El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

libro: Sirácides (4-10)

Anuncios

http://www.taringa.net/posts/info/12311865/libro_-Siracides-_3-10_.html

16 1 No desees una descendencia numerosa de hijos inútiles y no pongas tu alegría en hijos impíos.
2 Si se multiplican, no te alegres si no poseen el temor de Dios.
3 No cuentes con que tengan larga vida ni tengas confianza en su número, porque vale más uno solo que mil, y morir sin hijos que tener hijos impíos.
4 De un solo hombre, si es prudente, saldrá como para poblar una ciudad. Los malvados, en cambio, aunque fueran gentío, serán destruidos.
5 Con mis ojos he visto muchas cosas semejantes, y peores oyeron mis oídos.
6 Por la reunión de los pecadores prende el fuego, y contra la raza de los rebeldes se inflama la cólera.
7 Dios no perdonó a los gigantes antiguos que, orgullosos de su fuerza, se sublevaron.
8 No perdonó la ciudad en que vivía Lot; aborrecía su soberbia.
9 No tuvo piedad de la raza de la perdición: fueron exterminados por sus pecados.
10 Del mismo modo trató a seiscientos mil hombres de infantería, que se habían amotinado con endurecido corazón.
11 Aunque fuera uno solo el de cabeza dura, sería maravilla que quedara impune, porque el perdón y el enojo le pertenecen al Señor, poderoso en perdonar, duro en castigar.
12 Su justicia es tan grande como su misericordia y juzga a los hombres por sus actos.
13 El pecador no se salvará con su botín; tampoco será defraudada la paciencia del justo.
14 Dios dará recompensa a oda obra de misericordia; cada uno será tratado según sus obras.
16 No digas: <<Me esconderé para escapar del Señor; allá arriba, ¿quién se acordará de mí? En medio del gentío no me reconocerán: ¿qué soy yo en medio de la inmensa creación?>>
18 Mira, el cielo, lo más alto de los cielos, el mar y la tierra se estremecen cuando los visita.
19 Las montañas junto con los cimientos de la tierra se llenan de pavor ante su mirada.
20 Pero en todo esto no se piensa: ¿quién se interesa en los designios de Dios?
21 La mayoría de sus obras, las realiza en el secreto, y el hombre no ve que llega la tempestad:
22 Así piensa el hombre corto de alcance; no sueña sino locuras el insensato y el perdido.
24 Hijo mío, escúchame, y procúrate el saber y aplica tu corazón a mis palabras.
25 Te manifestaré la doctrina con medida, y con exactitud proclamaré la ciencia.

Dios creador

 26 Al principio Dios creó sus obras y, junto con hacerlas, les señaló a cada cual su lugar. 27 El las
ordenó para toda la duración del tiempo, desde sus comienzos hasta sus últimos estados. No tienen hambre ni se cansan; nunca interrumpen sus labores. 28 Ninguno choca con su vecino; nunca desobedecen a sus órdenes.
29 Luego el Señor miró a la tierra y la llenó de sus riquezas. 30 De todo ser viviente cubrió su superficie, y a ella todos han de volver.

 Tenemos aquí una visión optimista del hombre. Dios le dio poder sobre todas las cosas de la tierra. Por eso el hombre no debe resignarse al mal.
El ojo interior, o sea la conciencia que nos permite reconocer la obra de Dios. Lo más grande del hombre no es su razón que discute y argumenta, sino el instinto de la verdad, capacidad divina, que lo lleva a la verdadera sabiduría. El autor sagrado afirma que está en todo hombre.
Pero luego, Dios tuvo que darse a conocer al hombre para que esta capacidad de llegar a la verdad alcanzara un saber firme, decisivo para la conducta de la vida: en los vers. 11-14 se está refiriendo al don de la Ley de vida a Israel mediante Moisés.

17 1 De la tierra el Señor creó al hombre y decidió que volvería a la tierra. 2 Le fijó un tiempo determinado y un número preciso de días, y le dio poder sobre las cosas de la tierra. 3 Y los revistió de una fuerza como la suya, haciendo a los hombres a su imagen.
4 Hizo que todo ser viviente los temiera, para que dominaran sobre animales y pájaros. 6 Les dio conciencia, lengua y ojos, oídos y una mente para pensar.
7 Los llenó de sabiduría e inteligencia, les enseñó el bien y el mal. 8 Puso en sus mentes su propio ojo interior para que conocieran la grandeza de sus obras. 10 Ellos ensalzarán su santo Nombre y contarán las grandezas de su creación.
11 Les añadió el saber y les dio en herencia la Ley de la vida. 12 Firmó con ellos un pacto eterno y les dio a conocer sus decretos.
13 Los ojos del hombre vieron el esplendor de la Gloria de Dios, sus oídios oyeron la grandeza de su voz y les dijo: 14 <<Guárdense de todo injusticia.>> Y a cada uno le dio órdenes respecto a su prójimo.
15 Su conducta está siempre a la vista del Señor; no se esconde a sus miradas.
17 A cada nación le puso un jefe, pero Israel es la porción del Señor.
19 Todas sus acciones le son claras como el sol, sus miradas observan constantemente su conducta.
20 No se le ocultan sus injusticias, todos sus pecados están delante del Señor.
22 Guarda junto a él la limosna del hombre como un sello precioso; conserva un beneficio como la niña de sus ojos.
23 Un día se levantará y los recompensará; les pondrá sobre la cabeza su premio.
24 A los que se arrepienten les ha concedido que vuelvan; él reconforta a los que decayeron.
25 Conviértete al Señor y renuncia a tus pecados, ora en su presencia para disminuir el obstáculo.
26 Vuelve al Altísimo, apártate de la injusticia y odia virilmente la maldad.
27 Porque, ¿quién alabará al Altísimo en el sepulcro, si no lo hacen los vivientes dándole gloria?
28 El muerto ya no es y se pierde su alabanza; el que vive y está sano, ése glorifica al Señor.
29 ¡Qué grande es la misericordia del Señor y su perdón con los que se convierten a él!
30 No todo puede estar en poder del hombre, puesto que es inmortal.
31 ¿Qué hay más luminoso que el sol? Sin embargo, desaparece. El hombre no es más que carne y sangre, y medita el mal. 32 Mientras el sol contempla los astros del alto cielo, todos los hombres se quedan polvo y ceniza.

18 1 El que vive eternamente creó todo sin excepción.
2 Sólo el Señor será reconocido justo.
4 A nadie ha dado poder para anunciar sus obras; ¿quién descubrirá sus maravillas?
5 ¿Quién podrá calcular el poder de su majestad y quién podrá contar sus bondades?
6 No se puede ni quitarle ni agregarle nada; no se pueden escudriñar las maravillas del Señor.
7 Cuando el hombre cree terminar, entonces principia, y cuando se detiene se desconcierta del todo.
8 ¿Qué es el hombre? ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su bien, cuál su mal?
9 ¿La duración de su vida? Cien años cuando mucho. 10 Una gota de agua sacada del mar, un grano de arena, eso son sus pocos años dentro del día de la eternidad.
11 Por eso, el Señor tiene paciencia con ellos y derrama sobre ellos su misericordia.
12 El ve y sabe que su fin es miserable, por eso multiplica su perdón.
13 La compasión del hombre es para su prójimo, pero la compasión del Señor alcanza a todos los hombres; reprende, corrige, enseña y como un pastor hace volver su rebaño. 14 Tiene piedad de los que aceptan la corrección y que buscan afanosamente su voluntad.
15 Hijo, no acompañes tus favores con reproches, ni tus regalos con palabras amargas.
16 ¿No calma el calor el rocío? Así una palabra buena vale más que el regalo.
17 El regalo no tiene tanto valor como las palabras que lo acompañan. Pero el hombre caritativo junta los dos.
18 El torpe piensa agradar y ofende, el regalo del hombre sin educación quema los ojos.
19 Antes de hablar infórmate; cuídate antes de estar enfermo.
20 Antes del juicio examínate a ti mismo, y en el día que Dios te visite serás perdonado.
21 Antes de caer enfermo, humíllate; y por tus pecados muestra arrepentimiento.
22 Que nada te detenga para cumplir tu voto en el tiempo fijado, no esperes la muerte para ponerte en regla.
23 Antes de hacer un voto, prepárate y no seas como el hombre que tienta al Señor.
24 Acuérdate de la cólera de los últimos días; Dios apartará su rostro y hará justicia.
25 Cuando te halles en la abundancia acuérdate de los días de escasez, cuando rico, piensa en la pobreza y en la miseria.
26 De la mañana a la tarde cambia el tiempo, todo pasa rápido delante del Señor.
27 El hombre prudente es precavido en todo; cuando cunde el pecado, se guarda de todo descuido.
28 Todo hombre sensato reconoce la sabiduría y felicita al que la consiguió.
29 Quienes hablan con sensatez son sabios y derraman como lluvia máximas excelentes.
30 No te dejes arrastrar por las pasiones y refrena tus deseos.
31 Si das satisfacción a tus apetitos, te harás la irrisión de tus enemigos.
32 No te contentes en la buena vida; tendrías que pagar la cuenta.
33 No te empobrezcas festejándote con dinero prestado cuando no tienes ni un centavo en el bolsillo.

19 1 El trabajador que bebe nunca se enriquecerá; el que se descuida en las cosas pequeñas pronto caerá.
2 El vino y las mujeres descarrían a los mejores; 3 quien frecuenta prostitutas pierde toda vergüenza. Será presa de larvas y gusanos y se perderá por su torpeza.

Saber hablar y saber callarse

o 4 El que en seguida se confía muestra su poca reflexión, quien peca se hace daño a sí mismo.
5 El que se deleita en el placer será condenado, 6 el que odia la charlatanería se librará del mal.
7 Nunca repitas lo que te han dicho, y nunca saldrás perdiendo.
8 No cuentes nada ni a tu amigo ni a tu enemigo; y, a menos que el callarlo sea un pecado, no se lo digas a nadie. 9 Te escucharían y desconfiarían de ti y acabarían por odiarte.
10 ¿Oíste algo? Sé una tumba, quédate tranquilo, no vas a reventar por eso.
11 Por una palabra que oyó el tonto, siente dolores como una mujer que va a dar a luz. 12 Como flecha clavada en el muslo, así es un secreto en el corazón del torpe.
13 Conversa con tu amigo, para que no vuelva a hacerlo.
14 Conversa con tu amigo: tal vez no ha dicho esto, y si lo ha dicho para que no vuelva a decirlo. 15 Conversa con tu amigo, porque a menudo no son más que calumnias; no creas todo lo que te dicen. 16 A menudo resbala uno sin mala intención, 17 y ¿quién no ha pecado alguna vez en sus palabras? Conversa con tu prójimo antes de llegar a las amenazas, y luego da lugar a la Ley del Altísimo.
20 Todo sabiduría es temor del Señor y todo sabiduría es una manera de cumplir la Ley.
22 Pero la ciencia de la maldad no es sabiduría y el concejo de lo pecadores no es la prudencia.
23 Hay una habilidad que es abominable; es propia del malvado falto de sabiduría.
24 Más vale ser pobre de inteligencia, pero lleno del temor del Señor, que ser muy hábil violando la Ley.
25 Hay una habilidad ingeniosa que lleva a la injusticia; uno simula defender sus derechos para actuar mal.
26 Este anda como abrumado por el pesar, pero en su interior no hay sino astucia; 27 esconde su rostro y se hace el sordo; pero, en cuanto te descuides, se aprovechará de ti.
28 El otro no peca hasta que le faltan los medios; a la primera ocasión hará el mal.
29 Por su aspecto se conoce el hombre; en la cara se reconoce al hombre responsable.
30 El modo de vestir de un hombre, su manera de reír y de caminar, revelan lo que es.

20 1 Hay represiones inoportunas; hay un silencio propio del hombre sensato.
2 Más vale reprender que guardar rencor. El que reconoce su falta limita las consecuencias.
3 Como un eunuco deseoso de violar a una niña, 4 así es el que pretende hacer justicia con violencia.
5 Este se calla y pasa por sabio, el otro se hace detestar por su charlatanería.
6 Este se calla porque no sabe qué contestar; el otro se calla esperando el buen momento.
7 El sabio calla hasta el buen momento; el parlanchín y el torpe hablan a destiempo.
8 El que habla demasiado se hace detestable; el que se quiere imponer despierta oídos.
9 El hombre puede sacar provecho de sus males; una buena suerte puede volverse daño.
10 Hay una generosidad que no te retribuirán, y otra que te retribuirán doblemente.
11 Uno es humillado por haber tenido gloria; otro es humillado y, luego, levanta la cabeza.
12 Este compra muchas cosas con poco dinero, otro paga siete veces el valor.
13 Con sólo hablar, el sabio se da a querer, mientras que los favores del tono se pierden.
14 El regalo del tonto no te sirve, porque da con ojos ávidos. 15 Da poco y echa mucho en cara, y lo proclama por todas partes; presta hoy y mañana cobra; es un hombre detestable.
16 El insensato dice: <<No tengo ni un amigo, nadie me agradece mis favores. 17 Los que comen mi pan tienen mala lengua.>> ¡Cuántos y cuántas veces se burlarán de él!
18 Más vale caer por un tropezón en el suelo que resbalar con las palabras; así es como de repente caen los malvados.
19 El hombre sin gracia es como un cuento inoportuno.
20 El proverbio dicho por el tonto cae mal, porque no lo dice a propósito.
21 Este se preserva del pecado porque no tiene los medios para cometerlo; cuando tenga la oportunidad no tendrá remordimientos.
22 Uno se pierde por mala vergüenza; se pierde por complacer a gente sin criterio. 23 Otro, por timidez; consiente a un amigo; un enemigo, en verdad, que se ganó inútilmente.
24 La mentira es una mancha vergonzosa para el hombre; los imbéciles se acostumbran a ella.
25 Es preferible el ladrón al mentiroso, pero uno y otro caminan a su pérdida.
26 El hábito de mentir es una infamia; el mentiroso no se aparta de su vergüenza.
27 El sabio se engrandece por sus palabras; el hombre sensato se gana a los poderosos.
28 El que cultiva la tierra aumenta sus parvas, el que agrada a los grandes se hace perdonar las injusticias.
29 Los presentes y los regalos ciegan los ojos de los sabios; como un bozal acallan los escrúpulos.
32 La sabiduría escondida y el tesoro oculto, ¿para qué sirven?
33 Mejor es el hombre que oculta su necedad que el hombre que oculta su sabiduría.

Anuncios

1 comentario - libro: Sirácides (4-10)

Seelej +1
denunciado +1... no se permiten chistes escritos.