El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

evaluacion en el aula

Anuncios

LA EVALUACIÓN EN EL AULA
La evaluación es una actividad presente en todos los ámbitos de la vida social, es así que en las teorías modernas de la administración empresarial, se dice que la evaluación (conocida como control, ya sea de la calidad, del proceso, del producto, etc.) es un componente esencial de la planeación.
Una mirada a la vida escolar nos indica que la evaluación es un componente esencial de esta. En términos pedagógicos, la evaluación es "parte esencial del currículo". A su vez, el currículo se define como el conjunto de lo que se hace en la escuela, es decir, son los planes de estudio, programas, metodologías, procesos y criterios que materializan la misión y la visión de la escuela.
La evaluación no es una rueda suelta de la educación o el currículo. Por el contrario, está estrechamente relacionada con los demás componentes, a tal punto que podemos afirmar que la evaluación depende de los propósitos, los contenidos y los métodos de enseñanza. Esto significa que cada tipo de currículo o modelo pedagógico tiene su propia evaluación. En este sentido, se puede hablar de la evaluación tradicional, de la evaluación de la escuela activa, de la evaluación del constructivismo, etc., pues no es lo mismo evaluar memorización que pensamiento crítico. No es lo mismo evaluar conocimientos que evaluar actitudes.
Según César Coll la evaluación debe contener: los tipos de evaluación funciones de la evaluación; procedimientos, técnicas e instrumentos de evaluación; evaluación de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales; decisiones de promoción/repetición y de titulación/ no titulación ligadas a la evaluación de los aprendizajes; evaluación y fracaso escolar; evaluación de proyectos curriculares; y un largo etcétera.
Como señala Imbernón, fue Tyler en los años cuarenta quien al plantear la educación como un proceso definió a la evaluación como una instancia en que debía establecer en qué medida se habían alcanzado los objetivos establecidos inicialmente.
Para Lafrancesco, G. Y Pérez R. (1995), la evaluación del aprendizaje es un proceso sistemático y permanente que comprende la búsqueda y obtención de información de diversas fuentes acerca de la calidad del desempeño, avance, rendimiento o logro del estudiante y de la calidad de los procesos empleados por el docente, la organización y análisis de la información a manera de diagnóstico, la determinación de su importancia y pertinencia de conformidad con los objetivos de formación que se esperan alcanzar, todo con el fin de tomar decisiones que orienten el aprendizaje y los esfuerzos de la gestión docente.
De acuerdo con lo expresado, se considera que la evaluación del aprendizaje es un proceso que comprende la búsqueda y obtención de información; el diagnóstico acerca de la realidad observada; la valoración de conformidad con las metas propuestas; la determinación de los factores que están incidiendo y la toma de decisiones que consecuentemente se derivan de dicho proceso.
Es necesario distinguir la evaluación de la medición. La medición es un dato puntual, mientras que la evaluación es un proceso permanente; la medición es cuantificación, mientras que la evaluación es valoración (bueno, malo, aceptable, regular, ventajoso, desventajoso, de buena calidad, de baja calidad, etc. "La medición es un dato más que se utiliza en el proceso de evaluación". La evaluación incluye la medición (cuantitativa o cualitativa) y la supera hasta llegar a los juicios de valor que sean del caso.
En lo que respecta a la evaluación en el aula se conoce como prueba escrita u oral momentánea cuyo fin es dar apreciación a los conocimientos del estudiante, que ha adquirido a través de las diferentes teorías explicadas por el docente, es así que la evaluación es uno de los problemas con los que se enfrenta diariamente un maestro o maestra con sus estudiantes. Cada día tiene que enfrentar la responsabilidad profesional de enseñar a un grupo, usualmente numeroso, una lección de matemática, historia, biología, literatura o física. Esta tarea, de por sí complicada, choca con la situación del grupo en ese momento: intereses distintos, capacidades heterogéneas en cada estudiante, la relación que ese maestro haya logrado establecer con sus alumnos y la expectativa que los estudiantes tengan con respecto a lo que se les está enseñando.

Antes de llegar a la clase, el profesor ha tenido que preparar su lección, escoger materiales, idear estrategias para motivarlos... Durante una, dos, tres o más horas estará con ellos y tendrá que permanecer atento a la forma como se desenvuelve la sesión, llamarle la atención a algunos y verificar varias veces si están siguiendo la exposición o desarrollando las actividades que ha programado. Seguramente, hará preguntas o responderá inquietudes. La mayor parte de los maestros dejará alguna tarea para hacer en la casa y, periódicamente, tendrá que comprobar si todos han aprendido lo que pretendía enseñarles.
Este es el momento de la evaluación formal, que implica elegir una estrategia específica para indagar si los estudiantes han aprendido: puede escoger un examen breve o uno extenso, con preguntas de respuesta múltiple, o de respuesta abierta; tal vez decida hacer una interrogación oral o un trabajo por grupos; quizás les permita usar libros o les exija absoluto silencio; en fin, tiene una gama muy amplia de posibilidades para confrontar el aprendizaje. Luego llevará a su casa un gran volumen de papeles para corregir, porque no da sus clases a un solo grupo sino a varios, de tal manera que es posible que en una semana tenga que revisar muchas pruebas. Mientras lee las respuestas de los estudiantes puede sentir una gran satisfacción porque la mayoría ha dado buenos resultados, o puede sentir la preocupación de que el tema que está verificando no ha sido comprendido por la mayoría. En este caso, un buen maestro se preguntará si realmente no han aprendido o si la prueba que propuso estaba mal diseñada. Incluso puede cuestionarse si lo que enseña tiene algún interés para sus estudiantes.

Pero muchos no se detienen a hacerse estas preguntas sino que se limitan a reprobar a quienes no dieron respuestas satisfactorias, sin tener tiempo para indagar dónde están sus dificultades y buscar estrategias para remediarlas. Usualmente sólo les dirán que van muy mal y que, de ese modo, no aprobarán la asignatura.

Al final de un período académico ciertos niños y niñas y sus familias recibirán la noticia de que van muy mal en varias asignaturas y que si no estudian mucho, tendrán que repetir el año. Pero no siempre se puede identificar qué pasa con esos niños, qué dificultades tienen, en qué son buenos, dónde están sus fortalezas.

Palabras más, palabras menos, esta es la cotidianidad de la evaluación escolar en muchos escuelas, colegios e incluso en la INSTITUCIÓN EDUCATIVA NORMAL SUPERIOR “FABIO LOZANO TORRIJOS”. . Desde luego, no se puede generalizar, porque hay algunas instituciones que logran dar a la evaluación un valor pedagógico real, y dedican tiempo y esfuerzo para motivar a sus profesores en la búsqueda de estrategias orientadas al desarrollo de los talentos de los estudiantes.
En cuanto a la INSTITUCIÓN EDUCATIVA NORMAL SUPERIOR “FABIO LOZANO TORRIJOS, la evaluación se divide en tres aspectos muy importantes y que buscan que el estudiante realmente tenga, a base de esfuerzo y dedicación la posibilidad de demostrar que cumplió con las metas y logros propuestos para cada uno de los periodos; son ellos la autoevaluación, la heteroevaluación y la coevaluación. Es así que reunidos llevan al docente a encontrar las debilidades y fortalezas que tiene cada estudiante.
El estado a través del tiempo y luego de investigaciones ha decretado muchas normas que limitan la evaluación y la promoción, es así que el decreto 230 permite a las instituciones educativas que creen sus criterios de evaluación


• La EVALUACIÓN de los educandos será:

• CONTINUA y en toda actividad del alumno debe realizarse.

Deben considerarse las diferentes formas de evaluación tales como:
• Evaluación Diagnóstica
• Evaluación Pronóstica
• Evaluación Formativa
• Evaluación Sumativa
• Autoevaluación
• Coevaluación
• Heteroevaluación

• INTEGRAL
Para que la evaluación sea integral debe cubrir diferentes aspectos como:
.1.1.1 Lo cognoscitivo, Las habilidades
.1.1.2 Las destrezas, Lo afectivo,
.1.1.3 Lo actitudinal, Lo valorativo
.1.1.4 Las capacidades Las competencias
• Se hará con referencia a 4 PERIODOS de igual duración en los que se dividirá el AÑO ESCOLAR.

Este decreto fue reemplazado por 1290 del 2009 que implementa la evaluación

1. ¿Cuál es el propósito o finalidad de la actual evaluación en la Institución?
2. ¿Qué se evalúa realmente?
1. ¿Cuál es el enfoque que se le da a la evaluación?
2. ¿Qué tipo de información proporciona la evaluación y qué finalidad tiene?
3. ¿Qué grado de precisión tiene dicha información?
4. ¿En qué grado y de qué modo se contextualiza la presentación de los resultados?
5. ¿Quiénes son los destinatarios de los resultados de la evaluación? ¿En importancia a quien afecta?
6. ¿Qué consecuencias trae para el estudiante, para el padre de familia, la institución y para el docente los resultados?


1. Imbernón, Francisco (1993) “Reflexiones sobre la evaluación en el proceso de enseñanza-aprendizaje. De la medida a la evaluación", en Revista Aula de Innovación Educativa Nro 20, Año II, Depto de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Málaga
2. TYLER, RALPH (1973), “INTRODUCCIÓN Cap. 1”, en: Principios básicos del currículo, Troquel, Buenos Aires.

Anuncios

3 comentarios - evaluacion en el aula