De la carne y sus accidentes

Tomamos como punto de partida que la carne (preferentemente de res) es en sí misma. Está el hombre y el bife, este lo puede saciar, pero no plenamente, es una saciez (o saciadez) relativa. Algunos optan por empanarlo (leer los capítulos de "¿Qué es una empanada?" del licenciado Muscio), pero este empanamiento no basta. El pan es un ser neutro, aquí entramos en un dilema que ha llevado a grandes discusiones. Algunos sostienen que el pan es un mero accidente, pero otros afirman que el pan es en sí mismo, ya que "hay unos pancitos que ni te cuento...". Este último es un argumento muy fuerte, pero nosotros tomamos al pan como un ser neutro porque si bien muchas veces lo usamos para empanar otros seres que son en sí, de vez en cuando nos mandamos un cachito de pan solo.

Ya aclarada la problemática del pan podemos proseguir con lo que nos compete. Dijimos anteriormente que la carne concreta en el hombre una saciadez relativa. Aquí es donde entra la ensalada que es lo accidental por excelencia. Aquel que considere a la ensalada un ser en sí debería ser tratado médicamente. La ensalada cumple su función plena como accidente de la carne, sirve para perfeccionar la sacieetud que la carne produce en el hombre. El que come ensalada sola estaría cometiendo un suicidio filosófico.

La ensalada es un accidente que se compone de accidentes secundarios, valga aclarar que la ensalada de la que hablamos es exclusivamente verduril, la teoría de la ensalada de frutas es un tema aparte que ya será tratado. Entonces, los accidentes secundarios por los que está formada la ensalada son las verduras ¿Qué pasa con las ensaladas que están compuestas por un solo tipo de verdura? Es muy simple, aquí estamos hablando e la ensalada "monoverduril". En el momento en que la verdura es ensalada (ensalada como verbo y no como sustantivo) pasa de ser accidente secundario a ser accidente. El accidente secundario bajo ningún concepto puede ser accidente directo de la carne. La justificación de esto es muy simple, no se puede servir un bife con un tomate entero (sin lavar ni trozar) o con una zanahoria con tierra. El accidente secundario pasa a ser accidente, osea ensalada, una vez que se lo lava troza, enrecipienta y condimenta.

Con respecto a todo lo anterior se produce otra problemática, el ensanguchamiento (enpanamiento) de lo verduril. Nosotros no lo creemos posible ya que, como dijimos anteriormente, el pan es un ser neutro por lo que su ser es muy débil como para soportar un papel protagónico. Al ensanguchar la ensalada se le está dando a esta el protagonismo alimenticio y no podemos concebir que algo meramente accidental cumpla esta función. Claro que aquellos que consideren al pan como un ser en sí defenderán el enpanamiento ensaladil, pero es evidente que el pan no puede cargar con el papel principal de esta obra ensanguchil. En este punto coincidimos con los inpanistas que nunca procederían al susodicho ensanguchamiento (pero que por otro lado no podrían concebir una tostada con manteca).

Aquí volvemos al tema de la carne ya que esta ensanguchación de la ensalada genera un accidente de grado superior. Entonces si nosotros ensanguchamos a la carne junto con la ensalada estamos generando una institución saciadora. Este conjunto sanguchivo es aquel que más podrá saciar al hombre en este mundo. Hay que tener mucho cuidado aquí porque algunos sostendrán que el bife ensanguchado a la ensalad sacia plenamente. Esto no es así, nosotros hablamos de que esta institución cárnica logra el mayor estado de sacieetud alimenticia que el hombre puede alcanzar en este mundo y no que el lomito completo es la razón de su vida.

0 comentarios - De la carne y sus accidentes