El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Mi sueño de volar

Anuncios

Como restaure y volé mi avión


Mi sueño de volar



De muy chico, practicaba aeromodelismo.

Este hobby me enseño a no claudicar ante una dificultad y superar los obstáculos que se presentan en un proyecto o en cualquier otro orden de la vida.
Hoy ya con unos cuantos años encima recuerdo aquellos días con placer.

Ya de grande y casado me encontraba con un grupo de amigos practicando este hobby, cuando vemos por el aire que se acercaba un avión ultra liviano, varios de nosotros comenzamos a agitar cuanta cosa tuviéramos para que el piloto nos viera, y enorme fue nuestra sorpresa al ver que este nos respondió inclinando las alas para ambos lados en señal de que nos había visto, luego hizo un amplio giro, encaro nuestra pista de aterrizaje y descendió en ella pasando a gran velocidad delante nuestro, ya en tierra con una acelerada del motor hizo un giro y carreteando se acercó a donde estábamos nosotros.
Este muchacho era de nuestra edad, nos cuenta que también él es aeromodelista, demás esta decir todo lo que le preguntábamos, pero él contestaba todo muy gratamente, mientras tanto yo sacaba radiografías de cómo estaba construido.
Luego de permanecer un rato con nosotros, se despide, se coloca el casco, sube a su avión y con un tirón de una cuerda retráctil pone en marcha el motor, nuevamente con una acelerada comienza a carretear se dirige a la cabecera de nuestra pista, toma velocidad, despega y comienza a ganar altura, me quedo mirándolo mientras se alejaba, lo sigo observándolo hasta que se convierte en un puntito para luego desaparecer. No puedo explicar el grado de excitación que sentí en ese momento.
Fue esa experiencia la que me hizo prometer que algún día yo también seria piloto.
Los años siguieron pasando y en mi continuaba esa idea.
Por ese entonces tenía yo un taller donde restauraba equipos ontológicos, esa fue mi ocupación hasta que me jubile. Hoy ya con mucho más tiempo libre recuerdo y escribo este relato.
Como dije antes siempre continuaba la idea de fabricar un avión y tuve dos intentos fallidos de fabricación.

mi gran sueno de volar

Siempre venían al taller amigos, uno de ellos también aeromodelista hizo el curso de piloto, dado que quería continuar con esa carrera, compro con otro piloto un avión biplaza dado que tenía que sumar horas para la carrera de piloto comercial, fue el mi instructor de vuelo e hice las cuarenta horas que se necesitan para aprobar el curso de piloto, pero esto lo relatare más adelante.
Cierto día llega al taller un amigo y me dice que en una avenida cerca de caballito ay un container y sobre el techo vio el fuselaje de un avión con su motor, inmediatamente dejo todo lo que estaba haciendo y juntos fuimos a verlo, efectivamente allí se encontraba ese fuselaje con su motor, este lugar tenia una reja sobre la línea de edificación, detrás de esta estaba el container y mas atrás un frente vidriado, comienzo a observarlo y noto que estaba muy incompleto, toco timbre y me atiende una persona, al preguntarle por el fuselaje me responde que el es un empleado, que el dueño regresaría dentro de tres días, le agradezco su atención y regreso al taller entusiasmado.
Necesito contar que un día por esas casualidades que se dan en la vida conocí a un muchacho Llamado Roberto, conversando con él nos dimos cuenta que ya habíamos estado hablando en alguna oportunidad, fue el quien aterrizó con su ultra liviano en nuestra pista, esto sucedió unos años antes de que empezara con este proyecto y fue con él que tuvimos los intentos anteriores fallidos. Por supuesto que somos grandes amigos inclusive nos hemos ido de vacaciones juntos con nuestras familias.
Volviendo al relato anterior, llego al taller y como todas las tardes estaba Roberto, le cuento de mi descubrimiento y al día siguiente vuelvo al mismo lugar acompañado por Roberto y Oscar.
Oscar es otro de mis amigos que estuvo en los dos proyectos fallidos, él tiene un taller de chapa y pintura.
Entre nosotros tres construiríamos el avión, debo decir que ellos nunca abandonaron la idea.
Roberto ya hace muchos años que había vendido su ultra liviano pero siempre añoraba volver a las viejas andadas.
Los tres somos bastante habilidosos manualmente y nos sentíamos capacitados para restaurar o construir un avión.
Cuando vieron el fuselaje se les iluminaron los ojos y se les volvió a despertar el indio dormido que todos llevamos dentro.
De regreso en mi taller comenzamos a soñar con esta idea y pensamos que la tercera seria la vencida, seria yo el encargado de ir a hablar con esa persona y averiguar si nos lo vendía.
Esos tres días fueron eternos, estoy nuevamente en ese lugar, toco timbre y me atiende un señor de mi edad, sin que yo le diga nada me dice en vos alta, ¡ flaco ! ¡Vos sos la décima persona que viene a preguntar por el fuselaje!, si venís a comprarlo quiero 8.000 dólares y no rebajo el precio.
Ante semejante recibimiento tenía que encontrar la forma de congraciarme con esta persona y tratar de caerle simpático, si estoy de acuerdo le respondo con una sonrrisa.
Se acerca hacia mí, me da la mano y me hace pasar, ya sentados frente a frente en un escritorio me comenta, son varias las personas que me vinieron a preguntar pero todos quería discutir el precio y perdoname pero eso no me gusta, ¿estás de acuerdo con lo que pido? Si le contesto, pero yo no tengo esa cantidad, ¡ te pedí que no me discutieras el precio! No , no te lo discuto, pero podríamos cambiártelo por algo que te interese y que sea del mismo valor, en forma chistosa me dice bueno te lo cambio por una moto nin-ja, note que de a poco se iba rompiendo el hielo, le cuento de mis intentos anteriores y me escuchaba con atención, también le digo que somos tres socios los que restauraríamos ese avión y le propongo formar parte de la sociedad, me cuenta que él tiene un empresa vial en Bahía Blanca y esta empresa le roba todo el tiempo libre, también me cuenta que ese avión se fabricó en bahía Blanca, que comenzó a Hacer el curso de piloto con ese avión pero por motivos de tiempo tuvo que abandonarlo y decidió traerlo en un expreso para Buenos Aires, pero que una vez en el expreso este se incendió, se quemaron las alas que estaban apoyadas contra la pared y también se quemó parte de la tela del fuselaje más la trompa que era de fibra de vidrio.
Me cuenta que ese avión le costó 25.000 dólares, o pesos dado que en ese momento estábamos con el cambio 1 a 1
Me preguntó de que trabajamos, uno de mis socios tiene un taller de chapa y pintura otro se dedica a la electrónica y yo restauro y vendo equipos ontológicos, sería bueno que tengas algún familiar dentista.
Bueno vamos Hacer lo siguiente mañana veníte con tus socios y les voy a hacer una propuesta, ¿te parece bien? De acuerdo le contesto, me despido y regreso al taller.
Al día siguiente nos reunimos con esta persona y de un cajón saca cuatro presupuestos, nos cuenta que esos presupuestos son por la pintura de la cabina de un camión 1114, otro por la pintura del auto de su contador, otro por la pintura de una camioneta Ford y el ultimo por la pintura de su auto un Mercedes Benz 190, la suma de estos presupuestos es de 8.000 dólares o pesos, muchachos piénsenlo, saquen sus números y me contestan, cuando me entreguen el ultimo vehículo se llevan en fuselaje con el motor. Nos despedimos y nos retiramos.
Nuevamente en mi taller, Oscar comienza a hacer números y nos dice que el puede hacer ese trabajo y que tendríamos que darle 1800 pesos cada uno.
Una vez arreglado todo, lo voy a visitar a este señor le comento que nos pareció bien lo que nos propuso y le pregunto cuando podemos empezar, ya mismo me responde vengan a buscar primero el camión y después continuamos con los demás vehículos.

avion que construi y vole

Pasaron tres meses y entregamos el último auto.
Contratamos un camión de un agencia de fletes y trajimos la valiosa carga a mi taller.
Mi taller es un galpón que está ubicado detrás de una chalet y para ingresar ay que pasar por un pasillo, si bien no es angosto no daban las medida para que pase el fuselaje o sea que tuvimos que entrarlo por una carpintería que lindaba con mi galpón e izarlo por una pared medianera y bajarlo a un patio que se encontraba ente el galpón y la casa de adelante, una vez ahí recién pudimos entrarlo.
Construcción de las alas
Todos los días a las 6 de la tarde terminaba con mi trabajo de odontología y a esa hora llegaba Roberto.
Al segundo día de tener el fuselaje en el taller, nos ponemos a observarlo con detenimiento, decidimos que antes de encarar el fuselaje tendríamos que empezar con las alas.
Por ese entonces no existía Internet, nos manejábamos con la guía de la industria.
Necesitamos saber que perfil debería tener el ala, también cuanto de envergadura y cuanto de cuerda o sea largo, ancho y formato de las costillas.
Sabiamos que el fabricante había sido un ingeniero aeronáutico llamado Salazar y que vivía en Bahía Blanca, luego de averiguar su numero telefónico fue imposible hallarlo a pesar de los repetidos intentos, podíamos conseguir planos para un avión de esas características pero esto no era lo aconsejable.
En un momento y sin saber como resolver este tropiezo, le digo a Roberto, el dueño del avión me dijo que cuando se quemo el deposito las alas estaban apoyadas sobre la pared, ¿ y ? me pregunta, si cuando se quemaron las alas que estaban apoyadas contra la pares debe haber quedado una sombra negra y allí tendríamos las mediadas aproximadas, vos estas loco me responde, inmediatamente lo llamo a quien nos vendió el avión y me da el numero de te. del expreso, al día siguiente llamo al expreso, me atiende un señor, le comento que yo soy el comprador de el avión que se quemo en ese deposito, ¡ si ¡ me responde ¡ no me haga acordar! ¿ en que puedo servirle ? Vea mi amigo, yo se que cuando se quemo las alas estaban contra la pared y como no tengo los planos quisiera tomar las medidas de la sombra que debe haber quedado en la pared, No, no hace falta que mida la sombra yo tengo en el fondo las dos alas quemadas. Venga a buscarlas antes que con ellas hagan un asado.
Demas esta decir que apenas corto, le pongo el porta equipaje al auto y voy a buscarlas, a las 6 de la tarde cuando llega Roberto y vio las alas no lo podía creer, sos un loco te felicito.
En el grupo de aeromodelistas había un viejito Lorenzo Raurel, carpintero aeronáutico de profesión, es Español y habla de tu, lo llamo por te. Y le comento lo que estaba haciendo, al día siguiente viene al taller con su viejo Citroen, se pone a mirar todo con mucho detenimiento, te llame porque quiero que me construyas las alas, mira guillermito estas alas tienen muchas partes metálicas y yo no tengo las herramientas para ese fin, no viejito vos haceme solamente lo que es de madera que el resto lo hacemos nosotros, despues de volver a examinar nuevamente las alas, saco sus números y me dijo que si yo estaba de acuerdo me cobraría 1.000 pesos, aunque yo no tenia esa cantidad le respondí que si que estaba de acuerdo, Bien me dice, tenes que conseguir tres tablones de pino Hemblo, estos no deben estar secados al horno y deben tener no menos de 5 años de estacionamiento, ademas tenes que comprar dos caballetes de madera, cuando tengas todo esto llamame, se quedo un rato con migo y luego se retiro.
Hoy en día con Internet todo es mas fácil pero nosotros debíamos manejarnos con la guía de la industria.
Después de mucho investigar me entero que el pino Hemblo es una madera muy noble, libre de nudos y sus betas son rectilíneas, consigo la dirección de un aserradero por la zona de Ciudadela, cuando llego me encuentro con unos galpones enormes y estos ocupaban toda una manzana, cuando entro veo a todos los empleados con uniformes anaranjados, varios auto elevadores moviéndose por todos lados, esta era una empresa muy importante, me daba vergüenza ir a comprar solamente tres tablones y encima con pretensiones, es mas no sé si me darían bolilla, en un momento pasa un señor vestido de traje con unas carpetas en la mano, supuse que podría ser un gerente o alguien importante del lugar, me acerco a él, Señor, podría hacerle una pregunta, sin dejar de caminar me dice si, que necesitas, quisiera saber si todos estos tablones son de pino Hemblo, si me responde, en su gran mayoría es pino Hemblo, siempre sin dejar de caminar le pregunto si están secados al horno, me responde que si todos esta secados al horno, Que Lastima no es lo que estoy buscando, yo necesito tablones que estén secados en forma natural y con varios años de estacionamiento, Es muy difícil lo que estás buscando, me pregunta porque tenía esas pretensiones, estoy construyendo las alas de un avión, recién en ese momento detuvo su marcha y me pidió que le cuente un poco más, cuando le estoy contando me pide que lo acompañe a un lugar y me muestra unos ka yak que estaba construyendo, esta es mi pasión pero esta fábrica me absorbe todo el tiempo y se me hace muy difícil terminarlos.
Me pide que lo acompañe a su oficina para que le siga contando todo y también de los intentos fallidos. Por un intercomunicador pide que le traigan dos cafés, me dice, es increíble, con todo lo que tengo que hacer y estoy charlando acá con vos, pero me merezco un poco de tranquilidad, al rato vuelve a accionar el intercomunicador y le pide a una de sus secretarias que le traiga la planilla de uno de sus clientes, levanta el teléfono y comienza a hablar con esta persona, Hola Juancito, Hace unos años te vendí varias estibas de pino Hemblo, quisiera saber si te quedaron algunos tablones, mirándome me levanta el dedo pulgar, a continuación le dice, mira Juancito estoy acá con un amigo de toda la vida, necesita tres tablones con muchos años de estacionamiento cosa que yo no tengo, por favor tratalo muy bien. En un papel me anota la dirección y me lo entrega, me dice, seguiría hablando con vos toda la tarde pero estoy realmente ocupado, cuando lo termines traeme una foto del avión quizás en ese momento yo también pueda mostrarte mis ka yak terminados, nos damos la mano y nos despedimos, no sin antes agradecerle lo que hizo por mí, esto fue algo increíble.
Al día siguiente voy a la dirección que este amigazo me dio, cuando me presento me hace pasar y me muestra una estiva que estaba en altura, estos tablones estaban envueltos con una harpillera blanca y enzunchados. Me dice subí y elegí los tablones que más te gusten eso si después que termines volé a dejarlos como los encontraste, le respondo que vendría al día siguiente con otra persona para elegirlos.

la aventura de un avion

Con el viejito fuimos al otro día y comenzamos a desenvolverlos, veo que mira los tablones, le clavaba la uña y luego la olfateaba, así iba separando los tablones colocándoos a un costado, de repente encuentra uno todo podrido, me dice acá encontramos uno, pero viejito este está podrido, este Guillermito, me repite, seguimos separando tablones y encuentra dos que estaban peor que el anterior, si yo hubiera sido el que tenía que elegirlos esos son los primeros que hubiera descartado, preguntale me dice el viejito si te puede pasar dos caras por la garlopa, luego de dejar todo acomodado le pregunto lo que me pidió el viejito, me contesta, mira, a las 5 de la tarde cerramos pero el que se queda de sereno fue empleado durante muchos años y sabe manejar todas las maquinas dale una propina y te va a cortar todo a la medida que vos le digas, cuando le estoy pagando los tablones me pregunta, ¿Quién es el señor que te ayudo, es un carpintero aeronáutico, se nota que sabe, no es ningún gil eligiendo maderas.
Ya de regreso con la carga en el porta equipaje pasamos por una ferretería y compro los caballetes que me había pedido, lo llevo a su casa y bajamos todas las maderas ya cortadas.
A cada dos días iba a verlo trabajar al viejito, había vaciado el garaje para tener lugar, cada ala iba a medir 5 metros, era lindo verlo trabajar, tenía una valija de madera con unos cuantos formones mazas de madera y otro tipo de herramientas todas muy viejas pero muy bien cuidadas y afiladas.
Todas las tardes que lo iba a visitar la señora traía una bandeja con el mate y además tostadas con manteca y azúcar, esto me hacía acordar cuando era chico mi abuela me hacia las mismas tostadas, era muy lindo escucharlo al viejito contar anécdotas y hablando de (sabes tú).
Uno de esos días que voy a ver cómo iba avanzando la construcción, me recibe el viejito con cara preocupada, que te pasa viejito, Cállate tú sabes que fuimos con mi señora al dentista, y arreglarme la boca mía mas la de mi señora me cuesta 2.000 pesos. ¿Tú que andas entre dentistas no podrás conseguirme uno que me cobre menos? Claro que sí, hagamos una cosa vos me terminas las alas sin cobrarme y yo te consigo un dentista, luego yo arreglo con él, ¿te parece bien? ¿Tú harías eso por mí? ¡Pero viejito claro que sí, si esto nos conviene a los dos!
Ya en mi taller comienzo a llamar a algunos odontólogos con los cuales tenía confianza, y a uno de ellos cuando lo llamo me dice Hola Guillermo ¿cómo va el avión? Mira por eso te llamo tengo un viejito que me está haciendo las alas, le faltan tanto a él como a su señora unos cuentos dientes. Necesito que los atiendas y no le cobres nada luego yo arreglo con vos restaurándote algún equipo, si no hay problema mandámelos que yo le lleno la boca de dientes ja ja ja.
Mientras las alas seguían avanzando en su construcción, con Roberto trabajábamos en el fuselaje, habíamos hecho una lista con todas las tareas que debíamos hacer, esa lista era enorme, y cada cosa que terminábamos y probábamos la marcábamos con un tilde,

Curso de piloto
Rubén. Es el amigo piloto que tiene su avión.
También él es uno de los tantos que todos los días a las 6 de la tarde venían al taller a colaborar en la construcción.
Le pregunto si sería capaz de enseñarme a volar, claro que si me responde, buenísimo cuando podemos empezar, te puedo dar clases dos veces por semana, serían los lunes y los miércoles.
Una vez que nos pusimos de acuerdo con lo que me iba a cobrar, se lo termine cambiando por un compresor más un motor de aeromodelismo son cosas que el necesitaba, y quedamos contentos los dos.
Todas estas permutas me ayudaron a no desembolsar dinero que no tenía.
El lunes nos dirigimos al aeroclub de san justo, AEROCLUB ARGENTINO. Situado en la ruta 3.
Sacamos el avión del hangar, es este un avión muy bonito, TAYLOR CRAF, tiene dos asientos lado a lado y tren de aterrizaje convencional o sea dos rueda adelante y una chiquita atrás, con este tren es más difícil llevar el avión derecho que con tren común, pero Rubén me explica que es conveniente aprender con este.

mi avion y yo


Este avión no tiene arranque eléctrico, para ponerlo en marcha se le da un impulso a la hélice.
Nos sentamos en el avión con el motor detenido, y me pide que me familiarice con los instrumentos.

Mi sueño de volar

Me explica que el instrumento más importante es el velocímetro, un avión sin velocidad no vuela, ay un dicho que dice velocidad y altura conservan la dentadura, luego de explicarme para que sirve cada uno de los instrumentos, se coloca frente a la hélice me pide que ponga contacto y con un impulso sobre la hélice el motor se pone en marcha.
Debo confesar que si bien no tenía miedo si estaba con un grado de excitación importante, yo ocupaba el asiento de la izquierda que es el que usa el piloto y el iba sentado a mi derecha.
Del tablero sale una perilla esférica que es el acelerador, está a medida que se la empuja el motor va acelerando, me hace colocar la mano izquierda en el comando y la mano derecha sobre el acelerador, con una acelerada el avión comienza a moverse, al tener tren convencional el avión queda con la nariz hacia arriba y esta obstaculiza la visión dado que el capot no te deja ver hacia adelante, mirando por ambas ventanillas trato de llevarlo derecho con los pedales que se encuentran en el piso, pero el avión iba para donde el quería y Rubén tenía que corregir constantemente mis desvíos, este como todos los aviones biplaza son de doble comando, una vez que llegamos a cabecera me dice que empuje el comando hacia delante, para que el avión levante la cola y baje la nariz cuando comience a carretear, empujo suavemente el acelerador y al cabo de unos metros la cola se levanta , se levanta tanto que veo el piso delante nuestro entonces queriendo corregir esta situación tiro nuevamente el comando asia mi pero Rubén vuelve a empujar el comando hacia adelante, mientas que ganábamos rápidamente velocidad el avión se va para la derecha, trato de corregir también este desvió pero el avión se va más aun hacia la derecha cosa que Rubén corrige, corríamos por la pista en forma zigzagueante y andando a los corcovos llegamos a una velocidad de 80 km, despegamos , el avión se encontraba completamente desalineado con respecto a la pista, comenzamos a ganar altura ya con el avión alineado gracias a las correcciones que hizo Rubén, cuando llegamos a una altura de 500 pies no podía oír lo que Rubén me decía ya que el ruido del motor más mis oídos tapados por la altura no escuchaba nada.
Así completamos un circuito aterrizamos y nos dirigimos a un lugar alejado de la pista.
¡Flaco! ¿Porque cuando el avión se te iba a la derecha en lugar de corregirlo doblabas más?, que pedal pisabas? Le contesto que pisaba el de la derecha, no me dice tenes que pisar el de la izquierda, en ese momento me doy cuenta y le digo! Claro tenes razón, lo que sucede es que yo tengo muchas horas de carrito a ruleman! Y nos matamos de risa, además cuando carreteas te dije que llevaras la cola levantada, ¡si tenes razón pero tenía miedo que la hélice tocara el piso, entonces, coloco la hélice en forma vertical, fue a la parte de atrás y tomando la rueda de cola comenzó a levantarla a una altura hasta donde sus brazos ya no le dieron más, con el avión inclinado hacia delante me dice fíjate cuanto falta para que la hélice toque el piso, efectivamente faltaba un montón.
Nuevamente en cabecera, trato de hacer todo lo que me había dicho y si bien más o menos corregí los desvíos, notaba que él me ayudaba con los pedales lo mismo con el comando.
Las clases diarias son de media hora parece poco tiempo pero es tal la concentración que esa media hora me dejaba agotado, ese lapso de tiempo alcanza para hacer cinco despegues y cinco aterrizajes.
Ya habíamos ido varias veces al aeroclub, y tenía veinte horas de vuelo, quiere decir que había despegado y aterrizado doscientas veces, pero aun no sabía si lo estaba volando yo solo o el me ayudaba sin que me diera cuenta, cada vez que le preguntaba si lo estaba haciendo yo solo no me contestaba, y me decía que eso no me tenía que importar y por más que le insistía nunca me lo dijo.
En los cursos de piloto, los primeros vuelos sobre todo el despegue y el aterrizaje el instructor lo vuela en un noventa por ciento y a medida que las horas van pasando este porcentaje decrece.
Un circuito consta de despegue, el avión se aleja 500 metros de la pista y comienza un giro a la izquierda, luego de otros 500 metros y ya con una altura de 500 pies, comienza otro giro a la izquierda, en esta posición el avión queda a un costado de la pista pero en sentido inverso al despegue, esta posición se llama INICIAL, volando siempre en esa dirección la pista va pasando a nuestra izquierda, en ese momento ya pasando un poco la mitad de la pista se debe desacelerar colocando primero aire caliente con una perilla que se encuentra cerca del acelerador, siempre en esa dirección y sin el motor que nos impulsa se debe bajar la nariz improvisando una pendiente para que el avión no pierda velocidad y continúe con la misma velocidad que llevaba con motor, cuando pasa la cabecera de pista siempre a nuestra izquierda seguimos otros 500 metros y se hace otro giro a la izquierda, ahora tenemos la pista en nuestra ventanilla izquierda, esta posición se llama BÁSICA, cuando suponemos que ya estamos llegando a la línea imaginaria de la pista y siempre en descenso hacemos el último giro a la izquierda, ahora estamos en FINAL, la pista se acerca, pista asegurada aire caliente adentro, una cortita acelerada para limpieza del carburador , continua el descenso y tocamos pista.

Todo esto que relato parece sencillo pero está cargado de dificultades, había días que en lugar de avanzar me parecía que retrocedía, volvía al taller amargado dado que el avión me ganaba.
Un día que nos dirigíamos al aeroclub, le vuelvo a preguntar a Rubén si lo estaba volando solo pero tampoco me lo dijo, entonces le pregunto cuando íbamos a doblar asia el otro lado dado que nunca lo hicimos, también le digo que nunca superamos la altura de 500 pies, todo a su tiempo me responde y cambia de conversación, ya en el aeroclub como todas las veces sacamos el avión del hangar nos dirigimos a cabecera, despego y cuando iba a comenzar el giro a la izquierda me dice, no dobles seguí subiendo hasta los mil pies, una vez llegada esa altura me dice subí otros 3000 pies, nuevamente se me taparon los oídos pero con un ejercicio que me enseño logro que se me destapen, a esa altura las nubes estaban cerca, seguí subiendo y pasa por ese hueco que hay entre las nubes, al rato estábamos volando sobre ellas, las nubes estaban separadas y entre ellas se podía mirar hacia abajo, luego de volar pero con algunos cambios de dirección estábamos sobrevolando por el partido de Gral. Rodríguez, a lo lejos se divisaba la pista de aterrizaje del aeródromo de esa localidad,

mi gran sueno de volar

me pide que corte motor y comience el descenso planeando igual que las veces anteriores, de a poco vamos perdiendo altura y la pista se va acercando, pero todavía estábamos con 500 pies, muy bien me dice ahora hace de cuenta que estamos en nuestro aeroclub y completa el circuito, quiero que aterrices justo arriba de los números de cabecera, cuando estoy ya en final venía con mucha altura para tocar en los números y me pase más de 100 metros, acelera y despega de nuevo, fíjate bien dónde vas a cortar motor porque quiero que aterrices sobre los números de cabecera, esta pista tiene más del doble de largo que la pista de San Justo y no tenía las referencias visuales a las que yo estaba acostumbrado, esta es una pista distinta, corto motor para iniciar el descenso termino el circuito y me vuelvo a pasar me doy cuenta que tendría que haber cortado motor un rato antes, cuando el avión se detiene abandono la pista y lo detengo a un costado, Te dije me dice Rubén que aterrizaras sobre los números, bueno le respondo vos queres que haga un aterrizaje de precisión, no te olvides que estoy aprendiendo, medio enojado se baja del avión y me dice anda a volar solo, no Rubén no te enojes, subí que lo hacemos de nuevo, no anda a volar solo, paro el motor y me bajo yo también, ¡Flaco! Anda a volar solo, subí al avión, pone contacto y hace un circuito vos solo, me preguntaba en ese momento cuanto aria que lo estaba volando sin las correcciones de él, también en ese momento pensé Rubén no me va a mandar a que me mate, tampoco a que rompa el avión, confieso que subí con cierta preocupación, abroche mis cinturones y puse contacto, él se para frente a la hélice y con un impulso el motor se pone en marcha, También pensaba, ahora no me tengo que olvidar nada de lo que aprendí, no tengo quien me corrija algún error, recuerdo que en ese momento chapoteaba en adrenalina. Sin nadie al lado mío hago un giro de 180 grados y voy carreteando asta cabecera, observo que no venía ningún avión en final, y dispongo el avión enfrentando la pista, me persigno, la pista estaba delante mío y me miraba en forma desafiante, doy potencia al motor, comienza el carreteo, el avión va ganando velocidad lo paso a Rubén que me estaba observando y cuando llego a la velocidad de despegue llamo el comando asia mí comienzo el ascenso, en la mitad del circuito corto motor unos cuantos metros antes que la vez anterior continuo el circuito y ya en final encaro la pista en franco descenso, toco justo arriba de los números, la velocidad decrece y paro cerca de Rubén, detengo el motor, Rubén venia corriendo asia mí, me estoy bajando y este me tira al piso abrazándome, me felicita, bien venido al mundo de los pilotos me gritaba, él estaba tan contento como yo, ¿viste que aterrice arriba de los números? Si, si te vi, te felicito flaco, no, soy yo el que tengo que darte las gracias, fuimos a tomar un café en el barcito del aeródromo, pero yo todavía no podía disimular mi emoción , tenía ganas de contárselo a todo el mundo, no puedo explicar la felicidad que sentía en ese momento, entonces le vuelvo a preguntar, por favor decime cuanto hace que estoy volando solo, con una sonrrisa me responde, hace un montón que no toco nada, ni siquiera de San justo asta acá, lo trajiste vos solo, abandonamos el barcito ponemos en marcha el avión y lo llevo de regreso al aeroclub.
Luego comprendí que a partir de ese momento comenzó el verdadero curso, las siguientes veinte horas fueron prácticas plagadas de dificultad, y me sirvieron una vez que tuve mi avión en vuelo
…………………………………………………………………………………………………………………

Volviendo al relato anterior.

Mi galpón si bien no es chico no había espacio suficiente para trabajar cómodos y había piezas del avión por todos lados.
Necesitábamos encontrar una solución, dentro del galpón quedo una edificación con el techo de chapas de fibrocemento que nunca demolimos, por este techo no se puede transitar dado que las chapas acanaladas de ese material son frágiles, pero tengo un amigo que se dedica a fabricar escenografías para cine y tiene un galpón lleno de todo tipo de maderas, lo voy a visitar, lo primero que me pregunta es como iba la construcción del avión. Es por ese motivo que te vengo a visitar, necesito colocar unos aglomerados sobre un techo de fibrocemento,
Si me responde tengo un montón y son gruesísimas, ¿cuantas necesitas? Tengo que cubrir una superficie de 12 metros por 5 metros, llévate todas las que necesites tengo tantas que ya me están molestando, te las regalo y un día de estos quiero pasar por tu taller así conozco el avión. Llame nuevamente al camión con el que habíamos traído el avión y cargue todos los aglomerados que eran pesadísimos, antes de partir lo llamo a Roberto para que consiguiera quien nos ayudara a descargarlas y subirlas al techo, cuando llego había un montón de amigos dispuestos a colaborar y esa misma tarde teníamos el techo listo para transitar por él. Luego colocamos un aparejo en lo alto del parabólico y subimos el avión a su nuevo lugar.

avion que construi y vole

la aventura de un avion






El viejito ya había terminado las alas.
En esta foto se lo ve con las alas colocadas si entelar.
Contratamos a un muchacho que trabaja en el aeroclub C.U.B.A y este sabe entelar, nos dijo la tela que teníamos que comprar. Es una tela que se usa en aeronáutica, termo contraíble, también tendríamos que comprar 20 litros de dope, este sirve para terminar de estirar la tela y protegerla también necesitábamos pasta de aluminio, rollos de una cinta que tiene los bordes formando picos y otros rollos de cinta al bies, todos estos productos se venden en una casa ubicada en Quilmes llamada Articela.
Cuando conseguimos todo lo que nos había encargado estuvo trabajando dos días y las alas quedaron terminadas listas para pintar.
Mientras tanto nosotros seguíamos trabajando con el fuselaje, le rehicimos el tablero con todos sus instrumentos, las butacas y el parabrisas.

mi avion y yo


La lista de trabajos que habíamos confeccionado cada vez tenía más tildes.
Ahora venía la etapa de la pintura, esto es lo más lindo, por fin se veía como iba a quedar.
Todo este trabajo de restauración que aquí resumo llevo más de dos años.


Bajar el avión del altillo al galpón y sacarlo a la calle fue una verdadera proeza, entre un montón de amigos tuvimos que subirlo por una escalera hasta la terraza de la casa de adelante, una vez ahí

Mi sueño de volar

mi gran sueno de volar


Fabricamos un tobogán y lo hicimos descender por el tejado hasta la vereda. Luego lo cargamos en un tráiler para lanchas y lo llevamos al garaje de la casa de Roberto.
Nos Faltaba probar el motor, Roberto vive cera de la Gral. Paz, un domingo sacamos el avión del garaje y lo llevamos empujando unas cuadra hasta la colectora de la Gral. Paz, una vez en ese lugar atamos una soga a un árbol, y con la soga ya tensa comenzamos con la prueba.
Ya le habíamos colocado la batería, unos litros de nafta, y revisamos todo a la perfección.
Me subo, pongo contacto y le doy arranque, la hélice se pone en movimiento, continuo dándole arranque, hace unas explosiones, saliendo humo por el escape y se pone en marcha, al principio en forma despareja, pero a medida que se iba calentando el motor la marcha comenzaba a emparejarse, ya con la marcha en ralentí y pareja comienzo a acelerarlo, por fin el avión cobraba vida, lo tuvimos en marcha un rato, y volvimos a guardarlo en el garaje satisfechos con la prueba del motor.
Se acercaba el fin de año, todavía teníamos que hacer las pruebas de peso, para hacer la prueba de peso necesitábamos un lugar donde poder armarlo con todos sus componentes, afortunadamente a dos cuadras de la casa de Roberto nos prestaron un galpón enorme, este estaba vacío, una vez en ese lugar y con el avión completamente armado, colocamos tres balanzas de baño debajo de las ruedas y así pudimos constatar que los pesos eran los correctos.
El primero de enero a las 8 de la mañana estábamos esperando al camión que nos transportaría asta el aeroclub, recuerdo que esa noche del 31 de diciembre después de todos los brindes de fin de año no pude dormir por el entusiasmo de llevar el avión, lo mismo le paso a Roberto, con dos amigos que se hicieron presentes para ayudarnos, fuimos acomodando todo en el camión y partimos para el aeroclub de Escobar.

avion que construi y vole

Con la lenta marcha del camión llegamos a escobar, luego de bajar toda la carga, comenzamos con el armado, le colocamos las alas con sus montantes y también los cables de los alerones, esto anteriormente lo hicimos innumerables veces pero esta era la última y definitiva.
Después de colocarle nafta y revisar todo minuciosamente, revoleamos una moneda para ver quien lo volaba primero, salió seca y gano Roberto.
Si bien es un avión biplaza, decidimos que el primer vuelo lo hiciéramos sin sobrecarga.
Le adaptamos un equipo de radio para estar comunicados sobre todo en el vuelo de prueba, le pedí a Roberto que hiciera solamente un sobrevuelo del largo de la pista o sea solamente un saltito a baja altura. Para luego revisar todo nuevamente.
Se sube Roberto, abrocha sus cinturones, se coloca los auriculares, cierra la puerta, me mira y levanta el dedo pulgar, veo que mueve los alerones, el timón y también el timón de profundidad, en unos instantes pone el motor en marcha, detrás del avión los pastos se inclinan, con una acelerada el avión se pone en marcha y se dirige a cabecera, una vez en ella y enfrentado a la pista el motor comienza rugir con toda su potencia, rápidamente toma velocidad pasa por delante nuestro. Y unos metros más adelante deja de tocar el piso y se eleva, sin hacer caso a lo que habíamos dicho anteriormente de que diera solamente un saltito, continua subiendo, se aleja bastante y comienza con un circuito, mientras tanto yo rezaba para que todo saliera bien, luego de completar el circuito encara la pista y aterriza con toda suavidad.

la aventura de un avion


Éxito total, luego de revisar todo nuevamente, me subo llevando como copiloto a Roberto, una vez en cabecera le doy potencia, despegamos, comienzo un ascenso. y ya con una buena altura comienzo a girar para ambos lados . me doy cuenta que si bien era obediente a mis comandos se comportaba distinto al avión que yo estaba acostumbrado, luego de volar un buen rato sobrevuelo la pista hago el procedimiento de aproximación y aterrizo.

mi avion y yo

Mi sueño de volar

mi gran sueno de volar

Que puedo decir de esta experiencia, fue algo maravilloso, imposible de describir con palabras, habíamos concretado nuestro sueño de construir o restaurar un avión y volarlo.
Este avión lo volamos durante 17 años, hicimos innumerables travesías y tuvimos varias emergencias siempre debidas al motor que no era muy confiable, luego pudimos cambiarlo por un motor más moderno y más potente. El cambio fue notorio.
Podría contar un montón de anécdotas y cosa que nos pasaron durante todos esos años, pero tengo miedo de aburrir al lector.
Esta fue una de las mayores aventuras de mi vida, y aunque ya no lo tengo más dado que hace unos años lo vendí, con Roberto estamos con ganas de volver a las andadas, y hay muchas posibilidades de que lo hagamos nuevamente.
Guillermo Mauri


avion que construi y vole

la aventura de un avion

FIN

Anuncios

7 comentarios - Mi sueño de volar

@amonal
Comentario muy simple el mio con las disculpas del caso. Felicitaciones.y + 10. Soy piloto pero ya no puedo volar por una operación cardiovascular. Mi hijo ( el único de la vejez) tiene 8 años y está haciendo el curso en simulador para volar un Cesna 150. Saludos y nuevamente felicitaciones !!
@Virgoyconmani +1
Volar... el sueño del hombre... y los pájaros enfermos.
@gselmi
Hola! Te recomiendo que mejores la letra para que sea más agradable para leer. Agregues más imagenes entre párrafos. Nada es una crítica constructiva. No leí mucho pero esto hace cuanto pasó? Saludos de un piloto de planeador y un APPA que está esperando para rendir jaja.
@Kinesio20 +1
sinceramente, me sentaria a tomar un cafe eterno para escuchar todas sus historias, muy buen relato, tanto este como la travesia en bici, espero mas de estos relatos, un gusto leerlo Saludos!
@jopaz0
si tenia mas puntos te dejaba mas, habria estado lindo escucharlo en persona!
@pabloculpable
GRACIAS!!!! Tu relato me fascino. Que lujo poder imaginar lo que escribiste. Nuevamente...GRACIAS!