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Cosmovision Mapuche

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LA COSMOVISIÓN MAPUCHE


“En la tierra no había nada, ni agua ni flores. En el aire vivía un
Espíritu poderoso y otros Poderes secundarios. Algunos de estos se
rebelaron y el Poderoso los convirtió en piedra y les puso el pie
encima, lo que hizo que, al partirse formaran las montañas. Los
espíritus que habían quedado vivos y mostraban arrepentimiento
salían de las rocas convertidos en llamas y humos de volcán. Los más
arrepentidos se elevaron hacia el cielo y se trocaron las estrellas. Su
llanto de arrepentimientos es el origen de la lluvia. El espíritu Poderoso
halló triste a la tierra y transformó en hombre a un espíritu hijo suyo, el
cual al caer quedó sin sentido; La madre del joven se llenó de pena y
para mirarle abrió en el cielo esa ventanilla por donde se asoma su
cara pálida, que los hombres llaman luna. El espíritu Poderoso tomó
una estrella y convirtiéndola en mujer le ordenó que fuera a
acompañar a su hijo. Ella tenía que caminar por la tierra, que la
lastimaba, pero ordenó que a su paso crecieran la hierba y las flores,
las que al ser tocadas por ella se convertían en aves y mariposas las
flores y la hierba en selvas. El espíritu Poderoso los miraba por una
ventanilla del cielo que es el Sol”1

A partir del estudio de las culturas antiguas y su relación con el mundo de lo sagrado,
se ha entendido la vivienda del hombre, como reflejo de una cosmogonía, una imitación de
la obra de los dioses (imago mundi). A la luz de tales afirmaciones, comprendemos que
antes de analizar con profundidad la vivienda tradicional mapuche, debemos adentrarnos a
estudiar su cosmovisión. De esta manera, muchos de los aspectos espaciales o formales de
la ruka, que puedan parecernos fortuitos o casuales, adquieren su sentido último, al amparo
de las creencias propias de este pueblo.

EL COSMOS VERTICAL

El cosmos se concibe como una superposición en el espacio de siete plataformas
cuadradas, todas de igual tamaño. Fueron creadas en orden descendente, a partir de la más
alta, recinto de los dioses creadores, que se tomó como modelo para las siguientes
plataformas.

Las plataformas están agrupadas en tres zonas:

- Meli ñom wenu (los cuatro lugares de arriba) o wenu mapu (la tierra de
arriba), es la plataforma del bien, donde habitan los dioses, que se
distribuyen jerárquicamente a partir de la plataforma más alta, los
espíritus, empleados menores de los dioses; y los ancestros,
auténticos o míticos, siendo los auténticos los protectores e
intermediadores del linaje y los míticos, los consejeros éticos comunes

- Anka wenu (medio arriba) y minche mapu (tierra de abajo), antagónica
a la zona anterior, es la plataforma del mal, donde habitan los seres
maléficos, que no se agrupan ni tienen relaciones entre ellos.

- Mapu (tierra), el mundo natural donde se sintetiza el conflicto
permanente entre las dos zonas anteriores.

“En resumen, la visión cósmica mapuche es dualista y dialéctica: el wepu mapu
contiene sólo el bien (tesis); el anka wenu y minche mapu representan el mal (antítesis); y
en la tierra coexisten el bien y el mal en una síntesis que no implica fusión, sino
yuxtaposición dinámica. La verdadera polaridad tiende a la unión; y la yuxtaposición de dos
fuerzas opuestas es una condición necesaria para lograr el equilibrio cósmico dualista”2

El mapu al ser el mundo real, la superficie de la tierra, la plataforma intermedia entre
el mundo de los dioses, lo de arriba y el mundo de los espíritus malignos, lo de abajo;
aparece como una alternativa entre lo bueno y lo malo, pero no es solo una zona de fricción
entre ambas fuerzas, sino que es el marco de referencia entre los mapuches y su mundo, la
fuente originaria del saber: los animales, las plantas y los ancestros. “Nosotros sabemos lo
que dicen los animales y lo que son las necesidades de los ciervos, de las aves y de los
otros animales. Ha estado solamente poco tiempo en esta tierra el chileno y sabe muy poco
sobre las plantas y los animales. Nosotros vivimos aquí por miles de años y los animales
nos enseñaron y nos pasaron su conocimiento de familia en familia”3

Así concebido el cosmos, las plataformas de los dioses serán luminosas y buenas, la
tierra de la abundancia, y las de los seres malignos oscuras y caóticas.

“El intercambio entre los mundos, una relación de mutua dependencia entre los vivos y sus
ancestros, se realizan en una serie de ceremonias de distinto grado de complejidad en
directa relación con la cantidad de familias o linajes involucrados en la rogativa (ngillatún).
El rito permite el reordenamiento permanente del mundo; la vida en el mundo físico se
considera simplemente como una posición conductual que se desarrolla en un contínuum de
episodios pasados y presentes definidos mediante los sucesos históricos de los ancestros,
así, la parte importante de la cultura que da la dirección y el sentido de lo correcto o
incorrecto en su propio mundo”4

EL COSMOS HORIZONTAL.

Así como el cosmos se ordena verticalmente, el mundo “real”, o mapu, está
ordenado horizontalmente en base a los cuatro puntos cardinales. De allí que la plataforma
terrestre, el mundo de los mapuches se constituye en la meli witrán mapu (tierra de los
cuatro lugares), también llamada meli chakiñ mapu (tierra de las cuatro ramas) o meli
esquina mapu (tierra de las cuatro esquinas). Esta organización se establece a partir del
ciclo solar diario, que parte como punto de referencia con el Este, donde nace el sol en la
cordillera, para terminar en el Oeste, el mar donde se pone el sol.
De acuerdo a lo expuesto anteriormente, se le asigna un orden jerárquico a los
puntos cardinales y connotaciones de bondad y maldad que surgen tanto de la experiencia
racional como de lo mágico-religioso. Así podremos ver la íntima relación que hay entre sus
vivencias, el contexto natural y geográfico en que habita y el mundo sobrenatural como un
todo estructurado. A esto se le ha llamado “orden espacial ético”:

PUNTOS
CARDINALES

PUEL MAPU (ESTE)

BUEN VIENTO
BUEN AIRE O BRISA
BUEN TIEMPO
BUEN DIA
BUEN TRABAJO
BUENA COSECHA
ABUNDANCIA
SALUD
DIOSES
ESPIRITUS BENEFICOS
ANTEPASADOS
ROGATIVA A LOS DIOSES
AYUDA DIVINA
BUENA SUERTE

WILLI MAPU (SUR)

BONANZA
SOL
BUEN VIENTO
BUEN AIRE O BRISA
BUEN DIA
BUEN TRABAJO
BUENA COSECHA
SALUD
BUENA SUERTE

PIKU MAPU (NORTE)

VIENTO NORTE
MAL TIEMPO
LLUVIA
AGUA
TRUENO
TEMPORAL
HELADAS
ROCIO
ENFERNEDAD
MUERTE
MALA SUERTE

LAFKEN MAPU (OESTE)

OSCURIDAD
VIENTO MALO
TEMPORAL
MAREMOTO
LLUVIA MALA
NIEVE
HELADAS
RUINA DEL CULTIVO
ENFERMEDAD GRAVE
MUERTE
WEKUFE (ESPIRITU DELMAL)
MALA SUERTE
MAL

En el centro del mundo real, espacio plano, orientado y por lo tanto jerarquizado, se
encuentra viviendo el pueblo mapuche en el llamado Rañin Mapu (Tierra de nosotros o El
medio de la tierra), desde allí establece una relación con su territorio a partir de él mismo:
para situarse no necesita referencias adicionales a las de él mismo, siendo la única
referencia necesaria su vivienda, la ruka. Esta se ubica con preferencia en lomas y a la orilla
del agua, a distancia visible de otras de manera de prestarse ayuda; la ubicación en altura
los protege de la humedad y les permite mirar todo su dominio. “Nada puede comenzar,
hacerse, sin una orientación previa, y toda orientación implica la adquisición de un punto fijo.
Por esta razón el hombre religioso se ha esforzado por establecerse en el “Centro del
Mundo”. Para vivir en el Mundo hay que fundarlo, y ningún mundo puede nacer en el “caos”
de la homogeneidad y de la relatividad del espacio profano”5

CONCEPCIÓN ESPACIO TEMPORAL DEL COSMOS

El orden espacial ceremonial mapuche tiene también un desarrollo circular, este es
un giro que tiene su inicio en el Este, y se desarrolla en sentido contrario a los punteros del
reloj. Todos los rituales mapuches se rigen por este orden, ya sea el ngillatún (rogativa) o el
ngeikurrewén (ritual postiniciático de la machi, o curandera), orden espacial que otorga una
dimensión temporal basada en el numero de veces que se repite el giro completo. Este
orden sagrado también se refleja en el orden de lo profano, de la vida cotidiana como el
servir los alimentos o la bebida (mate, chicha, vino o muday) siguiendo el mismo orden y
sentido del giro ceremonial. Este giro alrededor del Raniñ Mapu ratifica a este como centro y
la representación de este centro es el rewe, tronco tallado que representa una escalera de
comunicación entre las distintas plataformas, que se ubica a la entrada de la ruka (axis
mundi).

“Allí en donde por medio de una hierofanía se efectúa la ruptura de niveles se opera
al mismo tiempo una “abertura” por lo alto (el mundo divino) o por lo bajo (las regiones
infernales, el mundo de los muertos). Los tres niveles cósmicos –Tierra, Cielo, regiones
infernales- se ponen en comunicación. Como acabamos de ver, la comunidad se expresa a
veces con la imagen de una columna universal, Axis mundi, que une, a la vez que lo
sostiene, el Cielo con la Tierra, y cuya base está hundida en el mundo de abajo. Columna
cósmica de semejante índole tan solo puede situarse en el centro mismo del Universo, ya
que la totalidad del mundo habitable se extiende alrededor suyo”6

Esta tierra organizada y jerarquizada a partir del centro, muestra claramente su
directa participación en el mundo religioso, expresando así su deseo de vivir en un mundo
perfecto, tal como los dioses lo concibieron en su creación (imago mundi). El cuidado de la
tierra no es otra cosa que expresar a los seres superiores su capacidad de participar de su
mundo, asegurando así su trascendencia al plano divino.

“Es interesante señalar que este orden espacial-temporal se repite en el movimiento
que algunos mapuches asignan al sol: ‘Viaja por el día de Este a Oeste y por la noche de
Oeste a Este, por debajo de la tierra’. En el mismo sentido cabe observar la similitud formal
de la ruka mapuche tradicional –tanto en su contorno general como en la distribución de su
mobiliario alrededor del fuego –con la ruedecilla antedicha y su giro circular”7

La vida mapuche transcurre en el interior de la ruka, insertada en el centro del mapu,
con la cual se comunica por medio de la puerta de acceso. En la vivienda tradicional no
existen las ventanas. Las otras aberturas que la comunican con el exterior son las salidas
del humo, que se convierte en un axis mundi, un camino de comunicación con el mundo
superior.

“El mundo para el mapuche es un todo coherente que integra bajo una
estructura ordenada lo sobrenatural y lo vivencial, en una relación
íntima con el contexto natural en que se desarrolla la cultura, así es
posible reconocer una red de simbolismos, significancias y valores en
la vida cotidiana, en las costumbres y en las tradiciones, como también
en sus expresiones físicas del arte, por ejemplo, o la arquitectura. Las
relaciones y referencias que este estudio ha hecho, en que la ruka es
expresión y símbolo de la cosmovisión mapuche”8


Fuentes:

1 GONZALEZ, L.; SEPÚLVEDA, S. Arte y mito de la cultura mapuche, claves para una lectura de la iconografía
textil. Tesis licenciatura Antropología. Universidad de Chile, 1980
2 GREBE, Maria Ester. Cosmovisión del mundo mapuche. Aspectos antropológicos-sociales, en Culturas
indígenas de la Patagonia. Ediciones Cultura Hispanica,1984.
3 DILLEHAY, Tom. Araucania; presente y pasado. Editorial Andrés Bello, 1990.
4 BRUNA, Alejandro El problema del espacio en la visión cosmogónica mapuche, un problema de
transculturización vigente.
5 ELIADE, Mircea. Lo sagrado y lo profano. Editorial Labor, 1988.
6 ELIADE, Mircea. Lo sagrado y lo profano.
7 GREBE, Maria Ester. Cosmovisión del mundo mapuche. Aspectos antropológicos-sociales.
8 HUENCHO, Eliseo; URRUTIA, Alfredo. La vivienda mapuche

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4 comentarios - Cosmovision Mapuche

@naxoxxxmorales
la fuente de donde es ??
dilo para una tarea del colegio porfa