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Cristiano ronaldo: sus inicios en madeira

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"Cristiano Ronaldo: Historia de una ambición sin límites". Hoy, su infancia

Cristiano ronaldo: sus inicios en madeira

Cristiano Ronaldo - Historia de una ambición sin límites, que describe el espectacular ascenso del delantero portugués, desde una infancia de carencias en Madeira hasta el estrellato con Sporting de Lisboa, Manchester United y Real Madrid.



Hoy, donde estaba la casa del futbolista, al final de una calle pequeñita y estrecha, hay un solar recubierto de matorrales, una pista de fútbol sala y un bar. Pero algunos aficionados llegan hasta allí, preguntan y los taxistas son capaces de organizar, por pocos euros, una gira turística para ver dónde nació, dónde creció, dónde fue a la escuela, dónde empezó a jugar a la pelota el futbolista que ha logrado eclipsar, en el imaginario colectivo de Portugal, a tantos visitantes ilustres de la isla de Madeira como Winston Churchill, la emperatriz Sissi, Carlos I de Austria, Bernard Shaw, Rainer Maria Rilke, Cristóbal Colón o Napoleón Bonaparte.

Madeira es un archipiélago en medio del Atlántico, a 860 kilómetros de Lisboa. Tiene dos islas habitadas, Madeira y Porto Santo, y tres islas menores no habitadas. Madeira, el jardín del Atlántico, como recitan las guías turísticas, es una roca volcánica con 57 kilómetros de largo y 22 de ancho, formada por un macizo montañoso que desciende hasta el mar desde los 1.862 metros del Pico Ruivo. Funchal, con 110 mil habitantes,
es la capital.

Y fue ahí, en el Hospital Cruz de Carvalho, el martes 5 de febrero de 1985, a la 10.20 de la mañana, donde nació Cristiano: 4 kilos de peso y 52 centímetros de largo. Cuarto hijo de María Dolores dos Santos y de José Dinis Aveiro, tras Hugo, Elma y Catia. Un embarazo imprevisto que llega nueve años después del nacimiento de Catia y un niño al que hay que buscar un nombre.

"Mi hermana, que trabajaba en un orfanato, me dijo que si era varón podía llamarlo Cristiano. Me pareció buena idea", cuenta su madre. "A mí y a mi marido nos gustaba Ronaldo, como el presidente de los Estados Unidos (Ronald Reagan, actor e inquilino de la Casa Blanca desde 1981 a 1989). Mi hermana escogió Cristiano y nosotros Ronaldo".


niño


El orgullo de mamá | La madre de Cristiano (izquierda) observa a su hijo en acción
desde un palco en el estadio Santiago Bernabéu

El bautismo de Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro (en Portugal el apellido de la madre va por delante) se celebra en la iglesia de San Antonio. Y, casualidades de la vida, está marcado por el fútbol. Dinis, el padre del pequeño, en su tiempo libre trabaja como utilero en el equipo del barrio, el Andorinha. Así que como padrino de su recién nacido, elige a Fernao Barros Sousa, el capitán del equipo. La ceremonia es a las 6 de la tarde pero a las 4 hay partido. El Andorinha juega en Ribeira Brava, a unos 10 kilómetros de Funchal.

Antonio Rodríguez Rebola, el sacerdote, ya ha bautizado a los otros niños y está bastante nervioso: ni el padre, que siempre acompaña al equipo, ni el padrino que lidera el conjunto del barrio, aparecen. María Dolores, que espera con el pequeño en brazos, y la madrina caminan alrededor de la iglesia intentando tranquilizar al párroco. Por fin llegan el padre y el padrino con más de media hora de retraso. La ceremonia se puede oficiar.

Las primeras fotos del álbum familiar muestran a un bebé con grandes ojos atentos, vestido de blanco y azul, con pulseras de oro en las dos muñecas, anillo de oro y, en el cuello, una larga cadena con crucifijo. conforme va creciendo, las fotos muestran su cabello convertirse en una pequeña maraña de rizos y su sonrisa perder sus dientes delanteros.

Papá Dinis es jardinero del ayuntamiento, mamá María Dolores trabaja duro como cocinera para que sus hijos tengan comida todos los días. A los 20 años, como miles y miles de portugueses, María Dolores había emigrado a Francia. Estuvo tres meses en París limpiando casas. Su marido iba a reunirse con ella pero no lo hizo y tuvo que regresar a Madeira porque ya tenía dos hijos..


Una Navidad le regalé un cochecito teledirigido pensando que le haría ilusión, pero no, prefería una pelota", relata Fernao Sousa. "Dormía con el balón. No lo dejaba nunca


La vida no es fácil para la familia Aveiro, como para todos los vecinos de la Quinta do Falcão. Nada que ver con los lujosos hoteles que se levantan en la costa de la isla. La familia crece y la casa se queda pequeña para los cuatro hijos. Cada vez que hay una tormenta aparecen goteras por todos lados. La madre de Ronaldo tiene que pedir cemento y ladrillos al ayuntamiento para poder arreglar la casa.

No sobraba el dinero, pero si le preguntas a Ronaldo por su infancia asegura que fue feliz. Desde los dos o tres años de edad, jugando en el patio o en la calle Lombinho, descubrió a su mejor amiga, la pelota.

"Una navidad le regalé un cochecito teledirigido pensando que le haría ilusión, pero no, prefería una pelota", relata Fernao Sousa. "Dormía con el balón. No lo dejaba nunca. Siempre bajo el brazo, siempre con el balón para acá y para allá".

bueno amigos esta tan solo es la primera parte de ja historia de este gran jugador espero les lla gustado y esperen las proximas

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