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Razones para leer un libro

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« Venimos de los libros. Hemos leído y leemos libros. Creemos que hemos vivido porque hemos leído libros »

LEER ES PENSAR

Entre las operaciones que se cumplen en el acto de leer tenemos: la percepción, el reconocimiento, la organización y la retención del material leído. Se trata de percibir unos elementos y relacionarlos hasta dar con el significado o los significados que hagan posible su comprensión.
El desarrollo del pensamiento, según Hilda Traba, se correlaciona con los niveles de comprensión en la lectura. Progresivamente, la formación de conceptos discurre a través de las funciones de diferenciación, abstracción y ordenamiento, pasando por la inferencia y la generalización que, a su vez, incluyen la identificación, la comparación, la síntesis y la interpretación.1
Leer es pensar. La lectura equivale al proceso del pensamiento. Sin el pensamiento, la lectura no sería sino una simple actividad mecánica de reconocimiento de palabras y no la posibilidad de interpretación de símbolos, captación de significados y evaluación de mensajes.2
La lectura implica, al menos, cuatro operaciones: reconocer, organizar, elaborar y evaluar. Alcanzar el significado de los símbolos gráficos empleados en el texto; combinar el significado de las palabras en la oración, frase, párrafo o capítulo de marras; por último, evaluar o cotejar los contenidos con los ideales, las concepciones y sentimientos propios para aceptar o rechazar las supuestas verdades o afirmaciones vertidas en el texto.3
Para Goodman, la lectura se compone de cuatro ciclos: un ciclo óptico, que va hacia un ciclo perceptual, de allí a uno gramatical, terminando finalmente con un ciclo de significado.
Diríamos con Piaget que el ejercicio de la lectura gira entre la continuidad y la novedad, entre la estabilidad y el cambio, entre la asimilación y la acomodación, con miras a un equilibrio que progresa a medida del desarrollo intelectual del hombre, de su maduración, experiencias físicas e interacciones sociales.4
Por otra parte, si “el objetivo principal de la educación es crear hombres que sean capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que han hecho otras generaciones: hombres que sean creativos, descubridores”5, nos correspondería apuntar permanentemente a una lectura crítica, a una evaluación de nuestro devenir personal, histórico, donde, haciéndole caso a Russell, participen por igual factores actitudinales, cognoscitivos y evaluativos, en función del examen, del juicio, sobre nuestro acontecer diario.6
Pero ¿qué mayor acontecer diario que el de nosotros mismos? Antes que cualquier lectura horizontal, vertical o selectiva, exploratoria, informativa o de estudio, el hombre requiere permanentemente una lectura evaluativa de sí mismo en función de una co-lectura.
Él, a quien gratuitamente como a San Agustín se le diera el libro de la naturaleza bajo el imperativo de "tolle, lege" -toma, lee-, ha de hacerlo suyo, mirarlo, ojearlo y hojearlo, pulsarlo, vivirlo, analizarlo, interpelarlo -olerlo como hace García Márquez con todo libro nuevo- hasta que habiéndolo leído de tomo a lomo sea capaz de legar la mejor lectura a la posteridad como relevo existencial de su presencia, peregrinaje y acción en el mundo. Él que vio, anduvo y leyó, posesionado del tesoro del espíritu universal, deberá -testigo en mano-, traspasarlo a las generaciones de relevo que lo esperan en el camino.7
La palabra -la lectura- es acto de fe, profesión de fe, búsqueda de luz, fototropismo ascendente positivo - zetesis poiesológica-, extensión de la conciencia. Toma, lee, se nos dijo. Hecha nuestra lectura, un día delegamos nuestro asombro, nuestra cosecha, nuestra poesía -creación- y así al infinito, todos, lectores, creadores, recreadores, poetas en plan de permanente elección, hijos del mañana con nostalgia de paz y de futuro, en sueño eterno, en teleescritura - teleliteratura eternas.
Citas:
1 BERBIN, J. L. Consideraciones críticas sobre la lectura en los programas de educación primaria. Ediciones de la facultad de Humanidades y Educación. U. C. V. Caracas, 1982. pp. 36-37.
2 Ídem.
3 LASSO DE LA VEGA, J. El trabajo intelectual (Normas técnicas y ejercicios de documentación). Fondo Educativo Interamericano. México, 1986. pp. 36-46.
4 LABINOWICZ, E. Introducción a Piaget. Pensamiento. Aprendizaje. Enseñanza. Fondo Educativo Interamericano. México, 1986. pp. 36-46.
5 Ibídem. p. 265.
6 BERBIN, l. J. op. cit. P. 37.
7 FOULQUIE, P. Diccionario de Pedagogía. Oikos-Tau, S. A. Barcelona (España), 1976. p. 272.

Nada hay más fácil que abrir un libro. Nada más difícil que elegir cuál.

¿Qué razones tenemos para leer? acá te doy 10

1. CONOCEMOS E IMAGINAMOS
Porque en los libros encontramos todos los mundos posibles: los reales y los imaginarios.
2. NOS CONECTAMOS
Porque los libros nos permiten conectarnos con nuestra familia cuando leemos juntos una historia, cuando nos reímos de una situación graciosa, cuando nos preguntamos cómo terminará una novela o cuando comentamos por qué nos gustó o no un libro.
3. COMPRENDEMOS Y NOS EXPRESAMOS
Porque a medida que leemos nuestra capacidad de comprensión se fortalece y la habilidad para expresar nuestras ideas se enriquece.
4. SOMOS LIBRES PARA ELEGIR QUÉ, CUÁNDO Y DÓNDE
Porque los libros los podemos leer cuando nosotros queremos, en el momento y en el lugar que más nos gusta. Y porque siempre tenemos la oportunidad de leer lo que no pudimos o aquello que antes no nos interesaba.
5. APRENDEMOS A ELEGIR Y A CONOCERNOS
Porque elegir el libro que queremos leer nos ayuda a ser diferentes: nos enseña a ser libres cuando aprendemos a elegir según nuestros propios gustos y nuestros propios valores.
6. DISFRUTAMOS DE LA SOLEDAD
Porque los libros nos enseñan a estar solos y disfrutar de la tranquilidad de un buen rato de lectura.
7. ENCONTRAMOS NUEVOS AMIGOS
Porque los libros nos invitan a encontrar nuevas amistades cuando compartimos nuestras experiencias con aquellos a los que les gusta leer lo mismo que a nosotros.
8. PODEMOS PENSAR EN ALTERNATIVAS
Porque los libros nos dan la libertad de imaginar cómo podrían ser las cosas si fueran de otra manera.
9. NOS APROPIAMOS DE LA CULTURA
Porque los libros nos conectan directamente con la cultura de todos los tiempos, con el arte de todas las épocas y nos permiten comprender y valorar las creaciones artísticas.
10. VOLVEMOS A DISFRUTAR
Porque el libro está hecho para acompañarnos durante toda la vida y puede leerse mil y una veces.
Y ADEMÁS
porque los podemos prestar,
porque los podemos regalar si nos gustan,
porque los podemos donar si ya no nos interesan,
porque los podemos coleccionar,
porque son nuestros.

Para cerrar, un link de un blog para amigarse con la lectura
http://http://lapalabrainfinita.blogspot.com.ar/2012/01/razones-para-elegir-un-libro-y-leer.html

4 comentarios - Razones para leer un libro

@axellong +2
recomiendo leer lovecraft, mientras los lees te metes dentro de su mundo, estan buenisimos :B
@quitosin +2
Eso pasa con la mayoría de los libros, de meterse en sus mundos... salvo que Lovecraft es un Dios
@GickDrayson +4
Acaso hay razones para No leer un libro?
@jorgef53 +1
Muy bueno.Incentiva a leer.Gracias