Poder del pensamiento positivo.

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Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace un tiempo cayó en mis manos un libro llamado “Mensajes del Agua“, escrito por el doctor japonés Masaru Emoto.

Masaru Emoto decidió analizar la forma que tenían las moléculas de agua, sin ningún fin más allá de conocer su forma. Pero lo que descubrió dejó un sutil pero claro mensaje al mundo.

El método usado para el análisis de las moléculas era sencillo. Congelaba agua a -25º y, posteriormente, la descongelaba. Unos instantes antes de que al agua se volviese líquida, tomaba fotos sobre las molécula de agua.

El Dr. Emoto descubrió que la molécula del agua tenía forma de hexágono con unos ribetes en las esquinas, en la mayoría de los casos. En otros muchos, no se formaba ese hexágono.

En primera instancia, observó que el hexágono se formaba cuando el agua provenía de manantiales naturales. Y que cuando el agua era tomada del grifo de una ciudad, no era posible observar esa molécula con forma hexagonal. Esto se debe a que la calidad de la vibración del ambiente en las ciudades es mucho más baja que en los parajes naturales.

Poder del pensamiento positivo.
Aguas de manantial o de lugares con buena energía

malo
imagen de las moléculas del agua del grifo de tokio

Posteriormente, estudió el efecto que tenía la música sobre las moléculas de agua. La música es vibración. Si la vibración de un lugar afecta al agua, la música también debería hacerlo. Y efectivamente. Así fue. A partir de agua destilada, cuya forma es un hexágono perfecto (sin ribetes), hizo un experimento con 2 botes de agua. A uno le puso música de Mozart y al otro le puso heavy metal.

Con la música de Mozart el hexágono evoluciono hacia una forma más bella y con el heavy metal el hexágono se deshizo.

Tratando de darle una vuelta de tuerca más al experimento, decidió estudiar el efecto que tenían las palabras sobre la forma de la molécula del agua. A partir de agua destilada, nuevamente, observó que palabras como “Gracias”, “Te quiero”, “Amor”, etc evolucionaban la molécula hacia formas más bellas. Y palabras como “Odio”, “Matar”, etc destrozaban la molécula.

experimento
Sorprendente. Sobre tras respaldarlo con un experimento mucho más de “andar por casa” realizado sobre unos granos de arroz cocido: cogieron 2 tarros y los llenaron de arroz cocido. Todos los días, durante un mes, les decían varias palabras por separado. A uno de los tarros, a diario le decían “Te quiero”, “Te amo”, “Bello”, “Gracias”, etc. Y al otro le decían “Vas a morir”, “Te odio”, “Tonto”, “No vales para nada”, etc. El resultado tras el mes fue que el arroz de uno de los tarros se puso negro, se pudrió. Y el otro se conservó perfectamente.
bueno
Arroz podrido y arroz bien conservado

Quedaba una cosa por medir: el efecto de los pensamientos sobre el agua. Los pensamientos son vibración, igual que las palabras, la música o el ambiente que hay en un lugar. El Dr. Emoto, puso a un grupo de personas a enviar pensamientos positivos sobre un tarrito con agua proveniente de una presa contaminada. El resultado:
arroz
Definitivamente, pensamientos positivos también afectaban a la molécula de agua, haciéndola más bella.

CONCLUSIÓN

El 80% de nuestro cuerpo es agua. El 80% de nuestro planeta es agua.

Piénsatelo 2 veces antes de tener un pensamiento poco positivo, antes de decir una palabra poco positiva o de escoger el lugar donde vas a vivir, entre otras cosas. Una elección equivocada puede tener este efecto en ti y en los que te rodean:

pensamiento

Si te interesa saber más sobre este tema, puedes ver parte del documental en el que se entrevista al Dr. Emoto. Puedes verlo aqui

link: http://www.youtube.com/watch?v=yQDWkk9HJnc

5 comentarios - Poder del pensamiento positivo.

@SuperBuitre +1
Tratando de darle una vuelta de tuerca más al experimento, decidió estudiar el efecto que tenían las palabras sobre la forma de la molécula del agua. A partir de agua destilada, nuevamente, observó que palabras como “Gracias”, “Te quiero”, “Amor”, etc evolucionaban la molécula hacia formas más bellas. Y palabras como “Odio”, “Matar”, etc destrozaban la molécula.

Científicos, huh?
@DiezEnRED +1
my bueno! felicitaciones!