El creador literario y fantaseo - Freud

Estos escritos son basados en un texto de Sigmund Freud, en el cual compara el jugar del niño con el fantasear del poeta, del adulto. Espero que sea de su agrado...


El creador literario y fantaseo - Freud


Los propios poetas gustan de reducir el abismo entre su rara condición y la naturaleza humana universal: hasta a menudo nos seguran que en todo hombre se esconde un poeta, y que el último poeta solo desaparecerá con el último de los hombres.
¿No deberiamos buscar ya en el niño las primeras huellas del quehacer poético? La ocupación preferida y mas intensa del niño es el juego. Acaso tendríamos derecho a decir que todo niño que juega se comporta como un poeta, pues se crea un mundo propio, o mejor dicho, inserta las cosas de su mundo en un nuevo orden que le agrada.
El niño diferencia muy bien la realidad su mundo de juego, a pesar de toda su investidura afectiva; y tiende a apuntalar sus objetos y situaciones imaginados en cosas palpables y visibles del mundo real. Solo ese apuntalamiento es el que diferencia aún su "jugar" del "fantasear".


fantasia


El poeta hace lo mismo que el niño que juega: crea un mundo de fantasías al que toma muy en serio, vale decir, lo dota de grandes montos de afecto, al tiempo que lo separa tajantemente de la realidad afectiva.
De la irrealidad del muno poético derivan muy importantes consecuencias para la técnia arttística, pues muchas cosas que de ser reales no depararían goce, pueden depararlo en el juego de la fantasía y muchas extaciones que en sí mismas son en verdad penosas, pueden convertirse en fuentes de placer para el auditorio y los espctadores del poeta.
El adulto no puede renunciar a nada, solo permuta una cosa por otra; lo que parece ser una renuncia es en realidad una formación de sustituto o subrogado. Así el adulto, cuando cesa de jugar, solo resigna ese apuntalamiento en objetos reales; es decir, en vez de jugar ahora fantasea. "Construye castillos en el aire", crea lo que se llama Sueños Diurnos.


poeta


El fantasear del hombre es mas dificil de observar que el jugar del niño. El adulto se averguenza de sus fantasías y la esconde de los otros, las cría asi como sus intimidades mas personales, por lo común preferiría confesar sus faltas a comunicar sus fantasías.
El jugar del niñi estaba dirigod por deseos, en verdadpor un solo deseo que ayuda a su educación: ser grande y adulto; el niño juega siempre a ser grande, imita en el juego lo que le ha devenido familiar de la vida de los mayores. Además, el juego es un puente hacia la afectividad del niño, ya que a travez de este el niño expresa deseos, sentimientos, lo que le gusta o disgusta. Incluso llega a resolver problemas cotidianos inconcientes a travez del juego.
En cambio, en el adulto hay un genero que de "necesidad", que ha impratido la orden de decir sus penas y alegrías. Es decir, el hombre solo fantasea por necesidad...
Es licito decir que el dichoso nunca fantasea, solo lo hace el insatisfecho. Los deseos insatisfechos son la fuerza pulsional de las fantasías, y cada fantasía singular es un cumplimiento de deseo, una rectificación de la insatisfactoria realidad.
Los deseos pulsionales difieren según sexo, caracter y circunstancia de vida de la personalidad que fantasea.


imaginacion


Una fantasía oscila en 3 tiempos, 3 momentos temporalesde nuestro representar: Pasado, Presente y Futuro.
El deseo aprovecha una ocasión del Presente para proyectarse en un cuadro del Futuro, siguiendo el modelo del Pasado.
El soñador diurno pone el mayor cuidado en ocultar sus fantasías de los demás, porque registra motivos para avergonzarse de ellas; aunque nos las comunicaba, no podría depararnos placer alguno mediante esa revelación. Tales fantasías, si nos enteráramos de ellas, nos escandalizarían, o al menos nos dejarían fríos. En cambio, el poeta juega sus juegos ante nosotros como su público, o nos refiere lo que nos inclinamos a declarar de sus personales sueños diurnos, sentimos un elevado placer, que probablemente tenga tributarios de varias fuentes.


Foucault




Fuente: mi breve resumen de un texto de S. Freud

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