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Meditación: La pausa entre dos respiraciones

La pausa entre dos respiraciones.

Shiva responde: Oh, criatura radiante, esta experiencia puede surgir entre dos respiraciones. Después de que la respiración entra y justo antes de que empiece a salir: la beneficencia.

Ésa es la técnica: Oh, criatura radiante, esta experiencia puede surgir entre dos respiraciones.

Después de que la respiración entra -es decir, baja- y justo antes de que empiece a salir -es decir, a subir-, la beneficencia. Sé consciente entre estos dos momentos..., y sucede. Cuando tu respiración entra, observa. Durante un solo momento, o una milésima de momento, no hay respiración: antes de empezar a subir, antes de empezar a salir. Entra una respiración; entonces hay un cierto punto en que la respiración se para. Luego la respiración sale. Cuando la respiración sale, entonces, de nuevo por un solo momento, o una fracción de momento, la respiración se para. Luego la respiración entra.

Antes de que la respiración comience a entrar o comience a salir, hay un momento en que no estás respirando. En ese momento puede suceder, porque cuando no estás respirando, no estás en el mundo. Comprende esto: cuando no estás respirando, estás muerto; todavía estás, pero muerto. Pero el momento es de una duración tan breve que nunca lo observas.

Para el tantra, cada espiración es una muerte y cada nueva respiración es un renacimiento. La respiración que entra es renacimiento; la respiración que sale es muerte. Espiración es sinónimo de muerte; inspiración es sinónimo de vida. De modo que con cada respiración estás muriendo y volviendo a nacer. El intervalo entre ambas es de muy breve duración, pero la observación y atención aguda, sincera, te permitirá advertir la pausa. Si puedes advertir la pausa, dice Shiva, la beneficencia. Entonces no se necesita nada más. Eres bienaventurado, has sabido; te ha sucedido.

No tienes que adiestrar la respiración. Déjala tal como es. ¿Por qué una técnica tan simple? Parece tan simple. ¿Una técnica tan simple para conocer la verdad? Conocer la verdad significa conocer lo que ni nace ni muere, conocer ese elemento eterno que siempre es. Puedes conocer la espiración, puedes conocer la inspiración, pero nunca conoces la pausa entre las dos.

Pruébalo. De pronto, lo comprenderás; y lo puedes comprender; ya está ahí. No hay que añadir nada ni a ti ni a tu estructura; ya está ahí. Ya está todo ahí, excepto una cierta conciencia. Así que, ¿cómo hacerlo? En primer lugar, toma conciencia de la inspiración. Obsérvala. Olvídate de todo; simplemente observa la respiración que entra; el paso mismo.
Cuando la respiración te toque las ventanas de la nariz, siéntela ahí. Y deja que entre. Vete con ella con completa consciencia. Cuando bajes más y más y más con la respiración, no la pierdas. No te adelantes y no te quedes atrás; muévete con ella. Recuerda esto: no te adelantes, no la sigas como una sombra; sé simultáneo con ella.

La respiración y la consciencia deberían volverse una sola cosa. La respiración entra; tú entras. Sólo entonces será posible caer en la cuenta de lo que hay entre dos respiraciones. No será fácil. Entra con la respiración, luego sal con la respiración: dentro-fuera, dentro-fuera.
Buda intentó usar especialmente este método, de manera que se ha vuelto un método budista. En la terminología budista se conoce como Anapanasati yoga. Y la iluminación de Buda se basó en esta técnica; sólo ésta.

Todas las religiones del mundo, todos los visionarios del mundo, han llegado por medio de alguna técnica u otra, y todas esas técnicas estarán entre estas ciento doce técnicas. Esta primera es una técnica budista. En el mundo se la conoce como técnica budista porque Buda alcanzó su iluminación por medio de ella.
Buda dijo: «Sé consciente de tu respiración cuando entra, cuando sale: entrando, saliendo.» Nunca menciona la pausa porque no hace falta. Buda pensó y sintió que si empiezas a preocuparte por la pausa, la pausa entre dos respiraciones, esa preocupación puede alterar tu conciencia. De modo que dijo simplemente: «Sé consciente. Cuando la respiración entre, entra con ella, y cuando la respiración salga, sal con ella. Haz simplemente esto: entrar, salir, con la respiración.» Nunca dice nada sobre la parte última de la técnica.
La razón de ello es que Buda estaba hablando a hombres muy comunes, e incluso eso podría crear el deseo de alcanzar el intervalo. Ese deseo de alcanzar el intervalo se convertiría en una barrera para la conciencia, porque si estás deseando alcanzar el intervalo, te adelantarás. La respiración estará entrando, y tú te adelantarás porque estás interesado en la pausa que va a haber en el futuro. Buda nunca la menciona, así que la técnica de Buda es sólo la mitad.

Pero la otra mitad subsigue automáticamente. Si sigues practicando la consciencia de la respiración, la conciencia de la respiración, de repente, un día, sin saberlo, llegarás al intervalo. Porque según tu conciencia vaya agudizándose y profundizándose e intensificándose, según tu conciencia vaya precisándose -el mundo entero es excluido; sólo tu respiración entrando y saliendo es tu mundo, el área entera de tu consciencia -, estarás más cerca de advertir el intervalo en que no hay respiración.
Cuando te estés moviendo acompasadamente con la respiración, cuando no haya respiración, ¿cómo no te vas a dar cuenta? De pronto tomarás conciencia de que no hay respiración, y llegará un momento en que adviertas que la respiración no está saliendo ni entrando. La respiración se ha detenido completamente. En esa detención, la beneficencia.

Esta técnica es suficiente para millones de personas. Toda Asia la probó y vivió con ella durante siglos. El Tíbet, China, Japón, Birmania, Tailandia, Sri Lanka: toda Asia, excepto India, ha probado esta técnica. Sólo una técnica, y miles y miles de personas han alcanzado la iluminación a través de ella. Y es sólo la primera técnica.
Pero, por desgracia, como esta técnica se asoció al nombre de Buda, los hindúes han estado tratando de eludirla. Debido a que llegó a conocerse más y más como un método budista, los hindúes la han olvidado completamente. Y no sólo eso; han intentado también eludirla por otra razón. Como esta técnica es la primera técnica mencionada por Shiva, muchos budistas han afirmado que este libro, el Vigyan Bhairav Tantra, es un libro budista, no hindú.

No es ni hindú ni budista; una técnica es simplemente una técnica. Buda la usó, pero ya existía para poder ser usada. Buda se convirtió en un buda, un iluminado, debido a esta técnica. La técnica era anterior a Buda; la técnica ya existía. Pruébala. Es una de las técnicas más simples: simple comparada con otras técnicas; no estoy diciendo que sea simple para ti. Otras técnicas serán más difíciles. Por eso es mencionada como la primera técnica.

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