecución de sus simpatizantes, que se mantendría por 18 años, y la intervención de los sindicatos. También, en un caso sin precedentes en la historia argentina moderna, fusiló a opositores, en algunos casos en forma pública y en otros clandestinamente.
Una de las medidas institucionales más importantes de la dictadura militar fue emitir una proclama derogando inmediatamente la Constitución Nacional vigente, conocida como Constitución de 1949, para reemplazarla por el texto de la Constitución de 1853. Esta medida sería luego avalada por una Convención Constituyente elegida con proscripciones, que sesionó bajo el régimen militar y le agregó el artículo 14 bis.
En 1958 la Revolución Libertadora convocó a elecciones limitadas y controladas por las Fuerzas Armadas, con proscripción del peronismo que fueron ganadas por la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI), un sector de la fracturada Unión Cívica Radical, liderado por Arturo Frondizi, quien había realizado un pacto electoral y político con Perón con el fin obtener el apoyo del decisivo voto peronista a su candidatura. El presidente Frondizi sería a su vez derrocado por los militares cuatro años después.

Economía


El gobierno peronista amplió la intervención del Estado en la economía, los productos agropecuarios se vendían a un buen precio a una Europa devastada por la guerra y, el Estado disponía de gran cantidad de ingresos en oro y moneda extranjera. Ese dinero le permitió llevar adelante una política económica basada en la nacionalización de amplios sectores de la economía, el fomento de la actividad industrial, la regulación de los conflictos entre trabajadores y empleadores y el aumento del nivel de vida de la población.

Las nacionalizaciones
Para poder controlar la política monetaria y crediticia, el gobierno peronista nacionalizó el Banco Central, y las empresas de servicios públicos con capital extranjero, como la de ferrocarriles y la de teléfonos. La oposición sostuvo que el gobierno había pagado un alto precio por empresas cuyo equipamiento era obsoleto.
Se crearon nuevas empresas de servicios públicos como gas del estado, agua y energía, y Aerolíneas. También se empresas estatales como la dirección general de fabricaciones militares.
La industria y el agro
El Estado fomentó el crecimiento de la actividad industrial para la producción de bienes de consumo para el mercado interno, a través del otorgamiento de créditos para importar maquinaria y materias primas.
Para orientar esos ingresos a la promoción de la industria, el gobierno peronista creó el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI). Esta dependencia del Estado compraba la producción rural a menor precio a los productores agropecuarios y la vendía a mayor precio en el exterior. La diferencia era destinada a financiar la expansión industrial, los gastos que requerían la política social y el crecimiento del presupuesto militar.
La transferencia de recursos provenientes de la actividad rural a la industria generó la oposición de los grandes propietarios rurales, los comerciantes de granos y los exportadores.

El primer plan Quinquenal

Antes de asumir Perón, Farrell promulgó una serie de medidas económicas de importancia, dentro de ellas, el primer plan quinquenal de gobierno (1947-1952), tenía como objetivos; la justicia social, la repatriación de la deuda externa y la nacionalización de los transportes, las comunicaciones y las estratégicas áreas del petróleo acero y finanzas.
El plan promocionaba las industrias mediante un sistema de aranceles aduaneros diferenciales y créditos baratos implementados a través del Banco de Crédito industrial.
El Estado se hacía cargo de forma directa de las industrias consideradas estratégicas.
Se fundaron las empresas de Envases, Textiles, Productos Químicos, Mecánicas del Estado y Fábrica de Aviones, todas ellas de producción nacional.



El esquema de la industrialización acelerada tuvo algunos puntos débiles:

-La industria liviana se expandió favoreciendo el consumo masivo y mejorando en forma sustancial el nivel de vida de las clases media y baja; pero la industria de base seguía dependiendo de las importaciones para abastecimientos vitales de bienes de capital.
-Las obras de infraestructura eran escasas.
-No se invirtió en el reequipamiento de los ferrocarriles.
-Los costos eran altos.

En 1949, el período de expansión económica se agotó y comenzó una etapa de estancamiento: disminuyeron las exportaciones, bajaron las reservas, hubo malas cosechas, el mercado del trabajo se sobresaturó y disminuyó la demanda de mano de obra. La inflación se convirtió en in indicador preocupante, subieron los precios y bajaron los salarios, las conquistas obreras retrocedieron

Crisis Económica

Antes del inicio de la segunda presidencia de Perón comenzaron a percibirse problemas económicos en la nación. Desde 1949 se detuvo el flujo masivo de las divisas por las exportaciones agropecuarias, a causa de la caída de los precios internacionales y la reducción de las compras de los países europeos a Argentina, también la insistencia de Perón por mantener la independencia económica y no asociarse al FMI dificulta la venta de granos a europa. El volumen de cereal disponible para exportar era menor por el aumento del consumo dentro del país y la disminución de la producción rural debido a la política que transfería recursos generados en el agro a la industria.
La caída redujo los ingresos del Estado. Ya no era posible continuar con la expansión del gasto social, el aumento de salarios y el crecimiento del consumo. Para enfrentar la crisis económica, el gobierno estimuló la reducción del consumo, limitó el poder de los sindicatos y suspendió las negociaciones colectivas por los salarios.
Las huelgas ya no eran apoyadas por el Estado, y varias de ellas fueron reprimidas. Se modificó la política del IAPI y se comenzó a promover la producción agropecuaria.
Segundo Plan Quinquenal
El segundo plan difería del primero por sus prioridades, esta vez fueron obtener altos rendimientos en el sector agropecuario, el área energética y la industria pesada y minería, acompañado por un mejoramiento en la infraestructura; transportes, caminos y obras hidroeléctricas.
Perón buscó inversiones extranjeras autorizando la remesa de beneficios y otorgando créditos del Banco Industrial.
Las principales medidas fueron
-Aumento de las inversiones extranjeras
-Crecimiento de la industria pesada.
-Quita de la mayor parte de los subsidios y los créditos industriales
-Restricción parcial del consumo de la población
-El IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio) compraba las cosechas a un precio menor que el internacional para obtener recursos y estimular la industrialización.

Quedaron a cargo del Estado las tareas de venta de los saldos exportables de la producción nacional y de compra de los combustibles, materias primas y bienes de capital que requiriera el desarrollo agropecuario, industrial y minero del país.
Sociedad

Durante los primeros años de presidencia, el gobierno peronista continuó y profundizó la política social iniciada durante la gestión de Perón como secretario de Trabajo y Previsión.
Se amplió el alcance de leyes que favorecieron a los trabajadores y se sancionaron otras nuevas:
-Convenios entre sindicalistas y empresarios bajo la supervisión del Estado con el aumento de salarios.
-Se legisló sobre la licencia por enfermedad.
-Se organizó el sistema de jubilación.
-Se estableció el congelamiento de alquileres.
-Se determinaron precios máximos para productos de primera necesidad.
-Se establecieron sistemas sociales de medicina y turismo.

La expansión de la actividad económica garantizó el pleno empleo y el aumento del poder de compra de los asalariados. Se produjo una redistribución del ingreso nacional a favor de los trabajadores, generando una sociedad menos desigual. Los sectores populares accedieron a bienes y servicios antes reservados a sectores medios y altos.
El Estado promovió el acceso de los sectores populares a la salud, la vivienda, la recreación, el turismo y a mayores niveles educativos.

Cambios en la estructura social

La gran avalancha inmigratoria europea, nutrió a la clase media argentina; en tanto que las migraciones internas y de los países vecinos compusieron la base de la clase obrera del país.
Hubo un pronunciado ascenso en los niveles de vida marcado no sólo por un salario mayor, sino también por un importante ascenso a bienes: salud, educación, vivienda, vacaciones, elementos de confort, jubilaciones, seguridad en el empleo. El obrero ascendió socialmente también por una nueva concepción, impulsada desde el gobierno, referida a la dignidad del trabajo y del trabajador.

Declaración de los derechos del Trabajador
El 24 de febrero de 1947 Perón enunció la declaración de los derechos del trabajador que luego formó parte de la constitución de 1949
Por ella se reconocía a los trabajadores derechos a:
1. Trabajar
2. Una retribución Justa
3. Capacitarse
4. Condiciones dignas de trabajo
5. Preservar su salud
6. Tener bienestar
7. Seguridad social
8. Protección de su familia
9. Posibilidades de mejoramiento económico
10. Agremiación

Fundación Eva Perón
Esta fundación, fue un recurso de Perón para contrarrestar el poder de los gremios, funcionaba como el eslabón que vinculaba al régimen peronista con los elementos más débiles y peor estructurados de la sociedad.
Desde la fundación Eva Perón, la esposa del presidente desarrolló una intensa labor de asistencia social, a través de la entrega de máquinas de coser, sillas de ruedas, juguetes, material de construcción, equipamiento médico y demás cosas.
La fundación fue muy activa en las áreas de educación, salud y recreación. Creó hogares que alojaron a los niños abandonados, construyó escuelas.
La ciudad infantil en La Plata, podía alojar a 100 chicos y dar de comer a 500. También se hicieron hogares para ancianos y para empleados.
Los fondos de la Fundación provenían de aportes de distinta índole: estaban los obligatorios impuestos por leyes nacionales sobre los jornales de los obreros argentinos dos veces al año y las donaciones de empresas privadas, aparentemente voluntarias pero constituyendo en la práctica casi un requisito para funcionar sin problemas con el gobierno peronista. También recibía fondos del Estado y utilizaba inmuebles, personal y medios de transporte del mismo. Un decreto del Poder Ejecutivo dispuso que los sobrantes de las partidas de cada ministerio se transfirieran a la Fundación y pese a que fue objetado por el Tribunal de Cuentas igual fue aplicado.


Cultura
Deporte
El deporte fue muy promovido, se construyeron estadios, se organizaron campeonatos juveniles, se prepararon y enviaron atletas a las olimpíadas y Buenos Aires fue sede de los Juegos Panamericanos.
El amplio respaldo al deporte fue uno de los aspectos más criticados y elogiados de la época peronista.
La Argentina empezó a ser conocida internacionalmente en boxeo, automovilismo, ajedrez, polo y fútbol.
Cine
El cine nacional se vio impulsado por un decreto que establecía la obligatoriedad de la exhibición de películas argentinas y fijaron un porcentaje sobre el alquiler de las salas para los productores. Las películas se multiplicaron y llegaron a producirse 56 en 1950 siendo también exhibidas en varios países de habla hispanoamericana.
Educación
Se fundaron más de 1000 escuelas primarias y se facilitó por todos los medios la concurrencia a la escuela de los sectores marginados, Se crearon escuelas-hogares y escuelas-Fábricas. También, el Estado daba de comer en las escuelas más carenciadas.


Fuentes:
-Historia, La argentina contemporánea de Aique
-Historia del mundo contemporáneo y la argentina de hoy
-Historia de Santillana
-Historia Argentina, una mirada crítica
-Historia Argentina contemporánea de Aique
-Wikipedia
-Historia 3 de AZ
-Historia 5 de AZ



Conclusión


Desde mi punto de vista Perón fue una persona que supo captar la atención e interés de un sector de la población que hasta ese entonces no tenía vida política, no puedo asegurar si lo hizo por intereses o porque realmente se sentía identificado con el sector obrero, pero tuvo la oportunidad y la supo aprovechar. Contó con la suerte de asumir su mandato con una argentina próspera económicamente, con mucho oro y dinero acumulado.
En su primer mandato Perón supo invertir una parte del dinero, pero a su vez malgastó para cumplir su ambición con el ascenso de la clase obrera, ya las conquistas sociales alcanzadas eran suficientes.
Perón tenía un carácter autoritario, abusaba de su poder, solo percibía sus intereses y los de las clases sociales que defendía sin tener en cuenta los sectores perjudicados.
La solidaridad de Perón y Eva Duarte para con los sectores necesitados y humildes es uno de los aspectos que rescato del régimen.
El gobierno peronista tuvo muchos aspectos en común con una dictadura.




Este fue un trabajo de investigación hecho por mí para la escuela, espero les sirva... Saludos

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2 comentarios - El Peronismo 1943-1945

@_Megadeth93_ +6
La causa de que el pais este como este hoy en dia.
@Ill_be_back +2
Nunca nadie habla de Perón entre el 30 y el 43. Hablando del GOU este mismo artículo, de tendencia peronista, confiesa: " algunos de sus miembros simpatizaban con el eje".

La realidad es que el núcleo duro del GOU tuvo posturas abiertamente nacionalsocialistas y antisemitas, liderados por el interventor de tucumán A. B. y su séquito.