El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Carta de un tripero a Sabella

Un hincha de Gimnasia de La Plata le escribió una carta a Alejandro Sabella, a la que tituló “Me ganaste, Alejandro”. En ella reconoce cómo fue su evolución en la relación entre él y la selección del DT eternamente identificado a la escuela bilardista y a Estudiantes.

Carta de un tripero a Sabella

“No creo que alguna vez leas estas líneas, pero te las tengo que escribir Alejandro. Te voy a contar un poco mi historia. Soy tripero, y viste como somos los del Lobo. Enfermos mentales, todos. Si alguien te dice que es del Lobo, no es tibio, no es a “medias aguas”. Es del Lobo enterito, de pies a cabeza. Y con ese combo tengo otra cosita, soy muy antipincha, demasiado. A veces hago o pienso cosas que otros Tripas ni se imaginan, pero siempre dentro del folklore viste, el sano.

Inmerso en ese contexto estaba cuando el calendario marcaba el 11 de junio de este 2014. Con unas ganas locas que empiece el Mundial, acomodándome los horarios en el laburo para ver todos los partidos posibles y vivir, como miles, la gran fiesta del fútbol. Ah, eso si, de vos y “tu equipo” nada che. A esa altura no era mi Selección, la que representaba los colores de mi país. Era “tu equipo”. Entonces me enfermaba con Italia – Inglaterra, con Portugal – Alemania, estaba cerca de la casa de mis viejos cuando pasaban Colombia – Grecia y ahí iba mi enfermedad. Pero anunciaban “Argentina- Bosnia” y nada che.

Es que tenía el cassette puesto. Vos jugaste y dirigiste Estudiantes, tuviste a Bilardo ahí cerquita. Y yo quiero alejarme siempre de un tipo como ese, siempre. Suficiente para aflorar mi sentimiento antipincha, pero sobre todo antibilardista. Tampoco para decir que iba a gritar los goles en contra, pero era una apatía total. Todos tenemos limitaciones. La mía es claramente ésta y a veces me genera alteraciones en la conducta y graves, te lo aseguro. En fin, con Bosnia lo vi en casa, tranqui. Después llegó el partido con Irán y ahí vimos el partido en Tolosa, en la casa de Paola, una amiga de Toia. Ah, sí … Toia es mi compañera de camino, con la que hace un puñado de meses tuvimos a un triperito. Felipe se llama. Y nada, gol y punto. Puñito arriba tipo festejo de tenis y volvamos a casa.

Pero te empecé a escuchar atentamente Alejandro, y paré las orejas. Y me di cuenta que además de Tripero era Argentino, je ¿Viste cuando hay mucho ruido pero de repente hay un sonido que te llama la atención? Bueno eso. Tirabas algunos conceptos exquisitos. Pero claro, el ruido es lo que llamo el chamuyo del fútbol de siempre, y obviamente, mi “antipinchismo” que también contribuía. Después también me di cuenta que fuiste importante en la historia de ellos, de los de camiseta roja y blanca pero tampoco tanto, porque cuando se enteraron que te ibas organizaron una movida en el Country y no fueron mas de 100 tipos. En nuestro club nos enseñaron que si se quiere a alguien se va y punto, sea el contexto que sea. Si no preguntale a Guillermo o a Timoteo.

Y de a poco se fue el ruido, Alejandro. Entonces llegaron los Octavos, ahí en San Pablo. Y éste fue el quiebre. Acá sucedió. Acá me empezaste a torcer el brazo. Ese partido lo vimos en nuestro departamento. Y vi que laburaste como loco en el planteo y ahí clavaste a Palacios de volante, porque me parece que sabías que en los penales éramos boleta. Y antes que haga el famoso quite, le dije a Toia, que estaba durmiendo a Pipe (como le decimos a Felipe), yo le dije viste, cuando terminaba el suplementario, la famosa “Que lindo hacer un golcito ahora” Y Rodrigo se la dio a Lío, y Lío, con el último aire que tenía, se sacó uno de encima y la acarició para Ángel, que ya venía con la boca llena de gol como una caricatura del “Negro” Fontanarrosa. Y salté de la silla como un energúmeno, y corrí hasta la pieza, como si estuviera en la tribuna de 60 del Bosque, y volví al comedor, y vi que Toia revoleaba a Pipe por los aires, y abrí la ventana, me asomé al balcón y lo grité con furia, desde la panza… ¡Y ya sabés que pasa cuando se gritan los goles así!

Y fue el inicio de la transformación. Fue como en el cuento de “El Cuadro del Raulito”de Sacheri. No se si lo leíste. Es la historia del padre y el hijo, que son de distintos cuadros, pero que el hijo después pega el volantazo… No te lo voy a contar ahora, vos leélo. Es que cuando recuperé la tranquilidad, me acordé de mi cassette, de mi condición de “antipincha”. No podía permitirme flaquear en ese sentido. Pero llegó el golpe de gracia, que me hizo dar cuenta que soy mas antibilardista que antipincha.

Fue en la conferencia post Suiza. No se da mucho en la vida, pero alguna vez quizá te hiciste el duro con una mina. Dale, tampoco te vas a hacer el humilde siempre Alejandro. Seguro que alguna vez te hiciste el langa con alguna que quizá en principio no te gustaba mucho pero te tiró algo que te conquistó, hizo una “jugadita”, viste, y captó tu atención. Pero vos estabas en “cocorito” y la mina se manda otra que te enamora, que es miel para tus oídos y te mira a la boca y ¡zas! Ahí si, caíste. Bueno, eso es lo que me pasó. No, Alejandro, no te pienso dar un beso en la boca, dejate de hinchar, es una metáfora, che. Te digo que eso pasó en la conferencia post-Suiza.

Acumulé la cantidad de veces que dijiste la palabra “Humildad”, la palabra “Grupo”, la palabra “Sacrificio” y sentí como pocas veces en mi vida que no sonaba a verso, que eran auténticas, que tenían sustento. Hasta que llegó la miradita a la boca, la que me hizo caer hasta hoy. Lanzaron la pregunta bilardista por excelencia “Pero como sabemos Alejandro, lo que importa es el resultado, ¿no?” Y ahí te mordiste el labio y me envolviste: “El mundo nos está llevando a que ganar sea casi lo único, pero uno como entrenador tiene que analizar otras cosas, las cosas que favorezcan las condiciones para que uno gane. Porque no se gana por ganar. Hay que buscar la manera, la estrategia, tener buenos jugadores…”

Listo, ya está. Basta con ganar por ganar, tirarla lejos, revolearla a la tribuna, hacer la del bidón, que el “hacer tiempo” sea el único recurso, basta de decirle al médico de tu equipo que atendía a un jugador del otro equipo “al rival no hay que atenderlo, hay que pisarlo”, basta de esa escala de valores. Todo eso me dijiste en esa conferencia. Y ahí caí, viste.

Te aclaro. No me gustó tu planteo. No me gustó como jugó Argentina. A mi me gusta el tiki-tiki, viste. La jugadita, tener la pelota. Porque a los que dicen, los que simplifican y van por la vida con su reduccionismo diciendo ”el fútbol es un juego de 11 contra 11. El que mete más goles que el otro gana. Punto”, a los que dicen que la posesión de la pelota no importa mucho, yo les digo “Dame más la pelotita a mí durante todo un torneo. Dejame que yo tenga más la pelota más que vos durante 19 partidos, vamos a ver cuántos partidos ganás.”

Te van a matar en el club de donde saliste, pero me parece que a vos también te gusta esto Alejandro. Si, ya me vas a venir con la ocupación de los espacios, que lo aprendiste del técnico de Gremio una vez que estabas en River, pero si tuvieras jugadores que se banquen ese juego, creo que te animarías. Pero bueno, no me des pelota, tampoco sé tanto de fútbol como vos, yo vi muchos partidos en mi vida, pero de fútbol poco y nada viste. Además vos sos entrenador y yo Community Manager e intento de escritor, así que mucha autoridad que digamos no tengo. Pero, nada, me parece que si, que te gustaría.

Pero basta, te quiero contar cómo está todo ahora en La Plata. Si, ya sabés que los “tuyos”, los albirrojos, están en el aire. El día que te fuiste se olvidaron pero ahora parece que si te quieren, je. Y parece que todo es mérito de su Escuela, pero yo que sé, a mi me parece que con cada declaración tuya, te vas Alejando de eso, viste. Igual, vos sabés como son los tuyos, ya los conocés, por poco corren a los ingleses a los codazos y se adjudican la invención del fútbol.

Te cuento que ya estamos todos locos acá entre las diagonales. Ves banderas por todos lados, hay como una efervescencia en las calles. Porque no lo dicen, pero lo saben, lo sienten. Pero yo estoy acá para decírtelo. Ya salieron CAMPEONES Alejandro, porque fuiste siempre con la tuya, bancaste a cada jugador que pusiste y cuando nombraste a los que se quedaban afuera mirabas para abajo, con vergüenza, como pidiendo disculpas. Ya saliste CAMPEÓN porque formaste un grupo invencible, que mira al otro y se imagina que es su vieja, o que es su novia, o que es su hijo, Así que imaginate cómo juega, imaginate lo que da, la vida.

Pipe está lejos de hablar, pero si hablara, ¿cómo le explico que Javier Mascherano no es CAMPEÓN? Si parece que le sobraran órganos, si parece que no da más y se manda un pique bajo la lluvia que transforma las gotas en lágrimas de los 40 millones de argentinos. Porque realmente parece que no tiene una columna, tiene la Cordillera de los Andes en la espalda.

¿C+omo le explico que a Zabaleta le cortaron el labio de un “hombrazo”, cayó espantosamente y siguió jugando con una venda en los labios tipo Rocky? Decime si eso no es pertenencia de grupo. Decime si eso no es SER CAMPEÓN.

¿Cómo le explico que tenemos un extraterrestre que se llama Lionel Messi y que realmente, para nosotros era de otro planeta, no sólo por lo que jugaba si no por que parecía que no era de acá, como que era argentino pero no tanto? ¿Cómo le digo que cuando le ganamos a Suiza, ese Messi, el que no era “tan argentino” estaba saltando como un inconciente? ¿Cómo le digo que cuando Maxi Rodríguez explotó la red, que nos daba el pase a la final, “Lío” empezó a correr y cada paso que daba era un año que se restaba, y que cuando llegó al área, era un nene de 10 años que había ganado la final del barrio con sus mejores amigos? ¿Cómo le explico que vos Alejandro, le hiciste recuperar la alegría? ¿Cómo le explico a Pipe que Messi no es CAMPEÓN con la Selección?

Si, ya sé que la escuela albirroja pregona otra cosa. Que hay que ganar, que no importa como, que no importan las condiciones, que es lo único que importa. Y bueno Alejandro, allá ellos. Se pierden del placer de reconocer. Pero los Triperos no somos así, viste. Tenemos los títulos de 1929 y la Copa Centenario y después tendrían que haber venido más, pero seguimos en la búsqueda, viste. Pero reconocemos los buenos grupos. En definitiva, te estoy escribiendo esto en las primeras horas del viernes previo a la final y te digo que son CAMPEONES. ¿O todos los del plantel necesitan un título para sentirse jugadores de fútbol? ¿O un papelito que les diga que son buenos compañeros? Para mi y para un montón de gente todos estos jugadores y los que participaron del proceso son CAMPEONES.

El momento de reconocer es éste. Sea lo que sea Alejandro y sé que me vas a entender. Seguro que quiero ganar, pero quiero que éste sea el camino. Si, ya te dije, no me gusta tu planteo, no me gustan algunas formas futbolísticas. Pero amo el grupo que armaste. Vos hiciste que me enamore despacito de ese aspecto, que ahora veo fundamental. “El Grupo”. Y acá me tenés, no pudiendo dormir esperando el domingo. Imaginándome cada minuto de la previa. Si, será en Tolosa, ¿y sabés que? Vamos a cantar el himno todos abrazados frente a la tele, y voy a estar con Toia y a Felipe, mi hermana Pas, su novio Fer y mi incansable amigo Fermín, que es de los tuyos, albirrojo, pero que la vida nos une en este momento. Hoy nos escribimos por celular y ¿sabés que me decia? Leé cada una de estas frases: “Viendo los jugadores te das cuenta del hambre asesino, demencial y que van a matar por tener la Copa”; “Tienen un instinto primitivo que los conduce inequívocamente a la Copa” “Son Pitbulls asesinos” Pero la que más me retumbó, la que me hizo llorar como un nene fue “Son pibes de 10 años jugando una final de LIFIPA”.

Ojalá puedas transmitirles ese espíritu Alejandro, que jueguen, que se diviertan, que si Alejandro, que ocupando los espacios Alejandro, ya sé. Pero que la gloria la consiga el barrio, que la gloria la consiga ese potrero de Rosario, esa canchita de barro de Bahía Blanca, que la gloria venga de esa pelota tipo “pulpo” que rebotaba en la infancia de cada integrante del plantel. Apuntále a eso Alejandro, que los alemanes no van a entender nada. Vos recreales ese contexto que Klose no va entender cómo jugando una final del mundo van a estar a las carcajadas haciéndose los pases, pero tampoco van a entender que al final del partido van a correr el doble que a los 10 minutos del primer tiempo y van a ser 11 “Ruggeris”.

Me parece que me pasé un poco, es que me gusta escribir Alejandro y yo te lo tenía que decir viste. Yo te lo tenía que decir Alejandro. Que si, que me ganaste, que ya sos CAMPEÓN. Que me diste experiencias, momentos únicos en familia, y que sí, que me ganaste Alejandro, me ganaste…”

Martín Villa

2 comentarios - Carta de un tripero a Sabella

Daks20 +1
+10 por el mismo sentimiento