El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz?

Anuncios

¿Podríamos viajar a la velocidad de la luz?. ¿Hay alguna manera de viajar ala velocidad de la luz? o, los que han leído un poco más sobre la teoría de la relatividad,¿Qué nos pasaría si viajáramos a la velocidad de la luz? 

El tema me encanta, pero hay mucho que decir al respecto y es un poco complejo, en el sentido de que no es muy intuitivo, así que voy a intentar mezclar estas preguntas para responderlas en dos entradas y dejar un tiempo de asimilación en medio. ¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz? 

Como estamos hablando de la luz, tengo barra libre para colgar imágenes llamativas del universo. Aquí las Pléyades. 

Así que vamos allá. 

Todo lo que se mueve tiene una velocidad. No es nada nuevo. 

Baja a la calle y siéntate en un banco. A tu alrededor verás circular coches, motos, bicicletas y personas a velocidades más o menos constantes. 

ciencia

Ahora levántate del banco y date un paseo en una dirección aleatoria a 6 km/h, por poner una cifra. Desde tu perspectiva ya no percibes tu entorno de la misma manera: ahora la gente que se mueve en la dirección opuesta parece alejarse más rápido que si estuvieras sentado, pese a que sigan caminando al a misma velocidad. De la misma manera, los que siguen tu misma dirección parecen desplazarse más despacio. 

velocidad

Podrías incluso montarte en tu propia bicicleta y meterte entre el tráfico a 20 km/h. Los coches, que tenían pinta de moverse muy deprisa cuando estabas sentado, parecen ir más despacio ahora que los sigues a una velocidad más parecida a la suya. 

Este es el fenómeno de la velocidad relativa y estoy intentando que parezca algo curioso, pero no lo estoy consiguiendo en porque es un concepto que tenemos tan interiorizado que cuando vamos por la calle ni siquiera nos paramos a pensar en que la velocidad a la que vemos pasar las cosas depende de la velocidad a la que nos desplazamos nosotros

Si, por ejemplo, conducimos por la carretera a 100 km/h y nos adelanta un coche a 220 km/h, nos parecerá que el muy colgado se está alejando de nosotros a 120 km/h, pero esa no es su velocidad real, que es la que lleva respecto al suelo. Para conocer esta velocidad se necesita un observador externo que esté quieto, como un radar de tráfico, que medirá su desplazamiento en 220 km/h. 

educacion

Pero este concepto tan simple e intuitivo se desmorona cuando intentamos aplicarlo a la luz (o al resto de formas de radiación electromagnética, pero hablaré sólo de la luz para simplificar). 

En la década de 1860, James Clerk Maxwell formulaba la teoría clásica de la radiación electromagnética y descubría que la luz se mueve a una velocidad fija dependiendo del medio a través del que se desplaza y que alcanza su velocidad máxima en el vacío, con 299.792,458 km/sque, para simplificar, se suele redondear a 300.000 kilómetros por segundo. 

O sea, que Maxwell descubrió que todos los fotones (las partículas que componen la luz) se mueven a una velocidad concreta según cada medio y por eso no vemos rayos de luz más rápidos que otros, adelantándose como si estuvieran en The Fast and the Furiouslos fotones se desplazan siempre a la velocidad máxima que su entorno les permite.

Además, cuanto más denso es el medio, más despacio lo atraviesa la luz porque le cuesta más propagarse a través de él. En el aire, por ejemplo, la luz se desplaza a 299.705 km/s. Eso son 88 km/s más despacio que en el vacío, donde no hay partículas que obstaculicen su avance. A través del vidrio su velocidad se reduce a casi 200.000 km/s. 

La cuestión es que nada más empezar el siglo XX, Einstein le estuvo dando vueltas a este asunto planteado por Maxwell y se encontró con un dilema. Si la velocidad de la luz es fija e inalterable para un medio determinado, dos personas que se desplazan a velocidades distintas deberían ver un mismo rayo de luz desplazándose a la misma velocidad

Esto parece bastante contraintuitivo. 

En el día a día, si disparamos una bala hacia adelante a 1.000 km/h desde un coche que va a 250 km/h (bueno, supongamos nuestro día a día es un poco gángster), desde el coche veremos la bala a moviéndose a 1.000 km/h, ya que los 250 km/h iniciales que le transfiere el coche también los experimentamos nosotros. Pero, en cambio, la velocidad que lleva la bala respecto al suelo y verá un observador estacionario será de 1.250 km/h. 

Si viéramos la escena como observadores externos estacionarios, estas son las velocidades que mediríamos si el coche estuviera quieto o en movimiento: 

viajamos 

En cambio, si vagamos por el espacio a 200.000 km/s y encendemos los faros de nuestra nave, veremos la luz saliendo de ellos a 300.000 km/s. Eso no debería extrañarnos porque, al fin y al cabo, desde nuestro punto de vista no se debería notar la velocidad que la nave le imparte al rayo de luz. Pero es que, además, un observador externo que estuviera quieto vería la luz de los faros desplazándose también a 300.000 km/s y no a los 500.000 km/s que cabría esperar si se comportara como lo hace la bala. 

De nuevo, siendo observadores externos estacionarios, veríamos estas dos situaciones: 
¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz? 

Que el rayo de luz de abajo aparezca de color azulado no es un fallo, explicaré por qué ocurre en la siguiente entrada. 

A la luz le afecta el hecho de salir despedida de unos faros que van tan deprisa, ya que esta velocidad le aporta energía extra a los fotones. ¿Y qué pasa cuando un rayo de luz se vuelve más energético? Que su longitud de onda se reduce

ciencia 

El color con el que nuestro cerebro interpreta la luz es en realidad el resultado de su longitud de onda (lo explicaba en esta entrada sobre el color de los espejos) por lo que si “chafamos” las ondas, las veremos de un tono más azulado. 

Y cuanto más rápido vaya nuestra nave, más se comprimirá la onda. 

La luz visible es sólo una pequeña parte del espectro electromagnético. En esta imagen aparece el tipo de radiación a la que corresponde cada intervalo de longitudes de onda: 

velocidad 

Si suponemos que las luces de nuestros faros son amarillas, un observador externo verá nuestras luces brillar de color azul hasta que alcancemos los 223.451 km/s. Más allá, la luz que verá será ultravioleta y, por tanto, invisible al ojo humano. Si seguimos acelerando aún más, hasta los 297.283 km/s, entonces los rayos ultravioleta nos parecerán rayos X y, si seguimos acelerando aún más hasta los 299.789 km/s (el 99.99899% de la velocidad de la luz) se convertirán en mortíferos rayos gamma. 

Para el piloto de la nave, las luces se verán siempre amarillas porque también lleva esa energía “extra” que les ha transferido. 

Siguiendo con lo nuestro. 

Einstein llegó a la conclusión de que si la velocidad de la luz es inalterable, entonces algo debe cambiar en los propios observadores que afecte a la velocidad con la que la luz parece desplazarse según su perspectiva

Y se dio cuenta de que ese algo es el tiempo (buenoy el espacio y la masa, pero de eso hablaré el próximo día). 

Einstein descubrió que el ritmo con el que pasa el tiempo para un objeto depende de la velocidad a la que éste se desplaza. Esta fue una idea revolucionaria porque significaba que el tiempo ya no era una magnitud absoluta

Imaginemos que hemos detenido por completo nuestra nave en medio del espacio intergaláctico porque nos hemos agobiado. De repente, nos adelanta otra nave con un reloj enorme en uno de sus lados (al parecer es la moda intergaláctica), yendo cada vez más deprisa. Como estamos quietos, las agujas de ese reloj parecerán moverse cada vez más despacio a medida que la velocidad de la nave aumente hasta que, cuando alcance la velocidad de la luz, se detendrán por completo

Por otro lado, el piloto de la nave está en las mismas: para él, el tiempo en el interior de la nave pasa con total normalidad y, si nosotros tuviéramos un reloj gigante adornando también nuestro fuselaje, también lo vería pasar a cámara lenta. 

Oye, pero, ¿Cómo puede ser que alguien que está quieto vea el reloj de alguien que va muy deprisa moverse a cámara lenta, pero a su vez que quien va muy deprisa vea nos vea a nosotros también a cámara lenta? 

Porque, en realidad, tanto da la referencia que se use: puedes describir la situación como que una nave pasa a la velocidad de la luz por delante de una persona o que esa persona se acerca y se aleja a la velocidad de la luz hacia la nave. La situación es exactamente la misma desde el punto de vista de cada observador. 

Con esta solución, toda la confusión se arregla: dos personas pueden ver el mismo rayo de luz desplazándose a 300.000 km/s, aunque una de ellas esté quieta y la otra se desplace a gran velocidadporque su percepción del tiempo cambia

Llegados a este punto, señalaré que los efectos relativistas empiezan a notarse cuando se viaja a velocidades del orden de los kilómetros por segundo, así que no nos afecta en nuestra vida diaria. Incluso los satélites, que dan vueltas alrededor del planeta a algo menos de 10 km/s, apenas ven pasar el tiempo unos microsegundos más rápido de lo que lo percibimos en la superficie planeta. 

Así que anulad todos esos billetes de avión alrededor del planeta, que no va a funcionar. 

Todo esto me parece estupendo, pero, ¿hay alguna prueba de esto o realmente fue todo una paranoia de Einstein cogida un poco con pinzas? 

Existen pruebas estupendas de que este fenómeno es real. 

En 1971 se tomaron cuatro relojes atómicos (que son extremadamente precisos), se sincronizaron y se subieron a bordo de cuatro aviones que darían la vuelta al mundo dos veces: una de ellas hacia el este y la otra hacia el oeste. Utilizando las fórmulas de la teoría de la relatividad, se predijo que los que viajaban hacia el este se adelantarían 40 nanosegundos (± 23 nanosegundos) y los que viajaban hacia el oeste se adelantarían 275 nanosegundos (±21 nanosegundos). Cuando los aviones aterrizaron de nuevo, se compararon los relojes para ver qué marcaban: los que habían viajado hacia el este se habían adelantado 59 (± 10) nanosegundos y los que habían viajado hacia el oeste estaban adelantados 273 (± 7) nanosegundos, demostrando que las predicciones de la teoría de la relatividad eran correctas. 

Pero los resultados tienen cierta imprecisión, ¿no? Veo que hay como unos intervalos de incertidumbre. 

Las predicciones hechas con los cálculos no podían ser exactas porque hay variables difíciles de tener en cuenta. Por ejemplo, la velocidad del avión no es del todo constante. Además, la gravedad también afecta al transcurso del tiempo (el próximo día todo cobrará sentido, lo prometo) y el campo gravitatorio terrestre tampoco es completamente uniforme a lo largo de toda su superficie debido al diferente grosor de la corteza y las variaciones de composición del planeta. Es por eso que hay cierta incertidumbre en las mediciones pero, pese a estos inconvenientes, los resultados se acercan lo suficiente a la realidad como para considerarlos más que válidos

De todas maneras, si esta prueba no os convence, existe otra que podemos experimentar en el día a día: la red de comunicaciones de GPS se desmoronaría si no se tuvieran en cuenta los efectos de la relatividad general

Nuestros aparatos de GPS funcionan leyendo las señales de radio enviadas por a una red 24 de satélites que dan vueltas alrededor de la Tierra a casi 4 km/s a 23.000 km de la superficie. Estas señales de radio viajan a la velocidad de la luz hasta los satélites y nuestros dispositivos, conociendo la velocidad de estas ondas y la distancia que las separa del planeta, pueden calcular el tiempo que ha tardado la señal en llegar hasta ellos. Combinando la medición de 4 satélites, éstos pueden calcular dónde se encuentran sobre la superficie terrestre con una precisión de entre 5 y 10 metros y, además, calcular las coordenadas del lugar al que quieres ir de una manera igual de precisa. 

educacion 


En esta imagen se puede ver cómo cuatro satélites combinan sus lecturas para encontrar el único punto en común que tienen todas, que señala el punto de emisión de la onda. 


Ahora bien, a la velocidad a la que viajan estos satélites el efecto de la dilatación temporal es palpable: sus relojes se “adelantan” al mundo unos 38 microsegundos cada día. Para medir con precisión nuestras posiciones, el GPS necesita una precisión de entre 20 y 30 nanosegundos en la medición del tiempo que tarda la señal en alcanzarlo para poder deducir su localización con precisión. 

Pero, claro, 38 microsegundos diarios de adelanto son 38.000 nanosengundos, así que una señal retrasada tanto tiempo daría lugar a inmensos fallos de cálculo de la posición de los objetos. De hecho, si no se tuvieran en cuenta estos 38 microsegundos provocados por los efectos relativistas, las mediciones derivadas de las señales de la red de satélites de GPS perderían toda validez en tan sólo 2 minutos

¿Y esa es toda la historia? ¿Con esto ya hemos arreglado la física? 

No del todo. De momento, sólo he mencionado qué ocurre con el tiempo cuando viajamos a velocidades tremendas, así que el próximo día hablaré de lo que pasa con el espacio.

Empecemos por el espacio. 

Si nos montamos en una nave y aceleramos hasta la velocidad de la luz, los objetos que están a nuestro alrededor prácticamente quietos parecerán encogerse. Por otra parte, a la gente que nos ve desde fuera le dará la impresión de que somos nosotros los se han encogido. 

viajamos
¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz?

Esto es otro de los escenarios contraintuitivos de Einstein, pero intentaré darle un enfoque más adaptado a nuestra percepción del mundo, que por suerte no ha tenido la necesidad de evolucionar para interpretar los efectos relativistas. 

Según las ecuaciones de Einstein, una persona que está quieta y otra que viaja al 99,99% de la velocidad de la luz deberían ver un rayo de luz desplazarse a la misma velocidad y eso sólo es posible si los dos experimentan el tiempo de manera distinta. El espacio, el tiempo y la velocidad son conceptos que están estrechamente relacionados, así que modificar el ritmo con el que el tiempo transcurre afecta a los otros dos parámetros. 

Hmmm… No sé si fiarme de esto último… ¿Por q…? 

Porque de la misma manera que percibimos la velocidad como la distancia que recorre algo durante un tiempo determinado (velocidad = espacio/tiempo), el espacio se nos presenta como durante cuánto tiempo se ha desplazado algo que va a cierta velocidad (espacio = tiempo x velocidad). 

Vamos con el ejemplo chorra del día. 

Imaginemos a mis dos difuntos hámsters, Comandante y Coliflor, en dos situaciones diferentes: Comandante va en su nave dando vueltas a 259.627 kilómetros por segundo por el salón (puestos a poner situaciones inverosímiles) y Coliflor está quieta tranquilamente en su castillo de cartón. 

Los dos están de acuerdo en que ven la luz desplazarse a la misma velocidad, independientemente de su movimiento, así que deciden utilizarla como unidad para medir distancias. Utilizan los nanosegundos-luz, que representan la distancia que recorre la luz en un nanosegundo, lo que equivale a unos 30 centímetros. 

La cuestión es que ahora Comandante y Coliflor pueden medir las distancias “simplemente” contando cuántos nanosegundos tarda un rayo de luz en recorrerlas. Aquí es donde Einstein viene a meter las narices: como para cada hamster el tiempo transcurre a un ritmo distinto, sus mediciones serán diferentes. 

Los dos deciden medir un objeto del salón. La tele, por ejemplo. 

Coliflor sale del castillo y apunta un láser paralelo al lado de la tele que quiere medir. Ve que la luz tarda 2 nanosegundos en cruzar de lado a lado del televisor, así que concluye que su longitud es de 60 centímetros.Comandante está viajando a 259.627 km/s, así que ve el tiempo fuera de su nave pasando a la mitad del ritmo que nota Coliflor. Le parece que dentro de la nave el tiempo transcurre con normalidad, pero fuera de la nave cada segundo dura el doble, así que ve que el rayo de luz ha tardado 1 nanosegundo en atravesar la tele. Por tanto, concluye que ésta mide 30 centímetros de longitud. 

Como resultado, Comandante ve los objetos del exterior de la nave que no se mueven (incluida Coliflor) con la mitad de su tamaño real. 

ciencia

Si Coliflor quiere medir qué tamaño de Comandante a 259.627 km/s, va a encontrarse con el mismo problema, pero al revés: Coliflor ve el tiempo pasar al ritmo de siempre y a Comandante moverse a cámara lenta, a la mitad del ritmo normal. Por tanto, si manda un rayo de luz hacia él para medirlo verá que éste tarda la mitad en “cruzarlo”, por lo que medirá un tamaño más pequeño para Comandante

velocidad

Hasta aquí hemos visto qué ocurre con el espacio y el tiempo cuando nos desplazamos a velocidades cercanas a las de la luz. 

Ahora ha llegado el momento del mazazo inevitable, con todo el impulso de una entrada y media poniendo ejemplos de gente que viaja a la velocidad de la luz: por el simple hecho de tener masano podemos viajar a la velocidad de la luz

Para acelerar un objeto hasta una velocidad concreta necesitamos energía. Esa energía puede venir de los enlaces químicos que se rompen y liberan calor al quemar combustibles fósiles, de la desintegración de núcleos atómicos o de la transformación en movimiento de una corriente eléctrica, eso tanto nos da. La cuestión es que, cuanto más rápido queramos ir, más energía necesitaremos. De hecho, la cantidad de energía necesaria para acelerar aumenta de forma cuadrática. En otras palabras, doblar la velocidad requiere cuatro veces más energía, lo que significa que acelerar se vuelve más difícil cuanto más rápido vas

Cuando entramos en el terreno de las velocidades cercanas a las de la luz, las necesidades energéticas se disparan aún más. A grandes velocidades no sólo el tiempo pasa más lento y la longitud se acorta si no que, encima, también aumenta nuestra masa

Aquí hace falta aclarar cosas. 

La masa, como tal, no es en realidad lo que la mayoría pensamos. En realidad, la masa es el contenido energético de una cosa cualquiera. Aquí entra en juego la famosa ecuación de Einstein que todo el mundo ha visto alguna vez: 

educacion

Donde E es la energía contenida en un objeto, m es su masa en reposo yc es el valor de la velocidad de la luz. Esta ecuación representa que la cantidad de energía que contiene un objeto es su masa en reposo multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado

Volvamos al asunto de acelerar las cosas. 

Cuando damos un empujón a un objeto, le estamos impartiendo energía. Por tanto, el valor de “E” aumenta a la izquierda de la ecuación así que algo deberá cambiar en el lado derecho para compensarlo. Como la velocidad de la luz es inalterable, entonces lo único que puede cambiar es su masa. 

O sea, que al impartir energía a un cuerpo para acelerarlo, su masa “aumenta” y necesitamos más esfuerzo para acelerarlo aún más. Al aplicar más energía para vencer este esfuerzo extra, estaremos añadiendo masa de nuevo al objeto y necesitaremos más energía para seguir acelerando y… Bueno, ya podéis ver el bucle en el que entramos. 

En realidad, acabo de explicarlo de la manera fácil, pero que no es correcta: en el fondo, la masa es una manifestación de la energía, así que aplicar energía sobre un cuerpo al final tiene el mismo efecto que acumular masa. Es decir, que es esa energía extra la que nos opone resistencia a medida que aceleramos y no un aumento de la masa del objeto en sí

La cuestión es que este fenómeno se amplifica a medida que nos acercamos a la velocidad de la luz, hasta tal punto que sólo por este motivo ni siquiera una partícula con una masa prácticamente despreciable, como un protón, puede acelerarse hasta la velocidad de la luz. Puede acercarse a esa velocidad todo lo que quiera, incluso un milímetros por segundo más lento que la luz, pero nunca alcanzarla. 

Por poner un ejemplo, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), es el acelerador de partículas más grande del mundo con una circunferencia de 27 kilómetros en el interior de la cual las partículas son aceleradas por campos magnéticos hasta velocidades muy cercanas a las de la luz. 

Pese a impartir energías de hasta 7 teraelectrón-voltios (TeV), “tan sólo”es capaz de acelerar protones al 99,9999991% de la velocidad de la luz, lo que son unos 3 m/s menos que la velocidad de la luz. 

¿Oye pero qué es un teraele…? 

Es una unidad utilizada para medir la energía. Para poner en perspectiva esta unidad, 1 teraelectrón-volt es más o menos la energía que lleva un mosquito cuando vuela. No parece mucho, lo sé, pero hay que tener en cuenta que el LCH condensa esa energía sobre partículas que son un millón de millones de veces más pequeñas que un mosquito

En la actualidad el LHC está parado mientras realizan en él modificaciones que le permitirán alcanzar los 13 TeV pero, pese a casi duplicar su potencia, no hará mucho por recortar esos 3 m/s que le faltan para llegar a la velocidad de la luz: para acelerar una partícula hasta la velocidad de la luz, necesitaríamos una cantidad energía de infinita, por lo que ni siquiera toda la energía del universo nos bastaría

Por eso sólo los fotones (en todas sus formas a lo largo del espectro electromagnético) pueden viajar a la velocidad de la luz: porque no tienen masa. 

O sea que, si una partícula no puede alcanzar la velocidad de la luz, de los humanos me puedo olvidar. Pero, de todas maneras, ¿Hasta qué velocidad podemos llegar los humanos? 

Si aceleramos lentamente hacia velocidades cercanas a las de la luz, en realidad el único factor que limitará nuestra velocidad será la cantidad de combustible que podamos meter en la nave y la energía que éste contenga. En este artículo analizan la idea de un cohete que acelera a 1G hasta la mitad de su viaje, propulsado por la reacción entre materia y antimateria, y luego decelera a ese mismo ritmo hasta llegar al punto de destino. Lo ocupantes de esta nave tardarían, desde su punto de vista, sólo 28 años en llegar hasta la galaxia Andrómeda, situada a 2 millones de años luz de distancia. El  problema: harían falta 4.200 millones de toneladas de combustible para hacer este viaje. 

Si no nos vamos tan lejos y nos limitamos a visitar estrellas cercanas, podemos reducir esa cantidad a unas decenas de kilos pero, al ritmo actual de producción de antimateria, tardaríamos 10.000 millones de años en reunir un 1 kg de esta sustancia así que… Bueno, de momento queda descartado. 

En realidad, la barrera que nos impide viajar a velocidades cercanas a las de la luz no está en nuestra futura tecnología, si no en el propio espacio. 

El espacio no está vacío en el medio interestelar. O sea, está muy vacío, pero no vacío del todoEn el camino que hay entre las estrellas, hay 1.800.000 átomos de hidrógeno por metro cúbico

Esto no es mucho pero, si viajamos a una fracción considerable de la velocidad de la luz, estos átomos chocarían contra la nave con tal energía que matarían a los pasajeros y destrozarían todo el equipamiento electrónico. 

Para evitar el daño causado por los átomos de hidrógeno en el medio interestelar limitaría nuestra velocidad queda limitada a la mitad de la velocidad de la luz (unos 149.896 km/s)

Uno de los motivos por los que queremos conseguir viajar a velocidades lumínicas es, precisamente, porque la tripulación completaría los viajes en cuestión de minutos en vez de años. Limitando nuestra velocidad a la mitad de la velocidad de la luz, el tiempo para los tripulantes de la nave tan sólo transcurriría un 15% más despacio que para el resto del universo

Esto está bien si, por ejemplo, queremos viajar a una estrella cercana como Alpha Centauri, que se encuentra a 4 años-luz de aquí. Yendo a la mitad de la velocidad de la luz, la nave tardaría 8 años en llegar a la estrella y los tripulantes habrían experimentado además un viaje un 15% más corto, por lo que para ellos habrían transcurrido 7 años, más o menos. 

Ahora bien, nuestra galaxia mide 100.000 años luz de punta a punta. Si queremos llegar de un extremo a otro, viajar a la mitad de la velocidad de la luz nos da un tiempo de viaje a 200.000 años. Gracias al efecto de la dilatación temporal, los tripulantes experimentarán que el viaje ha durado “sólo” 174.000 años. Como podéis ver, de poco sirve. 

En fin, aquí he terminado de explicar lo que pasa con el tiempo, el espacio y la masa cuando nos acercamos a la velocidad de la luz… Pero aún queda una tercera parte del artículo. Después de haber explicado todo esto, aún faltará por ver qué pasa cuando metemos la gravedad de por medio, que a su vez es capaz de afectar al espacio y el tiempo.


Fuente 1

Fuente 2





viajamos

¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz?

ciencia

velocidad
educacion
viajamos
¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz?
ciencia
velocidad
educacion
viajamos


¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz?

ciencia

velocidad

Anuncios

Comentarios Destacados

NiembroFernando +23
Me gustaria mas que viajen con travel ace assistance

28 comentarios - ¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz?

NiembroFernando +23
Me gustaria mas que viajen con travel ace assistance
nacho85 +1
Depende que luz, no es lo mismo la velocidad de la luz de una vela que es mucho mas lenta a la de un led por ejemplo que es mucho mas rapida.
Unpendejo +3
No leí un carajo pero se que ademas de aumentar la masa tambien aumenta el ABL, la luz, el gas, el boleto colectivo y los planes sociales
x-tr +1
+10 maquinola.
Valcour
Mucha lectura ya no quiero viajar a velocidad luz, prefiero el warp
CharangosaurioG
existe una teoria de que el tiempo esta mas rapido , es verdad , sabes algo ?
-GearSekando-
Si, eso se debe a la Resonancia Schumann
Pantyhouse
@-GearSekando- te sigo, y no te puedo dar puntos, pero SI esta vez lei todo.

INTELIGENCIA COLECTIVA!!!
ferchu91 -2
la concha de tu madre....que pasa...??? contestame no me pongas toda esta mierda, soy Argentino!
neko11111
te van +10 y a fav (luego lo leo ) y una denuncia por no ser un post de juan piz , pero con cariño <3
_Pinkie_pie_
Y One piece ¿Dónde está One piece?
Te lo ganaste.
¿Qué pasa si viajamos a la velocidad de la luz?
DawG94 +2
Buen post, le faltó más One Piece, pero buen post...
BraveClaudiha
cienciaSi viajas a esa velocidad (luz) nos verías a todos muuuuy lentos y nosotros no te veríamos, por lo tanto, te perderías de todo lo que nosotros hacemos
Navaja6 +1
y esto en qué afecta a juan piz?
gato-pepe +1
Denunciado.
Justo hoy queria leerme un crapazo de Juan Pis... y me sales con estos posts....
pierrot55 +1
primera vez que no posteas del pelotudo de luffy,igual no te dejo puntos,y tampoco te denuncio
Garciia112 +1
velocidad
+10 lince intergalactico de los tiempos detenidos
sdfdsds +2
simplemente tu tiempo pasaria mas rapido... y el de los demas lento.. osea si te subes 1 minuto a una maquina que vaya a la vel de la luz y te bajas acabandose el minuto el tiempo en el mundo habra avanzado unos 20 años y el tuyo pues obviamente 1 minuto
oOGryphusOo
Un post tuyo que no es de One Piece
darkclawsgr +1
te equivocas lo mas seguro que lo hizo con el fin de saber la velocidad de kizaru
streetworkout18
Nosotros cuando pensamos lo hacemos a la velocidad de la luz o aun mas rapido, SOlo con inmaginar que estamos en egypto, nos lleva cuanto? 0.00000000000001 segundo y ya nuestro cerebro esta en otro pais, creo que si lo desarrollamos mejor podremos mover el cuerpo hasta el lugar. Si total es todo moleculas, y las moleculas son todas iguales.
-GearSekando-
Con un entrenamiento mental, podrías transladar la conciencia a otro lugar, pero no tu cuerpo físico.
streetworkout18
@-GearSekando- Mira, ami me encanta este tema y tengo muchos conocidos que tambien estudian mucho este tema y se pasan informacion, habia un ruso multimillonario que pago mucha guita para buscar a alguien que sepa hacer eso, y encontro creo a 2 personas en Rusia que sabian teletransportar su cuerpo. Y explicaban que todo es materia, energia, todo es lo mismo osea moleculas solo con distinta programacion. Es interesante porque creo que hasta podes cambiar de ropa solo con pensar.!
AskkaA
Papa ningun objeto con masa puede ir a la velocidad de la luz
-GearSekando-
@AskkaA No se si me explique bien del todo.
Pero a lo que voy es que el ser humano se limita por que le falta avanzar, conocer y mejorar, no por que no pueda.
AskkaA
@-GearSekando- Puedes que tengas un poco de razòn pero nunca separes al ser humano de la naturaleza
-GearSekando- +1
@AskkaA Justo acabo de responderte explicandome mejor.