El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Origen forzoso, práctica dudosa

El español o castellano es una lengua romance del grupo ibérico. Es uno de los seis idiomas oficiales de la ONU y es la segunda lengua más hablada del mundo -por el número de personas que la tienen como lengua materna- después del chino mandarín. Lo hablan como primera y segunda lengua más de 450 millones de personas y supera los 500 millones contando a quienes lo han aprendido como lengua extranjera.


Origen forzoso, práctica dudosa


Etimología

Según la Real Academia Española, la palabra “español” procede del provenzal espaignol, y éste del latín medieval hispaniolus, que significa “de Hispania, España”. Otra hipótesis sostiene que español procede del occitano espaignon. La otra denominación – castellano- procede del latín castellanus, que significa “de Castilla”, reino medieval situado en la parte central de la península ibérica. El término español sustituyó al de castellano, pues este último aludía sólo a una región de España mientras que el primero aludía a un concepto de lengua nacional y, por tanto, a una nación más amplia.

Origen y evolución de un idioma

El español proviene en un 60% del Latín, 10% del Griego 15% del Árabe, 10% del Germánico y 5% de otras lenguas

En sus orígenes, la península Ibérica fue un territorio habitado por diversos pueblos que hicieron aportes al idioma: como los iberos, que dominaron gran parte del territorio y los celtas -provenientes de la Galia (este de Francia) y de zona Germánica- que se establecieron en el Noroeste y el centro; el pueblo Celta se fusionó con el ibero y formó el núcleo Celtíbero; los fenicios, fundadores de varias ciudades -sobretodo costeras- dieron al territorio el nombre de Hispania; los griegos, llegaron hacia el 700 a. C. su influencia se transmitió a través del idioma griego; los cartagineses, que comenzaron su conquista hacia el año 500 a.C. penetraron en el territorio buscando llegar a vencer a Roma, durante la I guerra púnica, en la cual fracasaron los vascos que, aunque resistieron ante el contacto y a la colonización de otros pueblos, aportaron algunos vocablos al castellano.

A partir de finales del siglo XI comienza un proceso de asimilación o nivelación lingüística entre los dialectos románicos centrales de la península ibérica: astur-leonés, castellano y navarro-aragonés, pero también del resto. Este proceso es el que dio como resultado la formación de una lengua común española: el español.

Durante la Baja Edad Media, el español se extendió por la península debido a la continua expansión de los reinos cristianos en la llamada Reconquista. La incorporación a la Corona de Castilla de los reinos de León y Galicia con Fernando III de Castilla y la introducción de una dinastía castellana en la Corona de Aragón con Fernando I de Aragón y, más tarde, la unión final peninsular con los Reyes Católicos acrecentaron la asimilación y nivelación lingüística entre los dialectos de los diferentes reinos.


El español de América

La colonización de América -iniciada en el siglo XVI- expandió el idioma español por la mayor parte del continente. Tras conseguir la independencia, los nuevos estados americanos iniciaron procesos de unificación lingüística que terminaron de extender el idioma desde California hasta Tierra del Fuego.

La ordenación política plantada por los reyes católicos, el incremento demográfico y la expansión económica surgida por la explotación que se hizo del comercio y los metales del nuevo mundo, dieron a la monarquía española una posición hegemónica en el mundo que se extendió hasta los reinados de Carlos I Felipe II y Felipe III. Reunidas en Carlos V las coronas de España y Alemania, se formó un gran imperio y la lengua fue considerada como una de las armas más potentes.

De las lenguas autóctonas, el guaramaní, el quechua y el aimara son las que mayor aporte han hecho al español. La mayor contribución de estas lenguas se evidencia en fenómenos característicos del español en América: el seseo, equivalencia de los fonemas S y Z; el yeísmo, tendencia a pronunciar la LL como Y; y el voseo, pérdida del pronombre “tú” y su sustitución por “voz”. Otras características del español americano son el uso del aumentativo y diminutivo, la abundancia de arcaísmos, voces antiguas caídas en desuso (agora, anci, figo) y el neologismo (atómico, neutrón, cosmonauta).


Un rector medio ignorado

La Real Academia Española (RAE) fue fundada en 1713 para fijar el idioma en el estado que había alcanzado durante el siglo XVI y que se había consolidado en el XVII. Se tomaron como modelo para su creación la Accademia della Crusca italiana (1582) y la Academia Francesa (1635).

La RAE se dedica a la planificación lingüística mediante la promulgación de normas dirigidas a fomentar la unidad idiomática dentro y entre los diversos territorios, así como garantizar una norma común:

"[...] tiene como misión principal velar por que los cambios que experimente la Lengua Española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico. Debe cuidar igualmente de que esta evolución conserve el genio propio de la lengua, tal como ha ido consolidándose con el correr de los siglos, así como de establecer y difundir los criterios de propiedad y corrección, y de contribuir a su esplendor. Para alcanzar dichos fines, estudiará e impulsará los estudios sobre la historia y sobre el presente del español, divulgará los escritos literarios, especialmente clásicos, y no literarios, que juzgue importantes para el conocimiento de tales cuestiones, y procurará mantener vivo el recuerdo de quienes, en España o en América, han cultivado con gloria nuestra lengua. Como miembro de la Asociación de Academias de la Lengua Española, mantendrá especial relación con las Academias Correspondientes y Asociadas”. (Estatutos de la RAE, artículo 1)

Anuncios

2 comentarios - Origen forzoso, práctica dudosa

@chicuzo +1
No sé si seremos muy poderosos los hispanohablantes... pero somos un montón