El edificio inconcluso de la Facultad de ingenieria

El edificio inconcluso de la Facultad de ingenieria



La historia de este edificio que fue proyectado para albergar la facultad de Derecho empieza a fines del siglo XIX; el espacio ofrecido por la sede de la calle Moreno era insuficiente y las autoridades comienzan a pensar en hacer otra Casa, en 1896, se consiguió un predio en Av. de Mayo.

En el concurso celebrado para determinar a quien se le encargaría la construcción de la nueva sede participaron afamados arquitectos y al proyecto ganador se decidió realizarle algunas reformas. Sin embargo, al peticionar al Ministro de Instrucción Pública el desalojo del predio, éste respondió que sería inoportuno que los alumnos estuvieran en la zona proyectada, por lo que otorgó un terreno ubicado en las calles Paraguay y Libertad. Sobre el nuevo terreno, había una litis pendiente, lo cual salió a la luz al momento de procederse a la licitación. En este contexto, se volvió a pensar en el terreno de Avenida de Mayo, lo cual se truncaría con la conformación, en 1906, de la primera Comisión del Centenario, que incluiría entre sus proyectos la ampliación de Plaza Lorea.

Finalmente, a través de una negociación entre la Facultad y la Municipalidad ésta otorgaría el uso sobre el terreno de Av. Las Heras a aquella, que debería devolverlo cuando finalizara su utilización. Paralelamente, se formó una Comisión en la Facultad, que discutió a qué arquitectos convocar, muchos de los cuales se negaron a participar porque la facultad de Derecho quería la gratuidad de los proyectos. Una vez que tiene todas las propuestas de los aceptantes, la Comisión del edificio evalúa, elabora un informe y lo remite al Consejo Directivo, que señalaría que ninguna le complacía. No obstante ello, desearon quedarse con algunas cosas de la propuesta de Arturo Prins, dado que era la que contemplaba mejor las necesidades espaciales, aunque dando por tierra la fachada y el Salón de Actos.

Tras la colocación en 1912 de la piedra fundamental del edificio, se pensaba que el Estado aportaría el dinero necesario para afrontar la construcción pautada para efectuarla por mitades, primero la delantera. Para 1914, con los costos en aumento, para la empresa era muy difícil poder continuar la construcción si la Facultad no pagaba, por lo que empezaron a suscitarse conflictos. La llegada de la Primera Guerra Mundial implicó una demora generada por el encarecimiento de los materiales de construcción importados, lo que trajo como consecuencia la necesidad de comenzar a realizar obras para tratar de proteger al edificio, pero los fondos no llegaban. Además de cambiar de cúpula a torre, se necesitó hacer un subsuelo más amplio y con otras necesidades, éstos diversos elementos, junto a la necesidad de reforzar los cimientos en las columnas, irían conformando el mito.

Pasada la Primera Guerra Mundial y reactivada la construcción, pudieron conseguirse algunos fondos por parte del gobierno nacional para 1919, con el fin de habilitar el sector administrativo y de aulas. De manera tal, comenzó a acelerarse la prosecución con los dibujos. Se pensaba que con la partida de 2,5 millones de pesos podría habilitarse la parte principal, el frente sobre Las Heras y construir la biblioteca en la esquina de Azcuénaga y Pacheco de Melo, pero la suma no alcanzó.

El 17 de noviembre de 1925 se realizó la inauguración oficial del edificio, dentro de un contexto de opinión pública que traducía la idea de que la obra nunca se concluiría. En 1948 se ceden las instalaciones de Las Heras 2214 a la Facultad de Ingeniería.

Su falta de terminación y la carencia de medios para mejorarla se advierten en la suciedad de las paredes, la impresionante polución generada por "el mayor palomar de la ciudad" y, en general, la carencia de un adecuado "ropaje exterior".

¿Puntos en favor? La exquisitez de sus líneas, sus soberbias puertas (manijas incluidas) y sus antiguos vitraux (muchos conservan el antiguo símbolo de la balanza, que representa a la Justicia, de tiempos en que se estudiaba derecho), y la magnífica escalera central desde la que se accede a las distintas aulas en las que estudia una población de alumnos que actualmente ronda los 3000 jóvenes.


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4 comentarios - El edificio inconcluso de la Facultad de ingenieria

@Thorneos +5
cuando era chico, pensaba que era una iglesia, alto mamerto
@PILInombrefede
No se iban a gastar en hacer nada extravagante.
@PILInombrefede +1
@El__tigre Es una lástima.
@El__tigre
@PILInombrefede perdona te puse negativo, pero queria quotearte
hasta ahora no escuche de nadie que haya propusto terminarla, ademas hay que ver si el gobierno porteño esta decidido a poner la guita... De hecho, el edificio esta bastante deteriorado, y creo que al menos una restauracion de edificio actual podrian hacer, pero no creo que a Macri le interese mucho
@PILInombrefede +1
@El__tigre Si jaja. Lo del negativo no fue intencional. Es una lástima.
@elbrujito09sire
es divino ese lugar...nunca entre pero me encanta el estilo que tiene.