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Grandes Criminales del siglo XX

Ché Guevara: La máquina de matar


Álvaro Vargas Llosa ha escrito una sombría, triste y reveladora descripción de los crímenes cometidos por el Comandante Ché Guevara. Ser uno de los ídolos y mártires de la izquierda no es cosa fácil, hacen falta asesinar muchas personas para alcanzar tan adorada distinción, que normalmente viene acompañada de franelas y tatuajes con la respectiva cara impresa en ellas. El artículo es largo, así que sólo traduzco algunos fragmentos, para que aquellas almas descarriadas que usan la franelita del Ché, celebran su cumpleaños o quieren llamar a su hijo "Ernesto" en honor al asesino despiadado, sepan algunas de las cosas que este "caballero" hizo en vida:

Guevara puede haber estado enamorado de su propia muerte, pero estaba mucho más enamorado de la muerte de otras personas. En abril de 1967, hablando por experiencia, Guevara resumió su idea homicida de justicia en su "Mensaje a la Tricontinental": Odio como elemento de lucha; odio inquebrantable por el enemigo, el cual empuja al ser humano más allá de sus limitaciones naturales, convirtiéndolo en una efectiva, violenta, selectiva y despiadada máquina asesina (...) Aunque su antigua novia Chichina Ferreyra duda que la versión original del diario de su viaje en motocicleta contenga la observación: Siento dilatarse mis fosas nasales saboreando el acre olor a pólvora y a sangre de enemigo, Guevara sí compartió con Granado a tan temprana edad esta exclamación: ¿Revolución sin disparar un tiro? Estás loco. En otros instantes, el joven bohemio parecía incapaz de distinguir ligereza de la muerte como un espectáculo y la tragedia de las víctimas de la revolución. En una carta a su madre en 1954, escrita desde Guatemala, donde fue testigo del derrocamiento del gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz, Guevara dijo: Fue una diversión total, con todas aquellas bombas, discursos y otras distracciones que rompían la monotonía en la que estaba viviendo

Pero no todo fueron palabras y discursos, lamentablemente:

En enero de 1957, tal como lo indica su diario de La Sierra Maestra, Guevara le dio un tiro a Eutimio Guerra porque le sospechaba de pasar información: Terminé el problema con una pistola calibre .32, en el lado derecho de su cerebro (...) sus pertenencias eran ahora mías. Luego mató a Aristidio, un campesino que expresó el deseo de irse cuando los rebeldes llegaran. Aunque se preguntaba si esta víctima en particular era suficientemente culpable para merecer la muerte, no tuvo escrúpulos en matar a Echevarría, hermano de uno de sus camaradas por crímenes indeterminados: tenía que pagar el precio. Otras veces, simularía ejecuciones sin llevarlas a cabo en realidad como método de tortura psicológica

Hechos aislados, sin embargo, no lo levantarían al pedestal de ídolo y mártir socialistas. Para eso, se debe ser asesino en masa. Guevara fue hecho jefe de la prisión de La Cabaña, San Carlos de la Cabaña. José Vilasuso perteneció al cuerpo encargado de los procesos sumarios:

El Ché estaba encargado de la Comisión Depuradora. El proceso seguía a ley de la Sierra: había una corte militar y las instrucciones del Ché para nosotros eran que debíamos actuar con convicción, queriendo decir con esto, que ellos eran todos unos asesinos y que la manera revolucionaria de proceder era ser implacable. Mi superior directo era Miguel Duque Estrada (...) Las ejecuciones se llevaban a cabo de lunes a viernes, en medio de la noche, justo después que la sentencia era entregada y confirmada automáticamente por el cuerpo de apelaciones. En la noche más espantosa que recuerdo, siete hombres fueron ejecutados

Vargas Llosa se pregunta,

¿Cuántas personas fueron asesinadas en La Cabaña? Pedro Corzo ofrece una cifra de alrededor de doscientas, similar a la dada por Armando Lago, (...) que ha recolectado una lista de 179 nombres como parte de una investigación de ocho años sobre las ejecuciones en Cuba. Vilasuso me dijo que cuatrocientas personas fueron ejecutadas entre enero y finales de junio de 1959 (momento en el cual el Ché dejó de estar a cargo de La Cabaña) (...) Félix Rodríguez, un agente de la CIA que formaba parte de equipo encargado de cazar al Ché en Bolivia, me dijo que él confrontó al Ché después de su captura con las alrededor de dos mil ejecuciones de las que había sido responsable a lo largo de su vida. Él dijo que todos esos eran agentes de la CIA y no se refirió a las cifras, recuerda Rodríguez. Las cifras más elevadas pueden incluir ejecuciones que se llevaron a cabo meses después que el Ché había cesado de ser el jefe de la prisión


Fuente: http://liberal-venezolano.net/2005/08/07/che_guevara_maquina_asesina

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1 comentario - Grandes Criminales del siglo XX

@verde22
buen post ( tendrias que cambiarle el titulo )