industrial vs punk

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Punk vs industrial*
*Este es un texto de mi propia cosecha que formaba parte de un trabajo para la asignatura de Metodología de las Ciencias Humanas y Sociales. Me pusieron matrícula de honor, así que muy mal no debe estar...

Las subculturas juveniles

Hebdige, el autor más citado a la hora de hablar del punk, afirma que tras la Segunda Guerra Mundial, los patrones tradicionales de la clase trabajadora se vieron alterados, entre otras cosas, por la llegada de los medios de comunicación de masas, cambios en la constitución de la familia y nuevas ideas sobre el trabajo y el tiempo libre. Esto contribuyó a crear una conciencia generacional entre los jóvenes, provocando el nacimiento de una serie de formas de expresión no tradicionales: hippies, cabezas rapadas, punks, mods y otros grupos que se burlaban de la cultura de sus padres.

Casi todos los teóricos están de acuerdo en que los movimientos juveniles emergen como resistencia a la cultura dominante, reaccionando contra la falta de oportunidades, la alienación, la autoridad de los adultos y la trivialidad de la vida suburbana. Los jóvenes se unen a grupos ‘desviados’ para resistirse a una sociedad conformista y opresiva. Construyen identidades propias en busca de una cierta autonomía dentro de una sociedad a la que se oponen o en la que no se sienten integrados.

El punk y el industrial son buenos ejemplos de estas culturas marginales, mostrando muchos puntos en común y ciertas divergencias que pueden ayudar a entender por qué triunfan ciertos movimientos juveniles mientras otros no pasan de ser subculturas soterradas.


Puntos en común entre punk e industrial

La cultura industrial suele compararse con el punk, la Britannica Student Encyclopedia afirma que ambos movimientos comparten un odio hacia la cultura comercial y la industria musical. Walker apunta que tanto punks como industriales reproducen la naturaleza iconoclasta y maliciosa del dadaísmo. La revista Guitar World añade que ambos estilos provienen del descontento social de los 70, y que crecieron juntos en Londres, entrelazándose a menudo.

En general, todos los autores están de acuerdo en que punk e industrial nacen de un deseo de criticar a la sociedad y romper con el rock de los 70; sus objetivos básicos son demoler las reglas musicales y expresar disgusto. A nivel ideológico, las influencias citadas también son comunes, hablándose sobre todo de arte de vanguardia, dadaísmo y situacionismo.


¿El industrial es hijo del punk?

Algunos autores sostienen que el industrial surgió posteriormente al punk. Aseguran que este hecho hizo que la música industrial no tuviese mucho éxito, porque retomaba los mismos temas y estrategias de escándalo del punk, y la gente ya estaba curada de espantos, así que no les asombraba. Otros investigadores piensan que el punk abrió el camino al industrial, creando la oportunidad de que fuese percibido como música popular y haciéndolo llegar a un público al que en otro contexto no hubiese llegado.

La idea general es que el industrial viene del punk, o que imita parte de sus formas e ideas. Yo creo que esta apreciación es falsa, se tiende a tomar como cierta porque fue difundida por la prensa musical británica de la época, que apoyaba al punk y criticaba a los grupos industriales. Comprobando fechas de conciertos y publicaciones de discos, se puede verificar fácilmente que ambos movimientos surgieron simultáneamente, siendo imposible que uno germinase como respuesta al otro.


Principales diferencias: música y política

A pesar de las coincidencias y coexistencia de ambos movimientos, hay ciertas diferencias fundamentales. Bennett comenta que las raíces del punk están en la música de garaje de mediados de los 60 y en artistas americanos como Patti Smith y Velvet Underground. Sin embargo, las influencias musicales del industrial vienen de los experimentos sonoros futuristas y músicos de vanguardia como Cage y Stockhausen. Según Simon C.W. Reynolds, la revolución punk se basa en el rock tradicional, mientras que los grupos industriales usan ruido, electrónica, ritmos maquinales y repeticiones hipnóticas.

Reynolds también llama la atención sobre que el punk arenga a los jóvenes con lemas políticos, mientras que el industrial intenta desprogramar al individuo enfrentándolo a los tabúes de la sociedad. Otros autores, como Brake, afirman que el punk niega cualquier contexto político para su trabajo. Se trata de una cuestión compleja, aunque a mí me parece más correcta la apreciación de Reynolds. Los punks muestran una clara ideología de extrema izquierda; a través de las letras de sus canciones o participando en conciertos de protesta o apoyo a ciertas ideologías y grupos sociales. Los grupos industriales son mas ambiguos, prácticamente no hay ninguno activo políticamente, ya que su intención no es ofrecer una filosofía, sino que el público piense por sí mismo. P. Orridge, inventor y principal ideólogo del industrial y componente de Throbbing Gristle –quizás el grupo industrial más influyente–, criticaba a grupos punks como The Clash por convertirlo todo en política: “Los arrestan porque los pillan con un poco de hachís y lo convierten en activismo político. (...) Eso simplemente significa que son unos hippies pasados que fuman porros, y eso no tiene nada de revolucionario”.

Estas diferencias ya nos dan algunas pistas sobre las causas que podrían haber propiciado el éxito del punk. Es natural que la gente se sienta más atraída por estructuras musicales familiares que por algo definitivamente nuevo. En el fondo, el sonido punk no era tan radical, como subraya Jon Savage, es rock duro acelerado. Por otro lado, la ambigüedad industrial provocaba lecturas incorrectas, muchos grupos fueron tachados de fascistas, algo atroz para una Gran Bretaña que no acababa de superar los horrores de la guerra. Es cierto que los punks también usaban iconos como la esvástica, con la intención de escandalizar. De todas formas, como señala Philip Lamy, aunque el punk tenía una forma negativa, tenía intenciones positivas (por ejemplo, su condena al racismo, que era vista con simpatía por gran parte de la sociedad).


El poder de la publicidad

Quizás una de las razones fundamentales del éxito del punk es que uno de sus primeros grupos, los Sex Pistols, nació como estrategia de promoción para una tienda de ropa. Autores como Savage o Greil Marcus han señalado esta particularidad. Ambos afirman que Malcom McLaren, propietario de la tienda en cuestión, creó a los Sex Pistols para sacarse un dinero fácil, reírse un poco y escandalizar a los ciudadanos bien pensantes. Poco después, otra tienda de ropa siguió la misma estrategia creando a otro grupo punk, Generation X. Juan Manuel Bellver comparte esta opinión, afirmando que el punk comenzó como una moda provocadora creada por un puñado de oportunistas. Hebdige, citado al comienzo, llegó a admitir que había subestimado el poder de la cultura comercial para apropiarse, e incluso producir, estilos radicales.

A la hora de hablar del mercado juvenil es muy difícil trazar la frontera entre subcultura de resistencia y cultura comercial, pero la idea general es que el punk es una mezcla única de estrategias culturales de vanguardia con un buen marketing.


Clase baja y clase media

P. Orridge sostiene que los punks “pensaban que éramos demasiado duros. (...) Escuchaban historias sobre espectáculos artísticos raros y se asustaban. No eran más que chicos de los suburbios”. Esta podría ser otra causa por la que el industrial no cosechó mucho éxito. Algunos autores advierten que los jóvenes se sentían atraídos por la rebeldía punk, pero gente como P. Orridge les parecían locos, no entendían los conceptos que había detrás de su trabajo.

Hay teóricos, como el ya citado Brake, que señalan dos tipos de punks. Por un lado, el alumnado de las escuelas de arte, que se alinea con los rebeldes culturales en contra de la nueva sociedad consumista. Por otro lado, los punks de clase trabajadora, que se entregan al caos empujados por una falta de perspectivas. Livio Sansone también señala este doble origen, aunque no habla sobre dos tipos de punks, sino sobre una mezcla entre jóvenes proletarios y elementos contraculturales aportados por grupos de estudiantes de arte. Creo que no se puede afirmar que el industrial no tuviese éxito por ser demasiado ‘culto’, ya que muchos punks eran estudiantes de arte con un cierto nivel cultural, pero puede haber cierta razón en estas afirmaciones, ya que la música industrial juega con conceptos más propios de filósofos postmodernos que de músicos.


Los medios de comunicación

Los grupos industriales siempre intentaron mantenerse al margen de los grandes medios de masas. Throbbing Gristle apareció en periódicos de medio mundo a raíz de un escándalo provocado por su primera actuación, que tuvo lugar en el contexto de una exposición de arte titulada Prostitution (1976). La exhibición mostraba imágenes que fueron consideradas pornográficas; los periodistas los acosaban, y llegaron a ser tema de discusión en la Casa de los Comunes, pero evitaron entrar en el juego. Unos días después, se emitió en TV el famoso programa en que los Sex Pistols dijeron una palabrota, y la prensa se centró en ellos, esta vez consiguiendo lo que buscaban.


Las salas de conciertos y las discográficas

Otra causa por la que el industrial no llegó a un gran público podría ser que estaba vetado en muchos locales. Los pubs de Londres se quejaban de que tanto punks como industriales eran ofensivos, pero a los punks los dejaban tocar y a los industriales no. Otras bandas industriales, como los alemanes Einstürzende Neubauten, no tenían problemas para actuar por ser obscenos, sino por usar fuego y maquinaria industrial que podía dañar la estructura del edificio.

La industria discográfica también jugó un papel importante en la difusión del punk. Los Sex Pistols recibieron una oferta de EMI, la compañía más poderosa y conservadora del Reino Unido, al poco tiempo de empezar a tocar. Debido a diversos escándalos, EMI retiró la oferta, pero otra gran empresa, A&M, los contrató inmediatamente, atraída por los titulares que recogía la prensa, pero también se arrepintió. Finalmente, Virgin se atrevió a apoyarlos y, aunque las canciones eran repetidamente censuradas en todas las emisoras de radio, los sucesivos escándalos fueron una publicidad impagable, y los Sex Pistols entraron inmediatamente en las listas de éxitos. Otros grupos punks, como The Clash, grabaron con grandes discográficas desde sus comienzos. Por el contrario, los grupos industriales se mantuvieron al margen de la gran industria musical, no por falta de ofertas, sino por convicción. De todas formas, años más tarde, hubo algunas bandas, como Cabaret Voltaire, que acabaron aceptando ofertas de compañías importantes.


fuente :
http://musicaindustrial.blogspot.com/2007/04/punk-vs-industrial.html
Subculture: The Meaning of Style, Dick Hebdige, Methuen, Londres, 1979.
Industrial music, Britannica Student Encyclopedia, Encyclopædia Britannica Online. http://search.eb.com/ebi/article?tocId=9311806
Cross-Overs : Art Into Pop/Pop Into Art, John A. Walker, Methuen & Co., Londres, 1987.
History of industrial music, Guitar World, Alan Di Perna, junio, 1995.
Cultures of popular music, Andy Bennett, Open University Press, EE.UU., 2001.
Industrial music, Simon C.W. Reynolds, Encyclopædia Britannica, Encyclopædia Britannica Online. http://search.eb.com/eb/article?tocId=9097108
Comparative Youth Culture, Michael Brake, Rotledge & Kegan Paul Ltd, Londres, 1985.
Entrevista a Genesis P. Orridge, Red Ronnie’s Bazar, Red Ronnie, otoño, 1979.
Punk, Jon Savage, Encyclopædia Britannica from Encyclopædia Britannica Online. http://search.eb.com/eb/article?tocId=9099010
Punk and Middle Class Values a Content Analysis, Phlip Lamy, Youth and Society, volume 17, number 2, diciembre, 1985.
England's Dreaming: Anarchy, Sex Pistols, Punk Rock, and Beyond, Jon Savage, St. Martin Press, New York, 1992.
Rastros de carmín, Greil Marcus, Anagrama, Barcelona, 1993.
Texto para el CD The Second Annual Report de Trobbing Gristle, Cosey Funni Tutti, 1990.
Punk no ha muerto, Juan Manuel Bellver, Revista del mundo nº 37, junio 1996.
History of industrial music, Guitar World, Alan Di Perna, junio, 1995.
Tendencias en blanco y negro, Livio Sansone, Revista de estudios de juventud, junio, 1988.

9 comentarios - industrial vs punk

@estebancs
felicidades! en tu post esta el comentario 1000 de estebancs!!

eso es lo que creo

@estebancs
nooo el contador me esta re cagando! iba 998 e hice 2 comentarios mas y sigo teniendo segun el contador 998 coments
@omapare
sisi todo muy lindo pero nadie larga los puntos

aca tenes chaboon

+5

me resulto bastante interesante
@infected_blood
Es el primer informe que léo sibre la cultura y música industrial dentro de todo acertada. Muy bueno.
Van puntos.

Saludos.
@Wochiin
Pensé: Uh, aca uno compara punk con metal industrial. XD

que bolú