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Aprendiendo a Ecualizar

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Aprendiendo a Ecualizar

INTRODUCCIÓN AL POST


La ecualización es una de las tareas de estudio más desconocidas; sin embargo, su uso es fundamental para conseguir un sonido realista y natural. En este artículo partimos de lo básico y te damos una visión general para que empieces a trabajar sobre ella.

eq

EXPLICACIÓN DEL POST


Breve introducción al sonido: la frecuencia

El sonido es la vibración de un medio elástico, bien sea gaseoso, liquido o sólido. Las ondas generadas por la fuente sonora producen ciertas variaciones de presión en el medio (por ejemplo, el aire o el agua), y esto es lo que permite que sean percibidas por el ser humano (si bien no percibe cualquier variación; si es demasiado rápida o demasiado lenta no la escuchará). Es por ello que en el espacio cósmico no hay sonidos, ya que falta el medio por el que deben discurrir: en el espacio sólo hay vacío, y por ello no pueden haber variaciones de presión audibles.

Partiendo de esto, podemos definir la frecuencia del sonido como el número de vibraciones (ciclos) que produce una señal sonora por unidad de tiempo (el segundo). La unidad correspondiente a un ciclo por segundo es el herzio (Hz). Las frecuencias más bajas en herzios se corresponden con lo que habitualmente llamamos sonidos "graves?, sonidos de vibraciones lentas. Las frecuencias más altas en herzios se corresponden con lo que llamamos "agudos" y son por ello vibraciones muy rápidas.

Como hemos insinuado antes, el ser humano no puede captar cualquier vibración; el espectro de frecuencias audible variará según cada persona, pero se acepta como media el intervalo entre 20 Hz y 20 kHz. Así que en este rango de frecuencias existe todo lo que nosotros podemos oír; más alla están los ultrasonidos (por encima de 20 Khz) y los infrasonidos (por debajo de 20 Hz), que sí pueden captar algunos animales con un sistema auditivo más desarrollado.

Cada instrumento musical, como cualquier otra fuente sonora, produce sonido en una zona determinada de este espectro de frecuencias audibles; unos abarcan más espacio y otros menos. Y aquí es donde entran los ecualizadores: estos dispositivos alteran la respuesta en frecuencia de un sonido, aumentando o atenuando ciertas frecuencias.

ecualizador

Tipos de ecualizadores

Existen varios tipos de ecualizadores; el más simple es el de tipo shelving, que tiene solamente control de graves y agudos; se encuentra en cualquier equipo común. Normalmente, estos ecualizadores aumentan o atenúan 15 db en 100 Hz (graves) y en 10 KHz (agudos), aunque pueden variar según cada modelo. Con un ecualizador de tres bandas puedes ya aumentar o atenuar bajos, medios y agudos, también sólo en frecuencias fijas: por ejemplo, en 100Hz (bajos), 2 KHz (medios) y 10 KHz (agudos).

Los ecualizadores semiparamétricos son los que te permiten elegir la frecuencia a ecualizar; de esta manera puedes aumentar o atenuar las frecuencias que te parezcan convenientes. En un ecualizador paramétrico tienes, además, la posibilidad de elegir el ancho de banda (rango de frecuencias afectadas a partir de la elegida) que quieres aumentar o atenuar. Este parámetro es conocido como "Q".

Por último, los más comunes son los ecualizadores gráficos, que van por lo normal desde 5 hasta 31 bandas de frecuencia fijas, aunque a veces te encuentras con aparatos más complejos, con más bandas.

Los ecualizadores tienen básicamente estas dos aplicaciones:

Resolver problemas
Los ecualizadores se pueden utilizar como filtros, para atenuar o eliminar frecuencias que molestan, ruidos o interferencias que se mezclan con el sonido. Por ejemplo, el hum producido por una mala fuente de alimentación se reduce atenuando en 50-60 Hz aproximadamente. El hiss, tan común en los cassettes, se puede disminuir atenuando las altas frecuencias. Por lo general, los problemas ocurren en un rango determinado de frecuencias, por esto es que los ecualizadores paramétricos son los ideales para este propósito. Otro problema común es el del enmascaramiento: un instrumento con una resonancia o un pico en una frecuencia. Si bien este instrumento suena bien solo, al mezclarlo con otros puede interferir en la claridad de éstos, por lo que es recomendable atenuar estas frecuencias, comprimirlas o limitarlas.

Afectar a la personalidad de un sonido
Los EQ también pueden variar el carácter de un instrumento. Esto se logra alterando la frecuencia fundamental o los armónicos, teniendo en cuenta siempre que si se alteras todos los instrumentos por separado y luego los mezclan no se asegura un buen resultado de la mezcla. Para ecualizar correctamente un instrumento puede servirte como guía nuestra tabla referida al rango de frecuencias de los instrumentos musicales; para consultarla, pulsa [ aquí ].


Ideas para el uso práctico de los ecualizadores

Como norma general, a cada instrumento se le puede dar cuerpo aumentando su frecuencia fundamental. Atenúa ésta si el sonido es muy grave o indefinido. Aumentando los armónicos le das mas presencia y definición, así que atenúalos también si el sonido es muy violento. Por otra parte, ten en cuenta que ecualizaciones extremas reducen fidelidad, pero pueden crear efectos interesantes: por ejemplo, cortando bruscamente los graves y los agudos de una voz se consigue el sonido telefónico.

Las siguientes son algunas sugerencias de frecuencias que puedes ajustar con los ecualizadores. Si quieres lograr el efecto deseado, aumenta en esa frecuencia; si no lo quieres, atenúala.

ecualizar

Rango de cada instrumento dentro del espectro sonoro señalando instrumentos o voces señalados en frecuncias.

· Bajo: Cuerpo y profundidad en 60 Hz, áspero en 600 Hz, presencia en 2.5 kHz y ruido de cuerda a partir de los 3 kH.

· Guitarra acústica: Cuerpo en 80 Hz, presencia en 5 kHz, sonido de púa por encima de 10 kHz.

· Guitarra eléctrica: Pegada en 60 Hz, cuerpo en 100 Hz, estridente en 600 Hz, presencia en 2-3 kHz, latosa y rasposa arriba de los 6 kHz.

· Batería: Cuerpo en 100 Hz, apagada en 250-600 Hz, trash de 1 a 3 kHz, ataque en 5 kHz, seca y enérgica en 10 kHz.

· Bombo: Cuerpo y potencia por debajo de los 60 Hz, acartonado 300-800 Hz (corta de 400 a 600 para conseguir un mejor tono), y el kick o ataque en 2-6 kHz.

· Percusión: Brillo y presencia en 10 kHz.

· Saxo: Cálido en 500 Hz, duro en 3 kHz, sonido de llaves por encima de 10 kHz.

· Voz: Cuerpo en 100-150 Hz (hombre), cuerpo en 200-250 (mujer), sonido nasal en 500-1000 Hz, presencia en 5 kHz, y sonido de 's' arriba de 6 kHz.

¿Hay que usar los EQ cuando grabas o cuando mezclas?
Si se graban todos los canales por separado, lo que usualmente se hace es grabar con todos los EQ planos y ecualizar durante la mezcla. Esta es la mejor solución, porque las cosas cambian cuando se escuchan todos los instrumentos al mismo tiempo. Si, en cambio, tienes que hacer premezclas antes de grabar, debes ecualizar antes de premezclar. También debes saber que, en tomas de micro, antes de usar un EQ debes intentar lograr ese cambio de tono cambiando de lugar los micrófonos. Esto le da un efecto más natural que utilizando el EQ. Para acabar, recuerda que los EQ suelen trabajar mejor cuando se utilizan sutilmente (variaciones de 2 o 3 db pueden ser suficientes).

El error más común es comenzar agregándole graves a todo; así la mezcla sonará grave y turbia. Si haces eso podrías pensar que subiendo los agudos se arreglará el fiasco, pero verás enseguida como los medios suenan débiles... y se descontrolará todo. Un buen consejo es utilizar la EQ con bypass para ir escuchando y controlando la ecualización en todo momento.

Cuando hablamos de sonido directo es muy frecuente hablar de ecualización, ecualizar a un artista en la prueba de sonido, ecualizar el sistema de sonido? Sin embargo, es muy importante usar lo menos posible los ecualizadores en directo.

De hecho, cada día más, observamos en los controles de FOH (FRONT OF HOUSE) que el ecualizador gráfico está plano, sin embargo esto era impensable no hace tanto tiempo.

El ecualizador es el elemento que permite modificar la curva de respuesta en frecuencia de un sistema de audio. Esta modificación se realiza con el empleo de filtros, alterando, mediante la actuación sobre sus controles, la señal recibida y modificando así la respuesta del sistema sonoro, hasta conseguir una respuesta idónea para el local y tipo de música deseada.

Con el uso de los ecualizadores lo que se persigue es obtener una curva de comportamiento lo más neutra posible, es decir, aquella en la que los niveles de energía se reparten por igual en cada octava.
Este se usa para corregir defectos acústicos o por razones artísticas, para modificar la respuesta de un determinado instrumento. En este último caso conviene no abusar de él.

Respuesta en frecuencia
Se denomina curva de respuesta en frecuencia de una instalación de audio a la representación gráfica de la intensidad sonora en un punto de la sala, respecto a la frecuencia a la cual se emite. Ésta se obtiene posicionando en la zona de escucha un sonómetro junto con un analizador de espectro que pueda representar de manera gráfica esta curva.

Si la representación obtenida es una línea horizontal, quiere decir que no hay ninguna pérdida ni ganancia de intensidad sonora para ninguna frecuencia. Lo habitual es que para algunas frecuencias haya una pérdida de señal y que para otras haya una ganancia. El ecualizador deberá corregir estas variaciones realizando la acción inversa a la respuesta en frecuencia inicial. Así intentaremos obtener una respuesta final plana.

La respuesta en frecuencia que ofrece una sala de escucha es muy diferente dependiendo del mobiliario que contenga y de la disposición de este, provocando absorción o reflexión según los materiales.

Si la potencia energética absorbida por las paredes es pequeña, el crecimiento de la intensidad sonora es rápido, consiguiéndose unos niveles de presión por encima de los que se crearían en espacio libre en las mismas condiciones, al tiempo que una deformación del mensaje sonoro.

Si por el contrario la absorción realizada es grande, el nivel alcanzado en la sala es del orden del obtenido en el espacio libre, obteniéndose una respuesta en frecuencia plana para el recinto.
Sobre la respuesta en frecuencia, también influye el hecho de que parte de los sonidos que le llegan al oyente no provengan directamente de la fuente sonora. Son los sonidos reflejados o indirectos.

Una consecuencia muy importante se deriva de este hecho: no tendremos la misma relación entre sonido directo e indirecto en todos los puntos de la sala. Esto es debido a que las ondas recorrerán distintos caminos y tardarán diferentes tiempos. Por tanto, sólo es posible ecualizar correctamente una zona.
Los cambios que se producen en el sonido por la presencia de mobiliario y superficies en un recinto son:

- Modificación de la estructura temporal del sonido por las reflexiones que llegan en tiempos distintos.
La existencia de modos de vibración hace que algunas frecuencias estén más realzadas que otras y, en cambio, otras se cancelen.

En la práctica, para ecualizar una sala o recinto acústico, no es necesario realizar muchas correcciones para tener una respuesta acústica bastante plana. Denominamos respuesta plana a aquellas respuestas en las que pueda haber zonas en las cuales haya una desviación máxima de 2 decibelios sobre la línea ideal. Estas desviaciones serán mínimamente perceptibles para el oído humano.

Parámetros Generales de los Ecualizadores
La frecuencia central (Fc) es el valor de la frecuencia sobre el que actúa cada filtro. Corresponde al valor sobre el cual su acción será máxima.

El ancho de banda (BW) en inglés, "Bandwidth", determina la amplitud de la zona de trabajo.Indica la extensión a ambos lados de la frecuencia central , F1 y F2.

Este valor se toma cuando llegamos al un nivel de -3dB.
Si es grande, indica una actuación sobre un rango de frecuencias grande.
BW=(f2-f1)

El factor Q, llamado también selectividad, es la relación entre la frecuencia central y el ancho de banda, indica la pendiente que tiene la curva de actuación del filtro, llamada campana también. Cuanto menor sea este valor, la acción del filtro será más uniforme dentro de su ancho de banda.
Q=Fc/BW
Ejemplo: Si Fc= 1400Hz, F1=1000Hz y F2=2000Hz
¿Cuál sería el BW?
BW=f2-f1=1000Hz
¿Cuál sería el Q?
Q=Fc/BW= 1,4

Observamos según estas fórmulas que cuanto más alto es el factor Q más estrecho es el ancho de banda.

En nuestro ejemplo el ancho de banda es de una octava, si el Q fuera de 0,7 el ancho de banda sería de dos octavas, mientras que sería sólo de media octava en el caso de un factor Q de 2,8.

La ganancia es la cantidad de amplificación o atenuación que efectúa el filtro sobre la señal.

Se expresa en decibelios para cada filtro y, generalmente, suele oscilar entre ± 12dB.

El oído humano no responde linealmente con la frecuencia, sino que lo hace logarítmicamente: esto es, el paso de 100Hz a 150Hz (50Hz de diferencia) le parece idéntico al que existe entre 1000Hz y 1500Hz (500Hz de diferencia).

Por ello, el teclado de los pianos está dividido en octavas, en las que la frecuencia de la primera nota de una de ellas es el doble que la de la primera nota de la octava anterior.



Tipos de Ecualizadores
Existen principalmente dos tipos de ecualizadores, que son el ecualizador gráfico y el ecualizador parametrico:

El ecualizador gráfico
Recibe su nombre de la disposición de sus potenciómetros, que están colocados de tal manera que permiten visualizar la compensación realizada.

Existen ecualizadores gráficos con cinco controles, hasta con 31. El más empleado en audio profesional es el ecualizador de tercio de octava, en el que encontramos 30 puntos de control.

Los ecualizadores gráficos permiten reforzar o atenuar la señal en una determinada frecuencia en unos 6 a l5dB.

Está formado por un adaptador de entrada que da paso a un banco de filtros en paralelo, de número variable según tengamos un ecualizador de octavas, de medias octavas o de tercios de octava y que desembocan en un sumador de salida. Éstos son filtros selectivos pasa-banda, donde cada uno tiene asignado una banda de trabajo diferente, y cuyas frecuencias centrales están dispuestas de forma logarítmica, de manera que en su conjunto abarca el espectro audible en toda su amplitud.

Cada filtro posee un control de ganancia con el que atenuar o amplificar la banda de frecuencia sobre la que actúa.
En posición central no pasa nada, o sea, quedará en OdB.
Al estar los potenciómetros situados paralelos y consecutivos, según la curva imaginaria que une sus posiciones, se corresponde con la respuesta que ejerce el ecualizador sobre la señal.

En el Cuadro 1 observamos cuáles son las frecuencias seleccionadas en los ecualizadores, esto se hace según norma ISO.

Esta norma se emplea para unificar criterios de diseños de los ecualizadores, ya que si observamos la tabla las frecuencias escogidas, no son el resultado de dividir cada octava en tres o, lo que es lo mismo, multiplicar una determinada frecuencia por 2¹/³, sino que son frecuencias escogidas para dicha norma ISO.

El ecualizador paramétrico
Éstos controlan los tres parámetros fundamentales, que son el ancho de banda, la frecuencia central y la amplitud de la señal.
El manejo de éstos es más complejo, ya que hay que ajustar todos los parámetros.

Lo ideal en un ecualizador paramétrico es tener cuatro bandas de frecuencias sobre las que actuar, bajas frecuencias (20 a 250Hz) , media baja (250 a 2.000Hz), media alta (2000 a 4.000Hz) y altas (4.000 a 16.000).


Uso práctico de los Ecualizadores

Utilización clásica de un ecualizador gráfico para corregir un sistema de sonido
Para ecualizar correctamente nuestro sistema de sonido en función de la acústica del recinto en el que estemos, según el método clásico necesitaremos idealmente lo siguiente:
-1 CD con ruido rosa (Test)
-1 analizador de espectro
-1 micrófono de medida o, en su defecto, uno de condensador omnidireccional, con la respuesta en frecuencia lo más plana posible en todo el espectro.
-Un ecualizador estéreo de 2X31 bandas

Una vez conectado correctamente nuestro ecualizador gráfico en serie entre la mesa y las etapas de potencias, ya sea directamente o a través de los "inserts", reproducimos un CD con ruido rosa, en el caso de que nuestra mesa no disponga de su propio generador, y con todos los ecualizadores de la mesa desactivados observamos el resultado en nuestro analizador de espectro.

Corregimos simplemente las frecuencias que veamos en nuestro analizador que estén atenuadas o amplificadas excesivamente; debemos tener en cuenta que al bajar la frecuencia defectuosa en el ecualizador también lo harán la superior e inferior adjunta, por ello una solución consiste en elevar ligeramente estas frecuencias adyacentes. Aunque los aparatos de medida son muy fiables, será mejor escuchar el resultado, ya que en la mayoría de los casos una curva plana no es sinónima de respuesta perfecta, así que lo mejor es reproducir algún CD que tengamos y que acostumbremos a oír con frecuencia para hacer una comparación entre la corrección acústica que hemos hecho y el análisis que nuestros oídos hacen, ya que evidentemente la información que llega a nuestros oídos es mucho más rica que la que es proporcionada al analizador de espectro.

NOTA: La forma correcta y más completa de ajustar un sistema de sonido en un recinto sería con referencia a la respuesta de fase de los elementos y su combinación.
Para ello sería necesario un software o hardware que permita realizar funciones de transferencia.

Utilización práctica de un ecualizador paramétrico para corregir instrumentos musicales
También hay que apuntar que estas ecualizaciones dependen mucho del gusto artístico del técnico de sonido y/o instrumentista que para determinados estilos musicales buscan una exageración de niveles en determinadas frecuencias.

En el caso del bombo de una batería, las frecuencias producidas bajan hasta 40Hz, así que para controlar mejor el ataque deberemos acentuar o atenuar alrededor de 63Hz, de hecho, muchos micrófonos concebidos para bombos presentan una ligera cresta en esta frecuencia. Algunas de las frecuencias más molestas suelen estar en la zona de 300 y 400Hz.

Las guitarras eléctricas ocupan un amplio margen de frecuencias que comienza alrededor de los 80Hz. Si suenan demasiado sordas podemos atenuar sobre los 200Hz, mientras que si son demasiado duras atenuaremos sobre los 1000Hz; para las guitarras acústicas deberemos estar atentos en la zona comprendida entre 200 y 500Hz.

La voz cantada contiene un amplio rango de frecuencias, siendo las frecuencias comprendidas entre 2 y 4KHz el lugar donde tenemos más inteligibilidad. Recordemos que, según las curvas de Fletcher y Munson, esta parte del espectro es la más sensible para nuestro oído. Podemos observar cómo muchos micrófonos para voces tienen una cresta a partir de 5KHz.

aprender a ecualizar

Rango de frecuencia de cada instrumento dentro del espectro sonoro (ahora señalando frecuencias antes que instrumentos o voces)

40-50Hz
Es donde están esos graves tan de moda en música de baile. Aquí, principalmente, deberemos hacer trabajar el bombo y evitar meter en estas frecuencias las voces.

70-100Hz
Ahora aparte del bombo tenemos el bajo; lo importante es diferenciar estos dos instrumentos.

200-400Hz
En este rango de frecuencias podemos determinar el sonido de la caja, podemos también añadir calidez en las voces o llenar un poco las guitarras.

400-800Hz
Podemos esclarecer el bajo en estas frecuencias, también en este rango de frecuencia se encuentran los primeros armónicos de la caja, que son muy importantes a la hora de precisar su ataque.
En este rango de frecuencias podemos también reducir las vibraciones existentes en los timbales.

800-1000Hz
Este rango es muy importante para las voces, ya que le dará más fuerza, también le dará claridad al bajo y más pegada al bombo.

1-3KHz
Aquí conviene realzar entre 1 y 2 kHz para perfilar las guitarras y bajos; evidentemente, al llegar a esta parte tan sensible del oído deberemos disminuir las voces alrededor de los 2,5KHz.

3-6KHz
Este rango es bastante crítico para las voces. Bási-camente como hemos mencionado antes podemos bajar el nivel sobre los 3KHz, pero también deberemos hacerlo alrededor de 6KHz, ya que ahí es donde está el siseo en la palabra, de esto se desprende que la parte comprendida entre 3 y 5KHz nos dará mas claridad.

6-10KHz
A partir de estas frecuencias podemos esclarecer nuestra mezcla, ya que el sonido tiene más aire. Observaremos también cómo le damos más frescura a las guitarras acústicas.

10-16KHz
Aquí debemos olvidarnos de los instrumentos más graves, sencillamente cortando estas frecuencias para estos instrumentos (bombo, bajo,...) con un filtro paso-bajo, por ejemplo.
En estas frecuencias le podemos dar más aire a las voces y los platos también.

Todos estos consejos no son normas estrictas y pueden variar ligeramente con cada instrumento. Además, a menudo puede ocurrir que ecualicemos un instrumento determinado en solitario y, al mezclarlo con el resto de instrumentos, no suene igual y debamos retocar la ecualización. Debemos probar a varios niveles (recuerden las curvas de Fletcher -Munson) y nunca atardarnos demasiado en un solo sonido, ya que nuestros oídos se cansan muy rápidamente del mismo sonido repetido muchas veces.

Por otro lado, recuerda que para una ecualización en sonido-directo no es necesario, en la práctica, un gran trabajo en las frecuencias superiores a 16KHz, pues como ya hemos estudiado anteriormente, las altas frecuencias son más atenuadas en función de la distancia que las bajas frecuencias. Utilizaremos este conocimiento teórico también para mejorar las mezclas y así poder alejar o acercar una fuente sonora en nuestra mezcla final. No olvidemos tampoco los panorámicos para mejorar esta mezcla situando cada instrumento en su plano sonoro correcto.

El rango medio es decisivo

Como hemos visto, las voces e instrumentos tienen un rango de acción efectivo (ancho de banda) que viene determinado por la naturaleza de la señal. Es importante tener en cuenta los armónicos, y que estos queden definidos junto a la frecuencia fundamental de dicha señal.

Hay deslices típicos que solemos cometer al principio de nuestro camino en la ecualización, como es el de "dar agudos a todo", y el problema ya no está en hacerlo, si no en el "cómo lo hacemos". Generalmente el oído solicita un realce de altas frecuencias en cada pista individual, y lo más común es abusar de la zona de 10 Khz "y alrededores", realzando el mismo rango de frecuencias en todos las pistas que creemos faltas de "brillo". Este hecho se debe a que el oído busca recuperar los armónicos que han quedado enterrados en la captura de las pistas, y como a medida que nos acercamos a frecuencias altas los armónicos van perdiendo intensidad (al estar alejándonos de la frec. fundamental), tendemos a realzar de la zona más aguda que podamos excitar. Cuando llevamos a cabo este tipo de ejercicios terminamos con una mezcla muy poco definida y carente de fuerza, y con la existencia de una zona de altas frecuencias en la que varias pistas se baten entre ellas. La restauración de armónicos perdidos fue la principal causa que dió paso a la creación de los excitadores de armónicos allá en los 70.

Un ejemplo claro para explicar como evitar este tipo de manipulaciones erróneas de la EQ, puede ser una pista de voz. Ya se trate de una locución o de una pista cantada, el principal fin de la ecualización en este tipo de casos, es conseguir la mayor inteligibilidad que podamos.

¿Inteligibilidad? Sí, simplemente se trata intentar que la voz se entienda lo mejor posible, para que el mensaje se transmita con claridad. La voz humana predomina sobre todo en el rango medio, y si realzamos la zona de 10 Khz para buscar más definición, por ejemplo, debe constarnos que también estamos modificando el rango medio por extensión, y que los armónicos que se encuentran en esta zona quedarán más escondidos respecto a los que se encuentran más cercanos a la zona que hemos realzado en agudos. Quizá esa voz hubiera ganado más recortando unos dB´s en algún punto conflictivo que pudiese estar enturbiando el sonido en los medios inferiores, que realzando en 10 Khz directamente.

Lo mismo ocurre mezclando, ya que toda decisión que tomemos en una banda de frecuencias afectará en mayor o menor medida al resto de la mezcla. El rango medio es tan extenso que en él conviven multitud de fundamentales y armónicos de las diferentes pistas que nos aportan gran información acerca del carácter de cada instrumento. Por ejemplo, si en una mezcla el rango medio no es correcto, los pianos (un instrumento que abarca más de 7 octavas y que "ocupa" gran parte del espectro) no gozarán de toda su grandeza y sonarán delgados y sin vida; las voces y guitarras sonarán sin presencia, sin garra y sin personalidad alguna; la reverb también se verá afectada modificando la sensación de profundidad e imagen estéreo que pretendíamos en principio... etc.

Hay otro factor que influye a la hora de tratar con cuidado el rango medio, basado en que no todo el mundo tiene equipos de alta gama para escuchar música, con lo que el disponer de una mezcla con unas frecuencias medias equilibradas se traduce en una óptima reproducción en todo tipo de equipos de calidad media-baja. Imaginemos por un momento esa mezcla que tantas horas nos ha llevado para conseguir un buen "punch" en graves, con unas percusiones agudas penetrantes y definidas... y ahora imaginemos esa mezcla sonando por unos humildes parlantes multimedia... ¿qué nos queda si no se reproducen correctamente nuestras horas de trabajo en los extremos del espectro??? Debemos preocuparnos de que todo el rango audible posea calidad, y evitar dotar a nuestra música de una simple apariencia en equipos más capaces.

Los filtros "pasa-bajos" y "pasa-altos" ayudan a eliminar impurezas que no necesitamos en nuestra señal. Estos filtros son una especie de barreras que no permiten pasar frecuencias que se encuentren por encima de una dada (pasa-bajos) o viceversa (pasa-altos), aunque la caída del corte se produce de manera progresiva dependiendo del tipo de filtro que usemos (12 dB´s por octava, 24 dB´s, etc). Un ejemplo sería una flauta (que carece de frecuencias muy graves) en la que podemos aplicar un filtro pasa-altos en torno a los 60 Hz para evitar ruido asociado a movimientos del pie del músico, aire acondicionado, etc.

CONCLUSIÓN


Entendamos pues que el verdadero fin de la ecualización es tratar de conseguir el mayor equilibrio tonal posible usando las diferentes pistas que forman una pieza musical. Cualquier modificación que realicemos sobre un cierto rango de frecuencias afectará a los instrumentos que predominen en esa zona. Así, un realce en graves producirá que el bombo y bajo aumenten su volumen respecto al resto, y un aumento de altas frecuencias provocará que por ejemplo los platos de la batería se disparen relativamente. Quizá si creo que falta brillo en general, debiera bajar antes el nivel de los platos para que el resultado no suene tan incoherente. Lo mismo se aplica a todo el espectro.

Contemos también con la inevitable interacción entre diferentes bandas de frecuencia, motivadas por las leyes que rigen la psicoacústica e intentemos pensar bien antes de actuar, para que en los casos que pretendamos optimizar una pista individual o master, valoremos antes si merece la pena "el estropicio" que causaremos en otras bandas que se verán afectadas por el cambio.

Otra cuestión a tener en cuenta es el uso de analizadores de espectro a la hora de tantear nuestras mezclas o pistas aisladas, ya que nuestro oído no se comporta de igual manera que estos dispositivos. Primero, porque el analizador no tiene la misma precisión que nuestro oído cuando nos referimos a frecuencias graves, y segundo, porque el analizador suele responder a peaks de señal y no a volumen medio como lo interpretamos nosotros. Si hacemos uso de analizadores, sobre todo para el rango medio-alto, mejor procuraremos ajustar su respuesta seleccionando el modo "RMS" si lo tiene. Aún así, animo desde aquí a todos aquellos que se dedican a este mundo, a que convirtamos la labor de educar el oído en una tarea constante. Es mucho mejor ir analizando personalmente el sonido en toda ocasión que se nos presente, ya sea en conciertos, cuando escuchemos música en casa, etc... que hacerlo solamente cuando nos encontramos manos a la obra, por ejemplo, trabajando nuestros proyectos en el computador. Esto hará que cada vez podamos tomar decisiones más objetivas, así como darle preferencia al oído como herramienta principal en nuestra carrera hacia "la cumbre sonora".

Sé que muchos confiamos en que haya trucos que nos salven de la labor de investigación y desarrollo de nuestra forma de escuchar e interpretar lo que oímos, pero afortunadamente para todos los que amamos esto, no hay regla que valga, y el aprendizaje ha de ser una práctica constante. Recordemos que los mitos tipo "en 80 Hz damos cuerpo al bombo" no tienen mucho sentido en la realidad. Un bombo de 22" no tiene la misma frecuencia de resonancia que uno de 20", ni un baterista lo afinará igual que otro... y lo mismo ocurre si el bombo fuera sintético, ya que dependemos de su carácter y afinación. Está claro que al realzar en 80 Hz el bombo y el bajo "engordarán", es lógico, pero lo realmente interesante es concretar con cuidado las zonas de realce o atenuación en busca de lograr una mayor calidad en el rango de frecuencias graves, en este caso, aunque este principio se extiende a todo el espectro. También pecamos cuando intentamos sacar potencia en la segunda octava de un bajo mal construido y calibrado y que en ese rango genera más "ruido" que señal aprovechable. Este hecho se extiende a todo tipo de pistas. Aunque en términos generales se pueda hablar de "zonas activas" de cada instrumento y aproximar las frecuencias a modificar, no hay regla que sirva como válida para todas las ciscunstancias. Cada producción es diferente a la anterior.

Uno de los mejores ejercicios que conozco para educar el oído consiste en ecualizar grabaciones ya editadas. Un ecualizador gráfico de 10 bandas, por ejemplo, sirve para que apreciemos el impacto que tiene el movimiento que realicemos sobre cualquiera de las bandas. Pensaremos "pero si las grabaciones están ya bien, ¿para qué tocar nada?". Pues precisamente, la perfección es algo inalcanzable para la mayoría de nosotros, si es que existe. Por lo tanto es normal pensar que siempre se puede optimizar algo ya acabado, más aún si realizamos este tipo de ejercicios a través de una monitorización imprecisa, lo que ayuda a que "haya más que retocar" para que el resultado aparente tener más sonoridad. Pero entonces .... ¿estaremos intentando obtener una mayor sonoridad de nuestro sistema de parlantes, de las grabaciones... o de qué?? No importa. Lo que realmente nos interesa es enseñar a nuestro oído a identificar problemas para poder proceder a resolverlos. Digamos que este tipo de ejercicios representan un entrenamiento que aprovecharemos después una vez "en batalla".

como ecualizar


link: http://www.youtube.com/watch?v=sxW9p48rL_A


PÁGINA CON ALGUNOS TUTORIALES

http://www.hispasonic.com/tutoriales


tipos de ecualizador

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24 comentarios - Aprendiendo a Ecualizar

@berseker2 +4
que bueno ver inteligencia colectiva, +10, reco, fav y toda la tarazca
@butcha +1
Rango de cada instrumento dentro del espectro sonoro señalando instrumentos o voces señalados en frecuncias


Confieso que solo me interesaba esto . Muchas gracias.

Buen Post
@gringow08 +1
lo dejo en fav para leelo con tiempo muchas gracias te sigo
@Glamp +1
¡Gracias, hermano!
@NathanBizarro +1
buen post, te deje tu merecidos +10, sos grosso, sabelo jajaja!
@patt66
Bravo Nacho, quisiera saber si alguien puede ayudarme. Necesito "fabricar" una consola de 10 canales "individuales". Me explico: Que cada canal tenga una entrada y una salida XLR por separado. Es decir, controlar el crossover desde una consola anterior, donde dare la potencia a cada rango de frecuencia diferentemente. GRACIAS a todos los cumpas y si hay una respuesta mejor. Patt66
@patt66
Me olvide, vi y baje el pdf de fabricar un crossover y es genial... Felicitaciones..!
@jeanclo
Excelente,....gracias por la info.!!!
@nawish666 +1
Genial.. Justo lo que estaba buscando.. Merecidos +10
@FranciscoP96 +1
para leerlo varias veces che....muy bueno!
@kurisu_zero2
Pase por aca porque andava buscando la forma correcta de usar el ecualizador de mi reproductor de música, pues escucho mucho ¨Pop pero el ecualizador lo tengo en Rock por que asi suena mejor, pero no sé si está bien...
@lvl4t4d0r
wow... grande maestro +10
@creedenceaj +1
Papa... +10 lince, muy bueno el post.
@TavoRex +1
Que buen Post!Aprendiendo a Ecualizar
@josdake +1
Exelente hermano esto me gusto.
@sanum +1
Gracias MASTER te dejo 5,Gracias!!!