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Alcoholismo en la familia: esperanza para los hijos

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Comparto con Ustedes mi nota sobre el alcoholismo en la familia.
Agradezco comentar!! =)

Enfermedad familiar: iniciarse en la recuperación

Esperanza para los hijos de alcohólicos

La convivencia con una persona que padece alcoholismo nunca es fácil. Conocer la problemática, buscar ayuda y contención, son pilares para no ser afectados emocionalmente y evitar repetir la historia de adultos.

Se acercan las fiestas y ésta fecha puede causarles una mayor tensión a las familias cuyos seres queridos tienen problemas con la bebida. Sidra, champagne, vino, cerveza, Ananá Fizz y Fresita son motivos para transformar las felices fiestas en no tan felices. Esta problemática lleva a que la cuenta regresiva de las doce acabe con peleas (verbales o físicas), enojos y llantos. Quienes tienen padres alcohólicos (uno o ambos) viven en el temor: el temor al maltrato, el temor a confiar en los demás. La vergüenza y el resentimiento también viven con el miedo. La peor parte de ésta enfermedad se la llevan los hijos: según Salvador Valadéz, quien se crió con un padre bebedor, “si sos esposa, te separás; si sos amigo, te alejás; si sos jefe, lo despedís; los únicos que no tienen opción son los hijos, que viven una agresión permanente, que son sobrevivientes del caos, que desarrollán un sistema de características que les permita llegar vivos a la edad adulta”. El licenciado en psicología Jorge Galeano, afirma que “el sistema consiste en no hablar, no sentir, no confiar: culpa, control y aislamiento. Los hijos, paradójicamente, terminan siendo el falso equilibrio que hace que una familia alcohólica funcione. Siendo un hijo “responsable”, con compromisos de adulto (cuidar a un hermano menor, llevar a uno de los padres al médico, preparar la comida para toda la familia), ó siendo el hijo “conciliador”, ese hijo que utilizan los padres durante sus diferencias (“decile a tu papá que…” “preguntale a tu mama si…”). Otro tipo de hijo es el “adaptador”: que juega, es reservado, se lleva bien con todos porque no tiene relación nadie, se pone lo audífonos, prende el ipod y se esfuma. Éste es el más dañado de todos, porque se quedan niños emocionalmente”. También agregó otro rol: el hijo de “conducta inadecuada”, que se pelea con todo el mundo, lo echan del colegio, se rebela, grita, fuma, rompe, se escapa. Este rol es importantísimo, la “super star” del hogar, el que desvía la atención del alcohólico. El licenciado también agregó que los hijos de alcohólicos son “autosaboteadores”: no saben cómo manejar el éxito, porque durante los primeros seis años de sus vidas, absorbieron crisis, sufrimiento, mentiras, conflictos graves, peleas, llantos, golpes, y para ellos vivir mal es normal y a menos que reciban ayuda, este pronóstico es poco prometedor.

Los hijos quedan afectados profundamente por el alcoholismo y sienten muchos de los mismos sentimientos de los adultos, incluyendo una sensación de pérdida, confusión y culpa.

Pero ¿qué es el alcoholismo? Generalmente quienes viven o vivieron con un alcohólico culpan al bebedor o se culpan ellos mismos. Sin embargo, según Alcohólicos Anónimos, el alcoholismo es una enfermedad de la familia, crónica y progresiva, que afecta tanto al que toma como a todas las personas cercanas a él. Una enfermedad tal como la diabetes o el Alzheimer, que se puede controlar pero no curar. Aunque, al contrario de estas enfermedades, el alcoholismo no solamente existe dentro del cuerpo del que toma sino que también afecta las relaciones familiares. Quienes están en contacto con el alcohólico, reaccionan ante su forma de beber y tratan controlarlo, disculparlo o esconderlo, de enfermándose emocionalmente.

Uno de sus síntomas, y el más obvio, es un incontrolable deseo de beber y mientras el alcohólico continúe bebiendo, su impulso de beber seguirá en aumento. Si no se toman medidas para controlar la enfermedad, puede llegar a la locura (algo muy común en el alcoholismo avanzado son las alucinaciones de bichos gigantes) o la muerte. Los alcohólicos beben porque utilizan el alcohol como vía de escape y cuando tratan de dejar la bebida, la abstinencia (mareos, temblores, convulsiones, vómitos) es tan fuerte que recurren nuevamente a los tragos para calmar la agonía.

Ahora, la segunda pregunta: ¿quién es alcohólico? El alcohólico está lejos de ser esa persona que desayuna whisky, almuerza vodka, merienda cerveza y cena vino. No es un desempleado sin hogar ni familia. El alcohólico puede ser cualquier persona, de diferentes clases sociales y posición económica. Joven, adulto o anciano. Según Alcohólicos Anónimos, solamente un cinco por ciento de los enfermos alcohólicos son vagabundos o desahuciados, en cambio, más del 95 por ciento conservan su familia, amistades y empleos. El licenciado Galeano afirma que “son personas inmaduras emocionalmente, y principalmente, no aceptan que son alcohólicos. Frases como “yo no tengo ningún problema con la bebida” o “dejo de tomar cuando quiero” son muy comunes.

La tercera y última pregunta es: ¿qué pueden hacer los hijos? Alcohólicos Anónimos creó el programa para amigos y familiares (AL-ANON), y de ese mismo programa se deriva otro para adolescentes con el objetivo de recuperarse de los efectos ocasionados por vivir con los problemas de alcoholismo de un pariente (ALATEEN). Estos grupos comparten experiencias, fortalezas y brindan apoyo con el fin de encontrarle solución a su problema común: el sentir que sus vidas han sido afectadas por el alcoholismo de otra persona. A veces, el bebedor ha dejado de beber o ya no vive con el joven, pero todavía los familiares pueden seguir afectados.
Carolina, madre alcohólica en recuperación, manifestó: “Mi hijo va a Alateen. Es muy interesante, leen textos, hablan de sus vivencias. Es muy educativo. El programa de ellos es mejor que el de Alcohólicos Anónimos, se aplica como filosofía de vida”. Valentino, miembro de Alateen, dijo: “Me siento muy útil al poder compartir mi experiencia y ayudar a los demás”.

El programa educa sobre cómo desprenderse con amor de la persona alcohólica, a tratarla con compasión y a no hacer la situación más difícil. Se les enseña a abrir sus alas y volar, pero en un cielo diferente al del alcohólico.

Alateen, la ayuda para hijos y familiares de alcohólicos
Alateen está conformado por miembros de entre 12 y 20 años, con autorización de al menos, uno de los padres.
Las charlas no son de carácter profesional: los miembros de Alateen son guiados por miembros de Al-Anon, para compartir el conocimiento de los Doce Pasos (los principios en los que se basa la recuperación) y las Doce Tradiciones (el acuerdo entre el miembro y Alateen). No pertenece a sectas ni religión, partido político ni institución, no hay que pagar cuota y las reuniones son anónimas.
Más información en www.alanon.org.ar o 4382-9311/4382-9229 Porque si sabés más, ayudás más.

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2 comentarios - Alcoholismo en la familia: esperanza para los hijos

@ManuMalzo +3
te dejo 5 por que mi hermano tiene problemas con el alcohol y es sinceramente insoportable aveces. Bueno consejos y es bueno ayudar a esta gente.
@acquaetienne +1
Jeje soy el caso de hijo "adaptador", pero buscando refugio en los libros supongo.