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¿A qué huelen los coches nuevos?

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Aunque cada modelo de automóvil tiene un olor diferente, se suele decir que todos los coches “huelen a nuevo” durante un periodo de tiempo que oscila entre los tres y los doce meses desde que los estrenamos. Este olor es en realidad la suma de las emanaciones de sus componentes, y a mucha gente suele resultarle agradable. Pero, ojo; no es oro todo lo que “se huele”.

Existen varios estudios científicos que coinciden en señalar que este olor no es todo lo saludable que pensamos, ya que algunos de los polímeros empleados en los guarnecidos de las puertas, el salpicadero y otros componentes que se encuentran directamente en contacto con la “atmósfera” del habitáculo desprenden hasta 60 sustancias químicas volátiles, especialmente cuando la exposición a la radiación solar hace subir la temperatura del habitáculo. De esas sustancias, algunas como el benceno son especialmente tóxicas. Por ello, y también para evitar el fatídico golpe de calor, es aconsejable abrir las ventanillas o las puertas del automóvil, conectar el sistema de climatización y dejar que el habitáculo se ventile durante algunos minutos antes de introducirnos en él si lo hemos dejado aparcado al sol en verano.

Para reducir estas emanaciones, casi todos los fabricantes de automóviles disponen de sus propios laboratorios, encargados de detectar tanto estas sustancias tóxicas como los olores desagradables y las exhalaciones de sustancias no volátiles que crean películas de grasa en el parabrisas. De hecho, desde 1992 existe un protocolo normalizado por la VDA (la Asociación Alemana de la industria de la Automoción) para realizar este tipo de pruebas. En la imagen inferior puedes observar cómo se calienta un habitáculo mediante lámparas infrarrojas emulando lo que sucedería con una exposición a la radiación solar. A continuación se procede a “oler” las diferentes superficies para detectar las interacciones desagradables entre los olores de los diferentes componentes.

En realidad, esta es sólo la prueba final, ya que previamente se habrán analizado hasta 500 muestras calentadas en un horno a 80ºC y evaluadas por un equipo olfativo que, en el caso de Audi, está compuesto por entre seis y nueve personas que puntuarán las muestras con notas entre el 1 y el 6 en función de la intensidad de las emanaciones olfativas. Los componentes con un olor más intenso (calificados como 4, 5 ó 6) serán rechazados, y sus proveedores deberán encontrar una solución para corregir esta incidencia. El equipo olfativo no sólo trabaja durante la fase de desarrollo de un automóvil, sino también durante la de producción, evaluando periódicamente algunas unidades de automóviles escogidas al azar.

Aparte de la toxicidad y los olores, en el desarrollo del automóvil se evalúan las exhalaciones de las sustancias abrillantadoras, protectoras, estabilizadoras o ignífugas, entre otras, que se aplican sobre superficies como el salpicadero. Estas generan vapores al calentarse que pueden condensarse sobre una superficie fría (el parabrisas) y generar una molesta película de vaho que puede dificultar nuestra visión.

En resumidas cuentas, los automóviles nuevos huelen a la suma de las emanaciones de sus componentes: fibras textiles, sus diferentes tintes, termoplásticos, disolventes... Sólo si llevan parados largo tiempo (en un ambiente frío y húmedo) entre el momento en que han sido fabricados y el momento de su entrega al cliente, también pueden presentar un olor desagradable a humedad o moho. Ello es debido a la presencia de bacterias que se encuentran cómodas y se reproducen en lugares como el evaporador del aire acondicionado, desde donde pasan al sistema de climatización y se expanden por el habitáculo. Y, por supuesto, determinados olores pueden ser síntomas de averías. Un problema en la línea de escape puede hacer que se filtre dióxido de carbono al habitáculo. Los vapores del combustible también llevarán aromas intensos al habitáculo ante la más mínima fuga. Un mal funcionamiento de los frenos o el embrague hará que nuestras narices detecten un olor a quemado similar al que experimentaríamos en el taller de un soldador o un cerrajero. Y una fuga de lubricante rápidamente será responsable un desagradable olor a aceite quemado. Ten en cuenta, eso sí, que si acabas de estrenar tu automóvil y percibes cierto olor a quemado, este puede provenir de una película protectora de parafina que se aplica a ciertas partes del vehículo a modo de protección. Transcurridos los primeros 500 kilómetros, el “olor a coche nuevo” debería ser el único protagonista.




Curiosidad: Al igual que los sumillers, los técnicos de olores son también conocidos como “narices”. Los narices suelen combinar su talento identificando los tipos e intensidades de los olores con una formación académica como químicos. En los equipos de narices suele haber paridad de hombres y mujeres. Ninguno de ellos usa jamás perfumes o cremas con aromas, no pueden comer caramelos, no deben ingerir bebidas alcohólicas y tampoco pueden realizar su trabajo si están acatarrados.

Fuente: www.preguntasdemotor.com

10 comentarios - ¿A qué huelen los coches nuevos?

@Citroman
misterio develado...
@flema08
compra un glade sport y listo
@Citroman
En la imagen inferior? puedes observar cómo se calienta un habitáculo mediante lámparas infrarrojas emulando lo que sucedería
@Trololol
xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
@martinvd
todos los coches “huelen a nuevo”

y si es ovbio jajajajajajjajajajajaa que olor van a tener? jaja
@AJ100
Citroman dijo:
En la imagen inferior? puedes observar cómo se calienta un habitáculo mediante lámparas infrarrojas emulando lo que sucedería

@aoc666
buena inf .... no sabia!!!!
@Roadrunner1447
los autos nuevos simplemente APESTAN. aguante los clasicos (Y)