Grandes obras de la música (inconclusas)

¿Alguna vez te sentiste un fracasado por no poder terminar nada? ¿Alguna vez sentiste que no tenías más ganas? ¿Pensaste alguna vez que esa gran obra maestra que acabás de proyectar podría quedar inconclusa si te pisa un bondi (perdón por el bajón)?

Bueno, no te sientas tan mal, pasa en las mejores familias:



Comencemos con los ejemplos



Franz Schubert: Schwanengesangen - Sinfonía nº 10 - Sinfonía nº 8:


Grandes obras de la música (inconclusas)


El último año de la vida de Franz Schubert (1797-1828) resultó sobrecargado de trabajo. Pensemos que era un hombre que componía, sin pausa, para vivir. Sin embargo, se trata de un año decisivo para la evolución de la música, ya que de él salieron maravillas como el trío en mi bemol D.929 (op.100), el quinteto en do mayor D. 956, la misa en mi bemor D.950 y la sinfonía 9 en do mayor, D. 944 (“la grande”). También había comenzado una nueva colección de Lieder (el género por el que fue conocido en vida y que le daba la mayor cantidad de sus ingresos), sólo completó catorce canciones. El editor les dio el muy oportunista título de Schwanengesangen, D.957 (“canto del cisne”). Además, llegó a bocetar una décima sinfonía que ha sido completada por musicólogos sin lograr nada representativo del genio del compositor. La sífilis y la fiebre tifoidea terminaron con su vida a los treinta y un años.


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El Scherzo (que no fue) de la "Inacabada".



Otro es el caso de la sinfonía “Inacabada” en sí menor, de 1822. Intranquila y hasta muchas veces furiosa, demuestra cómo Schubert había logrado desprenderse de la sombra demasiado prominente de Mozart en sus primeros años, y encontrado su voz inquietante y única. Las razones por las cuáles sólo compuso dos movimientos y dejó un scherzo compuesto para piano, siguen siendo un misterio.


link: http://youtu.be/PDl7MAs96Zk


Alexander Scriabin - Mysterium



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Alexander Scriabin (1872-1915), ese virtuoso pianista de manos pequeñas y ego gigante, estaba convencido de ser el Mesías que venía a salvar la música occidental. Su influencia anticipando los cambios en la armonía que tendrían lugar a principios del siglo XX es innegable. Sin embargo, el proyecto que sólo alcanzó a diagramar es uno de los más ambiciosos y delirantes jamás planteados. La obra se llamaría “Mysterium” y sería representada en las laderas del Himalaya (¡!), y Scriabin decía que buscaba explotar la sinestesia (la mezcla o confusión de sentidos), música que pudiera apelar no sólo al color, sino al gusto y al olfato.

“No habrá espectadores. Todos participarán. Esta obra necesita gente especial, artistas nuevos de una nueva cultura. Habrá una orquesta, un coro gigante de varias voces, una máquina de efectos visuales, bailarines, una procesión, incienso…”


Incluso llegó a decir que la interpretación de la obra duraría siete días y culminaría con el fin de este mundo, dando origen a seres humanos superiores.
Sí, a pesar de todo, el “especial” compositor dejó setenta y dos hojas de un preludio. Afortunadamente nunca lo completó. Murió en 1915.



link: http://youtu.be/mSWuUuySFyU


Anton Bruckner - Sinfonía nº9


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Si bien tenía una preferencia por las grandes masas orquestales y lo masivo, Bruckner (1824-1896) era un hombre sencillo, discreto, y ante todo, muy religioso. Era terriblemente crítico de su trabajo, y por eso podía pasar años trabajando en una sinfonía. Hacia el final de su vida, se vio en la difícil tarea de componer una novena sinfonía, difícil porque las dos anteriores están entre lo más perfecto del repertorio sinfónico (su octava es, para mí, su obra maestra). Bruckner intuía su final, y se entregó al destino. Dedicó su nueva sinfonía a Dios, y rezaba todos los días para poder terminarla.
Compuso tres movimientos, el comienzo, el Scherzo y un adagio monumental e inolvidable, con un tema del “destino” y su más lograda y terrible disonancia al final. Luego de la disonancia, hay un episodio de alivio, y allí se termina. Bruckner murió dejándolo inconcluso.



link: http://youtu.be/V6GNuiS3eMA


Giaccomo Puccini - Turandot


compositores


La última ópera de Puccini (1854-1924) transcurre en la antigua China, a puro exotismo, y contiene al famosa aria “Nessum Dorma”.
El compositor llegó a componer el dúo final, pero no estaba satisfecho, así que volvió a trabajarlo, hasta que a comienzos de 1924 le fue diagnosticado cáncer en la garganta. Viajó a Bélgica y recibió tratamiento de rayos X y fue operado varias veces. “¿Qué pasará con mi Turandot?” llegó a decirle a Toscanini.



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Turandot quedó huérfana el 29 de Noviembre de ese año. La obra fue terminada por Franco Alfaro, incluyendo el Happy end con una reescritura hiper-melosa y de dudoso gusto de Nessum dorma.


link: http://youtu.be/N_6_9HECYkQ


Gustav Mahler - Sinofnía nº10



Genio



Las neurosis de Mahler (1860-1911) son legendarias, y entre ellas estaba el miedo que tenía de componer una novena sinfonía, número al que habían llegado Beethoven, Schubert, Dvorak y Bruckner. Diagnosticado de una enfermedad cardíaca incurable, Mahler temía tentar el destino. Hacia 1909 había logrado burlarlo componiendo una sinfonía-Lieder genial, Das Lied von der Erde. El último lied se llama der Abschied (la despedida).
Cuando Mahler al fin compuso su novena sinfonía, logró una de las obras mayores de la música, donde el Adiós se siente en cada uno de los compases. Murió antes de poder estrenarla.
Sin embargo, sí llegó a componer el adagio para una décima sinfonía. Después, la décima fue completada por Deryk Cooke. Si bien es muy interpretada, y es sin dudas hermosa, no tiene, como decía Georg Solti, esa fuerte estructura contrapuntística típica de Mahler, es decir, debería ser considerado más una obra de Cooke a partir de fragmentos de Mahler que mentir a la audiencia llamándolo la última obra del gran Gustav.



link: http://youtu.be/8PQT5IK8mwA




Alban Berg: Lulu - Concierto para viloín "a la muerte de un ángel".


Grandes obras de la música (inconclusas)



Alban Berg (1885-1935) empezó a trabajar en su segunda ópera (luego de Woyzzeck) a fines de los veinte, basada en el personaje de Franz Wiedekind, Lulu. La obra busca una monumental síntesis del lenguaje orquestral post-romántico con la nueva armonía serial que Berg había tomado de su maestro, Arnold Schönberg, una hazaña semejante lo hizo avanzar lentamente en el trabajo.

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En medio de los quebraderos de cabeza que le generaba Lulu, llegó un encargo del violinista Louis Krassner, un concierto de violín. A Berg le gustó la idea, y comenzó a trabar en esa nueva obra, dejando a Lulu un poco olvidada a comienzos del acto final. Increíblemente el concierto se desarrolló con una rara velocidad en Berg. Hay razones personales. El compositor se enteró de la muerte de Manon Gropius, la hija (en segundas nupcias) de Alma Mahler. Ahora el concierto era también una elegía para Manón, y llevaba el subtítulo de “a la muerte de un ángel”. En el segundo movimiento, Alban cita el coral de la cantata BWV 60 de Bach, y luego el movimiento se cierra. La elegía terminaría siendo doble, poco después, Berg era internado y moría de una septicemia.
Su concerto para violín es la obra más emotiva (y quizás más tocada) del serialismo o dodecafonía.
El tercer acto de Lulu fue completado por Friederic Cerha en secreto (la viuda de Berg no permitía su finalización) y la obra recién fue estrenada completa en 1979, por Pierre Boulez.




link: http://youtu.be/y_rzfHC3nQw



Arnold Scönberg - Moisés y Arón



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El maestro de Berg, Arnold Schönberg (1874-1951) también tiene un muerto inconcluso en su ropero. Un mastodonte-obra maestra, su ópera Moisés y Arón. Sin embargo, las razones no tienen que ver con la muerte, sino con las ideas religiosas del compositor.
Cuando escribió el libretto, Schönberg (nacido en una familia Eskenazy) estaba alejado de la religión de sus padres. La obra es altamente herética, en el segundo acto, Arón logra que la prohibición “No adorarás imágenes” se vuelva contra Moisés, que cae al suelo de rodillas y grita: “He fracasado”. En el tercer acto, Moisés enjuicia a Arón que cae muerto por la ira divina.


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Schönberg terminó de musicalizar el segundo acto en Barcelona. Para cuando llegó a California, exiliado de un país donde era perseguido doblemente, por judío y perpetrador de “ruido atonal” (Goebbels dixit), Schoenberg sufrió una conversión y volvió a abrazar orgulloso la religión de sus antepasados. Para ese momento, no podía aprobar el contenido de su ópera, así que dejó la obra terminada en el segundo movimiento, y autorizó a que se la representara de ese modo, como ocurre (afortunadamente) hasta hoy.



link: http://youtu.be/oWx2OoINlD4



Olivier Messiaen- Concert à quatre



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Sólo dos obras de Olivier Messiaen (1908-1992) tienen nombres “académicos” su Tema y variaciones para violín y piano de 1932 y su Concert à Quatre, en el que estaba trabajando luego de terminar la maravillosa Eclairs sur l’au delà. La obra estaba pensada para cinco grandes amigos, la flautista Catherine Cantin, el violonchelista Msistlav Rostropovich, el oboísta Heinz Holliger, la pianista (y viuda del compositor) Yovonne Loirod y el director Myung Whun Chung.
El compositor no pudo terminar de escribir la parte orquestral del último movimiento, que fue terminado por Loirod.



link: http://youtu.be/ax0Wy0vCWPc



Bela Bartók - Concierto para piano nº3 - Concierto para viola


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La llegada de Béla Bartók (1881-1945) a los EEUU, exiliado por los nazis, prometía mucho y terminó bastante mal. El maestro húngaro no recibió los laureles que habían tenido Stravinsky y Schönberg, y para 1944 estaba muriendo de leucemia en un sanatorio de Nueva York. A su ayuda acudieron Joseph Szigeti y Fritz Reiner, que lograron un encargo de una obra que termnaría siendo el Concierto para orquesta, estrenado con gran éxito por Serge Koussevitsky en Boston.
La enfermedad no le permitió disfrutar sus últimos días, pero sí pudo escribir esa maravilla que es el tercer concierto para piano (dedicado, claro está, a su amada esposa, la pianista Ditta Pásztory), aunque los últimos compases del movimiento final tuvieron que ser escritos por Tibor Serly, quien también terminaría el todavía más fragmentario concierto para viola.



link: http://youtu.be/elaY_d3uG6A




Wolfgang Amadeus Mozart - Requiem



Genio


A los que estén enamorados de la leyenda negra del Réquiem de Mozart (1756-1791) (tan conspicuamente retratada en “Amadeus”) les aconsejo que no lean lo que sigue.
El Réquiem es hoy tan popular que parece que nadie quiere admitir la verdad: Mozart sólo pudo completar un movimiento del mismo (el Introit). El resto fue completado Franz Xaver Süssmayr, a través de los bocetos del compositor. Triste será para muchos aprender que Mozart era de hecho un compositor muy profesinal y trabajador, que escribía borradores y tachaba, no ese alegre bobo a quien se muestra escribiendo sinfonías en veinte minutos mientras juega al billar.



link: http://youtu.be/KgLmET32qSo




Johann Sebastian Bach - El arte de la fuga

Grandes obras de la música (inconclusas)


Este es quizás el caso más grandioso como desafortunado. Para 1740, Johann Sebastian Bach (1685-1750) había volcado su sabiduría a la búsqueda de la scientia musical, la forma misma de la música. Así, produjo obras tales como el Clavier Übung, la Misa en Sí menor y la Ofrenda Musical.
Sin embargo, desde 1742 había comenzado a proyectar un trabajo que demostrara todas las cosas que podían desprenderse de un solo motivo de cuatro compases.
Die Künst der Fugue (El arte de la fuga) es la obra más grande del pensamiento musical, y una de las obras maestras del arte occidental. Es el santo Grial de la Música, la obra más extrema en su construcción y hermetismo. Una obra enigmática como pocas.
Bach empezó a retrabajarla en 1750, cuando se estaba quedando ciego y su salud comenzaba a fallar. Para ese entonces dejaba de ser una obra teórica para la asociación de músicos de su alumno Miztler y se convertía en el testamento mayor de un cuerpo de trabajo inigualable.
A partir de un tema moto en re menor de cuatro compases (que se invierte, revierte, transforma y permuta) Bach construye varias piezas llamadas Contrapunctus, fugas que ejemplifican los distintos procedimientos de este arte, fugas simples, contrafugas, fugas en stretto, fugas dobles y triples, canons, etc.



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El angustiante manuscrito final del Contrapunctus XIV con la nota de CPE Bach



Cuando murió, Bach estaba trabajando en la pieza final, una fuga colosal, que aplicaba todos los procedimientos antes mostrados, una maravilla arquitectónica que incorpora tres temas y va expandiéndose como una enredadera sonora. Bach estaba casi ciego y la partitura lo muestra, un escritura frágil, manchones de tinta con las huellas digitales.
Al final, Bach agrega su nombre a la fuga, las notas Si bemol-La-Do-Sí natural (B+A+C+H) en la notación alemana.
En el manuscrito, justo donde la fuga se interrumpe dolorosamente, hay una nota escrita por Carl Phillip Emmanuel, hijo del compositor, que explica que su padre murió antes de terminarla.
El Arte de la Fuga fue este Santo Grial que todos los compositores consultaban, pero no se tocaba en público, hasta que recién fue estrenado en 1929 en una versión para orquesta de cuerdas.
Muchos músicos y musicólogos completaron la gran fuga final (a veces llamada Contrapunctus XIV, a veces XVIII) pero sigue siendo preferible dejarla como está, en ese momento en que Bach estira la armonía modal hasta un punto imposible, que no se vera hasta fines del siglo XIX. Es el mejor testamento posible.






link: http://youtu.be/JbM3VTIvOBk

10 comentarios - Grandes obras de la música (inconclusas)

@MonsieurLapedite +4
Yo toco el contrapunctus I en piano, es mi obra favorita... sin desperdicio
@staffatore +1
Maravillosa, sin dudas
@VULCANFENIX +1
Viejo siempre con los buenos post tnx
@staffatore
¡Gracias! Un abrazo
@Tlamantinime +2
Excelentisimo post!!!!!
@staffatore +1
¡Gracias! No te hagas drama por los puntos.
@lloog +1
Excelente Post muy bueno!!!!!!! Este genero de música jamas pasará de moda. no tengo puntos, pero igual te doy
@staffatore
No te preocupes... ¡Gracias por pasar y leer! Un abrazo.
@richeirk -1
obras
@staffatore
Yo no quiero ver arder Taringa!
(ahora que lo pienso)...
@richeirk +1
@staffatore
jejejeeeee...
@argentinosaurio
"A los que estén enamorados de la leyenda negra del Réquiem de Mozart (1756-1791) (tan conspicuamente retratada en “Amadeus”) les aconsejo que no lean lo que sigue."
compositores
@staffatore
@Khrys92 +1
muy bueno el post !! mandate algo de brahms o prokofiev tambien !!
@staffatore
Veré de hacerlo, Brahms es uno de mis top... un abrazo.
@LuthierKV +1
Capo.. Que mostro sos! el Post esta buenissimo.. gracias por el aporte..
@staffatore
¡Gracias por lo que decís! Un abrazo...