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Te explico de dónde viene esa Frase

Hace poco hablando con mi cuñado, le pregunté de donde venía la frase "No gastes pólvora en chimangos", y luego le conté que hace mucho tiempo venía pensando en hacer una lista de frases y sus orígenes. Este es el resultado de esa idea. Hice una recopilación de los orígenes de algunas frases y expresiones. Espero que aporten ustedes las que conozcan y no estén en la lista para hacer una segunda parte. Les deseo que lo disfruten tanto como yo lo hice.


Frases y sus orígenes (Primera parte)

El que se fue a Sevilla, perdió su silla

Es un llamado a no descuidarse, porque se corre el riesgo de perder una posición social o un bien.
Se cuenta que en tiempos de la reina Isabel la Católica, el obispo de Sevilla don Alfonso de Fonseca debió viajar a Galicia para resolver temas de la Corona española. Dejó en el cargo a un sobrino, pero cuando el obispo Fonseca regresó de su viaje, éste se negó a devolvérselo. La frase original sería "el que se fue de Sevilla, perdió su silla".


Mucha Merde

Un profe de Teatro que alguna vez tuve, un día de estreno me dijo "Mucha merde" y me aclaró que esas frase se la dicen los actores, y que viene del pasado y de Francia: Cuando todavía se usaban carruajes con caballos para ir al teatro, todos los carruajes quedaban afuera (como hoy los autos) y los caballos no pedían ir al baño, lo hacían ahí, y cuando había mucha merde era porque había asistido mucho público al estreno. Es como decir: que tengas mucho público hoy. Se reemplaza la palabra "suerte" (que está proscripta, parece) por la otra.


Dar gato por liebre

Engaño malicioso por el que se da alguna cosa de inferior calidad, bajo la apariencia de legitimidad.
Si hay algo que ha mantenido la tradición con el paso de los siglos, es, sin duda, la mala fama de las posadas, hosterías y fondas, respecto de la calidad de sus comidas. La literatura universal está llena de alusiones, muchas de ellas irónicas, acerca del valor de los alimentos ofrecidos en ellas. Y era tanto el descrédito de estos lugares, que llegó a hacerse usual entre los comensales la práctica de un conjuro, previo a la degustación, en el que aquellos, parados frente a la carne recién asada, recitaban: "Si eres cabrito, manténte frito; si eres gato, salta al plato". Por supuesto, este "exorcismo" nunca sirvió para demostrar la veracidad de la fama de la posada, pero dio origen a la expresión dar gato por liebre, que con el tiempo se incorporó al lenguaje popular.


Las paredes oyen

Es un modismo que proviene de Francia, del tiempo de las persecuciones contra los hugonotes que culmino en la histórica "Noche de San Bartolome" o "Noche de los cuchillos largos",episodio sangriento de las luchas religiosas que asolaron Francia en la segunda mitad del siglo XVI.El hecho fue promovido por Catalina de Medicis, quien instigo a los católicos a llevar a cabo una matanza de hugonotes (seguidores de Calvino).
Según los historiadores,en aquellos tiempos,la reina Catalina de Medicis mando a construir, en las paredes de sus palacios, conductos acústicos dentro de las paredes que permitían oír lo que se hablaba en las distintas habitaciones, para así poder controlar cualquier conspiración en su contra.


Viva la Pepa!

La historia nos cuenta que la primera constitución española fue jurada en la ciudad de Cadiz en el ano 1812.Pero dos anos despues,cuando se reestablecio el absolutismo,el Rey Fernando VII la abolio,ayudado en gran medida por los Cien Mil Hijos de San Luis, nombre dado al ejercito frances comandado por el duque de angulema.
Pero la abolicion de la carta Magana no solo suspendio su vigencia,sino que quedo terminantemente prohibida la sola mencion de su nombre, por lo que los liberales no podian utilizar su tradicional grito "Viva la Constitución!"
Lejos de someterse a esa medida arbitraria,los partidarios de la constitución encontraron la forma de referirse a ella,sin necesidad de mencionarla:como habia sido promulgada el dia 19 de Marzo (festividad de San Jose),la bautizaron LA PEPA y así fue como surgió el grito "Viva la Pepa" para reemplazar el grito "Viva la constitucion",considerado entonces subversivo.
Por supuesto, con el correr del tiempo la expresion habria de perder toda intencion politica.


Tirar manteca al techo

La expresión data de la época en que la Argentina era un pais privilegiado por su riqueza, especialmente por la ganadería.La manteca es un de los muchos productos derivados de la leche y representaba un símbolo de riqueza por los inmigrantes de una Europa sumida en guerra y hambre.
En Buenos Aires,las patotas de pitucos o también conocidos como chicos bien (hombres de alta sociedad, mataban su aburrimiento en los cabarets de moda.Al llegar la madrugada, después de haber consumido unas cuantas botellas de champan,la diversión favorita consistía en colocar los pancitos de manteca que habían sobrado de la cena en la punta de algún cubierto,que hacia de catapulta,y tirarlos hacia el techo.El Ganaba quien dejaba mayor cantidad de cuadraditos de manteca pegados en el cielo raso.
En la actualidad la frase se utiliza para referirse al derroche de cualquier cosa.


Chivo expiatorio.

Este dicho proviene de una práctica ritual de los antiguos judíos, por la que el Gran Sacerdote, purificado y vestido de blanco para la celebración del Día de la Expiación ("purificación de las culpas por medio de un sacrificio" elegía dos machos cabríos, echaba a suerte el sacrificio de uno, en nombre del pueblo de Israel y ponía las manos sobre la cabeza del animal elegido -llamado el Azazel- al que se le imputaban todos los pecados y abominaciones del pueblo israelita. Luego de esta ceremonia, el macho sobreviviente era devuelto al campo por un acólito y abandonado a su suerte, en el valle de Tofet, donde la gente lo perseguía entre gritos, insultos y pedradas. Por extensión, la expresión "ser el chivo expiatorio" adquirió entre nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el responsable de tal falta.


Pagar el pato
Pagar o asumir con culpa de algo

En la locución "pagar el pato", "pato" no hace referencia al ave palmípeda, sino que es la pronunciación antigua de la palabra "pacto".

Con esta expresión se "justificaban" en la Edad Media las acciones contra la población judía de los reinos españoles, ya que si éstos tenían un "pacto" con Dios (como dice el Antiguo Testamento), se consideraba que los sufrimientos que les infligiesen los cristianos de la época eran una justa contrapartida. Los judíos fueron expulsados de España en 1492 y la frase dejó de tener "sentido", pero se conservó en la memoria popular con el significado actual. y con la pronunciación antigua de la palabra "pacto", como "pato".


No hay tu tía.

Expresión que se emplea para recalcar que algo carece de solución. Tiene su origen en un ungüento medicinal que en épocas pasadas se aplicaba como remedio para todos los males: la "atutía" o "tuthía". Mezcla de óxido de cinc y otras sales metálicas, la autía fue empezada a utilizar por los árabes con fines oftalmológicos. El dicho "no hay tu tía", derivación de "no hay atutía", se empleaba para indicar que una enfermedad no tenía remedio ni aplicando el citado preparado.


Poner en tela de juicio.

En el antiguo Derecho Procesal, poner en tela de juicios significaba que un caso estaba pendiente de averiguaciones previas para formar un asunto o resolverlo. En la expresión, la voz latina "tela" que significa empalizada, se usa con el significado de palestra, lugar cerrado para celebrar en él debates o discusiones. Dicho esto, la expresión "poner en tela de juicio", de dice cuando tenemos dudas acerca de la certeza, legalidad o éxito de una cosa.



Poner las manos en el fuego.

La procedencia de este dicho, que se utiliza para manifestar el respaldo total a alguien o algo, se remonta a la época en la que se practicaba el llamado juicio de Dios. También conocida como Ordalía, ésta era una institución jurídica que dictaminaba, atendiendo a supuestos mandatos divinos, la inocencia o culpabilidad de una persona o una cosa, acusadas de quebrantar las normas establecidad o cometer un pecado. Esta costumbre pagana se ejecutaba de formas muy diversas. No obstante, casi todas consistían en pruebas de fuego (sujetar hierros candentes, introducir las manos en la lumbre); si la persona salía de la prueba con pocas quemaduras, significaba que Dios la consideraba inocente y, por lo tanto, no tenía que recibir ningún castigo.


Meterse en camisa de once varas.

La locución tuvo su origen en el ritual de adopción de un niño, en la Edad Media. El padre adoptante debía meter al niño adoptado dentro de una manga muy holgada de una camisa de gran tamaño tejida al efecto, sacando al pequeño por la cabeza o cuello de la prenda. Una vez recuperado el niño, el padre le daba un fuerte beso en la frente como prueba de su paternidad aceptada. La vara (835,9 mm) era una barra de madera o metal que servía para medir cualquier cosa y la alusión a las once varas es para exagerar la dimensión de la camisa que, si bien era grande, no podía medir tanto como once varas (serían más de nueve metros). La expresión "meterse en camisa de once varas" se aplica para advertir sobre la inconveniencia de complicarse innecesariamente la vida.


Hay gato encerrado.

Se dice cuando queremos afirmar que hay una causa o razón oculta. Era habitual durante el Siglo de Oro español la utilización de bolsas para guardar el dinero hechas con piel de gato y se les llegó a llamar popularmente con tal nombre. Siendo "gatos" que encerraban riquezas desconocidas.


Dormirse en los laureles.

Antiguamente, a los poetas, emperadores y generales victoriosos, se les coronaba con guirnaldas confeccionadas con hojas de laurel. Pero si después de haber conseguido el triunfo y el reconocimiento general con la corona de laurel, la persona dejaba de trabajar y esforzarse se decía que se "dormia en los laureles".


A ojo de buen cubero.

Esta expresión se emplea normalmente para decir que una cosa está hecha sin medida. Antiguamente, en los diferentes reinos existía una total falta de reglamentación a propósito de los sistemas de medidas. La frase hace referencia a las medidas de capacidad de las cubas destinadas a contener agua, vino u otro líquido. Las cubas eran fabricadas una a una por el cubero, y su capacidad venía determinada por el reino en el que tuviera montado el negocio e incluso por las diferentes normativas de medidas dictadas por los señores feudales.


Gastar pólvora en chimangos.

Se usa para decir que no se realicen esfuerzos por cosas de poca importancia. El chimango es un ave carroñera cuya carne no es buena para comer, pero además de esto este ave al alimentarse de animales en descomposición y de roedores ayuda al hombre a controlar la propagación de enfermedades y plagas. De ahí que se dijera que era preferible "gastar la pólvora" en animales que se podían aprovechar más, comestiblemente, y que además no resultaban tan útiles.



Atar los bártulos

Alude a Bártulo de Sasso-Ferrato, jurisconsulto de la Edad Media, profesor de Derecho en Pisa, Bolonia y Padua, cuyas obras -contenidas en trece volúmenes- sirvieron de base de estudio durante tres siglos.
Los estudiantes tomaban nota de ellas y luego ataban esos apuntes, a los que llamaban bártulos, para que las hojas no se les perdieran. Hoy la expresión alude a preparar una mudanza.


A Seguro se lo llevaron preso

La frase viene de Jaén, España, donde los delincuentes eran recluídos en el Castillo de Segura de la Sierra. Originalmente se decía "a (la prisión de) Segura se lo llevaron preso", que advertía de no robar, para no terminar en Segura. Hoy significa que nadie está libre de alguna contingencia.



No andar con chiquitas

Actuar sin contemplaciones y sin dar rodeos

Con esta expresión nos referimos a quien, por estar decidido a llevar a cabo alguna acción, no repara en gastos ni escatima esfuerzos para su consecución.
También del que echa mano de cuanto tiene, sin importarle las consecuencias para él o los demás, con tal de salirse con la suya.
La frase tiene su origen en los juegos de naipes, en los que el término chiquitas hace referencia a las apuestas más pequeñas, en contraposición a las grandes apuestas a una sola carta, a lo grande.
Por ello, no andarse con chiquitas es sinónimo de no prestar atención a las nimiedades, a las menudencias.
También existe la frase contraria, es decir, andarse con chiquitas, aunque no goza de tanta popularidad. En este caso, se dice del que es en extremo precavido, del que anda con contemplaciones, del que usa pretextos y da rodeos con tal de esquivar o diferir las decisiones.


La carne es débil
Expresa o justifica la flaqueza humana

La frase está tomada literalmente del Evangelio, del relato de la agonía de Jesús en Getsemaní.
Ante la inminencia de su muerte, dijo Jesús a sus discípulos: “Velad y orad para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil”.
En este contexto la palabra “carne” hace referencia a la naturaleza humana de Jesús.


Perder los estribos

Significa impacientarse mucho, desbarrar y obrar fuera de razón
La frase hace referencia al arnés de las caballerías. El estribo es una pieza de metal, madera o cuero, pendiente de una correa, en la que el jinete apoya el pie. Si, por un mal movimiento, al jinete se le salen los pies de los estribos, pierde la estabilidad y lo más probable es que sufra una caída.
El símil se comprende a la perfección tal como la cita Gonzalo Correas: perder los estribos de la paciencia.

Papar moscas

Estar con la boca abierta y sin hacer nada

Se dice que está papando moscas del que está distraído o absorto con la boca abierta.
Papar significa comer cosas blandas, como sopas, papas, etc… sin mascar, aunque coloquialmente se utiliza tanto papar como papear como sinónimo de llenar el papo (buche), o sea, de comer.

La expresión alude al que está distraído con la boca abierta y al hecho de que en esa posición, lo más que puede papar son moscas.

Papamoscas es el apodo con el que popularmente se conoce un famoso artilugio del siglo XVI, que marca las horas en la catedral de Burgos. Está situado en la nave de la izquierda, por encima del triforio, y representa a una figura humana de rostro grotesco y peculiar tocado, que emerge desde el talle sobre la esfera de un reloj -como se aprecia en la fotografía- y hace sonar la campana al paso de las horas, mientras abre y cierra la boca.


Estar loco como una cabra
Equivale a estar muy loco, chiflado.
La comparación proviene de la actitud de las cabras o de las crías que destetaron (dejaron de mamar) y andan por los montes dando saltos y efectuando movimientos bruscos que, para el ser humano, resultan totalmente inexplicables.


El oro y el moro

Esta es una locución bastante difundida en nuestro lenguaje coloquial y, por lo general, se la usa para ponderar el precio y el aprecio (a veces, bastante exagerado) de una cosa o persona. El origen del dicho fue un hecho de armas protagonizado por un grupo de caballeros jerezanos durante las guerras de la Reconquista. Sucedió que, durante una incursión afortunada, estos caballeros lograron capturar a unos cincuenta moros notables, entre los que se encontraban Abdalá, el alcalde de la ciudad malagueña de Ronda y un sobrino de éste, llamado Hamet. El alcaide obtuvo muy pronto su rescate, mediante el pago de una fuerte suma de dinero, pero no así los demás -ni siquiera su sobrino Hamet-, pese a los enérgicos requerimientos del propio rey Juan II de Castilla. Los caballeros -y particularmente, la esposa de uno de ellos- exigían la entrega de cien doblas (monedas castellanas de oro) por la liberación del cautivo. En virtud de esto, el rey ordenó que Hamet fuese trasladado a la Corte, pero debido al forcejeo entre el soberano y los caballeros por el cobro del rescate, la malicia del pueblo no tardó en acuñar la frase quedarse con el oro y el moro, aplicada a la aparente intención negociadora (en su favor) del rey. Con el tiempo, el dicho comenzó a aplicarse para censurar a toda persona que pretende retener más de lo que le corresponde por derecho, y así es como lo usamos en la actualidad.


Estar en Babia
La comarca leonesa de Babia era el lugar al que iban los reyes de León a descansar. Cuando el rey estaba en Babia, no quería saber nada de la corte.


Brillar por su ausencia

El origen de esta expresión irónica, que se emplea para poner de manifiesto la ausencia de una persona que en circunstancias lógicas debería estar presente, procede nada menos que de Tácito. Este historiador latino relata en sus Anales (libro III, capítulo último) los funerales de Junia y dice lo siguiente: "También falleció Junia, 64 años después de la batalla de Filipos; era sobrina de Catón, esposa de Cayo Casio y hermana de Marco Bruto. Entre el vulgo se dijeron muchas cosas acerca de su testamento, pues habiendo distinguido con sus grandes riquezas a casi todos los principales de Roma omitió al emperador. Éste no mostró resentimiento ni prohibió que alabasen a Junia en las rostra y honrasen su entierro con las solemnidades de costumbre. Delante se llevaron las imágenes de 20 familias muy ilustres: los Manlios, los Quintios y otros nombres de igual nobleza. Pero entre todos brillaban Casio y Bruto, por lo mismo que no se veían sus imágenes." La ausencia de las imágenes de Casio y Bruto se debía a que habían sido ajusticiados por Octavio, tras la conjura que acabó con la vida de César. Por tanto, sus estampas fueron borradas de la exposición pública. Otra hipótesis, defendida por autores españoles, sitúa el origen de la frase brillar por su ausencia en la inauguración del Teatro Real de Madrid, el 19 de noviembre de 1850. La noche del estreno sólo hubo un palco vacío, "que correspondía a una cierta duquesa, cuya ausencia en tan brillante velada fue más notada que lo hubiese sido su presencia", según cita el especialista Vicente Vega en su


La suerte está echada

Para proteger a Roma de los soldados de las Galias, las leyes romanas prohibían severamente el paso del Rubicón - pequeño río que separaba a Italia de Galia Cisalpina - y consideraban "traidor a la Patria" a quien atravesara con tropas dicha via de agua. Encontrándose Julio César con ese problema (pasar por el Rubicón para marchar sobre Roma), cuenta Suetonio que se decidió al fin, exclamando: "La suerte está echada". Y la frase se repite cuando alguien toma una determinación atrevida y decisiva al acometer una empresa peligrosa.


Mostró la hilacha

Esto viene de los judíos marranos de España, que eran obligados a convertirse al catolisimo si no lo hacían ellos y sus familias eran eliminados. Muchos de estos decidían seguir con su religión en los sótanos de sus casas a escondidas, fingiendo la conversión.
Los judíos para las ceremonias en los templos utilizan una especie de chal “talit” en cuyos extremos tiene colgando unos hilos, flecos largos que se denominan “tzitzim”.
Los ortodoxos, lo usan todo los días por debajo de la ropa.
Volviendo a los marranos, estos utilizaban dichos chales por debajo de sus ropas escondiéndolos, si se le escapaba uno de esos flecos eran descubiertos en la mentira de su conversión y asesinado.
Por esto mostrar la hilacha es sinónimo de mostrar lo que en verdad sos tras la mascara que aparentas.


Ser un atorrante

Ser un vago, alguien que vive al día y sin trabajar.
Cuando se construyeron las primeras cloacas modernas en Buenos Aires, a fines del siglo XIX, se usaron enormes caños cuyo fabricante era un tal "A. Torrant". Eran el refugio elegido por los mendigos para dormir. De "atorrante" deriva el lunfardo "rante" y "rantifuso".
En su "Musa rea", Celedonio Flores admite tener "un alma rantifusa".


Rasgarse las vestiduras

Esta frase se utiliza para hablar del dolor que se siente, “desde que perdió su fortuna, se anda rasgando las vestiduras”
Esto viene de una vieja costumbre judía utilizada aún. Cuando se muere un pariente directo, hijos, padres, conyugues; en el cementerio el rabino durante la ceremonia le hace un tajito en la ropa a los deudos que luego estos deben rasgar. En la actualidad se hace un pequeñísimo tajo en el forro de la ropa y el desgarro es muy pequeño también.
Por esta razón rasgarse las vestiduras es señal de dolor intenso.


Como turco en la neblina

Andar a los tumbos, muy desorientado.
Esta frase tiene su origen en España, donde al vino en estado puro (esto es, sin agregado de agua) se le denominaba vino moro o vino turco. Entre las costumbres de la corte relacionadas con el vino y su consecuencia se encuentran las reglas establecidas por Carlos IV, que debían observarse en las tabernas de la corte y las cercanías. Entre éstas se destacan la disposición de que el vino servido a la clientela debía ser de buena calidad y puro, y la prohibición a habilitar locales que tuvieran en las cercanías pozos o mangueras con los que el vino pudiera ser aclarado con agua; lo cual explica que los hombres anduvieran pasados de copas o con una buena turca, como solía decirse en España.
La tradición popular ha transformado esta antigua frase, pero sigue siendo apropiada para el que tomó algunas copas de más y, con neblina o sin neblina, anda confundido y desorientado.


Se le fue al humo

Felipe Pigna, en "Algo habrán hecho", explicó que la expresión proviene de cuando los soldados combatían contra los indios. Estos sabían que cada arma tenía un solo disparo, y luego de esto los soldados quedaban sólo con armas blancas, y por lo tanto un poco más indefensos que con el arma de fuego, porque para volver a usarla debían cargarla y eso les llevaba varios minutos. Entonces cuando veían el humo que largaba cada carga, con ese humo ubicaban al soldado y se le iban encima a pelear.


¡Andá a freir churros!

Se utiliza para echar a una persona de un lugar o apartarla del trato con desaire; cuando, hartos del fastidio que representa su presencia o sus comentarios, nos deshacemos del indeseable de manera desabrida.
Originalmente era a freír espárragos. Es una frase documentada ya en el siglo XIX. La expresión procede en última instancia del proverbio latino Citius quam asparagi coquantur, ‘en lo que tardan en cocer los espárragos’ en latín, y que hace referencia a un tiempo brevísimo, ya que el espárrago debe ser retirado del fuego al primer hervor. Entonces, si lo que se pretende es mantener ocupado el mayor tiempo posible al individuo molesto De ahi viene a freír churros (lo que es más lógico) porque también hay que quitarlos rápidamente, luego de colocados en aceite caliente.
También se le puede mandar al carajo, a cagar a la vía (con la secreta esperanza de que el tren le arrolle en plena faena), al cuerno, y otras mil maneras consagradas por el humor popular, fecundo en esto como en tantos otros aspectos.


Talón de aquiles

Es el punto vulnerable o débil de algo o de alguien

Se llama talón o tendón de Aquiles al tendón grueso y fuerte que une el talón con la pantorrilla.
Y se le llama así porque era el único punto vulnerable en la anatomía del héroe griego Aquiles.

Según la mitología clásica, Aquiles -mortal por parte de padre- fue sumergido en la laguna Estigia para que su cuerpo quedara inmune a toda herida. Pero como Tetis -su madre- lo sujetaba por esa parte del cuerpo al bañarlo en las aguas, fue la única zona de su cuerpo que no se mojó y, por lo tanto, el único lugar de su cuerpo por donde podía recibir daño, como así ocurrió. El troyano Paris le dio muerte al lanzarle una flecha envenenada al talón.


Tío Sam

¿De dónde proviene el TIO SAM, símbolo estadounidense, reconocido por el Congreso de los EEUU en 1961?. En 1812, durante la 2ª guerra entre los EEUU y Gran Bretaña, Samuel Wilson, un inspector que aprovisionaba de carne al ejército, imprimió en los barriles de salazón las iniciales U.S. (United States) En broma, los soldados lo interpretaron como Uncle Sam. (Tío Sam en inglés).


@

En la Edad Media se usaba como una abreviatura de la preposición "ad" (en). En los primeros sistemas de correo electrónico @ se utilizó por varios motivos: porque era un signo muy reconocible, porque ya se usaba en la informática y porque estaba en los conjuntos básicos de caracteres. Así "fulano@acme.com" se lee "Fulano en la compañía acme".


S.O.S.

En 1912 (tres meses después del hundimiento del Titanic), las letras "SOS" fueron instituidas como la llamada internacional de auxilio. La Organización Marítima Internacional precisó que las letras no son abreviatura de la frase "Save Our Souls" (Salvad nuestras almas) ni tienen otro significado especial. Los "tres puntos-tres rayas-tres puntos" (· · · - - - · · ·) "son fáciles de recordar y de transmitir en código Morse en el cual S=". . ." y O="- - -".


Poner los puntos sobre las íes.

Cuando en el siglo XVI se adoptaron los caracteres góticos era fácil que dos íes se confundieran con una "u". Para evitarlo se colocaban unos acentos sobre ellas y la costumbre se extendió hasta la "i" sencilla.


MayDay

¿Por qué los barcos y aviones usan esta palabra para pedir ayuda?, ¿tiene algo que ver con algún día del mes de mayo?. No, Esta palabra es un anglicismo de la llamada de ayuda en francés "m'aider" (la pronunciación es similar pero no idéntica). Su uso fue aceptado por la Convención Internacional de Radio y Telégrafo de 1927.


OK

Ésta es de las palabras más usadas y de las que hay más controversia sobre su origen. Una de la teorías más conocidas dice que d durante la guerra civil en Estados Unidos, cuando regresaban las tropas a sus cuarteles sin tener ninguna baja, ponían en una gran pizarra '0 Killed' (cero muertos). De ahí proviene la expresión 'O.K.' para decir que todo esta bien.

Otra versión es que proviene del "Club OK", que respaldaba en 1840 la reelección del presidente norteamericano Martin Van Buren, conocido como "Old Kinderhook" (nacido en Kinderhook, Nueva York) .

Sin embargo, parece que el verdadero origen está en varios artículos aparecidos en 1839 (años antes de la guerra civil y un año antes del Club OK) en el periódico Boston Post en los que para llamar la atención se escribe erróneamente OK como abreviatura de "all correct".


Spam

Normalmente se le dice SPAM a los correos (e-Mails) enviados a miles de direcciones indiscriminadamente y al mismo tiempo.
SPAM es una marca comercial de un preparado enlatado de carne de cerdo molida (Spiced Ham)
La aplicación del termino a internet proviene de un sketch de los Monthy Python, donde dos personajes entran a un restaurante que sirve SPAM en todos los platos, haciendo que la palabra SPAM se repita más de cien veces en el sketch.



Todos los caminos conducen a Roma
Lo usamos para expresar que existen diversas maneras de llegar a un mismo fin.

La expresión se creó en el apogeo del Imperio Romano. Roma, como capital del Imperio y centro del mundo, se rodeó de una serie de vías que, partiendo de ella, llegaban a todos los confines de su territorio.
Los romanos fueron unos grandes constructores de obras públicas y todavía se conservan restos de sus famosas vías.
La más célebre y más antigua es la vía Appia construida en el 312 a. C., que iba de Roma a Brindisi. Otras vías son: la vía Aurelia, la vía Flaminia, la vía Ostiensis, la vía Triomphale…


A Dios rogando y con el mazo dando

1. A Dios rogando y con el mazo dando. El español utilizado en esta frase parece un poco anticuado, pero es que así, suena mejor (es decir, rima, cómo si fuese una mini-poesía).
2. Reza pero sigue remando. Este caso es más claro y como dicen los españoles, no rima pero es verdad.
Ambas frases tienen el mismo significado: si alguna vez te pasa algo malo, está muy bien que te encomiendes a Dios, que empieces a rogarle, a pedirle, rezando, que no te pase nada malo, que te saque de esa situación, pero, si de verdad quieres salir, por si acaso pídele también ayuda a alguien más terrenal (de la Tierra, humano) o trabaja para solucionar el problema. No te quedes de brazos cruzados mientras esperas que venga Dios y a través de un milagro solucione todos tus problemas. Si Dios, cuando va a ayudarte, te encuentra trabajando o esforzándote por salir de esa situación, seguro que te ayuda más que si no lo haces.
El origen que describe muy bien el significado y uso de estas frases es el siguiente:
Dicen que un día iba un hombre por un camino con un carro lleno de comida y de repente, el carro se rompió, sin posibilidad de llegar a destino. El carretero (el dueño del carro) se quedó mirando su carro allí parado en el camino y de repente tuvo la suerte de encontrarse con San Bernando que, cosas de la vida, iba paseando por allí. Entonces, el carretero le rogó al santo que le pidiese a Dios que reparase su carro para que puediese continuar su camino, a lo que San Bernardo respondió: “yo rogaré a Dios por ti, amigo mío, pero mientras tanto, coge un mazo y empieza a reparar la rueda rota del carro”. Es posible que alguna vez un milagro nos saque de un apuro, pero por si acaso y mientras tanto, hagamos todo lo posible para solucionarlo nosotros con nuestro esfuerzo y trabajo.


Me quede en Pampa y la vía

En la esquina porteña de la calle Pampa, en su intersección con las vías del ferrocarril Mitre, hace muchos años atrás, se encontraban prostíbulos donde también se jugaba a las cartas, dados, etc. por dinero; cuando los asistentes perdían todo describían su situación económica diciendo: quede en Pampa y la vía.


Cabeza de chorlito

Se utiliza para llamar a alguien torpe, bruto, inconsciente o tonto. "Es un cabeza de chorlito".

Esta expresión se dijo por lo reducido de la cabeza de este ave zancuda: el chorlito es un pájaro pequeño, de patas largas y cuello tan robusto que apenas se distingue dónde acaba éste y dónde empieza la pequeña cabeza. Dando incluso la impresión de que entre el cuello y el pico no existiera cabeza.

Su comportamiento poco inteligente (construye sus nidos en el suelo) y su saltarina forma de andar, completaron la imagen a la que esta locución del siglo XVIII alude.


Lagrimas de cocodrilo

El llanto de aflicción del cocodrilo es una invención del hombre para poner en palabras sus propios sentimientos. Verdad es que del saco lacrimal de esos reptiles sale un líquido que bien puede ser considerado llanto. Pero éste no es el resultado de la tristeza, sino del esfuerzo. Por carecer de aparato masticatorio, el cocodrilo no puede reducir a trozos sus bocados, que llegan a veces al tamaño de un cordero...o de una persona. La dificultad para tragar los obliga a forzar al máximo las fauces y los músculos de la cabeza. Esa congestión tremenda es la causante de las lágrimas. La acción de llorar mientras se devora con ferocidad una presa ha sido tomada como arquetipo de la hipocresía. Una fábula. Como tantas que dejan mal parados a los bichos que nos rodean. Y que se aplica con mucha propiedad a algunos seres humanos.


Se armó la gorda.

Estalló un conflicto que se veía venir, que estaba latente.
La frase alude a un golpe militar que destronó en setiembre de 1868 a la reina Isabel II de España, obligándola a irse de Paris, Claro que el golpe fué muy anunciado, con varios revueltas de marinos y artilleros, en Cádiz y Madrid. Ante cada revuelta los humoristas españoles decían "se va a armar la Gorda". Hasta que realmente se armó. Los militares insistieron en que su golpe era la "Gloriosa", pero popularmente quedó bautizada como La Gorda.


A troche y moche.

Gastar alocadamente, despilfarrar.
El origen está en la cultura de los leñadores, donde se habla de "hachar a troche y moche", es decir, talar bosques naturales sin pensar en el futuro. Viene de los verbos trocear y mochar. Un ejemplo de esto es lo ocurrido en Santiago del Estero a comienzos del siglo XX, cuando grandes bosques de quebracho fueron eliminados sin asegurar su reproducción.

Pisar el palito.
Caer en la trampa ideada por otros.

Para cazar pájaros se usa un jaula con mucho alpiste y un pájaro cautivo, el "llamador", que atrae con su canto. La puerta se sostiene con un palito que cae y cierra la jaula cuando entra la presa. También se refiere a una danza picaresca parecida al fandango, "el baile del palito", prohibido en Buenos Aires en el siglo XVIII.


Quemarse las pestañas o cejas.

Es estudiar mucho o realizar un trabajo que exige mucho esfuerzo a la vista.
La expresión significaba en un principio 'estudiar de noche'. Y era completamente literal, pues aludía a aquellos que se chamuscaban las cejas, las pestañas o el pelo por acercarse demasiado a la vela que les daba luz o por quedarse dormidos cerca de ella.



No tiene gollete

Se usa en el Río de la Plata para indicar que algo no tiene sentido, es desubicado o irracional.

Gollete es la parte fina o aflautada de una botella, garrafa o damajuana y es de donde se las levanta cuando se quiere servir de ellas y el recipiente es demasiado voluminoso como para tomarlo con la mano por la parte más ancha. Decir "no tiene gollete" es decir que "no hay de dónde agarrarlo".


Vale su peso en oro

Es una expresión que pondera la valía social de una persona
Los piratas que operaban entre las costas de Túnez y las de Cádiz, tenían por costumbre exigir, como rescate de las personas importantes que raptaban, el peso de éstas en monedas de oro.
Anteriormente aplicaban tal medida los pueblos bárbaros del norte de Europa, ya que una de sus leyes castigaba al asesino de una persona a pagar a sus parientes o herederos tanto oro como pesaba el cadáver, excusando así la venganza a los familiares del muerto.

Esta manera de proceder también tuvo su lugar entre la gente piadosa y devota, con la costumbre grecolatina que más tarde pasaría al cristianismo. Se realizaba una ofrenda al templo consistente en recipientes llenos de plata, oro, trigo, cera… cuyo peso coincidía con el del afectado por algún mal o del agraciado por la divinidad. Así, se cuenta que Chacarico, rey de los suevos, hizo pesar en oro y plata el cuerpo de su hijo enfermo y envió la suma a la tumba de san Martín de Tours, con la esperanza de que el santo le curara.


Bondi

La manera porteña de decir que uno va a subir a un colectivo, es "me tomo un bondi", pero resulta que esta palabra es una derivación brasileña de "bond" (boleto, en inglés), palabra que lucía en los pasajes de los tranvías que las compañías británicas habían instalado en San Pablo.

Como en portugués a las palabras terminadas en consonante se les suele agregar una vocal, "bond" se convirtió en "bondi". Más tarde, los porteños la adoptaron para designar al colectivo, que nunca fue inglés y cuyos pasajes jamás se llamaron "bond".


Hacer oídos sordos

La frase se origina en los tiempos de Atila, a raíz de una batalla que el mismísimo general de los Hunos torció a su favor pese a todos los pronósticos. Para dar una lección a los derrotados, hizo dejar ciegos a todos los soldados, menos uno por cada cincuenta.
Hecho esto, los envió de regreso a su tierra, para hacer cundir el terror y el miedo al escarmiento entre sus enemigos.
Uno de ellos, terco como ningún otro, decidió que no iba a dejarse amedrentar y envió de regreso a los ejércitos de ciegos a la lucha.
Como esta decisión fue muy resistida, para evitar cualquier rebelión decidió reprimir brutalmente a los ciegos que se rehusaban a la lucha.
Para no demostrar ser menos que Atila y habiendo este agotado el recurso de los ojos y carente el rey testarudo de inventiva propia, se copio y ordeno dejar sordos a los rebeldes con sendas puas y enviarlos a la lucha, para dejar claro que con el no se jugaba.


Hablar por boca de ganso

La más simple explicación hace referencia al comportamiento de estos animales, que en cuanto grazna uno, graznan todos.

Otra explicación muy extendida se basa en el hecho de que en el siglo XVI se llamaba gansos a los preceptores o ayos de los niños, por la costumbre que tenían de llevar a los niños delante cuando los sacaban a la calle camino de la escuela o el pupilaje, al igual que hace el ganso con sus polluelos.

Comoquiera que a los niños no les estaba permitido hablar por sí mismos y expresar ideas propias o contrarias a las del ayo, se limitaban a repetir las enseñanza y opiniones de su ganso.

El reinado de este gobernante desquiciado fue completamente aplastado antes de finales de ese mismo año.


No es moco de pavo

Equivale a no ser cualquier cosa, como lo es el moco de ese animal, que cuelga sobre su pico sin utilidad ninguna.
Pero es en la jerga de germanías, es decir, el habla española propia del hampa de los siglos XVI y XVII, donde encontramos el origen de la expresión.
En esta jerga, los rufianes y ladrones llamaban “moco” al trozo de cadena que quedaba después de robar el reloj de bolsillo de la víctima, que era conocido como “pavo”. Así, cuando éste iba a sacar su reloj para ver la hora, se encontraba entre sus dedos aquella especie de moquillo, bailando fláccido en el interior del bolsillo, desprovisto de toda utilidad.
La frase no ser moco de pavo se usa hoy para dar a entender a alguien, que el valor y estimación de una cosa es más importante que lo que él considera.


Quedó para vestir santos

Es sinónimo de que una mujer quedó soltera

La frase en cuestión se aplica a las mujeres que se quedan solteras y, en general, a las personas que cesan en una ocupación y no tienen nada que hacer.
Ocurre que, antiguamente, las mozas casaderas que no encontraban marido, acababan limitando su vida social a la asistencia a misa y a los oficios eclesiásticos.
A veces se encargaban de limpiar la iglesia, de los arreglos florales o de las velas.
Otras de sus ocupaciones era la de arreglar o vestir los pasos de la Semana Santa y los santos de las romerías.


Cada uno sabe donde le aprieta el zapato
Es tanto como decir que sólo el que vive una circunstancia determinada está capacitado para juzgarla.

Solamente el que protagoniza una situación, cuenta con los elementos de juicio suficientes para valorarla en lo que a él concierne.
En Vidas paralelas de Plutarco (siglo I), se cuenta que Paulo Emilio era un patricio romano que tenía una esposa, joven, rica y hermosa, y a pesar de ello la repudió. Sus amigos se escandalizaron con tal acción carente de sentido y le repudiaron su proceder. Preguntado el patricio por la razón de sus actos, éste se descalzó de un zapato y mostrándoselo a sus amigos dijo: “¿Habéis visto alguna vez un zapato mejor hecho y más trabajado y elegante que éste? Pues yo, y sólo yo sé dónde me aprieta.”

La expresión caló en el lenguaje y pasó a ser utilizada como réplica cuando se acusa a alguien de obrar con ligereza e insensatez.

Tirar margaritas a los chanchos
Invertir esfuerzos inútiles o apoyar una causa perdida.

El dicho “margaritas a los chanchos” es un error de traducción del original “margaritas ante porcos” en el que “margaron” significa “perla” (de ahí viene “margarina”, por el color), pero nada que ver con las flores. Deberíamos decir no dar perlas a los chanchos (que no las valorarían, de ahí el sentido de la frase).


No hay moros en la costa

Para decir que todo está en calma; que no se avecinan problemas
Como muchas frases, esta nos viene de España, que durante su historia sufrió el problema de las invasiones de pueblos musulmanes (a los que se llamaba moros). Por eso, los reyes disponían de vigías a lo largo de la costa, cuyo objetivo era advertir sobre la llegada de fuerzas invasoras. No haber moros desembarcando, significaba que todo estaba en paz.


Ir de la Ceca a la Meca

Cuando se quiere solucionar algo, te traigan de un lado para otro con numerosas excusas.
También producto del contacto de la Madre Patria con las culturas musulmanas. El deber de todo musulmán es ir por lo menos una vez en su vida en peregrinación a la Meca. Para poder costear los gastos, muchos iban primero a la Ceca que era una especie de casa de préstamos (como nuestro Monte de Piedad). Por lo tanto, estos dos puntos resumen el ir i venir por diversos trámites, para conseguir algo.


Mear fuera del tarro
Es decir o hacer algo inconveniente, que no viene al caso, o está fuera de lugar

La frase original es "Mear fuera del tiesto". Actualmente se usa tiesto como sinónimo de maceta, esto es, recipiente de barro cocido para criar plantas. Pero, antiguamente, en Castilla tiesto significaba ‘orinal’. Así pues, la expresión hace referencia a una imagen muy gráfica y mearse fuera del tiesto significa orinar fuera del orinal y, en sentido figurado, salirse de la discusión, hacer o decir un despropósito.


Morder el polvo
Equivalente a resultar vencido o derrotado

Procede de un antiguo rito de los caballeros de la Edad Media que, cuando eran mortalmente heridos en el palenque o en el campo de batalla, tomaban un puñado de tierra y lo mordían en señal de humillación y como beso postrero a la madre Tierra.


Zapatero, a tus zapatos

Se emplea para aconsejar que cada cual opine sobre lo que conoce y que no juzgue aquello que desconoce
Tiene su origen en una anécdota recogida por Plinio el Viejo (23-79 d.C.) en su Historia Natural.
Apeles, pintor griego del siglo 4 a.C., era muy exigente con sus obras, y por ello solía colocar sus cuadros en la plaza públca para fomentar la crítica y conocer la opinión de la gente.

Solía esconderse detrás del lienzo para no influir en los comentarios de los curiosos.

Cierto día un zapatero criticó con dureza la hechura de una sandalia en un retrato de cuerpo entero. Apeles reconoció su error y volvió a exponer el cuadro después de rectificar la sandalia.

El zapatero volvió a pasar al día siguiente y, al ver corregido el defecto por él señalado, se envalentonó y se se sintió capacitado para criticar otras partes del cuadro.

Entonces Apeles salió de su escondite exclamando: Ne sutor ultra crepidam. Frase equivalente a la comentada: zapatero, a tus zapatos.



Me lo contó un pajarito

En Grecia y Roma, sobretodo en la última, se creía que los pájaros, al ser dueños del vuelo, poseían características magnificas de percepción. Como con el tiempo comenzaron a ver que ante una tormenta severa las aves eran las primeras en evacuar la región, los romanos, las designaron como portadoras del saber futuro. De hecho el rito de los Augurios, donde se intentaba predecir el futuro, se basaba en observar el volar de los pájaros -al igual que lo hicieran Rómulo y Remo esperando ver 12 pájaros para fundar Roma-. De Aquí viene que el dicho 'me lo contó un pajarito' signifique que nos enteramos de algo 'misteriosamente'


Hacer de campana

Estar atento, o custodiar una situación.

La expresión HACER CAMPANA procede del catalán ("fer campana", aunque ha adquirido carta de naturaleza en castellano. No tiene relación (como se suele creer habitualmente) con el instrumento de metal, sino con la palabra "campo". "Hacer campana", originariamente, significaba 'pasear, vagabundear por el campo'.


Comerse un garrón
Se usa para decir que alguien tuvo que soportar una situación desagradable

El "garrón" es una parte de la vaca que es muy fibrosa y por lo tanto bastante dura, cuando alguien llegaba tarde a un asado se decía que le tocaba la peor parte, o sea que tenía que comerse el garrón. Esta frase se extendió a todas las situaciones en las que alguien le toca vivir algo ingrato.



Son las doce... y el pescado sin vender
Ilustrar un momento de inacción, cuando lo que se necesita es resolver prácticamente los problemas antes de que avancen las horas.

Antiguamente, el pescadero -vendedor de pescados- tenía su mercadería desde la mañana temprano y con el correr de las horas, los peces se iban deteriorando, por eso, si a las doce del mediodía no se habían vendido, el vendedor comenzaba a preocuparse. Hoy en día, merced a los modernos sistemas de refrigeración, eso no sucede, pero la frase conserva su vigencia.


Tirar la casa por la ventana

Se dice cuando una persona comienza a tener grandes gastos, superiores a los que acostumbraba. El origen de esta frase se encuentra en la costumbre que existía en el siglo XIX de tirar, literalmente, por la ventana los enseres de una casa cuando a alguien le tocaba la lotería nacional


Dar en el clavo.

Esta expresión, seguramente, será asociada por el lector con la acción de martillar, clavar... y nada más alejado de la verdadera procedencia del dicho. En la Antigüedad, existía un juego infantil llamado "hito", que consistía en fijar un vástago o un gran clavo a cierta distancia de los participantes quienes, desde su lugar, arrojaban unos tejos anillados de hierro, de manera que el éxito en el juego lo lograban quienes conseguían acertar con el aro en el hito. Y como el hito solía ser de hierro -por lo general, se trataba de un clavo- la expresión dar en el clavo vino a significar lo mismo. Con el tiempo y como sucedió con casi todos los dichos populares, la gente comenzó a utilizarlo con otro sentido, en este caso, como equivalente de acertar en la solución de alguna cosa complicada y difícil.


Dar la nota
Llamar la atención por lo inadecuado de un comportamiento

La frase está tomada del vocabulario musical. Se usa para calatogar a los cantantes según su mayor o menor capacitación para el ejercicio del canto.
Da la nota el cantante que puede alcanzar un tono y una calidad determinada con su voz y que le hará acreedor a ser considerado contralto, mezzosoprano, soprano, bajo, barítono o tenor. Y “no llega a dar la nota” el cantante cuya voz no alcanza la calidad suficiente.
Dar la nota empezó a utilizarse para referirse al que sobresale entre los demás, pero acabó adquiriendo un significado negativo al relacionarse con la expresión dar la nota discordante, que es lo que hace un intérprete instrumental o vocal cuando se equivoca de nota y destaca negativamente en solitario.


A capa y espada
Hacer algo con gran empeño

La locución se suele utilizar a veces como luchar a capa y espada, aunque es más habitual su uso en defender a capa y espada.
A capa y espada luchaban los caballeros cuando se veían en trance de pelear. Para ello se liaban la capa en el brazo izquierdo para parar los golpes, mientras manejaban la espada con la diestra.
De esta forma de luchar deriva la expresión, que se aplica a la defensa a ultranza, decidida y con empeño, que hacemos de algún asunto o persona.


Levantarse con el pie izquierdo.
Se dice cuando a alguien todo parece salirle mal o le ocurren varios sucesos desafortunados.

El orígen de la frase tiene que ver con la creencia de que comenzar las cosas con el pie izquierdo efectivamente traería mala suerte y desgracias. Dada su antigüedad, es difícil rastrear su origen, aunque podría suponerse alguna relación con el hecho de ser zurdo/diestro. Dado que la zurdera es relativamente rara (minoritaria), quizá se llegó a la conclusión de que hacer las cosas con la derecha era lo "normal", mientras que las cosas hechas con la izquierda era poco natural. De tal forma, en los textos bíblicos, Jesús proclama que los justos se sentarán a la derecha de Dios, mientras que los pecadores irán a la izquierda. Este sentido negativo pasó también a nuestro idioma. En latín sinister significaba originalmente "izquierdo" y nada más. Pero con el tiempo adquirió el sentido de "torcido, dañino, perverso" en contraposición a diestro "derecho", que tomó el sentido de "recto, legítimo, benéfico". De allí derivó nuestro vocablo "siniestro" con sentido puramente negativo.


No dar el brazo a torcer
No ceder en una opinión o tarea

Se dice que no da su brazo a torcer del que se mantiene inmutable en su postura y opinión a pesar de los cambios que los otros ofrecen para llegar a un acuerdo. Por contra dar el brazo a torcer equivale a rendirse, a cambiar de opinión y reconocer que los otros estaban en lo correcto; también se dice del que cede contra su gusto por verse obligado por las circunstancias.

Es una frase antigua que proviene de la "pulseada americana" donde, como es sabido, consiste en probar dos personas, asidas mutuamente las manos derechas y puestos los codos sobre una superficie rígida, quién de ellos tiene más fuerza, quién de ellos es capaz de tumbar el brazo del oponente hasta tocar la mesa.

Así pues, no da su brazo a torcer, literalmente, el que se mantiene firme en el pulso.



Discusión bizantina.
Se usa para caracterizar las discusiones que, por basarse en premisas demasiado fútiles, resulta larga, tediosa, pero sobre todo inútil.

La frase proviene de los sabios bizantinos que habían llegado a grados extremos de refinamiento retórico y dialéctico y se dedicaban a discutir las cuestiones más peregrinas, amontonando argumento sobre argumento, con el fin de abrumar a sus opositores. A tal grado llegaba este comportamiento, que una leyenda cuenta que cuando los turcos otomanos tomaron Constantinopla en 1543, los sabios ni siquiera intentaron escapar, pues estaban enfrascados en sus discusiones.


Mirarse el ombligo
Abandonarse a la autocomplacencia y al egocentrismo

Mirarse el ombligo fue una costumbre cristiana primitiva ideada por los monjes hesicastas de la Iglesia griega ortodoxa.

Según San Juan Clímac, un hesicasta es aquél que lucha por mantener dentro de su cuerpo las cosas incorpóreas como la mente. Usando una técnica de rezos integrada con la respiración, los monjes acostumbraban a dejar caer la cabeza durante la meditación y, por ello, se les conocía como omphalopsy choi o “observadores del ombligo”, pues algunos creían que el centro del alma humana se encontraba en el centro del cuerpo, en el ombligo, al que, por otra parte, otorgaban importancia como nexo de unión con la vida.

Aquellos que observaban a los monjes en su meditación, les veían encerrados en sí mismos, concentrados y sin importarles nada más que lo que atañía a su propia persona. Y con la cabeza caída y la mirada fija en su ombligo.


Echarse un polvo
Sinónimo de realizar el acto sexual

La expresión echar un polvo es un modismo que se utiliza coloquialmente para referirnos a la cópula o acto sexual. Pero no siempre ha sido así.

Hubo un tiempo en el que el consumo de rapé o polvo de tabaco, también conocido como polvo de Sevilla, se puso de moda entre la nobleza española. Y mientras los fumadores consumían sus cigarros, quienes no gustaban de éstos solían esnifar rape, que llevaban consigo en delicadas
cajitas. Esta práctica provocaba unos supuestamente placenteros estornudos que se tenían por muy sanos al considerar que despejaban la cabeza.

Pero estornudar ante el resto de los invitados era considerado de mala educación, por lo que los caballeros se retiraban a una habitación aparte a echarse unos polvos y, sacando la cajita de rape, quizás invitasen a esnifar la sustancia -a echar un polvo, digo- a alguna dama a la que quisieran cortejar.

Si añadimos que la frase ya existía, con tintes intimistas y de placer, no es difícil imaginar que adquiriera la connotación sexual que muestra en la actualidad.


¿Quién te dió vela en este entierro?

Se usa para reprender al que se entromete en conversación o asunto ajeno

La frase se refiere a la costumbre de entregar una vela en los entierros.
La costumbre cuando alguien iba a un entierro era que la familia del difunto le diese una vela, que se mantenía encendida durante la ceremonia como símbolo de la vida eterna que no se apaga con la muerte del cuerpo.

Ocurre que era un hecho bastante habitual que, en épocas de necesidad, algún extraño se agregase a la comitiva. Y no por el gusto de estar en un acontecimiento tan triste, sino por el convite que se daba después del entierro, generalmente queso, embutidos y vino.

Por ello, a los que se colaban se les preguntaba si tenían vela (invitación) o quién se la había dado, para que justificaran su presencia.


En un santiamén

Expresa un corto espacio de tiempo, un instante

Santiamén es el resultado de la unión de las dos últimas palabras latinas que se dicen en el momento de santiguarse: In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti, Amén, (en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén).

Otras frases similares son: en un decir amén, en un decir Jesús, en menos que canta un gallo y en menos que se persigna un cura loco.


Sacar a alguien de sus casillas

Irritar y hacer perder la paciencia a alguien

Alude a algún juego de mesa con casillas, con espacios determinados para colocar las fichas de los jugadores.
Ya sea ajedrez, damas o tablas reales, si un jugador lleva su ficha a una casilla ocupada por la ficha de otro jugador, puede echarla fuera del juego, o sea, sacarla de sus casillas. Y si este hecho se produce a menudo durante la partida, no es difícil imaginar que el jugador afectado perderá la paciencia.


Estar encinta
Estar embarazada

El término “encinta” proviene del latín incincta, que significa “sin ceñir”.
En el mundo antiguo la mujer soltera llevaba los vestidos y ropajes sueltos y cuando se casaba se los ceñía al talle con una cinta o cordón, complemento que llegaba a ser el distintivo de su estado civil.

Al quedar embarazada su ropa tenía que adaptarse a la nueva situación y abandonaba el ceñidor para evitar opresiones al feto. Se decía que estaba incincta (participio pasivo de cignere, ceñir en latín, más la partícula negativa -in) y actualmente se dice "estar encinta".



Pasarse de la raya

Es traspasar un límite, excederse

No te pases de la raya. Te estás pasando de la raya. Se pasó de la raya. Pero… ¿de qué raya?
En sus inicios el boxeo no contaba con un cuadrilátero para disputar las peleas. Existían dos modos para que los púgiles se midieran, el primero de ellos consistía en marcar una línea de tiza en el suelo. Los dos contendientes debían poner un pie adelantado en la tiza, no pudiendo moverlo, y mucho menos traspasarlo. Era una pelea casi estática. Si uno de los contendientes se pasaba de la raya (de tiza), perdía la pelea.
La segunda modalidad consistía en situar a los dos combatientes dentro de un anillo, ring, conformado bien por tiza, bien por espectadores.


La tercera es la vencida

Indica que al tercer intento se coronará el éxito

Es una expresión de tono optimista que asegura que, luego de haber fracasado en dos intentos, la próxima vez se logrará lo propuesto, por lo que se exhorta a la persona a perseverar en su esfuerzo.
El origen parece estar en el vocabulario de la lucha cuerpo a cuerpo (y en otras clases de enfrentamientos), en la que el luchador que derribaba tres veces a su adversario ganaba.
Aunque algunos sostienen que, primitivamente, se consideraba ganador al que mejor se desempeñaba en un total de tres juegos.
En realidad no importa cual de las versiones es la correcta, o si ambas lo son a la vez, pues fuere como fuere siempre era el número tres el elegido.


Es un cuento chino
Historia tan fantasiosa que está muy cerca del engaño

El extremo oriente ha sido siempre un lugar en el que confluían las imaginaciones y fantasías de los europeos.
Aunque los viajeros de la Ruta de la Seda, por Damasco y Samarcanda, habían llegado muchas veces a Beijing, los europeos recelaban de las historias que se contaban, muchas veces cargadas de fantasías y leyendas.
El interés por aquellas lejanas tierras nunca decreció y en el siglo XIX eran muy comunes los relatos fantasiosos que tenían por objeto la China.
Por ello, cuando una historia es asombrosa o tiene una excesiva dosis de imaginación, la calificamos de cuento chino o cuento de la China.


Lo salvó la campana.

En el siglo XV, los lugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no había siempre suficiente sitio para todos.

Los ataúdes eran abiertos y retirados los huesos para meter otro cadáver. Los huesos eran retirados a un osario.

A veces al abrir los ataúdes, se percibía que el enterrado había arañado la tierra, pues había sido enterrado vivo.

En esta época surgió la idea de, al cerrar el ataúd, agarrar a la muñeca del difunto un hilo pasarlo por un agujero del ataúd y atarlo a una campanilla sobre la tierra.
Si el individuo estaba vivo, solo tenia que tirar del hilo y sonaría la campanilla y seria desenterrado, ya que una persona permanecía al lado del ataúd durante unos días.
De esta acción surge la expresión "lo salvó la campana", que usamos hoy día.


Sembrar o meter cizaña
Poner a unos contra otros

La cizaña (lolium tremulentum) es una planta graminácea —que crece junto al centeno y otras gramíneas— cuyas semillas pueden cubrirse de una especie de moho embriagador, el ebriacum, que daña los sembrados y es muy difícil de quitar.

Si no se arrancaba antes de la cosecha, esa sustancia tóxica pasaba a la harina y causaba la muerte a los que comían el pan obtenido de ella.

No era raro en otros tiempos que la cizaña fuera sembrada furtivamente por algún enemigo para malograr la cosecha u obligar a los dueños a arrancarla antes de cosechar.

Así se recoge como parábola de Cristo en el Evangelio según San Mateo, 13, 24-26:

“El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó la hierba y produjo fruto, apareció entonces también la cizaña.”

De su puño y letra.

La parte de la letra parece bastante evidente. Nuestra letra escrita es característica, única y es posible identificar los textos, reconociendo las características propias de nuestra escritura (que incluso, parecen difíciles de ocultar (si entiendo bien), pues un grafólogo experto puede reconocer intentos intencionales de tergiversar la letra en casos criminales). Así que si algo tiene nuestra letra, pues entonces evidentemente es de nuestra autoría.
Pero, ¿y lo del puño? No tiene que ver con la escritura, porque ningún instrumento para escribir se agarra con la mano en forma de puño. Tiene que ver con una costumbre muy antigua de garantizar la privacidad de los mensajes, sellándolos con cera. Una vez hecho el documento, se cerraba, se colocaba un poco de cera derretida en la apertura y se imprimía un diseño personal. Por lo regular, para garantizar que el sello no fuese usado por otras personas, el dueño lo llevaba siempre consigo en forma de anillo. Y la forma de estampar el sello... era haciendo un puño para poder colocar el anillo en posición. Y dado que los sellos eran precisamente una garantía de que nadie sino el autor había intervenido en el mensaje, entonces es evidente el sentido de la frase.
Aquellos textos que tenían su letra y su sello (estampado con un puño), eran "de su puño y letra", y por tanto auténticos.

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Comentarios Destacados

@Myjail_Anarkya +5
Muy copado el post, +10
Pero...(modo nerd ON)
...cuando los turcos otomanos tomaron Constantinopla en 1543...

Fue en 1453 (modo nerd OFF)
Buen aporte
Saludos

9 comentarios - Te explico de dónde viene esa Frase

@nahu_capo +2
Gracias loco, es MUY BUENO!!
@Myjail_Anarkya +5
Muy copado el post, +10
Pero...(modo nerd ON)
...cuando los turcos otomanos tomaron Constantinopla en 1543...

Fue en 1453 (modo nerd OFF)
Buen aporte
Saludos
@vane-fb +1
Muy interesante! Esta bueno saberlo, seguro en breves me olvido la mitad pero por lo menos conservo un fugaz conocimiento del origen de algunas frases de uso común, jaja. Saludos!
@kike05
Escribir un comentario...
@cache18821882
Muy bueno. Recomendable para leer antes de algun evento formal. o tenerlo en punta con el movil x si las moscas.

Y tenerlo en punta?

Una cosa lo de "no hay tu tiá" el remedio era como un ollin o algo que se inpregnaba en las cocinas a leña, o sea un caldero calentado con leña.

Y habia otro pero me olvidé.

Y harias uno con refranes?

Pasate x el ultimo mio para recordarme haci te vaigo con regalo.