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Falencias del Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo

Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo

El principal programa que lleva adelante el Gobierno Nacional con el objetivo de palear el desempleo juvenil es “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo”, que depende del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación.

Fue creado por la Resolución 497/2008 del citado Ministerio y actualmente se encuentra regulado por la Resolución 764/2011 de la Secretaría de Empleo dependiente del mismo.

Población Objetivo

Dicho Programa alcanza a jóvenes entre 18 y 24 años de edad, con residencia permanente en el país, que no hayan completado sus estudios secundarios y se encuentren en situación de desempleo.

Como requisito de accesibilidad se establece contar con DNI, CUIL y residir dentro del ámbito de incumbencia o en zonas cercanas a una Oficina de Empleo.

Pueden recibir una ayuda económica no remunerativa u otros incentivos a cargo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de la Nación, de acuerdo a la prestación en la que se los incorpora.

Prestaciones

1) Cursos de orientación e inducción al mundo del trabajo

Son obligatorios, duran como máximo 2 meses e incluyen 4 talleres para la construcción del proyecto formativo y ocupacional, alfabetización digital, derechos sociales y laborales, condiciones de trabajo y salud ocupacional.

Los materiales didácticos los provee la Secretaría de Empleo y los participantes reciben una ayuda económica de $ 450 mensuales.

2) Asistencia a la búsqueda de empleo

Es para los/as jóvenes que concluyeron su participación en los cursos de orientación e inducción al mundo del trabajo y no se encuentran participando de otra actividad en el marco del programa, en tanto se presenten ante la oficina de empleo dos veces en un mismo mes, porque fueron convocados o a su propia iniciativa.

Los/as participantes de esta prestación reciben una ayuda económica de $ 225 mensuales.

3) Cursos de apoyo a la empleabilidad e integración social

Duran como máximo 4 meses y en su marco se abordan temáticas vinculadas a competencias laborales genéricas, derechos humanos, salud, violencia y adicciones.

Quienes participan de esta prestación reciben una ayuda económica de $ 450 mensuales.

4) Talleres de apoyo a la búsqueda de empleo

Duran como máximo 6 meses (continuos o discontinuos) y tienen por objeto asistir y orientar a los/as jóvenes en la elaboración de estrategias adecuadas para la búsqueda de empleo de calidad.

Los/as jóvenes que participan de esta prestación reciben una ayuda económica de $ 450 mensuales.

Todas estas prestaciones se consideran específicas del programa y son dictadas por la oficina de empleo directamente o por universidades, instituciones educativas u ONG’s inscriptas ante la Secretaría de Empleo.

Aunque se dispone que los cursos y talleres deban incluir refrigerio (cuando duran más de 3 horas consecutivas), guardería y seguro de responsabilidad civil, la asistencia económica del Ministerio de Trabajo sólo se plantea en términos de posibilidad.

5) Certificación de estudios formales obligatorios

Promueve la incorporación de los/as jóvenes en instancias de educación formal obligatoria. Se prevé que la Secretaria de Empleo coordine acciones con las jurisdicciones provinciales para generar vacantes en escuelas de adultos.

Los/as jóvenes que participan en esta prestación reciben una ayuda económica de $ 450 durante los meses lectivos y asignaciones estímulo por conservar la escolaridad tras el receso de verano e invierno ($ 300), por aprobar grado o año ($ 600) y por aprobar un módulo en sistema semi-presencial ($ 150 hasta un máximo de $ 900 por año).

6) Cursos de formación profesional

Coordinación de acciones con las jurisdicciones educativas provinciales, las cámaras empresarias y sindicatos para el desarrollo de cursos de formación profesional.

Quienes participan de estos cursos reciben una ayuda económica de $ 450 mensuales y una asignación estímulo al concluir el curso de $ 150 por cada mes de duración y hasta un máximo de $ 900.

7) Certificación de competencias laborales

Se prevé que los/as jóvenes que tengan experiencia laboral puedan ser evaluados/as para certificar sus competencias a efectos de fortalecer su curriculum y ser derivados a instancias de formación adicional.

8) Generación de emprendimientos independientes

Se prevén cursos de gestión empresarial con una asignación económica de $ 450 mensuales y se deriva a los/as jóvenes participantes al Programa de Empleo Independiente y Entramados Productivos Locales.

9) Acciones de entrenamiento para el trabajo

Es una modalidad formativa que incluye práctica en lugar de trabajo. Se encuentra regulada por una resolución que también alcanza a los/as beneficiarios/as del seguro de empleo y capacitación (muchos ex jefes/as de hogar). Puede desarrollarse en el sector público, empresas privadas y ONG´s.

Tiene una duración mínima de 1 mes y máxima de 8 meses, con una carga máxima de 6 horas diarias y 30 semanales.

Los/as destinatarios/as reciben – durante el entrenamiento – una ayuda económica no remunerativa de $ 1.000 mensuales, a cargo del Ministerio de Trabajo y, según el caso, de la entidad ejecutora (si es una microempresa el Ministerio se hace cargo de la totalidad de la ayuda, si es una pequeña el Ministerio cubre $ 700 y si es una grande $ 300).

Además se prevé que el Ministerio de Trabajo pueda brindar asistencia a organismos ejecutores para adquirir herramientas, ropa de trabajo y seguros de accidentes personales, entre otros puntos.

10) Apoyo a la inserción laboral

No hay información clara respecto de las acciones de apoyo a la inserción laboral.

En la descripción de las acciones del programa se sostiene que el Ministerio de Trabajo promoverá la contratación de jóvenes ofreciendo incentivos de $ 400 mensuales durante 6 meses a las a las micro, pequeñas y medianas empresas que incorporen jóvenes en el marco del programa, correspondiendo al empleador/a abonar la diferencia para alcanzar el salario correspondiente al puesto a ocupar, según el convenio vigente.

Sin embargo, en otro apartado de la web en el que se difunden los incentivos financieros destinados a las pequeñas y medianas empresas que contraten jóvenes integrados al Programa, se sostiene que cuando una firma ofrezca un empleo a un/a joven podrá descontar del salario una suma mensual no remunerativa de hasta $1.000, que le será compensada al/a joven por el Ministerio de Trabajo.

Si hay coincidencias respecto del plazo máximo del beneficio - 6 meses – y en que se prevé la derivación de los/as jóvenes al “Programa de Inserción Laboral, Línea Promoción del Empleo Asalariado en el Sector Privado”, dependiente también del Ministerio de Trabajo.

Implementación

El programa se implementa a través de las oficinas de empleo municipales que integran la red de servicios de empleo.

Las oficinas de empleo deben contar con un área de empleo joven con suficiente infraestructura edilicia, línea telefónica y equipamiento informático, además de conexión a internet por banda ancha, otros insumos y personal (integrado por orientadores/as, tutores/as y operadores/as de plataforma informática, en la cantidad que fije la Secretaría de Empleo, seleccionados en forma conjunta con el municipio).

Se prevé que la Secretaría de Empleo pueda asistir económicamente a los municipios, pero sin establecer criterios para definir a cuáles y por qué montos.

Tampoco fija como criterios para resolver la incorporación de un municipio al programa la tasa de desempleo juvenil ni la cantidad de jóvenes desempleados/as. Supuestamente se le exige un esquema local de prestaciones.

Para convocar al programa se prevén reuniones y talleres de sensibilización. Se dispone que, como apoyo a las acciones de adhesión de jóvenes, se puedan celebrar acuerdos con universidades, instituciones educativas y organizaciones de la sociedad civil.

Cuestionamientos

1) Exclusiones en la definición de la población destinataria

Consideramos una falencia del programa gubernamental que deje fuera a los/as jóvenes de 16 y 17 años – cuyo trabajo está permitido y protegido por la normativa vigente en nuestro país (Ley 26.390 de Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente) – en tanto constituyen el sector juvenil más afectado por los problemas de exclusión social.

Para hacer frente a las necesidades económicas de sus hogares, se ven forzados a dejar la escuela y expuestos de manera temprana a un mercado laboral que los precariza o, directamente, los deja al margen.

Según la OIT, en general poseen menos nivel educativo y menos experiencia, conformando “el grupo que más dificultades tiene para encontrar trabajo”, situación que “repercute en las pocas posibilidades de acumular la experiencia necesaria que buscan los empleadores”.

El mismo organismo, también cuestiona la incompatibilidad entre la percepción de la asignación universal por la tenencia de hijos a cargo y ser beneficiario del Programa “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo”, por considerar que en muchos casos esta incompatibilidad implicó un traspaso de población hacia el primero, suponiendo una limitación a las acciones de empleabilidad.

2) Falta de reflejo presupuestario y metas inconsistentes

Lejos de la jerarquía que se la da en lo discursivo a la problemática del desempleo juvenil, este Programa del Poder Ejecutivo carece de reflejo presupuestario propio y se encuentra incluido dentro de otro denominado “Acciones de Capacitación Laboral” que, para el año 2012, tiene asignados $ 1.027 millones, equivalentes al 0,2% del presupuesto total de la Administración Nacional.

Resulta imposible determinar cuánto de esos $ 1.027 millones se destina efectivamente a jóvenes desempleados/as. Sólo sabemos que $ 763 millones corresponden al financiamiento de las ayudas sociales que se dan a las personas que se capacitan.

Como meta, el presupuesto estableció el pago de 1.560.000 beneficios mensuales destinados a brindar asistencia financiera a jóvenes desempleados/as.

Pese a la imprecisión terminológica de esa meta (que no refiere al número de beneficiarios/as), el prorrateo de la misma permite estimar que el Poder Ejecutivo previó alcanzar a un promedio de 130.000 jóvenes (1.560.000/12), cuando en Argentina, hay alrededor de un millón de personas de entre 15 y 24 años que no estudia ni trabaja.

Esa previsión formal, contradice a recientes comunicados oficiales del Ministerio de Trabajo que hablan de casi 500.000 jóvenes que participan de esta política.

Al consultar a las oficinas de empleo municipales, detectamos sólo 220.069 beneficiarios/as que, potencialmente, podrían ampliarse hasta un máximo de 300.000.

También descubrimos que alrededor del 30% de los/as jóvenes inscriptos, no son destinatarios de ninguna de las prestaciones que el mismo prevé. El Estado convoca a los/as jóvenes, los anota en un Programa y, sin embargo, no les da ningún tipo de respuesta.

3) Cobertura territorial insuficiente

Un hecho que podría considerarse positivo, como es la creación de áreas de empleo joven en las oficinas de empleo municipales integrantes de la red federal de servicios de empleo, se ve desvirtuado por lo insuficiente de la cobertura territorial de las que existen y de las que son autorizadas a inscribir beneficiarios/as y asistidas por el Ministerio de Trabajo.

El Programa “Acciones de Capacitación Laboral” prevé como meta física para el 2012, brindar asistencia técnica y financiera a 250 Municipios.

De esta manera, se está dejando afuera de los alcances del “Jóvenes por Más y Mejor Trabajo”, al 40% de las oficinas que integran dicha red y a cerca del 90% de los casi 2.200 municipios que existen en la Argentina.

Aunque las ciudades más grandes del país están comprendidas, las implicancias son graves porque se les exige a los/as jóvenes como requisito de accesibilidad al Programa, residir dentro del ámbito territorial de incumbencia, o en zonas cercanas, de una oficina de empleo integrante de la red federal.

Por otra parte, hay un 33% de las oficinas municipales que ejecutan el Programa que no crearon la correspondiente área de empleo joven, aunque es un requisito obligatorio previo.

4) Criterios discrecionales para definir los Municipios asistidos

Otro elemento preocupante es que para definir a los Municipios que pueden ejecutar el Programa “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo”, la Resolución que lo regula no considera ni la cantidad de jóvenes desocupados que viven en ellos ni la tasa de desempleo juvenil que registran.

Cuando se analiza cómo se distribuye territorialmente los $ 763 millones que, en parte, se destinan a financiar ayudas sociales para los/as jóvenes, se advierte un importante margen de discrecionalidad gubernamental.

Por ejemplo, Tucumán recibe más fondos que Córdoba aunque éste es un distrito poblado por un mayor número de jóvenes y registra una mayor desocupación juvenil.

Tucumán: 5,68% de los recursos, 509.000 habitantes entre 10 y 29 años, tasas de desempleo juvenil: 14,20% (femenina) y 6,50% (masculina).

Córdoba: 4,37% de los recursos, 1.103.000 habitantes entre 10 y 29 años, tasas de desempleo juvenil: 22% (femenina) y 15% (masculina).

Tampoco resulta entendible que a Formosa se le destinen los mismos fondos que a Córdoba o más que la Ciudad de Buenos Aires.

Formosa: 4,37% de los recursos, 211.000 habitantes entre 10 y 29 años, tasas de desempleo juvenil: 3,40% (femenina) y 3% (masculina).

Ciudad de Buenos Aires: 3,70% de los recursos, 708.000 habitantes entre 10 y 29 años, tasas de desempleo juvenil: 10,20% (femenina) y 8% (masculina).

A la misma conclusión puede arribarse si se toman los casos de Corrientes y Entre Ríos.

Corrientes: 4,37% de los recursos, 382.000 habitantes entre 10 y 29 años, tasas de desempleo juvenil: 9,70% (femenina) y 6,60% (masculina).

Entre Ríos: 1,89% de los recursos, 421.000 habitantes entre 10 y 29 años, tasas de desempleo juvenil: 23,40% (femenina) y 9,10% (masculina).

Sólo la Provincia de Buenos Aires y Santa Fe reciben porcentajes acordes a su población y a las tasas de desempleo juvenil que presentan, muy probablemente, con el objetivo de evitar potenciales estallidos sociales.

5) Desfinanciamiento de las acciones de orientación laboral

Según el esquema planteado por el Gobierno Nacional, los Municipios son los encargados de inscribir a los/as beneficiarios/as del Programa “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo”, confeccionar y hacer un seguimiento de sus historias laborales, desarrollar acciones de orientación laboral y asistencia a la búsqueda de empleo, generar un esquema local de prestaciones y derivarlos a los distintos componentes que forman parte de otros programas.

No obstante, las partidas presupuestarias destinadas a fortalecerlos son mínimas. En el Programa “Acciones de Capacitación Laboral”, el presupuesto 2012 prevé transferencias a Provincias y Municipios por un monto total de $ 80.711.429

Dividido entre los 250 Municipios a los que supuestamente se le brinda asistencia, son $ 322.845 anuales y $ 26.903 mensuales para cada uno.

Según la regulación del “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo”, esos $ 26.903 deberían destinarse a completar el equipamiento informático y mobiliario de la oficina de empleo, pagar parte de los honorarios del personal del área de empleo joven y constituir clubes de empleo.

No se incluye entre los fines de la asistencia y poco se dice sobre el origen del financiamiento de las llamadas prestaciones específicas del Programa (cursos de orientación e inducción al mundo del trabajo, cursos de empleabilidad e integración social y talleres de apoyo a la búsqueda de empleo) que la misma regulación pone en cabeza de las propias oficinas de empleo municipales y/o universidades, instituciones educativas u organizaciones de la sociedad civil.

Por el contrario, se limita a establecer que es facultad pero no obligación del Ministerio de Trabajo, brindar apoyo económico a dichas instituciones, pese a la exigencia de requisitos tales como contar con docentes con antecedentes académicos, un adecuado espacio físico, insumos y útiles para los participantes, refrigerios, guardería y seguro de responsabilidad civil.

Este desfinanciamiento de las acciones de orientación laboral, hace que estos cursos no se organicen y va en detrimento del número de beneficiarios/as que pueden participar de los mismos.

De acuerdo a nuestro relevamiento de abril de 2012, el 19% de los jóvenes inscriptos realizó el curso de orientación e inducción al mundo del trabajo, no obstante su carácter obligatorio.

En el mismo sentido, conforme la OIT – sobre la base de información de la Secretaría de Empleo, para mayo de 2011 – sólo lo habían hecho el 14,3% de los/as jóvenes que recibían alguna prestación del Programa.

6) Derivación de los/as jóvenes a programas generales de empleo

También consideramos negativo que el resto de las prestaciones previstas en el Programa “Jóvenes por Más y Mejor Trabajo” (cursos de formación profesional, emprendimientos independientes, acciones de entrenamiento para el trabajo y apoyo de inserción laboral), no estén específicamente dirigidas a jóvenes desocupados/as, sino que queden enmarcadas en programas generales de empleo que no tienen en cuenta las particularidades de las problemáticas que enfrentan ni se ejecutan desde una perspectiva juvenil.

Las dificultades de esta falta de especificidad se ven expresadas, por ejemplo, en el componente de inserción laboral, en virtud del cual el Ministerio de Trabajo ofrece un incentivo mensual a las empresas que contraten trabajadores/as desocupados/as, que se computa como parte del salario.

Según información de la página web de ese organismo – y suponiendo que el beneficio no son los $ 400 mensuales que figuran como “Apoyo a la Inserción laboral” del Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo – el “Programa de Inserción Laboral, Línea Promoción del Empleo Asalariado en el Sector Privado” al que son derivados/as, tiene en cuenta el sexo y la edad de los trabajadores/as para determinar el monto y la duración del incentivo.

En el caso de los varones, el incentivo es siempre de $ 1.000 mensuales pero puede durar hasta 6 meses para los menores de 45 años y hasta 9 meses para los mayores de esa edad.

Para las mujeres menores de 45 años la duración es de 6 meses y el beneficio de $ 1.000 / $ 1.250, mientras que para las mayores se extiende a 9 meses y el beneficio es de $ 1.000 / $ 1.250 / $ 1.500.

Resulta obvio que – más allá de la escasa incidencia de este componente que se analiza en el apartado siguiente – el mismo está diseñado para priorizar la contratación de personas mayores – fundamentalmente mujeres – desconociendo la crudeza de las estadísticas que muestran cómo los problemas de empleo golpean en mayor medida a los/as jóvenes de ambos sexos.

7) Baja incidencia de los componentes de formación profesional y las acciones de promoción del empleo

Las oficinas de empleo municipales nos informaron que es prácticamente nula la incidencia de las prestaciones dirigidas a promover el empleo (asistencia y talleres de búsqueda de empleo, formación profesional, acciones de entrenamiento para el trabajo y apoyo a la inserción laboral).

Tener en cuenta que, en los términos que fija la reglamentación, con los $ 6,2 millones que en el Programa de “Acciones de Capacitación Laboral” prevé para transferencia a empresas privadas, sólo se podría financiar el subsidio al salario de no más de 1.033 jóvenes.

En su informe sobre jóvenes y trabajo decente en la Argentina, publicado en el año 2011, la OIT ratifica lo anterior al plantear que, de los jóvenes que realizan alguna prestación, entre el 2,4 y 5,3% participarían de instancias de formación profesional y el 3,6% en acciones de entrenamiento para el trabajo.

El Ministerio de Trabajo difunde unos 1.900 emprendimientos productivos, aunque no aparecen incluidos como meta ni tienen reflejo presupuestario en ninguno de los Programas que el mismo ejecuta.

8) Ausencia de parámetros contra el fraude laboral

La regulación de la modalidad de entrenamiento en lugar de trabajo, deja abierta la puerta para su utilización fraudulenta, posibilitando que los/as jóvenes se conviertan en mano de obra barata para la realización de tareas específicas.

Puede durar hasta un máximo de 8 meses y tener una carga horaria de 6 horas diarias y 30 semanales, a cambio de una ayuda económica de $ 1.000 que – como ya se explicó – son totalmente cubiertos por el Ministerio en el caso de las microempresas, cofinanciados con las pymes y totalmente solventado por las grandes empresas.

De la misma manera, la prestación correspondiente a la inserción laboral no establece requisitos para que las empresas puedan acceder al mismo dirigidos a impedir que sea usado para rotar la planta de trabajadores, en vez de crear nuevos puestos de trabajo a partid de los incentivos.

9) Preponderancia de las acciones de terminalidad educativa

Del mismo informe de la OIT, surge que la mayoría de los/as jóvenes que reciben una prestación del Programa, en realidad participan de prestaciones de terminalidad educativa, alcanzando al 77,9%.

Lo mismo detectamos en nuestro propio relevamiento, conforme el cual, participan de este componente alrededor del 51% de los jóvenes inscriptos.

En relación a este punto, la primera objeción es que excluye de esta política al Ministerio de Educación y se le otorga al Ministerio de Trabajo un rol que lo excede, por ejemplo, poniendo en cabeza de la Secretaría de Empleo la coordinación con las jurisdicciones educativas provinciales de la apertura de instancias de educación para adultos.

La segunda es que los componentes eminentemente laborales son postergados, al punto de terminar desvirtuando el carácter de programa de promoción del empleo que debería tener el “Jóvenes por Más y Mejor Trabajo.”

10) Exclusión de jóvenes desocupados con secundario completo

Esa preponderancia del componente educativo, tiene como correlato la exclusión como beneficiarios del Programa de los/as jóvenes desocupados/as que han terminado sus estudios secundarios, aún cuando en nuestro país, contar con un título de nivel medio no es garantía de inserción en el mercado laboral.

Según datos de la OIT, la relación entre la terminación de la escolaridad obligatoria y el trabajo decente no es lineal. Es cierto que el 81% de los/as jóvenes que gozan del mismo cuenta con nivel medio completo. Sin embargo, entre quienes se encuentran desocupados/as o tienen un trabajo precario, el 49,4% no concluyó esos estudios pero el 50,6% si lo hizo.

Con lo cual, la exclusión a los/as jóvenes que hayan terminado el secundario implica una clara restricción de la que debería ser la población objetivo de un programa destinado a generar oportunidades de inclusión laboral de los/as jóvenes.

11) Ausencia de instancias de control social y mecanismos de evaluació

En relación al seguimiento de las acciones previstas en el Programa “Jóvenes por Más y Mejor Trabajo”, sólo se incorporan disposiciones atinentes al control oficial de los organismos responsables de las prestaciones (municipios, organizaciones sociales, sindicatos, empresas, etc.), a través de un sistema de visitas.

Nada se menciona en la Resolución que lo regula respecto a alguna instancia de control social y mucho menos de ámbitos de participación de los distintos actores involucrados en la revisión de los componentes que lo integran y la propuesta de nuevos lineamientos.

Tampoco se prevén mecanismos para evaluar el impacto que su implementación tiene en las problemáticas vinculadas al empleo joven, tornando casi imposible una evaluación seria de sus alcances, aunque en documentos de la OIT se lo señala como una estrategia necesaria “para invertir eficazmente en las intervenciones en el mercado de trabajo que reducen el desempleo juvenil”.

De hecho, en el informe de la OIT sobre jóvenes y trabajo decente en la Argentina, publicado en el año 2011, se reconoce la visibilidad que el Ministerio de Trabajo le ha dado a la problemática laboral de los/as jóvenes pero, al mismo tiempo, considera que la cobertura, alcance y efectividad de sus intervenciones distan de ser satisfactorias.

Puntualmente, señala como falencia la falta de adecuación, coordinación e integración entre instituciones y jurisdicciones, atribuyéndole el potencial de incrementar el impacto global de las intervenciones, generar un mayor sentido de pertinencia social y desarrollar mejores oportunidades en el mercado de trabajo.

UN PROYECTO SUPERADOR ES LA LEY DE EMPLEO JOVEN- VER VÍDEO

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=NBsQqNR9fbI
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8 comentarios - Falencias del Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo

@ValentinoDP
donde encuentro mas info?
@Nico_Tynas
@yamahaatiende Donde queda la campora ? Yo necesito trabajar ya ! para pagar algunas necesidades. ej: tarjeta sube, salir con mi novia, etc.

Estoy yendo a la nocturna y todavia me falta.. y es feo ver que a los jovenes no nos tienen encuenta casi para trabajar :_ veo muchos trabajos que piden ser mayor de 22, yo tengo 19 y no puedo conseguir una mierda :__
@yamahaatiende
@Nico_Tynas y en cada barrio hay un local, sino contactate por la pagina.
@NicoTynass
@yamahaatiende Recien ahora me doy cuenta que es la CAMPORA, no sabia que era una mierda esa del gobierno que viven de planes y choris


Mi novia trabaja y estudia y yo ..... no es de vago pero no he tenido exito en conseguir un trabajo
@nikos3194
tu análisis me parece excelente, gracias por difundir tu opinión me sirvió muchísimo, te dejo 10 y espero que otros puedan conocer la nueva ley de empleo joven
@Valeryc -1
Deberían hacerlo hasta los 27
@xxxdarkblackxxx
hola, yo ya termine el cole, puedo entrar todavia, o no me aseptaran, espero tu respuesta.
@yamahaatiende
mayormente pasa con los programas de asistencialismo que son un paliativo pero sigue costando insertarse en el mercado laboral, por ejemplo el indec elabora un indice que se llamaba de demanda laboral insatisfecha, son empresas que buscan empleados y no consiguen y por otro lado tenes indices altos de desocupación o subocupación, lo ideal sería que el indice de demanda laboral insatisfecha sea cero.
@atomo247
Hola ! Primero que el sueldo full time es 3800 pesos arg y con esa plata no vive nadie y es totalmente legal !
segundo que cada dia hay mas gente en la calle o sea vamos para atras con el empleo.
tercero que todos los sindicatos estan comprados y para demostrarlo hay que ver a sus delegados que no trabajan ni se preocupan por los empleados.
cuarto que el ministerio de trabajo no da trabajo sino que solo participas en una bolsa de empleo mediocre que seguro terminas laburando en el puerto.
y quinto que todo es manejado por empresas porque son las de mayor poder economico en el pais y la plata lo domina todo!
resumiendo los abusos a empleados siguen pero ahora son legales y vean los avisos de empleo como se discrimina por edad por educacion por vestimenta todo comprobable en las entrevistas de empleo que jamas llamaran a alguien para decirle que no quedo.
TODO ESTA MAL Y ES TOTALMENTE LEGAL ( GRACIAS AL DINERO ).