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Sobreviviendo al amor: Parte I

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• ‘’PERMITAME PRESENTARME’’

¿Cómo anda estimado? Primero que nada un cordial saludo y expresarle mi agradecimiento por prestar un poco de su atención a este noble stand up acerca del amor, vaya que será un tema importante sin dudas que a más de uno le ha sacado el sueño.
Lo lindo del stand up es que tu única diferencia con el resto de la gente es que estás parado frente a ellos, con el objetivo de poder tocar un tema de la vida cotidiana, pero de manera divertida y dinámica. Y sin dudas nada sería mejor que un remix de experiencias mías y de amigos, así como también alguna historia ficticia, a modo de poder expresar en forma clara y entretenida –como ya te dije- las típicas meteduras de pata que hacemos en el proceso de conquista del sexo opuesto y, a partir de ellas, poder determinar en base a consejos propios, de amigos e incluso otros autores como proceder de forma correcta.
Obviamente que esto no es una ciencia exacta, pero ciertamente lo que te expondré a continuación aplica a muchos casos, esperando al final poder darte una mano en el tema y de paso sacarte alguna sonrisa.
En la materia amorosa me considero un tipo normal, ni Casanova (realmente lejos de serlo jaja) pero tampoco un paloma, tan sólo un tipo común y silvestre. Lo que sí puedo decir con orgullo es que soy un partidario del amor verdadero (más de uno diría que tengo problemas mentales importantes, que vivo en una burbuja y no sé en que tiempos vivo o simplemente calificarme como ‘’mariconazo’’).
Pero bueno, así soy yo y la verdad que no lo pienso cambiar, ya que el hecho de estar enamorado en serio y tener una relación exitosa me parece genial. Puedo decir que soy un tipo con buenas intenciones, que si quiero algo con una mina es porque realmente me gusta, no me identifico con aquellos que calientan lo que no van a comer, o van a comer a medias y tirar lo que sobre.
Mis comienzos amorosos fueron mucho ensayo y error, ya que como muchos, no contaba con algún pariente experimentado que me tirase los piques, como ser un primo o un tío de esos medios galanes que nunca falta en la familia. Por eso tuve que aprender a medida que iba mandándome cagadas, las hacía pero al menos sabía que no hacer para la próxima, también he leído uno que otro libro de autores como Fabio Fusaro (entre otros) y así me fui formando, hasta que luego la vida me hizo dar con amigos con los cuales intercambiar conocimiento.
Como ya te dije, soy un tipo de buenas intenciones, no me gusta lastimar a nadie porque yo pasé por eso y ciertamente que es una sensación bastante desagradable, comparable a ver a Zulma Lobato bailando un tema de Justin Bieber, bue, capaz que me excedí un poco en el ejemplo, pero ustedes me entienden, todos hemos pasado por ello. Sé que además de mí hay más personas con buenas intenciones allá afuera, pero que a veces procede mal o directamente no sabe cómo proceder ante una mina, y termina teniendo menos agarre que pata de elefante.
Yo tampoco soy una máquina sensual, y bastante lejos estoy de que me llamen para la revista Playgirl, tampoco digo que soy feo, digamos que solo de rostro común (‘’como-un’’ chimpancé jajaja, nah mentira, si mi mamá dice que soy bonito).
Tampoco me considero un gran bailarín, al salir a la pista tengo la movilidad de Robocop y pasos de baile que harían llorar a Julio Bocca, tenía la teoría de que alcoholizado mejoraría mi movilidad pero sólo logre una especie de espasmos epilépticos.
Lo que sí puedo decir que tengo a mi favor es cierta creatividad para hablar y decir algún bolazo que pueda salvar la vida en una charla, o también para poder mantener una conversación. Cada cual sabe que ases tiene bajo la manga, es cuestión de conocerse a sí mismo, definitivamente todos tenemos alguno y si no, trata de obtenerlo, porque en caso contrario se te hará todo muy cuesta arriba.
Bueno, ya me presenté, nada más reiterarte que trataré de llevarte por experiencias (alguna que otra desventura) y consejos de la manera más llevadera posible, con un balance entre humor y seriedad, a modo de que te resulte ameno, así que ¡¡allá vamos!!

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