Cuento de ciencia ficcion

Otro cuento que escribi hace un tiempazo, espero que tenga mas exito que el anterior



Nos bajamos de la nave. Era la madrugada del año 2137, la cual creíamos que iba a ser hermosa, junto con su bienvenida. Lamentablemente, al ver la tierra luego de veinte largos años, nos dimos cuenta de que nuestro hogar había sido devastado. Nuestras expectativas sobre lo que sería nuestra llegada desaparecieron al ver lo que la maldita realidad presentaba ante nuestros ojos. El capitán Jones se tiró de rodillas sobre la yerma tierra, clamando de horror, suplicando que todo aquello fuese un sueño. La belleza que antes plagaba cada rincón de nuestro planeta había desaparecido. Reaccionamos. Levantamos al capitán y nos movilizamos. Le dije al cabo Brown que se hiciera cargo de las provisiones. Al ingeniero Dickersson le encargué el agua, y a Goldwin, el biólogo del equipo, le ordené que trajera algunos dispositivos GPS junto con los cascos de nuestros trajes. Como Coronel de la tripulación, debía tomar cartas en el asunto.
El aire era denso y cálido, cada bocanada era una tortura para nuestros pulmones. El viento nos impedía ver con facilidad. Nos pusimos nuestros cascos, preparamos todo y nos dispusimos a encontrar respuestas. De repente, escuchamos un gemido.
- ¡No puede ser!, dijo Tom, ¡el GPS no funciona!
Extrañados, lo miramos, como rogándole una respuesta o aunque sea algo. Luego de unos minutos de crudo silencio, tomé la palabra.
-Parece que tendremos que seguir a nuestro instinto, dije optimista.
Sin que nadie me contestara, seguimos adelante. Los escombros dificultaban arduamente nuestra tarea de caminar, haciéndola casi imposible al principio. Llegamos a un terreno llano, que hizo a ese lugar una zona menos tortuosa. Unos minutos más tarde, observamos cómo una pequeña silueta se dibujaba a lo lejos. Curiosos, corrimos hacia ella. Al principio tuvimos miedo, pero una insaciable sed de respuestas sobre la causa de este desastre nos incitó a seguir moviéndonos.
Cuando estuvimos lo suficientemente cerca, nos detuvimos. Encontramos la maltrecha figura de un hombre, encorvado y sucio, que nos clavó los ojos casi instantáneamente. Jones se acercó para hablarle. A todos nos sorprendió la agilidad con la que sacó un arma ubicada dentro de un canasto de mimbre. Nos apuntó y comenzó a maldecir. El capitán logró acercarse un poco más, cuando el misterioso hombre levantó su pistola y comenzó a disparar hacia el cielo.
-¡Alejense, no me toquen!, gimió el decrépito hombre.
- No queremos hacerte daño, venimos en paz. Solo somos unos hombres en busca de respuestas, es todo, respondimos casi a coro.
Al escuchar nuestras voces, el viejo demostró alivio, bajó su arma y nos miró extrañado. Todos entendimos que se trataba de nuestros cascos. Accedimos entonces, a sacárnoslos. Luego de esto, el desconocido se sentó torpemente sobre una roca, y nos invitó a unirnos. Ahora amable, nos preguntó sobre nuestro origen. Le confesamos detalladamente nuestra historia, sobre como hacía veinte años habíamos partido en una misión espacial hacia Marte, en busca de oportunidades de colonización, debido a la problemática demográfica que sufría nuestro planeta; y le comentamos luego acerca de cómo habíamos aterrizado hacía unos minutos, después de haber tenido problemas con nuestra nave.
El hombre estaba escuchando atentamente, y cuando estábamos por preguntarle acerca del desastre alrededor nuestro, habló:
- ¡Con que veinte años, eh!, exclamó el desconocido, entonces se perdieron la mejor parte de la historia, jeje.
Escuchamos entonces lo que el viejo tenía para contarnos. La historia nos pareció desgarradora. Una mujer, Kenpinsky Estrovanof, asumió al poder en Rusia. Había conseguido derrocar a su presidente, junto con un amplio grupo de militares. Fue entonces que desplegó sus fuerzas sobre Europa Oriental, y arrasó con todo. Contaba con un conveniente carisma, lo que la ayudo en su tarea, convenciendo a la población a su paso. Siguió entonces con su hazaña, invadiendo Finlandia, Suecia, Noruega, Lituania, Ucrania y algunos otros países cercanos. En poco más de 5 años, consiguió tomar prácticamente toda Europa, y gran parte de la India. A ese ritmo llegó a anexar a todo el resto del mundo. Luego de completar esta tarea, dividió al planeta en distintas regiones. El hombre nos contó que nos encontrábamos en la “Zona 37”, lo que nosotros recordábamos como Inglaterra.
Mencionó también que hacía 3 años, Estrovanof, evidentemente corrompida por el poder, inició una campaña con el fin de exterminar al hombre. Nos dijo que los pocos hombres que quedaban vivían prófugos, y que él era uno de ellos. Mientras nos describía las horrendas situaciones por las que había pasado, su cobriza tez se tornaba pálida. Hablaba de la mujer con un desprecio absoluto, formando muecas cada vez que decía su nombre o se refería a ella. Nos contó cómo se había separado de su familia y de cómo estuvo presente en la formación de una agrupación revolucionaria denominada “FARM” (Fuerzas Armadas Revolucionarias Mundiales).
Al finalizar su relato, se incorporó y miró hacia el sur, levantó la mano y apuntó en esa dirección.
- Por allí se encuentra la base, sus conocimientos serán requeridos. Ya no están seguros en este lugar. ¡Ah, y no se olviden de decir que yo los envié!, exclamó, ¡me llamo Franco Málaga!
Casi inmediatamente después, escuchamos un grito estremecedor. En unos instantes, teníamos a dos mujeres frente a nosotros. Instintivamente, miré a Franco, y lo encontré sonriendo. Hizo un gesto ridículo, que de alguna forma logré entender. Sacó su arma y abrió fuego. Nos tiramos detrás una señal de tránsito clavada en un montón de escombros, a modo de trinchera, esperando alguna indicación.
- ¡Corran!, gritó estridente.
Preocupados por la suerte de nuestro amigo, nos fuimos en dirección sur sin mirar hacia atrás, con un violento espectáculo de fuertes ruidos a nuestras espaldas. Cuando estuvimos a una distancia segura, nos volteamos y vimos una especie de óvalo metálico que nos envolvía. En un instante estábamos dentro de lo que intuimos una base y yo sentí (mis compañeros me confesaron lo mismo, después) una sensación de horrible frío en mi espalda, como un hielo en mi carne. Era un arma. Muchas, mejor dicho, que nos apuntaban peligrosamente unos hombres vestidos de un cándido color blanco. Cerré los ojos y grité con todas mis fuerzas el nombre del viejo, era nuestra última esperanza. Sorprendentemente los que segundos antes nos apuntaban, brincaron de alegría al oír ese nombre. Suspiramos al unísono y al instante inquirieron respuestas, acerca de nuestras llamativas vestiduras y de cómo conocimos a Málaga.
Les narramos nuestros periplos y nuestro origen. Luego siguen una serie de hechos que se sucedieron como una alucinación febril, en la que los hombres confesaron ser de la FARM y que Franco Málaga era un ex líder, que ahora se avocaba a la tarea de reclutar sobrevivientes y alertar a la base de posibles ataques y enemigos. Y, sobretodo, trataba Franco de tomar como rehenes a gente de Estrovanof, quienes poseían un gran conocimiento tecnológico y, a fuerza de torturas, mutilaciones y suplicios, hacerlos activar un arma mortífera que la FARM poseía, un arma de los tiempos antiguos.
Nos miramos con nuestros compañeros y todos, con nuestras miradas, nos pusimos de acuerdo: haríamos funcionar aquélla arma, sin importar la dificultad que se nos presentara.
Las siguientes dos semanas fueron de adrenalina pura: la base fue encontrada por un grupo de enemigos y vulnerado uno de sus escudos. Por suerte el camuflaje que poseía nos puso a salvo. A la tercera semana casi agónica entendimos el funcionamiento de aquella monstruosidad. Les comentamos a los cabecillas de la organización el devastador poder del arma, de sus consecuencias y uno, de tosca mirada, nos respondió con una risotada burlona. Luego unos hombres fornidos nos tomaron fuertemente de los brazos y nos condujeron por unas escaleras, arrastrándonos. Bajamos una cantidad inconmensurable de escalones, el olor a yeso era horripilante y unas tenues velas alumbraban esos recintos. Por fin se detuvieron en un piso, donde había unas celdas y nos empujaron a cada uno de nosotros al interior de ellas; podíamos oírnos, eso sí. Nuestras celdas estaban infestadas de ratas, de huesos de ratas. De humedad, de invisible desazón. ¡Cuánta injusticia padecíamos nosotros, pobres viajeros, que primero ven destruida su tierra y luego la corrupción que produce el poder!
Hablamos un poco entre nosotros por un día o dos, el tiempo ya era vano, nuestras gargantas estaban secas y nuestros estómagos rugían de hambre. Por fin, en un momento nos llegó una ración de alimento: agrio puré y un pedazo de carne, de algún animal o tal vez un hombre. Los días se sucedían iguales ahí metidos, hablando sólo ahora para comprobar si aún permanecíamos todos. Sin embargo un día dejé de oír a Brown. No lloré, sólo le pegué con mis manos a la rugosa y áspera pared de mi calabozo. Sucedió lo mismo con todos. ¿Los habrían liberado? ¿La muerte habría cortado el fino hilito de sus vidas?
Pasó mucho tiempo hasta que oí unos pasos diferentes a los habituales, que llegaron al lugar donde estaban nuestras celdas. No temí por mi vida, ya estaba resignado. La persona en cuestión me dijo lo siguiente:
-La dictadura ha acabado, gracias a vos. (¡Era la voz dulce de una mujer!) Casi todos han muerto, por la radiación provocada por el arma. Incluso la FARM ha padecido. Los que quedan vivos se arrastran por el suelo, gimiendo, y son estériles. Yo estaba presa también y logré escapar. Oí rumores acerca de que aquí tenían preso al último y, paradójicamente, primer hombre. ¿Es eso cierto?
-¿Han muerto todos por culpa mía y de mis hombres?-le dije
-Lo hecho, hecho está-dijo la mujer- lo importante es que Dios te ha salvado la vida y te ha concedido una nueva oportunidad- dijo mientras abría, con mano trémula, mi celda.

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15 comentarios - Cuento de ciencia ficcion

@bolsita_de_amor Hace más de 3 años +1
INCREIBLE, IN-CRE-I-BLE, nunca lei algo tan nutritivo para mi mente, otra que un Borges del 2000
@ditomanager Hace más de 3 años -1
la idea en buena....la narrativa pésima, sorry tu fuerte no es el relato.
@Dammian4 Hace más de 3 años +1
GENIO!
@Muzz Hace más de 2 años
Quien es le autor?
@rolins_tone_012 Hace más de 2 años +1
oye genial cuento lo compartire sera genial q sepan q existe tu cuento ta chido
@bielsa_222 Hace más de 2 años
gracias! que bueno que te haya gustado
@gomitafeliiz Hace más de 2 años
Como se llama?
@Axelelectrotorna Hace más de 1 año
Wow !! Muy buena
@juanitoramirez77 Hace más de 1 año
wow este si es un super cuento000 genialll
@abriilmartinez58 Hace más de 1 año
ESTA CHIDILLO EL CUENTO
@abriilmartinez58 Hace más de 1 año
@linkinpark1997 Hace más de 1 año
Quien es el autor?
@GRUMISS Hace más de 1 año
¿Como se llama?
@alexaacostaherna Hace 15 días
me gusto
pero como se llama