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Entrevista a Leandro Viotto Romano, CEO de Jóvenes Líderes

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No te pierdas la controvertida entrevista realizada a Leandro Viotto Romano, CEO de Jóvenes Líderes. Negocios, política y liderazgo en una nota que está dando que hablar. Compártela con tus amigos y debate!


¿Qué significa el éxito?; ¿qué recomiendas a aquellos que, desilusionados tras una frustración, abandonan sus proyectos?

El éxito significa ni más ni menos que trascender. Una persona que progresa, de por sí alcanza una cuota de éxito.

No importa lo que hagas, digas o siquiera que tan bueno seas. El éxito está dado no solo por los resultados positivos, sino que más aún por los negativos que con sus desventuras muestran el camino indicado.

La persistencia racional y el entusiasmo es una cualidad indispensable para alcanzar los resultados soñados. El éxito no te busca, sino que espera a que lo encuentres.

Hay una frase que no olvido. Siempre me han sugerido que aunque las circunstancias sean adversas, nunca hay que abandonar un ideal bien habido. Sin importar el proyecto – me decían-, ni bien empieces a cumplir tus objetivos, no faltarán quienes al mismo tiempo deseen destruirlo.

La envidia nace cuando una persona quiere ser como lo otra pero no consigue su propósito. Frustrada la intención, surge entonces el deseo por destruir lo ajeno. Lo que no puede ser mío, tampoco del otro.

Charles Chaplin decía algo así como que cuando el éxito te alcanza y en consecuencia comienzas a “asomar la cabeza”, mil manos estarán presionando sobre ella para hundirla; en cambio, una vez que tu cabeza venza y ya sea el cuerpo entero quien se muestre, esas mil manos que en un principio te empujaban estarán entonces acariciando tus pies.

¿Qué mensaje darías a los jóvenes del mundo?

En principio les diría que el mundo que viene no puede ser el que esperamos, debe ser el que soñamos.

Ser joven es, por sobre todo, ser idealista. Los idealistas son la comuna vertebral del mundo. Lo hacen andar, le dan sentido.

Me pidieron hace un tiempo que diera un discurso a los jóvenes. Les dije entonces: “No esperes a que el protagonista sea alguien distinto a ti porque entonces las circunstancias te pasarán de largo y jamás te enterarás si tu destino fue el de transformar la realidad. No mezquines tu potencial, úsalo para ayudar a los demás. Recuerda siempre que cuando ayudas a otros inexorablemente te ayudas a ti mismo.

No hay que ser perfecto para agradarle a Dios; lo importante no es lo que eres, sino lo que te gustaría ser. Camina en esa dirección por más adversas que sean las circunstancias.

No te distraigas con pequeñeces. El mundo gira a la velocidad del tiempo y llegará el momento en que te des cuenta cuánto ha pasado y te preguntarás en tal caso cómo te recordarán, pero fundamentalmente quienes.


¿A que principal desafío se enfrenta hoy América Latina?

Al de la supresión de los populistas por los técnicos e instruidos.

Esta era no presenta, desde mi visión, mayores riesgos que el de la vuelta a la tiranía. Países, sobre todo de América Latina, que "paren" dentro de sus instituciones a individuos que, una vez hechos del poder por medio de la democracia, la corrompen a los fines de perpetuarse.
Si pudiera dar una frase a modo de diagnóstico sobre como prevenir esta insana "moda", diría a los ciudadanos que escapen de los discursos populistas y apuesten con vehemencia al tecnicismo de los instruidos.
Los políticos que solo pretenden gobernar con romanticismo, manejando con demagogia los sentimientos de los humildes, solo terminan perjudicándolos aún más.

¿Qué puede hacer una sociedad para prevenir estas situaciones?

Una sociedad que no se vuelca sobre sus estructuras institucionales -soportes de la República-, abre la puerta, acoge y asiste al populismo. Por el contrario, si la ciudadanía cuenta con educación cívica, el populista no puede ni generar ni mantener en el tiempo un discurso falso, ya que no lograría cometer su principal propósito: Convencer.

Véalo de la siguiente manera: El populista es como un novio abiertamente fanfarrón y manipulador, quién aún comportándose indecorosamente frente a su novia (pueblo), logra mantener el enamoramiento con frases románticas y promesas que suenan creíbles solo a oídos de ella, una esperanzada amante.

Para hacer populismo se necesita un solo elemento común: La mediocridad. Sí, a diferencia de otros regímenes, populista es quien quiere y no quien puede. No es un mérito ni una hazaña, solo una práctica vulgar.
Cuando el teatro demagogo no aliente las esperanzas de las multitudes, y solo la razón consiga hacerlo, puedo asegurarles que nos habremos salvado no solo de los populistas, sino también de aquellos que osen en un futuro serlo


Mucho se habla sobre el “socialismo del siglo XXI”. ¿Que conclusión te merece?

Quien utilizó ese término por primera vez ha sido Buzgalin y luego Heinz Dieterich Steffan a quien el presidente Hugo Chávez difundió vehementemente desde 2005.

Si tuviera que definirlo en pocas palabras diría que es hoy el pretexto que utiliza Hugo Chávez para perpetuarse en el poder. Una teoría vestida con telarañas y que oliendo a biblioteca en desuso viene de forma ayornada a corromper la paz e interferir en el libre desarrollo de las comunidades.

Una teoría que ha demostrado no solo ser acabadamente utópica, sino también transversalmente opuesta a los principios que pretende instaurar mediante la “revolución”. Me refiero con ello a que la "libertad" que ofrece sobre los excluidos, se convierte finalmente en asfixiante opresión sobre la sociedad. Una teoría que ha confundido a los confusos haciéndoles creer que existen clases de hombres; los obreros y los no obreros, donde queriendo los primeros no ser sometidos, terminan sometiendo a otros.
Una teoría que con sus rotundos fracasos se ha convertido en el triunfo definitivo de la democracia. No porque dejen de existir las tiranías, sino porque le ha otorgado mayor legitimidad a su funcionamiento.


¿Cómo ves a la juventud en general?

Es una pregunta corta para una respuesta muy amplia. Definir un término es cosa simple, de hecho, a la hora de emprender semejante empresa solo basta diccionario en mano. Sin embrago, distinta es la “metié” cuando una palabra no es solo palabra, sino concepto. Pasa esto con muchos términos y en este caso la regla no hace a la excepción.

Dando un mínimo pantallazo diría que, en general, la juventud está profundamente ligada a un deseo casi pasional por conseguir dinero de forma inmediata. No siempre le es fácil a un adolescente encontrar la diferencia entre éxito y dinero. Quien plantea al desarrollo profesional como forma de alcanzar un bienestar económico, seguramente está en lo correcto; pero en el caso de aquellos que ubican al desarrollo profesional por detrás del éxito económico, creo están en el camino equivocado.

Un estudiante le preguntaba a Andy Freire durante una entrevista en CNN cómo podía hacerse rico con 10.000 dólares. Si mal no recuerdo, Andy entonces le contestó que invirtiera en estudios y, lejos de querer encasillarme en teorías futuristas, supongo es el mejor consejo para alguien con esa inquietud.

El dinero hecho por un golpe de suerte no asegura la estabilidad de nadie; pero sí, contrariamente, el desarrollo profesional de una persona atrae al dinero y otorga además las herramientas que son necesarias para lograr mantenerlo e incrementarlo en el tiempo. Ingenio, creatividad, interés, entusiasmo, conocimiento técnico, compromiso y, por último, suerte; no la suerte que sirve de excusa al mediocre (mala suerte en ese caso), sino la de estar en el lugar y momento adecuado. Esas son las cualidades del exitoso.

En cuanto al compromiso social y político de las nuevas generaciones, no observo demasiados cambios respecto de épocas anteriores. Sin lugar a dudas la demanda del medio ambiente por un cuidado más estricto de sus recursos es un tema que moviliza, desde la juventud, a casi toda la humanidad.

Dejando este aspecto de lado, sí observo con preocupación a parte de la juventud de América Latina que, lejos de comprometerse con el futuro de sus países, parecieran estar enquistados en un profundo desinterés a causa del nihilismo e individualismo.
Existe una polarización entre minorías ruidosas y mayorías capacitadas que desean ser parte activa de sus realidades pero no encuentran un espacio adecuado.
Afortunadamente cada vez un mayor porcentaje de estos jóvenes están comenzando a darse cuenta de que su responsabilidad no es solo estudiar, trabajar y llevar el pan a sus hogares, sino que también poner sus valores, conocimientos y percepciones a disposición de sus comunidades como una herencia más hacia sus hijos.


¿Qué deben hacer los padres para impulsar a sus hijos a involucrarse a través de organizaciones en la vida política o social de sus comunidades?

Pues existe un factor clave y decisivo en todo ello. El ejemplo. Decía Einstein que dar el ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; sino la única.

Hay que generar en los jóvenes un espíritu de compasión y bondad que potencie el compromiso de ser para y por los más desaventajados.
Existen empresas como Microsoft que dan a sus empleados horas mensuales para realizar tareas comunitarias relacionadas generalmente con la educación. En igual sentido deberían los padres dedicar tiempo a sus hijos para enseñarles el concepto de “responsabilidad humana”.

¿Por qué piensas que en países de la región cada día más se pierden las tradiciones y se impulsan culturas que nada tienen que ver con la identidad de un pueblo?

Estamos inmersos desde hace algunos años en una revolución cultural. Ello implica que los valores que hacen a un país y su gente, se diluya por la mera necesidad de cambio.

Argentina como tantos otros países de la región se han convertido en viejos adolescentes. Lo grave no es que existan jóvenes que crean que con utópicas determinaciones el mundo puede ser distinto, sino la falta de adultos que con su experiencia logren dirigir y guiar esas ideas.

En gran medida los experimentados no han sabido o no han querido transmitir la tradición. Si a Ud. no le cuentan la historia de su pueblo, reinventa una. Eso pasa hoy. Buceamos por la recreación constante de la historia. La patria es tradición, y la tradición pare la historia. La respuesta es más sencilla de lo que parece. Sin transmisión desaparece la tradición, y sin tradición, los pueblos tienden a adoptar como propio culturas adversas a forma de "saludar" una nueva identidad.

¿Por qué te has decidido a formar un organismo de carácter internacional como Jóvenes Líderes?

Creo que mi vida no sería la misma sin el miedo a dejar de vivir.
Sí, ese mismo factor que para algunos, inconsciente o concientemente es causa de desazón o angustia, para otros es, claramente, un potenciador de la voluntad.

No podría ser feliz sabiendo que transité por esta vida cumpliendo con la única obligación que la de subsistir; No vaya a ser cosa que, cuando llegue al cielo, Dios me pregunte que he hecho con mi vida, y no tenga que responderle.


Decía Einstein que la vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa. Esta es una forma de permanecer de pié y tender la mano a otros para que también puedan levantarse.
La felicidad no depende de lo que recibimos, sino de lo que damos.

La fundación es un organismo de consulta internacional que prioriza la capacidad de los intelectuales por sobre la desmesura de los oportunistas. De los primeros faltan, de los segundos sobran. Nosotros nos encargamos, entre otras cosas, de aglutinar a los capaces, potenciar sus habilidades y capacitarlos para desarrollarse en sus ámbitos de ocupación con valores que considero determinantes.

¿Por qué la idea de hacer el libro “El éxito que habla”?

Decía un periodista amigo que “el que sabe estudia, el que no enseña”. Siglo confuso el que vivimos, necesitamos romper esa realidad. Se sabe de todo un poco y de un poco nada.

Siempre sostuve cuán necesario es escuchar más a menudo a los técnicos que con su trayectoria han demostrado que el éxito es posible con esfuerzo, sacrificio, ética y pasión. Por ello me decidí a aglutinar en un libro a varios de quienes sin lugar a dudas tienen algo importante para decir.

En este primer ensayo (le seguirán otros con diversos participantes), encontrarán las reflexiones de varios de los que hoy influyen en el mundo.
Decenas de ideas, deseos y reflexiones; una sola conclusión: Ya es tiempo de ser mejores.

Fuente: www.diariodelideres.com/0/vnc/content.vnc?id=2434

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