El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

[Leer!] La importancia de la Educacion en nuestra vida

Hola gente de T!, les dejo algo muy importante que estamos perdiendo con el paso de los años en nuestra sociedad:

Educar es entusiasmar con los valores.

Estamos en un momento en el que mucha gente joven está perdida, sin saber a dónde ir.


Estar perdido es no tener rumbo. Ir tirando a ver qué pasa. Veo mucha gente joven así. Y no hablo sólo de nuestro país.

¿Por dónde debemos empezar? Los edificios que no se caen son los que tienen unas bases firmes, unas raíces sólidas. Lo primero de todo es la formación. Educar, convertir a alguien en persona. Educar es conseguir seres humanos con dignidad y criterio. Educar es seducir con modelos sanos, atractivos, coherentes y llenos de humanidad.

Por ahí debemos comenzar. Ejemplos de vidas llenas de sentido, atractivas, que nos empujen, que arrastren nuestra conducta en esa dirección. Educar es atraer por encantamiento y por ejemplaridad.

El gran educador moderno está enfermo y con mal pronóstico: la televisión.

Y no hay ningún indicador que nos diga que va a cambiar en positivo.

Pero la primera fuente educativa, en la que todo debe arrancar, es la familia. La familia debe ser una escuela en la que uno se sabe querido por lo que es, y no por lo que tiene. Una familia sana es la primera escuela en la que uno recibe lecciones que no se olvidan.

Si la familia funciona, la persona va a tener un edificio construido con materiales resistentes. Allí hay un mundo mágico y decisivo. Porque la primera piedra de la educación es la formación. Adquirir una buena formación, en general, es distinguir lo que es bueno de lo que es malo; tener criterio; saber a qué atenerse; discernimiento: aprender a penetrar en la realidad distinguiendo lo que es mejor y más positivo para escoger ese camino.

La formación hospeda en su interior distintos ingredientes. Hay dos notas principales que no quiero dejarme en el tintero, por eso quiero plasmarlas cuanto antes: la formación humana y la espiritual. La primera aspira a que lleguemos a tener un comportamiento propio de seres humanos y, dentro de ese plano, se abren tres grandes notas: la inteligencia, la afectividad y la voluntad. Cada una de ellas tiene un largo recorrido.

La inteligencia es la capacidad de síntesis; saber distinguir lo accesorio de lo fundamental. Desde pequeños, hay que enseñar a pensar, a tener espíritu crítico y a formular argumentos que defiendan nuestras ideas y creencias. Hay muchos tipos de inteligencia y, en general, unas y otras no se llevan bien; parece como si poseer unas, excluyera a otras. Inteligencia teórica, práctica, social, analítica, sintética, discursiva, creativa, inteligencia emocional (tan de moda hoy, desde el libro de Goleman), fenicia, instrumental, matemática e inteligencia para la vida (saber gestionar del mejor modo posible la propia trayectoria). Todas tiene un lugar común, captar la realidad desde diversos ángulos.

La inteligencia se nutre de la lectura. Fomentar este hábito es esencial. Hoy a todos nos cuesta más, pues estamos en la era de la imagen. Pero hay que intentarlo. Un par de libros siempre cerca, alternándolos. Y la curiosidad como ingrediente esencial. La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio físico es al cuerpo.

La afectividad: ese sentido pura sangre que recorre nuestra persona y que se manifiesta por medio de los sentimientos, las emociones y las pasiones. Tener una buena formación sentimental significa capacidad para dar y para recibir amor. Uno de los puntos básicos, en este sentido, es aprender a expresar sentimientos: desde dar las gracias, mostrar afecto, saber que la palabra bien empleada es puente de comunicación: te quiero, te necesito, perdoname, ayudame en este asunto, necesito hablar contigo, tengo un problema y necesito que me orientes. Todo eso cultiva, hace prosperar el mundo sentimental, y le da fuerza y consistencia.

En tercer lugar, la formación humana tiene un elemento decisivo, clave, de una importancia a la larga de gran alcance: la voluntad.

¿Qué es la voluntad, en qué consiste, qué características tiene? voluntad es la capacidad para ponernos metas, objetivos y luchar a fondo por ir consiguiéndolos. Con la voluntad no se nace, sino que uno la cultiva, la trata, se empeña por ir incluyéndola en la conducta personal, contra viento y marea.

La voluntad es la determinación, la firmeza, el esfuerzo deportivo por conquistar cimas de cierto nivel que nos ayuden a crecer como personas. Y ésta, a su vez, se compone de una serie de ingredientes que son muy importantes: el orden, la constancia y la motivación.

Cuando uno va navegando por un río de cierto caudal a favor de la corriente, ésta lo lleva a uno rápida y fluidamente, pero se corre el riesgo de ir tan bien, que uno se duerme y se puede caer al agua y ahogarse. Por el contrario, cuando uno está acostumbrado a ir contra la corriente, hay que luchar, esforzarse y resistir, y cada pequeña victoria es un triunfo. El agua salpica a la cara y es difícil seguir, pero la pasión por avanzar es mayor, así se fortalece la postura.

Opinion personal:
"Voluntad, Fuerza, Esfuerzo, Conviccion, Fé, Persistencia"

Estas palabras hacen que una persona sea grande por dentro, que una persona logre sus objetivos a la lo largo de su vida, de su carrera, de su formacion como persona.
No te dejes caer facilmente, si tenes un sueño, esforzate por lograrlo!

Si es necesario levantarse otra vez y empezar de nuevo, TENES TIEMPO! Lucha por lo que te gusta, por lo que queres. Si la tenes dificil, VOS hacelo facil. Si uno se mentaliza puede lograr grandes cosas, y de eso estoy seguro.


Se lo quieras ser, pero se TU MISMO!

Espero que les halla gustado y servido para algo (reflexionar, aprender o simplemente a modo de informacion).
Que tengan ustedes, muy buenas tardes!

Anuncios

1 comentario - [Leer!] La importancia de la Educacion en nuestra vida

@titi40
Excelente post...te felicito, mis +5 restantes.
Deberia ser sticky...