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Yellow Ledbetter (Creepypasta)

Yellow Ledbetter (Creepypasta)



Cada persona tiene un significado en la vida, aun si va por un mal rumbo, solo se tiene que guiar a su destino con una ayuda, aun si es grande o pequeña.

Alguna vez has oído la plática de un pariente o de tu padre sobre sus viejos o pasados momentos, recordando que en un tiempo tenía un amigo que parecía tener un destino muy incierto. Pensaba que terminaría en el fondo de un hoyo sin salida, que sería otra persona que complementaria el bulto de la ignorancia, pero que al final de todo, no fue así como el se lo imagino... que hace poco tiempo lo vio siendo alguien del cual enorgullecerse. Que esa persona logro ver el mal que estaba causando y tuvo que remediar todo asunto para salir adelante.

Es triste a veces ver que uno no pueda remediar nada. Que a pesar de todo el apoyo que se le pueda brindar a alguien, solo queda el pensamiento de tristeza y desilusión, viendo que todo esfuerzo fue en vano, que todo intento de ayuda se va directo al drenaje y lo único que apenas quedaría pronunciar serían dos simples palabras para él o ella de todo corazón... "Lo siento".


Siento el viento golpear mi rostro
El mismo que sopla mi pelo y lo levanta con delicadeza.
Oyendo autos a lo lejos.
Oyendo mi respirar
Mi suspiros
Mi mente
Mi ser


Veo todo en un segundo, repasa en mi mente una y otra vez sin terminar.


Supongo que te puedo contar algo en este momento si me dejaras, no tengo prisa... Y tú ?


Espero que no.


De hecho creo que será mi último relato antes de hacer lo que estaba a punto de concluir.

No creo que nadie me oiga, pues parece que estoy sola aquí arriba.


Solo antes de empezar quiero decirte que siempre... siempre... todo lo que tiene un principio, tendrá un fin.



Veo un día común de mi vida, estando en mi trabajo, en mi puesto de cajera en una pequeña tienda de música.
Yo era muy amable con todos los clientes cuando era el momento de concretar un pago, nunca hubo un mal día o alguien que me diera una queja sobre algo que hiciera mal.
Tenia a dos amigos que me acompañaban en mi turno de la tarde, muy buenas personas de las cuales sabia que siempre estarían ahí para mí. En vez de elegir la opción de salir a divertirme con otras personas o vivir otras experiencias y otras cosas, yo disfrutaba estando trabajando ahí con ellos dos, en ese pequeño lugar tan acogedor, trabajando, oyendo música de diferentes géneros, se podría decir que ese era mi "mundo".

De fondo se podía apreciar canciones de muy buen gusto, yo siempre oía canciones del genero Grunge, me encanta en especial Pearl Jam, para mi sus canciones fueron de lo mejor para mi, sus letras, el vocalista, los solos de guitarra, todo...

Todos los clientes me conocían, pues casi siempre los encontraba en la tienda. Yo sabía sus gustos de música y sus bandas preferidas.
Me encantaba mi trabajo, pues nunca me llamo la atención estar en una oficina vestida formalmente de color gris o cosas por el estilo, era muy aburrido para mí, como un desperdicio de vida y tiempo a mi parecer.

Hubo el día en el que todo empezó, un hombre llego a la tienda, era caucásico, vestido todo de negro incluyendo su abrigo que traía, en su cara notaba cierta tristeza y seriedad, era joven como de mi edad y era por así decirlo muy apuesto, aunque me parecía raro que tuviera un fleco que casi le llegara a tapar el ojo.

Entro y vio todo un poco extrañado, buscando algo, giro su mirada a la sección de música en inglés y se dirigió ahí.

Yo disimulaba no verlo pero notaba que buscaba algo de música "fuerte".
Me acuerdo que siempre acomodaba los discos de bandas de Black-metal, Grind-core y de ese tipo casi al final del mostrador de "música en inglés" ya que no encontraba clientes que buscaran de ese tipo de música, pero él se dirigió a esa zona y se quedo viendo los discos por largo momento.

Después de encontrar lo que buscaba, fue a la caja a pagar.
Estaba demasiado serio, pero ese momento parecía largo para mí, ya que me encantaba tenerlo cerca, parecía un integrante de una banda que salían en las revistas.

Trataba de entablar una pequeña platica con él, lo cual era raro de mi, pero no parecía tener resultado ya que el contestaba muy seco y cortante. Diciendo en pocas palabras que no quería hablar con alguien en ese momento. Terminando de pagar, le di su disco y él se dirigió a la salida sin nada que decir.

El tercer día lo volví a ver, igual como lo vi por primera vez.
Dirigiéndose a la misma sección de música en inglés, quedándose ahí por un momento buscando, después iba hacia mí para pagar.


Pero hubo un pequeño cambio después de todo, antes de irse me miro a los ojos y dijo algo muy simple que aun así me cautivo y más por su voz, lo único que dijo fue un "gracias", un simple “gracias”, con una leve sonrisa.


Era algo hermoso.


Lo más simple que jamás olvidare.

Otro pequeño elemento en mi rutina diaria que alegremente empezaría a disfrutar.



Pasaban los días y lo seguía viendo de vez en cuando en la tienda, la misma rutina, sus gustos de música, todo era lo mismo. Paso el tiempo y llego un momento en el que todo lazo se dio a revelar.

Un día después de pasar por su típica zona, el se dirigió hacia mí, sin ningún disco en la mano.
Me vio y después me dijo con poca timidez un "Hola", yo no tan confundida le conteste de igual forma, me pregunto acerca de una banda "rara" de la cual jamás había oído, le dije que no teníamos de ese grupo suyo en esta tienda, y solo respondió con un "ok" pero después el se veía con la intención de charlar un poco más, me pregunto acerca de cuanto llevaba en esta tienda, si me encantaba trabajar aquí, mis gustos, etc...
Y así el empezó una larga charla que me retiro del mundo y me dejo a solas con él.


Me contaba como era el, sus metas y lo que hacía.
Lo que pensaba de la vida y demasiadas cosas de sí mismo.
Contando nuestros relatos y cosas sin importancia. Nunca supimos como terminamos en esas platicas, pero uno a veces divaga en asuntos que nos trasportan a otros muy diferentes. Al parecer nunca tuve ningún problema con la clientela, pues él me ponía más atenta en el trabajo.

De fondo se oía una canción que me encantaba, era "Yellow Ledbetter" y esa canción era la melodía perfecta para el momento, la cual ahora esta repasando en mi cabeza sin parar... muy hermosa...


Llegamos al punto en el que se dio a conocer que el venia solo por mí, me decía que después de que el entro por primera vez a la tienda y de verme, él sabía que no podía dejar de visitar este lugar.
Al parecer reunió demasiada confianza para llegar a ese tema, aparte él deseaba tener algo conmigo porque decía que yo tenía algo que a él le agradaba demasiado.
Quería tener algo conmigo, algo sentimental.

Yo quería aceptar pero mi mente tenía algo que no me dejaba decir algo positivo, era el pensamiento que decía que tarde o temprano saldría herida, pero yo trataba de pensar positivamente.


Todo eso termino con un "Si", en un "Si" difícil de pronunciar, en un "Si" que cambio todo, desde ese momento en el que respondí hasta donde ahora estoy.

Y me lamento de aquel momento...


No sé si lamentarme, uno no se puede lamentar de alguien o algo que le hizo alguna vez feliz... o no lo se...


Todo fue hermoso en un principio, me encantaba todo de él, siempre estaba helado aunque tuviera un abrigo en un día soleado, me gustaban sus interrupciones de pequeños besos cuando estaba a punto de decir algo, casi nunca hablaba con mis amigas o amigos, según mis compañeras sentían envidia de mi, que yo tenía bastante suerte de encontrar un hombre como el, pero no les gustaba que él fuera a veces cortante con ellas, casi nunca les hablaba, solo hablaba con los suyos y por otra parte con su familia.

Siempre se quedaba callado cuando me recostaba en el, en un lugar bastante verde, cerca de un árbol en un día hermoso, yo mirando desde abajo cuando me acostaba en sus piernas y el viendo el horizonte, viendo como el viento soplaba y movía su fleco lentamente enfrente de sus ojos.


Callado...



Llego el día en el que me toco reunirme por primera vez con sus compañeros.
Todos de negro, como si estuviera en medio de un velorio en un día nublado, con sus peinados largos que se parecían bastante al de él.
Pero aun así me encanto conocerlos, de ellos no me arrepiento, éramos siete en total ese día, ellos eran personas que me trataron como un tesoro ajeno de su amigo.
Caminando, platicando y riéndonos, todos juntos, mientras él me abrazaba con su brazo izquierdo.
Me sentía bien.

En un momento me separe de él y quede con dos de sus amigos mientras esperábamos a los demás que fueron por unas cosas a la casa de un compañero suyo.
Me quede platicando a solas con ellos dos, y no tardaron en contarme algo acerca de mi pareja.
Su pasado, algo importante de lo que tenía que enterarme.

Resulto que él era una persona bastante deprimente cuando se trataba de un problema sentimental. Que los problemas los podría superar yo, pero en el, los problemas actuaban de manera muy diferente, que el más mínimo mal entendido podría terminar en algo demasiado terrible.
Que tuvo un pasado bastante doloroso pero que después de la nada llegue yo y tuvo un cambio bastante crítico en el buen sentido.

No estaba segura de que pensar, pero de lo que si estaba segura, era que jamás haría algo que llegara a lastimar a esa persona que yo apreciaba demasiado.
Me repitieron muchas veces que si llegamos a tener una discusión o algún problema, que por favor les avisara a todos o alguno de ellos sin pensarlo de lo ocurrido, porque yo necesitaría de su ayuda en poco tiempo.

Me dieron un papel con los números de los cinco amigos que estaban reunidos en ese entonces. Me pareció un poco raro y algo que me puso a pensar y que me asustó bastante. Me dijeron que no me inquietara demasiado pero que fuera bastante razonable con él, de todas maneras me dijeron que contaba con ellos.

Paso un momento, llegaron los demás y seguimos con nuestro día.

Después, todo siguió normal.

Pasaban días de una típica pareja, cumpliendo demasiado tiempo juntos, la confianza y el cariño llegaron a reunirse con el fin de tener en algún momento una sonrisa grabada en mi rostro cuando me acordara de él.

Muchas memorias, noches con él, reuniones con sus compañeros, días solos y besos que con el tiempo... que con el tiempo se fueron haciendo granos de arena negra en medio del desierto.


Conforme pasan los días, una pareja llega a tener un gran libro de páginas escritas de cada fecha, que por el hecho de seguir juntos, se desea y se anhela que jamás llegue a pasar algo que lastime la relación.


La desconfianza a veces llega junto con otras inquietudes que la mente juega en todo momento, cosas que nosotros no podemos controlar.


Es triste ver que la persona que mas amas se haga daño a sí misma, la misma tristeza que me dio al ver a mi persona dañándose, no solo mentalmente, sino también físicamente.


Es triste ver que el momento en el que tú crees que un problema se ha arreglado, te das cuenta de que ha empeorado de lo mas pésimo.

La desconfianza llega junto con melancolía, cargada con culpabilidad ajena.


No podía entender porque el... mi propio novio... dijera que yo no lo apreciaba igual que anteriormente, que ya no lo deseaba como antes. Di todo lo que tenía en mí, sacrificando cosas y aun así diciendo que no hago lo suficiente ? Que yo era como una mujer que no le importaba lo suficiente el sentimiento ajeno ?

...

Y pensar que con un pequeño y delgado filo se hiciera tanto daño en sí mismo, emputando partes de su propia dignidad, tirando desgracia de sí mismo y el a la vez hablando sobre el respeto propio.


Que ironía…


Creía que con una simple platica con él se arreglaría, pero no... Ellos me lo advirtieron...


Sabes qué difícil es o fue cargar con alguien de este tipo ? Tu sabes ? La más mínima idea ?

...


Después de que empezaran los dilemas, yo deje que él se mudara conmigo porque pensaba que con eso se lograría más la comunicación entre nosotros dos. Me alegraba por otra parte tenerlo cerca de mí por demasiado tiempo.

Un día, desperté y el sol iluminaba casi todo el cuarto. Trate de despertarlo con delicadeza ya que el dormía a lado de mi y por mas que le hablaba no despertaba.
Diciendo lo más hermoso y tratándolo como una persona única, él no me respondía, pensaba que estaba enojado y creí que no quería hablar conmigo. Pidiéndole disculpas de algo mal que hice trate de hacerlo sentir mejor, seguía sin responder…
Me estaba asustando, levantándome trate de moverlo con mas esfuerzo y volteé la mirada y vi una parte de la sabana manchada de un rojo muy intenso, junto con una navaja rota, un pedazo se había quedado incrustado en su muñeca, con su brazo estirado en el costado de la cama, me posicione al lado contrario y vi que su brazo seguía fluyendo pequeñas gotas de sangre con poca fuerza.

Rápidamente llame a emergencias, después, sacándole la navaja, amarre su muñeca con una playera e hice demasiada presión para que no dejara salir más sangre, mientras esperaba la ayuda.
Me corrían lágrimas y gritaba suplicas que decían con mucho esfuerzo que no se separará de mí en lo más mínimo, que daría de todo para seguir con él, junto con todo lo bello que hablamos construido.


Mi mente me recordaba una y otra vez un frase que había leído "Si una persona no aprecia la vida... no tiene el derecho de vivirla". Pero yo... Yo como podría dejar ir a una persona amada, que mi pareja no apreciaba en lo más mínimo la vida y que a la vez era parte de mi en ese entonces. No quería cargar con el recuerdo de una muerte que haya sido por culpa mía, que a la vez, esa persona la ame con todo lo que soy.


Cargarías con eso tu ?


En un momento llegaron los paramédicos y rápidamente unos hombres entraron en mi departamento, cargaron a mi novio pasándolo con mucha delicadeza a una camilla y con demasiado cuidado lo llevaron a la ambulancia. Terminando, lo posicionaron correctamente y uno de ellos le colocó una intravenosa en su brazo opuesto a la herida, ya que él había perdido demasiada sangre en el lapso de la noche y seguido de eso, tomamos rumbo hacia el hospital.

Tome mi celular y le llame a uno de sus compañeros para decirles lo sucedido, les dije la dirección del hospital y me contestaron que estarían todos ahí muy pronto.


Pasaron demasiadas cosas...
Mucha angustia
Preocupación


Preguntándome que fue lo que hice mal ?


Llegando, bajaron la camilla y lo llevaron a un cuarto mientras yo los iba siguiendo, me dijeron que por mi seguridad tenía que quedarme afuera esperando, lloraba y pedía por favor que hicieran todo lo posible para que él estuviera bien, sentándome en los asientos del pasillo, me tape el rostro y me quedaba oyendo un desfibrilador a lo lejos, oía las indicaciones de un doctor que decía a sus asistentes dentro de ese cuarto.
Pensando que sería la última vez en tener contacto con el... pensando que este sería el último momento para mi... creyendo que el regreso a casa seria un infierno...

Sentada en el pasillo junto con los demás de sus compañeros, estábamos esperando, algo, una noticia que nos hiciera levantar, que me diera fuerza o alegría.

Seguido llego un médico, diciendo que por suerte él estaría bien, que el perdió demasiada sangre y que necesitaba rehidratación y descanso, que si hubiera llamado un poco después, no habría llegado a tiempo.


Sentí un alivio en ese momento que me hizo recapacitar de mi misma.
Al igual que todos sus compañeros, nos dio alegría oír esa noticia.

...


Pasaron unos días y ya me encontraba reunido con el nuevamente.
Notaba algo raro en el, como si tuviera demasiada melancolía pero no me decía que era.
Pensé que todo cambiaría.
Pensé que él podría recapacitar de lo que hizo aquel día.

Ellos me advirtieron que era demasiado depresivo, muy raro y no creí terminar en esto.

Mi vida que creía perfecta se fue transformando en un diario, con una rutina que estaba adherida en cada página con tinta roja. Sin ningún día que tuviera algún cambio bueno.


Era una pesadilla vivir con el todo el día...


Solo ten la idea...


Irse a trabajar y tener el pensamiento de que él se queda solo, aislado del mundo en una casa, pensando en maneras de dañarse, mientras tú no pones atención en tus asuntos de tu trabajo, haciendo todo mal, reclamos, quejas y lo único que quieres hacer es llegar a casa y ver que esa persona esté bien... estar tranquila...

Llegar de un día duro y lo primero que ves es a esa persona tirada, inconsciente con golpes y cortadas en sus brazos y en su rostro, curando por las noches sus heridas sabiendo que al día siguiente podría estar haciendo lo mismo.


Despertar en las mañanas y no encontrar a esa persona junto a ti, buscándola desesperadamente como una mujer lo haría por su bebe perdido, encontrarla y verla sentada en una mesa con demasiados filos plateados rasgando su piel en frente de tus propios ojos...

Tratando toda ayuda posible, desde la ayuda de amigos y familiares.
Diciendo que lo único que necesita es terapia, medicamentos... Médicos diciendo que es mejor llevarlo a un manicomio por un plazo de meses, no podría aceptar eso, no quería verlo mal, no más de lo que se hacia él a sí mismo.
Tratando todos los métodos posibles, uno no obtiene el final que uno desea.

El final… fue llegar de un pesado día de trabajo, lo único que quería, era verlo, curarlo nuevamente, limpiar toda suciedad en el, pero no lo encontraba, quería gritar y salir corriendo para poder encontrarlo.
Estaba demacrada por dentro.
Mi sorpresa fue encontrarlo tirado en el baño, me alegre de poder verlo… quería acostarlo en mi cama nuevamente y poder sanar toda herida que tuviera en su hermoso cuerpo.
Pude notar que a lado suyo de su mano, se encontraba un frasco vacio de ”Vicodin”, mi leve sonrisa no duro demasiado, y rápidamente tome su pulso…

Pude notar que estaba helado como siempre… pero… ya no estaba junto a mí…

Me tire a su lado llore en su hombro, diciendo repetidamente que lo amaba demasiado.


Porque se tuvo que ir ?

No me quería ? Si me quería, me amaba al igual que yo, me amaba, me amaba…

Me ama…


Estaba recargada en él y oí su voz, el susurraba, y ahí estaba… en la puerta.
Me dijo “sígueme” yo estaba muy cautivada por verlo y lo seguí, mientras me separaba de aquel cuerpo sin vida que yacía en el baño y él me guio… por la escaleras tomándome de mi mano como un día en el parque, abrió la puerta, vi una luz que destello en mis ojos, bajando toda iluminación, vi edificios y el cielo negro… estaba azotea…


Siento el viento golpear mi rostro
El mismo que sopla mi pelo y lo levanta con delicadeza.
Oyendo autos a lo lejos.
Oyendo mí respirar
Mi suspiros
Mi mente
Mi ser

Me dijo que quería estar conmigo en el paraíso, que vio todo el mal que causaba y que encontró el camino para poder hacerme feliz, al igual como él era.
Que deseaba tener una vida conmigo y lo único que tenía que hacer, era pararme en el borde de la azotea y dejarme llevar por el viento…

Que pronto estaríamos recostados en un verde pastizal con un cielo azul junto a un gran árbol.


Tengo que ir con él

Lo extraño


El y yo nos despedimos de este mundo para estar felices juntos, espero que tu seas feliz con lo que tengas en esta vida, disfruta de todo lo que te dan…. Todo…

Mis audífonos suenan, es “Yellow Ledbetter” alegrando mi mente, hermosa canción…

“Unsealed on a porch a letter sat.
Then you said, "I wanna leave it again."
Once I saw her on a beach of weathered sand.
And on the sand I wanna leave it again.
On a weekend I wanna wish it all away,
And they called and I said that "I want what I said" and then I call out
Again.
And the reason oughta' leave her calm, I know.
I said I know what I waited not a boxer or the bag.

Ah yeah, can you see them out on the porch?”



Parandome en el borde, me estoy dejando llevar por el viento

Cayendo…

Pronto lo vere…


“I wanna drum it all away…”

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1 comentario - Yellow Ledbetter (Creepypasta)

Asutam5054

link: http://www.youtube.com/watch?v=-j8ZBgz7eWg