Discurso de Despedida al Colegio Secundario

Bueno… generalmente uno empieza un discurso de esta magnitud recordando algunas historias de estilo nostálgico, como nuestros primeros pasos en este colegio, o cómo cada grupo de este quinto se gestó, pero no. Eso sería recordar todo como si hubiese finalizado en un pasado lejano, cuando todavía lo estamos viviendo, cuando todavía lo estamos respirando, cuando todavía podemos darnos el lujo de entregarnos al momento; por más corto que sea. Porque hoy, 28 de Noviembre de 2008, estamos todos reunidos acá porque ya hicimos algo; ya como si hubiésemos llegado al tope, y es que terminamos el año 2008, último año en el que este colegio nos supo y sabe contenernos. Y si bien ya terminamos este ciclo lectivo (aun que sea simbólicamente ya que al menos mi división tiene que venir la semana), la realidad es que para bien o para mal este tiempo de colegio secundario se volvió una parte de nosotros, una parte que cargaremos con nosotros mismos por el resto de nuestras propias vidas, ya que muchos estarán de acuerdo en que fue una experiencia sumamente enriquecedora, nos tomó a cada uno como un bloque de mármol a medio esculpir; las buenas y malas experiencias, las memorables y las rutinarias, nos empezaron a erosionar, a forjar como somos hoy en día, a formarnos como personas, esculpidos como para formar parte de una colección artística de lujo, de un museo, ya que a cada uno de nosotros que pisamos primer año en 2004 no es mucho sin lo que las personas que nos rodean nos aportaron. Y sí, estamos hablando de todas aquellas personas que se mantienen siempre al lado de uno, dispuestos a ayudar, a proveer de todo lo necesario para nuestro bienestar, nuestros padres, aquellas personas que si bien a veces efectuaban una vigilancia excesiva, lo hacían pura y exclusivamente por su preocupación hacia nosotros. Es por estas personas que hoy estamos acá, ya que ellos decidieron que nuestro bienestar estaría entre estas paredes. Ellos, quienes nos observaron crecer desde que pesábamos mas o menos… 3 kilos, desde siempre observaron todas nuestras acciones; las ejemplares y las “macanas”, y aún así están dispuestos a cortar su tiempo de placer por nosotros, aún así están dispuestos a demostrar orgullo por lo que somos.
Ahora sí, pasando a cómo fue que empezamos nuestras historias en este Instituto… muchos coincidirían en que fue algo así como una experiencia agridulce. Para empezar estaba la sensación contrastante de sentirse los más “pekes”, los más nenes de entre todo el colegio después de haber sido los “capos”, los campeones, los que se sabían todas en aquel pasado séptimo grado.
Entonces dentro de cada curso empezó la sensación de unidad fragmentada, de prácticamente tribu; cada una con sus propias costumbres, tradiciones, dichos e historia. En ese mismo momento los nuevos éramos integrados, aunque a veces con dificultad, a las tribus que ya de por sí existían en el primario, dando partida a las amistades “de fierro”, aquellas amistades que empezamos en este secundario y que difícilmente se rompieron a lo largo de estos 5 años de una convivencia que fue aparente al principio, forzosa luego, y espectacular después-
Mientras tanto, los profesores trataban a uno como un nene, te mimaban o te retaban dentro del mundo nuevo del secundario del que nadie sabía mucho con frases como el infaltable “en mis tiempos las cosas no eran así”, “saquen una hoja”, “la juventud está arruinada” o la negativa a la típica “profe puedo ir al baño?”, sin embargo otros profesores supieron lucirse por darnos una recibida en este ciclo, poniendo lo mejor de sí mismo como profesor y como persona. Después de ese turbulento inicio, empiezan las fechas estimadas para cuando termina quinto año, se piensa en el número 2008 y se convierte en una meta casi imposible.
Después la verdad el tiempo se pasa volando, pasa segundo año sin muchas dificultades y empiezan las fiestas de 15, las amistades se van consolidando, ya uno puede sentirse parte del colegio sin sentirse extremadamente inferior, uno va entendiendo como funciona.
Es de esa manera pasa el secundario, nunca está en mente el pensamiento de que algún día va a acabar, o que de ser así las cosas serían “mucho más simples”, porque total uno “estaría estudiando lo que querría”. Mientras tanto, las amistades se van haciendo cada vez más grosas y ahí sí que se ve difícil la supervivencia de unos sin otros, ya que al madurar las amistades se van haciendo más duras, uno poco a poco se va dando cuenta de las virtudes y defectos de cada uno, y las clases a medida que pasa el tiempo se tornan más complejas, más rutinarias, como si pareciese que estábamos en medio de una espiral cuyo único sentido eran los amigos, la diversión, para algunos el aprendizaje constante que se hacía todo el tiempo. Es durante el secundario que los padres se dan cuenta de que sus hijos no son meramente unos nenes, sino que ya están madurando y creciendo como personas, de la mano de sus amigos más cercanos y de la familia, viendo cómo paso a paso los nenes se van transformando en adolescentes dignos de orgullo.
Y en realidad, el primer concepto del secundario que se sintió es la de una buena experiencia que uno puede soportar buena parte del tiempo y que puede seguir así digamos, indefinidamente en el tiempo. Pero que eso que sentíamos era una oscilación entre la realidad y la fantasía, la realidad del día a día en el aula con sus clases, chistes, exámenes y risas, con la fantasía que supone soñar con el futuro que nos esperaría cuando abandonemos este secundario que parecía una historia sin fin.
Entonces se acercaba el calor de cuarto año, momento en el que las tribus de aquel primer año habían desaparecido parcialmente, para dar lugar a una unión más abarcativa, es en cuarto cuando unos cuantos empezamos a pensar en el viaje de egresados, en la fiesta con tu curso que te dio tantas risas y disgustos, momento en el que ya todos teníamos personalidades bien definidas, muchos eran reconocidos en el colegio por sus logros, por sus amigos, en definitiva en cuarto año ya la reputación estaba antes de uno mismo. Ya uno tenía bien definido quiénes eran aquellas personas que en todo momento siempre estuvieron para ayudar con alguna materia baja o algún desastre cercano a vos, para escuchar, para hacerte reír cuando lo necesitas, para llorar a tu lado, para bancarte en tus buenas y en tus malas por igual, siempre dispuesta a mantenerse cerca tuyo y ayudándote a madurar.
Y fue ahí cuando la realidad nos dio su primera cachetada en la cara a fin de cuarto año, organizando la despedida para el quinto que se estaba yendo; es ahí cuando más de uno reaccionó y se dio cuenta de que estábamos a sólo un año de la misma situación de aquel quinto que despedíamos, cuando algunos nos dábamos cuenta de que en realidad teníamos los días bien contados entre estas paredes, y que de una forma preocupante, todas aquellas personas con las que habíamos crecido repentinamente no iban a estar al lado de uno, que la idea ya del cuaderno de comunicaciones o el boletín en poco tiempo no iban a pasar más por nuestra cabeza como “preocupaciones”.
En aquel fin de cuarto año, cada curso tanto bachiller como los comerciales, se unieron en un conjunto de fuerzas con dirección al mismo objetivo de la despedida, que si bien a algunos de los organizadores nos estresó y nos agotó mucho, opinamos que todos los que estuvimos involucrados en el proyecto lo disfrutamos “al mango”, fue el ejemplo por excelencia de que todos juntos poniendo buena onda y lo mejor de nosotros podemos hacer algo buenísimo, y es una de las mejores cosas que cualquiera de los alumnos acá presentes nos podemos llevar.
De repente empieza quinto sin preámbulos, con la premisa implícita de que todo va a acabar muy pronto, por lo que te esforzás para simplemente hacer de cada día más gracioso, feliz, espontáneo que el otro, porque esos momentos son el final, aquel que parece infinitamente melancólico ante los ojos pero que se disfraza fácilmente entre euforia y amistades, historias viejas y anécdotas compartidas, sueños a cumplir y tareas por hacer.
Después de muchas idas y vueltas llega Bariloche, aquel viaje que redefine amistades, descubre lo mejor de cada persona a tu alrededor, y te hace sentir más acompañado en un mundo incierto que espera fuera de las puertas del colegio como un futuro indefinido, te obliga a pensar en cómo sería el mañana sin toda esta gente con la que compartiste la mitad del día durante cinco largos años. Es ahí cuando el tiempo se pasa volando, de repente estás en octubre y el final es inminente.
Es por eso… que se hace tan difícil simplemente hacer unas palabras de despedida. Porque este secundario fue un conjunto de sensaciones, experiencias e historias tan complejas, tan completas, llenas de amigos, de historias de llanto y esperanza, de triunfos y derrotas, de maduración constante… y gente que se encargó de hacer este tiempo inolvidable, un tiempo que dejó muchas enseñanzas, porque el mayor logro de este secundario fue que todos hayamos hecho amigos, convivido en la misma aula todos los días con gente impensada, generar lazos humanos entre alumnos, y entre profesores y alumnos, es por todo esto que se hace difícil decir simplemente adiós porque llevamos tanto tiempo acá dentro que es prácticamente un estilo de vida que ya se nos acabó, pero que pudo sacar lo mejor de nosotros para mostrárselo a todos, para compartirlo, para enseñar y seguir aprendiendo, para demostrarle al mundo de lo que somos capaces y de lo que no, porque ahora nos toca romper la burbuja en donde vivimos todo este tiempo para formar parte de una sociedad que no es justa, pero cada uno poniendo su esfuerzo como siempre, podrá hacer la diferencia.
Es entonces que por este tiempo genial que pasamos todos juntos y que no nos vamos a olvidar nunca, en nombre de la Promoción 2008 pedimos muchísimas gracias a nuestros padres y familias por tener la decisión de traernos a este colegio y hacer de todo esto posible con su apoyo constante, porque sin todo lo que ellos nos dieron, dan y darán por siempre nosotros no habríamos llegado muy lejos, a todos los profesores por su dedicación constante, al equipo directivo por tener esas ansias de conocernos a nosotros mismos como alumnos y acercarse a nosotros no sólo como eso sino como personas en aquellas clases ya sea de derecho, química o matemáticas, a los preceptores soportando nuestras incoherencias constantes de los primeros y a veces de los últimos años! A las bibliotecarias por haberse preocupado por conseguirnos cualquier cosa por mínima que fuese dentro de la biblioteca para hacernos la vida más fácil ya sea en trabajos, tareas o pruebas, a todos nuestros amigos dentro y fuera del colegio por bancarnos en todas, y a todo el colegio en sí por habernos visto crecer y por habernos ofrecido este espacio tan importante para todos nosotros que como dije antes, al secundario lo vamos a llevar dentro nuestro por el resto de nuestras vidas porque es una parte importante de nosotros. Supongo que entre todos pasamos un tiempo increíble reunidos todos los días en las aulas, lo mejor que nos podemos llevar de esta etapa que se termina son los amigos que cada uno se supo ganar, y aunque parezca triste o lúgubre pensar que nos vamos a seguir viendo muy poco tiempo en comparación con antes, estoy seguro que todos acá se llevan lo mejor de este secundario en el corazón, así que simplemente no dan las palabras para expresar la gratitud que sentimos todos por todos los que hicieron posible este momento, esperamos que no nos olviden como nosotros no los olvidaremos a ellos, así que finalmente pido GRACIAS a todos por dejarnos tan satisfechos por esta experiencia que finalmente, se termina.
Gracias Compañía de María, y podemos decir chau, aunque eso significaría no ver esto nunca más, preferiría un “hasta luego”, que refleja esperanza, ilusiones, deseos, sueños, anhelos y por qué no, también miedos.
Hasta siempre, amigos, hasta siempre en nuestro corazón. Tomemos conciencia hoy en señal de triunfo, en señal de nuevos anhelos y metas cumplidas. Sintámonos orgullosos de rendir homenaje a quienes, junto con nosotros, han hecho posible todo esto.
Adiós, hasta luego; sigamos en el camino, porque la vida no termina acá; la vida apenas comienza si ponemos el corazón en ella.

Muchas gracias

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Comentarios Destacados

@Satyricon6 +6
mi discurso no es apto para menores... y tiene como tema central los/as profesores/as que tube ja

14 comentarios - Discurso de Despedida al Colegio Secundario

@Satyricon6 +6
mi discurso no es apto para menores... y tiene como tema central los/as profesores/as que tube ja
@electrodami +1
muy buenoo tu discursoo.. me hisoo llorar... muy lindas palabras te escribo estoo este es la cuenta de mi hermano asi que la habrii para comentar jajaj besoss anto_med@hotmail.com
@dienigga -1
Gracias man, ya me diste una idea!!!! =) Te lo agradezco capo, a lo mejor y en algún momento nos ponemos en contacto y me das unas ideitas más
@10MASSI10 -1
gracias capo me diste una ayuda enorme estaba haciendo el vídeo para el acto académico y necesitaba algo como esto.
@AgeOfWar
Capo no tienes idea de lo mucho que me acabas de ayudar!!! y como muestra de gratitud +5
@Darcu
exelente discurso me diste muchas ideas para completar el mio mui bn post lastima que soi novato te mereses 10
@drchatero +1
finaliza con I love you Beth Cooper!!!!
@elmonorelojero00
Hola, que discurso de mierda loco, lo eestamos analizando en el cole y no, pero con cariño va