El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Peronismo vs Kirchnerismo

Peronismo vs Kirchnerismo

Perón


Fue amado y odiado. El primer trabajador, para unos. Un tirano, para otros. Dividió y polarizó a la sociedad como nunca antes otro líder.

Ahora bien, ¿cuánto, realmente, subyace de él en la actualidad? ¿Es el matrimonio Kirchner-Fernández un reflejo de aquella doctrina que tanto busca enarbolar? ¿O se trata, apenas, de una débil sombra?

“El peronismo es un fenómeno particular. Es partido, movimiento, doctrina, ideología y cultura a la vez”, indica Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría. Por caso, desde 1989 ha gobernado 20 de los últimos 22 años mostrando una especial aptitud para retener el poder.

El movimiento surgió a partir del apoyo de las bases y los núcleos sindicales. Perón organizó una maquinaria fiel a su figura, a la vez que dividió a la oposición. Esa fuerza fue la que respondió en el llamado espontáneo para exigir su liberación. Desde allí, pocos pasos mediaron para que Perón llegara a la máxima magistratura, tras ganar las elecciones del 24 de febrero de 1946, con el 55% de los votos frente al 45% de la rival Unión Democrática.

Una vez llegado al poder, justificó su régimen bajo tres banderas: independencia económica, soberanía política y justicia social. Desde sus inicios, obtuvo antipatías en estratos sociales más acomodados y, con el tiempo, supo ganarse la de la Iglesia.

Pero el rol de Perón como conductor fue indiscutido. Además del apoyo de las Fuerzas Armadas, contó con un gran despliegue sindical. Sin embargo, los tiempos cambiaron. Y poco de su sombra parece alzarse en el presente. “Asistimos a un proceso de vacío de poder político”, resalta Jorge Castro, director del Instituto de Planeamiento Estratégico.

El ADN peronista
¿Es la presidenta Cristina Fernández de Kirchner fiel a la doctrina peronista? ¿Fue su marido devoto a los ideales en su origen? “Existen factores típicamente peronistas en el comportamiento de los Kirchner pero otros que no lo son tanto”, puntualiza Sergio Berensztein, director de Poliarquía Consultores.

A primera vista, tres parecen ser los elementos que el matrimonio K heredó del peronismo: la forma de pensar en términos autárquicos con un fuerte intervencionismo, el uso de coaliciones basadas en actores sociales poderosos (aunque el estímulo de la movilización se articule de un modo distinto) y la inusitada centralización del poder, es decir, el acaparamiento del Poder Ejecutivo como ancla para el logro de objetivos más de tipo personal. Sin embargo, las diferencias son más abundantes: la estrategia peronista estuvo orientada a la conformación del proyecto de la “comunidad organizada”. En tanto que los Kirchner, por su parte, despliegan una táctica cortoplacista. “Aunque puede haber ciertas ideas fundantes, no hay una estrategia demarcada y la construcción política es la que hace el día a día”, agrega Berensztein.

Con otras condiciones, “se puede leer que éstas son dos épocas diferentes y que no hay posibilidad de comparar a Kirchner con Perón porque sus orígenes están en distintas circunstancias históricas”, opina Castro. Por caso, durante el advenimiento del peronismo, la Argentina, que apenas contaba con 14 millones de habitantes y buscaba la recuperación tras el gran coletazo de 1930, dejaba de ser el “granero del mundo” y apostaba a la industrialización por sustitución de importaciones. Hoy día, en cambio, el país asiste a un momento de post-crisis, con una población que supera los 40 millones y un PBI de u$s 548.800 millones, que lo ubica en el puesto Nº 24 del mundo, según el CIA WorldFactBook.

Kirchner no tuvo un partido organizado ni mucho menos sindicatos y obreros movilizados. “Contó con menos adversarios poderosos que Perón cuando se instaló en el gobierno”, comenta Ricardo Sidicaro, investigador principal del Conicet y autor de Los tres peronismos, que profundiza: “Perón creía en la creación de una ’comunidad organizada’ en la que había que conciliar los intereses del capital y del trabajo así que, alcanzado cierto nivel salarial y de integración social, se propuso ganar el apoyo del empresariado y atraer capitales extranjeros”. Kirchner, a pesar de haber llegado a la Presidencia con apenas el 22% de apoyo, en cambio, “no tuvo mayores problemas con los intereses económicos, que estaban satisfechos con las consecuencias de la devaluación que dio fin a la convertibilidad”, completa el especialista.

Sin embargo, la manera de abordar las relaciones con la oposición política creó tensiones en la medida en que el Gobierno “seducía” dirigentes. Entre 2003 y 2005, por caso, el ex presidente patagónico se enfocó en crear una forma “superadora” del peronismo (la transversalidad), es decir, un movimiento basado en múltiples apoyos aunque terminó respaldándose en los partidos justicia istas provinciales y en los dirigentes peronistas del conurbano bonaerense. “Lo más visible fue la heterogeneidad de los apoyos contradictorios que consiguió”, sintetiza Sidicaro.

Perón convocaba de forma espontánea y establecía una relación con la masa. “En su versión kirchnerista, en tanto, es un apoyo de aparatos, gestado mediante recursos económicos”, resume Fraga. Los Kirchner tampoco comparten la visión de un estratega sobre la importancia de la política exterior y carecen del carisma y la devoción que los seguidores tenían por el caudillo.

El discurso registra similitudes y diferencias entre ambos movimientos. Las primeras están presentes en las cuestiones del nacionalismo económico y la distribución del ingreso. "La Presidenta tiene un discurso más elaborado que el ex presidente Kirchner. Hay un manejo dialéctico y de la memoria notable. Kirchner es más llano en su retórica", puntualiza Ricardo Rouvier, director general de Ricardo Rouvier & Asociados. Perón era un excelente orador, y su retórica oscilaba entre la del estadista y la de barricada. "En esto último se parece más el discurso del ex mandatario", agrega. Los tres construyeron una imagen del enemigo si bien los referentes cambiaron: el pueblo para Perón, el "nosotros" gobierno para Néstor Kirchner y la primera persona en el discurso de su sucesora.

El discurso kirchnerista se ubica en la última etapa antes del ´76 y, a diferencia del peronismo ortodoxo, menciona la lucha de clases. "En este sentido, hay sintonía entre el kichnerismo y el camporismo, la tendencia de los ´70", agrega Rouvier. Existe hoy un recurso menor a utilizar frases de la liturgia clásica peronista, en cambio, "el kirchnerismo abrazó con fuerza la bandera de los Derechos Humanos, en función de la represión de la dictadura militar", comenta Carlos Fara, director de Carlos Fara & Asociados.

Por otra parte, es ineludible centrarse en la comparación de quienes fueron, en su momento, primeras damas: Cristina Fernández y Eva Duarte. Esta última fue un fenómeno político que, si bien no llegó a la Presidencia, “desarrolló un pensamiento político propio que, en mi opinión, Cristina no tiene respecto a su marido”, acota Fraga. Duarte manejó una Fundación propia (Eva Perón) con gran cintura política, fundando hospitales y estableciendo un barrio popular (Ciudad Evita, en La Matanza). Además, impulsó la apertura de una rama feminista del partido en 1949. Su principal logro fue el establecimiento del sufragio femenino, lucha que efectuó independientemente de su marido.

El movimiento hoy
“Perón galvanizó a la sociedad, los Kirchner no”, reflexiona Berensztein. El vacío de poder político explica que el PJ, al igual que la UCR, haya desaparecido de la escena con la crisis de 2001, en un proceso de total desmantelamiento de partidos políticos. De modo que, desde 2003, el sistema de poder perdió la orientación definida y se va modificando de acuerdo al momento.

No existe una línea de carácter estratégico en el Gobierno, sino “una identificación de estrategia enemigo-amigo que conduce a la polarización”, sintetiza Castro. “Perón era un político flexible, que combinaba el palo y la zanahoria de acuerdo a las circunstancias, mientras Kirchner sólo parece tener aptitud para el conflicto y no para la conciliación”, agrega Fraga. Clarín y el campo son sólo algunos ejemplos.

En el pasado, el peronismo ejercía un rol polarizador. Durante su primer gobierno, mientras que los peronistas reivindicaban la igualdad social, los opositores defendían las libertades públicas. Hoy, el clivaje kirchnerismo-antikirchnerismo responde a una dualidad más vacía de carga ideológica. El oficialismo rescata el hecho de que sólo él puede gobernar y la oposición desea tomar las riendas del poder criticando al Gobierno. “Ni unos ni otros consiguen hacer creer a la mayoría de la ciudadanía que son protagonistas de una gran opción histórico-política”, advierte Sidicaro.

Tal vez pueda pensarse que el peronismo no sea una ideología sino más bien una percepción sobre el poder político o el reflejo de una época pos-peronista, apunta Castro.

Aunque el kirchnerismo se identifique como una de las tantas versiones del peronismo, a partir del pragmatismo de la cultura política, parece quedarle poco de ideología. “El PJ tiene la capacidad de comprender los opuestos, como pueden ser Kirchner y Reutemann, y la posibilidad de girar de derecha a izquierda de acuerdo a las circunstancias”, concluye Fraga.

Ya no hay un peronismo sino varios o, si se quisiera ser devoto a la versión clásica, uno, aunque demasiado desdibujado.

Evita capitana
Entre los últimos grandes eventos peronistas figura el acto del último 26 de julio, en homenaje por la muerte de Eva Duarte de Perón. Ese acto cruzó a las diversas caras del kirchnerismo, mostrando su costado populista con la presencia de Hugo Moyano, Julio Piumato y Emilio Pérsico, por un lado, y un perfil distinto con Daniel Scioli, por el otro. Fue una expresión más de la pugna del kirchnerismo con los sectores peronistas disidentes y, en ese sentido, un logro político. El acto también manifestó el poder del gremio de camioneros como eje de la política y marcando el control de las rutas de un país en donde el desarrollo agropecuario es estratégico.

Un 17 de octubre... pero de 1945
Nadie sospechó que un arresto desencadenaría una movilización gigantesca. El 13 de octubre Juan Perón, hasta el momento vicepresidente de la Nación, era detenido. Los lazos que había cultivado durante los años precedentes rindieron frutos. Las consignas del 17 fueron huelga general y marcha sobre la Capital. Eran los miembros de los sindicatos, los denominados "cabecitas negras" quienes, movilizados en apoyo del líder, confluyeron en Plaza de Mayo. La oligarquía aprendió una lección y Perón recobró la libertad. Se inauguró una nueva forma de participación en la política argentina, la movilización masiva. Por encima de 300.000 personas se congregaron en una ilustre jornada peronista.

Rosendo Fraga
"Perón era un político flexible, que combinaba el palo y la zanahoria de acuerdo a las circunstancias, mientras Kirchner sólo parece tener aptitud para el conflicto"

Jorge Castro

"Son dos épocas diferentes y no hay posibilidad de comparar a Kirchner con Perón porque sus orígenes están en distintas circunstancias históricas”

Sergio Berenszten
"Existen comportamientos que son típicamente peronistas en el matrimonio de los Kirchner, pero otros que no lo son tanto”

Carlos Fara
“Desde el discurso, el kirchnerismo abrazó con fuerza la bandera de los Derechos Humanos, en función de la represión de la dictadura militar”

Ricardo Rouvier
“Perón era un excelente orador y su retórica oscilaba entre la del estadista y la de barricada. En esto último se parece más al discurso de Kirchner”


Ladrones



Diferencias - Semejanzas



1. Las realizaciones peronistas 1946/1955

Perón comenzó su actividad política en 1943 en distintos cargos de gobierno (Secretario de Trabajo y Previsión, Ministro de Guerra, y Vicepresidente), y fue desde la primera función que emprendió una política social reivindicativa dirigida a los trabajadores. A ese Perón, el pueblo humilde y trabajador salió a reclamar por su libertad aquel 17 de octubre de 1945. Y un año después, lo hizo Presidente de la Nación.

A partir del peronismo la clase trabajadora emergió y se consolidó como protagonista en la vida política y social del país.

Perón comenzó su revolución social desde el poder del Estado, levantando las banderas de la Justicia Social, la Independencia Económica, y la Soberanía Política. Convirtió tales principios en hechos concretos. Fue así que hizo realidad el Estatuto del Peón que dignificó al trabajador rural, hasta entonces sometido a las condiciones que le imponía su patrón. Transformó y fortaleció la institución gremial de los trabajadores de todas las actividades, estableciendo el salario mínimo, vital y móvil, las convenciones colectivas de trabajo, el pago del aguinaldo, las vacaciones anuales pagas, etc. Los trabajadores accedieron a las colonias de vacaciones de sus gremios en Mar del Plata y Córdoba, sitios por entonces exclusivos de la oligarquía. Generó planes de viviendas en todo el país destinados a los más necesitados. Estableció créditos desde el Banco Hipotecario Nacional que permitieron a miles de familias construirse la casa propia. Creó Escuelas Hogares en toda la geografía nacional, donde accedieron a la educación, alimentación, salud, y al esparcimiento los niños de las familias más carenciadas. Construyó Escuelas en distintos puntos del país garantizando que la Educación Pública fuese un derecho efectivamente accesible a todos. Estimuló la industria nacional sustitutiva de importaciones, generando además miles de puestos de trabajo digno, con una legislación social acorde a los derechos de los trabajadores. Fundó Escuelas Industriales donde se formaron técnicamente muchos jóvenes hijos de trabajadores, y así tuvieron un oficio con mano de obra calificada, que aportó a su salida laboral y al desarrollo industrial en marcha. Construyó Hospitales Públicos para que la salud fuese un derecho de todos, y no sólo de los que podían pagar para acceder a una atención privada. Proyectó y ejecutó grandes obras de centrales hidroeléctricas y termoeléctricas orientadas a la provisión energética para la industria y los usuarios particulares. Impulsó la industria automotriz, aeronáutica y naviera, con esta última pudimos tener una flota mercante propia. Creó el IAPI (Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio) para combatir los monopolios privados, controlar el comercio exterior y promover el desarrollo interno. Puso bajo su órbita a la Junta Nacional de Granos que compraba a precio sostén la producción cerealera. Propició la integración regional firmando tratados de complementación económica, como por ejemplo el Pacto ABC (Argentina, Brasil y Chile) como bloque del Sur de América. No firmó ningún préstamo con el Fondo Monetario Internacional, ese “engendro putativo del imperialismo”, en palabras de Perón. Ejerció una política internacional independiente, respetando el principio de autodeterminación de los pueblos. Se aprobó la reforma de la Constitución Nacional de 1949 constituyendo un verdadero proyecto nacional, popular y transformador. Entre otros varios logros que reafirmaron los principios de la Patria justa, libre y soberana.

El rol que cumplió Evita en esta revolución fue fundamental, siendo la compañera de lucha del Coronel Perón desde el año 1944 cuando sucedió el terremoto de San Juan. Participó activamente en la movilización del 17 de octubre de 1945, y estuvo junto a él hasta su muerte el 26 de julio de 1952. A su impulso fue ley el voto femenino en 1951, la primera vez que la mujer pudo votar (y ser elegida) en la República Argentina, ensanchando la base democrática. Con la Fundación Eva Perón (8/6/48) realizó una importantísima obra social destinada a los que todavía no habían sido incluidos por la revolución peronista. Como recordó el General: "Mientras construíamos el hogar para todos, ella daba cobijo a los que todavía no podían ingresar". Trabajó incansablemente por los más desposeídos y marginados: los ancianos, los obreros, las mujeres, y los niños. Evita fue el corazón y el alma de la revolución.

Podemos decir sin temor a equivocarnos que en Argentina hubo un antes y un después de Perón y Evita para los trabajadores y los más humildes. No es una exageración afirmar que los días más felices de nuestro pueblo fueron peronistas.


2. Perón: realizaciones 1973/1974

Este período de gobierno del General Perón fue muy breve; del 12 de octubre de 1973, cuando asumió su tercer período como Presidente de los argentinos, hasta su fallecimiento, nueve meses después, el 1º de julio de 1974.

Un tiempo difícil en que veníamos de la larga proscripción del peronismo (1955/1973) que llevó al país a una lucha violenta que desembocó en las elecciones del 11 de marzo de 1973 en que triunfó el peronismo, liderando el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación) que llevó al gobierno a Cámpora y Solano Lima. El 13 de abril el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) de orientación marxista, había declarado que: "Respetuosos de esa voluntad (popular) no atacará al nuevo gobierno, mientras éste no ataque al pueblo ni a la guerrilla. […] Nuestra organización seguirá combatiendo militarmente a las empresas y a las fuerzas armadas contrarrevolucionarias". Cuarenta y nueve días después de asumir (el 25 de mayo de 1973) el 13 de julio de ese año, Cámpora renunciaba para dejarle el camino libre a Perón, en un nuevo acto eleccionario ―sin proscripciones― el 23 de septiembre de ese año.

El proyecto político de Perón era la Reconstrucción y la liberación nacional. Larga y ardua tarea le esperaba. En tanto los EE.UU. volvían sus ojos y sus acciones a Latinoamérica. En junio de 1973, mes en que retornara definitivamente Perón a la Argentina, se producía el autogolpe de Bordaberry en Uruguay, disolviéndose el Poder Legislativo y siendo los militares el poder detrás del trono. Apenas tres meses después, el 11 de septiembre, caía por un golpe militar propiciado por la CIA (Central de Inteligencia Americana) el Presidente de Chile, Salvador Allende. Se cerraba sobre la Argentina el círculo de dictaduras militares. Había que sumar a ello la lucha interna en el Movimiento Peronista, reiniciada sangrientamente por la derecha el 20 de junio de 1973 en Ezeiza.

En ese marco político internacional y en ese clima interno Perón asumió su tercer mandato como Presidente, el 12 de octubre de 1973. Apenas llegó al país nos habló de la Unidad nacional. Actualizó la primera verdad peronista: "Para un argentino no debe haber nada mejor que otro argentino". Y señaló: "A este país lo salvamos entre todos, o no lo salva nadie", etc. Esa fue su prédica unitaria y pacificadora en un tiempo de pasiones enfrentadas en el país y de fuertes intereses internacionales en pugna.

Perón lanzó como instrumento político de su propuesta de Reconstrucción el Pacto Social entre empresarios, trabajadores y Estado. Pacto que fue firmado el 8 de junio de 1973 por la CGE (Confederación General Económica), la CGT (Confederación General del Trabajo) y el Estado nacional.

La violencia política continuó después de Ezeiza con ataques armados de las patotas sindicales a los militantes y locales de la tendencia revolucionaria del peronismo, éstos contestaban con medidas de autodefensa custodiando las Unidades Básicas. Un comando montonero mató a José Ignacio Rucci el 25 de septiembre de 1973, sin asumir la autoría. La Triple A nació al amparo de López Rega en noviembre de 1973 para asesinar a militantes y dirigentes de las organizaciones de izquierda, peronistas y no peronistas. Amenazó de muerte a decenas de personalidades de distintas ramas del arte y otras actividades, imputándolas de izquierdismo. La violencia política dominaba el escenario político. Esta situación favorecía los planes golpistas de las clases dominantes y el imperialismo.

El 12 de junio de 1974, el Presidente Juan Domingo Perón, desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, manifestó: "Yo vine al país para lanzar un proceso de liberación nacional y no para consolidar la dependencia […] No hay que olvidar que los enemigos están preocupados por nuestras conquistas, no por nuestros problemas. Ellos se dan cuenta de que hemos nacionalizado los resortes básicos de la economía y que seguiremos en esa tarea sin fobia, pero hasta no dejar ningún engranaje decisivo en manos extranjeras". Habló de "la fiebre de la sucesión, de los que no comprenden que el único sucesor de Perón será el pueblo argentino". Y alertó: "Cuando acepté gobernar lo hice pensando en que podía ser útil al país, aunque ello me implicaba un gran sacrificio personal. Pero si llego a percibir el menor indicio que haga inútil ese sacrificio no titubearé un instante en dejar este lugar a quienes lo puedan llenar con mejores probabilidades”. Así fue como se produjo la movilización espontánea más importante antes de su muerte. El pueblo trabajador convocado por la CGT se concentró en Plaza de Mayo, y desde los balcones de la Casa de Gobierno Perón expresó: “Compañeros: esta concentración popular me da el respaldo y la contestación a cuanto dije esta mañana […] Con este agradecimiento quiero hacer llegar al pueblo de la República nuestro deseo de seguir trabajando para reconstruir nuestro país y liberarlo". Y finalizó diciendo: "Les agradezco profundamente que se hayan llegado hasta esta histórica Plaza de Mayo. Yo llevo en mis oídos la más maravillosa música que para mí es la palabra del pueblo argentino".


3. El legado de Perón: el Proyecto Nacional

El 1º de mayo de 1974, anunció al país en su discurso inaugural ante la Asamblea Legislativa, su plan de gobierno: el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional. En ese texto Perón sintetizaba treinta años de experiencia y quería ofrecérselo a todos los argentinos.

Hoy el Proyecto Nacional sigue siendo una guía para la acción, y en cierta medida tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández han tomado la orientación de aquel legado que encarnan las políticas de Estado y varias acciones del gobierno nacional de 2003 a la actualidad. Perón resumía conceptualmente así su proyecto nacional: "Por más coherencia que exhiba un modelo, no será argentino si no se inserta en el camino de la liberación".

Dos meses después, el 1º de julio de 1974, moría el General Perón y un gran dolor y desconcierto político se adueñaba del país. Los golpistas se restregaban las manos y contribuían a acrecentar el clima de violencia y terror para allanar el camino al golpe del 24 de marzo de 1976, que ya tenían planificado.


4. Las realizaciones de Kirchner: 2003/2007

Así como el General Perón encontró en 1973 un país devastado por dieciocho años de "desgobierno", como él decía; Néstor Kirchner ganador de las elecciones del 27 de abril de 2003, tuvo que hacerse cargo de una Nación arrasada por las políticas neoliberales de Rodrigo, Martínez de Hoz y Cavallo (entre los más notorios) que llevaron al país al estallido del 19 y 20 de diciembre de 2001.

Después de un interregno de varios presidentes que sucedieron a De la Rúa (Puerta, Rodríguez Saá, Camaño, Duhalde) se llamó a elecciones y Néstor Kirchner cosechó un 22% de los votos. Menem obtuvo un 24%, pero finalmente decidió no ir a la segunda vuelta electoral (del 18 de mayo) y Néstor debió asumir debilitado por la estrategia menemista el Gobierno de la Nación, el 25 de mayo de 2003. “Con menos votos que desocupados”, como solía recordar.

Formado política e ideológicamente en el peronismo Kirchner no se amilanó, y supo qué era lo que tenía que hacer. Lo dijo en su discurso de asunción: "No vengo a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada". Él también tuvo que afrontar una tarea de reconstrucción y liberación nacional. Así lo demostró con sus realizaciones.

A partir de la asunción de Néstor Kirchner se conformó una Corte Suprema de Justicia independiente y con alto prestigio académico de sus miembros. Impulsó una política de Derechos Humanos que terminó con las leyes de la impunidad, haciendo realidad la memoria, la verdad y la justicia tantas veces reclamada. Se juzgó y se está juzgando a los genocidas. Se renegoció el canje de la Deuda Externa con una importantísima quita librándonos del Fondo Monetario Internacional y sus intromisiones con recetas económicas recesivas. Impulsó la Unidad de América Latina haciendo caer el ALCA (Alianza para el Libre Comercio de las Américas, instrumento de dominación de los EE.UU.) Fue uno de los fundadores de la UNASUR (Unión de Naciones del Sur) y su primer Secretario General, en la línea de los libertadores como San Martín, Bolívar y Artigas. Impulsó la industria nacional, y cayó la desocupación cuando había alcanzado un pico del 25%. Volvieron las Convenciones Colectivas de Trabajo, para discutir salarios y condiciones de trabajo. Subordinó la economía a las decisiones políticas. Entre otras tantas resoluciones tomadas desde el poder del Estado.

Falleció inesperadamente el 27 de octubre de 2010 y nos dejó una gran enseñanza: el valor de la política como herramienta de transformación. Demostró con sus acciones que era posible enfrentar y disciplinar a los poderes económicos concentrados de las corporaciones desde el poder del Estado. Hizo que los jóvenes volvieran a abrazar la política como el territorio donde se pueden realizar los sueños de libertad, justicia y dignidad para todos.


5. Las realizaciones de Cristina: 2007/2011


Cristina Fernández de Kirchner ganó las elecciones del 28 de octubre de 2007 con el 45,29% de los votos (el doble de los que obtuvo su esposo y compañero) y asumió el 10 de diciembre. Creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, para poner el avance científico y tecnológico al servicio del desarrollo social y productivo del país. Mediante la Resolución Nº 125 (11/3/08) dispuso un nuevo esquema de retenciones móviles para las exportaciones agropecuarias (derechos de exportación), que representaba una suba de entre 7 y 9 puntos para las de la soja y el girasol, y una rebaja de 1 punto para las del trigo y el maíz. Esta decisión generó una dura resistencia de las corporaciones agrarias conducidas por la Mesa de Enlace (Sociedad Rural Argentina ―SRA―, Confederaciones Rurales Argentina ―CRA―, Confederación Intercooperativa Agropecuaria ―CONINAGRO― y Federación Agraria Argentina ―FAA―). Las patronales agropecuarias realizaron paros en la comercialización y cortes de rutas. Fueron acompañados por los votos negativos de la oposición y de diputados y senadores del propio Partido Justicialista que se abroquelaron contra el Gobierno nacional. El debate en ambas Cámaras legislativas desembocó en el voto “No positivo” del Vicepresidente Cobos. Ante este revés en el Senado, la Resolución fue derogada el 18 de julio. Fueron los 129 días más difíciles del gobierno de Cristina, que dividió aguas en la sociedad y en la dirigencia de Argentina. Cristina no cedió a las múltiples presiones y redobló la apuesta profundizando el rumbo. Reestatizó la compañía Aerolíneas Argentinas y la Fábrica de Aviones de Córdoba ―privatizadas en la era menemista―, recuperando soberanía en sectores estratégicos para el Estado nacional. Produjo la estatización los fondos de las AFJP (Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones), recuperando el dinero de millones de argentinos para ponerlos al servicio de políticas sociales. Implementó la Asignación Universal por Hijo para todos los niños menores de 18 años cuyos padres se encuentren desocupados o trabajen en la economía informal con una remuneración que no sea superior al salario mínimo vital y móvil. A partir de mayo de 2011 se extendió a todas las personas por nacer con más de 12 semanas de gestación. Para percibir el beneficio, los padres deberán acreditar haber cumplido el plan de vacunación obligatorio hasta los 4 años de edad y el cumplimiento de la educación obligatoria desde los 5 años de edad y hasta los 18 años. Implementó el Programa Conectar Igualdad, que consiste en la entrega y puesta en funcionamiento de dos millones de netbooks con acceso a internet a todas las escuelas públicas primarias y secundarias del país. Esta iniciativa permite a todos los niños acceder al conocimiento y al uso de las nuevas técnicas informáticas y digitales para su desarrollo educativo, informativo y cultural. Entre el 2006 y 2009 la pobreza en Argentina disminuyó de 21% a 11,3% según datos de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe). Previo debate en todo el país, impulsó los 21 puntos propiciados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática para que se debata en el Congreso y fue aprobada la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, para democratizar los medios audiovisuales (radios y TV), combatiendo la concentración monopólica. Envió al Congreso y se sancionó la Ley de Matrimonio Igualitario, permitiendo legalizar las uniones de hecho que existían entre personas del mismo sexo. Cristina sigue impulsando y profundizando el proyecto político nacional y popular iniciado en 2003 por Néstor. Continúa ampliando derechos para todos y todas. Reitera que quiere construir una Argentina cada día más igualitaria, y en estos últimos días ha manifestado: "Hemos creado las condiciones para la reindustrialización del país" (18/7/11). El sendero está trazado y vamos por más ciudadanía, más igualdad, y más dignidad para todos los argentinos.


6. El proyecto en marcha. Las realizaciones que nos debemos. Conclusiones y aportes.

El proyecto en marcha. Desde 2003 con la Presidencia y conducción política de Néstor Kirchner, y continuado ahora por Cristina Fernández, a decir de muchos compañeros y en conceptos que comparto: "Es lo más parecido al peronismo que hemos vivido, de la muerte de Perón a la fecha". La legitimidad política que supo construir Néstor desde el escaso 22% de votos en 2003 lo llevaron a tener una alta imagen positiva (70%) y una elevada intención de voto a fines de su mandato en 2007. El relevo presidencial de Cristina con el 45,29% de votos en el inicio de su gestión, el haber sorteado la "crisis del campo" en 2008 y la derrota electoral de las legislativas nacionales de junio de 2009, apostando a profundizar el modelo de crecimiento con inclusión social, le dieron el respaldo que ostenta actualmente. Según las últimas encuestas una intención de voto en las presidenciales de octubre de 2011 de más del 40%, quedando muy lejos las opciones opositoras de la derecha, personificadas en Duhalde, Alfonsín, Carrió, Alberto Rodríguez Saá, y demás.

Las realizaciones que nos debemos. En el ámbito legislativo serían, entre otras: Impulsar el Proyecto de ley de Servicios financieros para el desarrollo económico y social, en reemplazo de la Ley de Entidades financieras de la dictadura. El proyecto se funda en dos ejes: 1) la actividad financiera como un servicio público, 2) se concibe a la ley a partir de las necesidades de los usuarios, y no de las entidades financieras. Retomar la idea de Cristina esbozada en 2007 sobre la salud, creando un sistema público nacional gratuito, con aparatología de última generación, con el recurso humano capacitado y actualizado en el conocimiento de nuevas prácticas y avances tecnológicos. Intensificar la lucha contra el narcotráfico, apuntando a desmantelar el crimen organizado de los carteles de la droga en nuestro territorio que, además de desafiar y competir con el poder Estado democrático (como sucede en otros países de Centroamérica), ataca principalmente a nuestros niños y jóvenes destruyendo sus vidas y las de sus familias. Impulsar un desarrollo industrial sustentable que respete el ámbito ecológico, pensando en las generaciones futuras. Desarrollar las economías regionales con el mismo criterio de sustentabilidad, industrializando las materias primas en origen, evitando la despoblación, a la vez que propiciar la integración territorial del país. Avanzar y consolidar la relación económica y comercial de América del Sur, y la integración política con nuestros hermanos latinoamericanos.

Conclusiones y aportes. La valoración altamente positiva que hemos resaltado de las presidencias de Néstor y Cristina, en concordancia con las mejores tradiciones liberadoras de nuestro pueblo, no es un obstáculo para intentar un análisis crítico. En una primera definición política de trazos gruesos consideramos que la experiencia peronista de 1946 a 1955 tuvo una mayor profundidad en la modificación de la estructura económica y social de la Argentina, que la que hemos vivido de 2003 a 2011. Aquella etapa tuvo características revolucionarias más evidentes en la transformación del nivel de vida de los sectores populares.

No escapa a este análisis las diferencias de contexto histórico de ambos procesos políticos (el peronismo y el kirchnerismo). El primero surgido al finalizar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), y el segundo en un mundo multipolar de reposicionamiento internacional entre las naciones más desarrolladas (EE.UU., Alemania, Francia, Japón, etc.) y las nuevas potencias emergentes (China, India, Brasil, etc.), enmarcadas en el proceso de globalización y reconfiguración del poder del capitalismo financiero internacional diversificado a escala planetaria.

El kirchnerismo es un fenómeno político aún en desarrollo, una corriente política nacida en el seno del Movimiento Peronista que abreva en la misma tradición nacional, popular, liberadora y latinoamericana, actualizada a los tiempos que corren. Este proyecto nacional y popular conducido por Cristina Fernández ―una militante de los sectores juveniles del peronismo de los '70 y cuadro político excepcional―, tiene sus particularidades y rasgos distintivos pero un mismo objetivo; la Patria justa, libre y soberana.

En definitiva nos debemos como proyecto nacional, popular, revolucionario y latinoamericano, a la vez que valorar lo realizado y elevar las condiciones de vida de todos los argentinos, acometer fuertes políticas orientadas a mejorar sustantivamente la distribución del ingreso nacional a favor de los sectores populares para desterrar la pobreza y la marginación social. Como lo dijo rotundamente Cristina, a propósito de la puja distributiva: "No somos neutrales en el conflicto, sabemos que tenemos que estar del lado del más vulnerable". O como lo decía, Evita, en su estilo: "Para mí la justicia está un poco más allá de la mitad del camino. ¡Más cerca de los trabajadores que de los patrones!".


Evita



Evita, Cristina - Diferencias y Similitudes



Cristina Kirchner se convirtió en la primera mujer que llegó a la presidencia argentina por el voto popular (María Estela Martínez de Perón ocupó el cargo tras el fallecimiento de su esposo). A partir de allí, las comparaciones con Evita han sido recurrentes y aunque tienen puntos de contacto también tienen muchas diferencias.

La influencia de estas dos mujeres en Argentina es innegable. Evita es la mujer más influyente de la historia y Cristina Kirchner, quien transita su segunda presidencia, seguramente se convertirá en una figura destacada de la historia.

Ambas son nacidas en la provincia de Buenos Aires y las dos fueron primeras damas, pero a partir de allí las diferencias se profundizan.

Evita intentó desarrollar una carrera como actriz, hasta que conoció a Perón y allí desembarcó en la política. Sin embargo, jamás se preocupó por los cargos y se dedicó a apoyar a su marido y a fortalecer tareas de ayuda social desde la fundación que creó bajo su nombre.

Cristina Kirchner, en cambio, se graduó como abogada en la ciudad de La Plata y emigró junto a Néstor Kirchner a la Patagonia, donde antes de desembarcar de lleno en la política ejercieron la abogacía. Durante esos años, el matrimonio Kirchner ganó mucho dinero y desde entonces han sido criticados por algunos opositores, quienes lo acusan de haberlo ganado con prácticas usureras y oscuras.

Además, la actual presidenta argentina no forjó su figura pública a partir de su esposo. Si bien es cierto que la llegada de Néstor Kirchner al poder fue lo que le permitió a ella alcanzar ese cargo años después, también es cierto que ya tenía un nombre en la política por sus períodos como senadora.

Hay varios puntos en los que Kirchner intenta emular a Evita, pero está lejos de alcanzarla. Uno de ellos es la reivindicación de la mujer. Kirchner hace hincapié constantemente a este punto (de hecho fue uno de los justificativos por los cuales la figura de Evita fue incorporada a los billetes de 100 pesos).

El otro es la defensa de las clases obreras y los más pobres. Evita tenía una cercanía que la actual presidenta no ha logrado. La esposa de Perón siempre sorprendía por su vestimenta llamativa, por utilizar vestidos escotados o con la espalda descubierta, pero eso no le impedía sumarse a una reunión con decenas de gremialistas.

Cristina, que también se preocupa mucho por su apariencia, es blanco constante de críticas por los costosos accesorios que utiliza, como carteras Louis Vuitton o sus relojes Rolex.

Comentarios Destacados

thefreshman +7
peron dijo "el que gana gobierna y el que pierde acompaña" ni acompaño cristina, el kirchnerismo es kirchnerismo, no tiene nada de peronismo
XxLorDxX +1
Pensamos igual.
gulura
AHORA SE DIFERENCIAN?? CUANDO HAY PODER A REPARTIR TODAS LAS FACCIONES SE ALINEAN ... NO ENGAÑAN MÁS !!!
corpussenex
Cuando perdio Perón si no le dejaban participar, en las que se presento gano, en elecciones eso es para los opositores.

9 comentarios - Peronismo vs Kirchnerismo

thefreshman +7
peron dijo "el que gana gobierna y el que pierde acompaña" ni acompaño cristina, el kirchnerismo es kirchnerismo, no tiene nada de peronismo
XxLorDxX +1
Pensamos igual.
gulura
AHORA SE DIFERENCIAN?? CUANDO HAY PODER A REPARTIR TODAS LAS FACCIONES SE ALINEAN ... NO ENGAÑAN MÁS !!!
corpussenex
Cuando perdio Perón si no le dejaban participar, en las que se presento gano, en elecciones eso es para los opositores.
M4v3r1ck +2
Cristina Kirchner, en cambio, se graduó como abogada en la ciudad de La Plata y emigró junto a Néstor Kirchner a la Patagonia, donde antes de desembarcar de lleno en la política ejercieron la abogacía. Durante esos años, el matrimonio Kirchner ganó mucho dinero y desde entonces han sido criticados por algunos opositores, quienes lo acusan de haberlo ganado con prácticas usureras y oscuras.



contate otro dale
XxLorDxX +2
En el 2014, solamente cristina, tenía bienes por un monton de $ 64.629.891. Me vas a decir que eso lo gano como abogada? SI CLARO.

Contante otro fraca.
comentaristaduro
Para mi son lo mismo. El kirchnerismo es una rama del peronismo así como fue el menemismo. Lo digo porque después los peronistas dicen que los que gobernaron en los 90s no eran peronistas, los que gobernaron hasta hace poco no eran peronistas...nunca se hacen cargo de sus gobiernos desastrosos.
XxLorDxX +1
El peronimos murió con Perón y punto.
click1
no no no y no. No hay diferencias, es una versión del peronismo pero peronismo 100x100. Ya lo dijo Alberto Fernandez: con luder el peronismo fue conservador, con Menem neoliberal, con el Cabezón fué popular,; con Nestor fue progresista y con Cristina fué patetico. Asi que las diferencias a fin de cuentas son falsas. Es peronismo y punto.
XxLorDxX
1- Núnca fue peronismo esto.

2- Te invito a leer otro de mis post y decirme si seguis pensando que nestor fue progresista. https://www.taringa.net/posts/info/19157793/Kirchner-nunca-fue-progresista-y-te-lo-muestro.html#comment-1483768
notengotwitter +1
La diferencia es que Perón, con todo lo que se robo, se fue a vivir como un rey a España, y Cristina, se fue como una reina al sur... esa es la única diferencia... el destino de los tesoros robados.
lecunty +1
peronismo eran beneficios universales, kirchnerismos focalizados
corpussenex
El partido se llama Justicialista, por que es el partido de la justicia social, politicamente soberana y economicamente libre, en ese hay varias corrientes que las más combatiba y más zurdili, es el Kirchnerismo es el unico que ahora puede defender los postulados del justicialismo lo demás son bastante conservadores y entragadores.
Federico_84
Muy buena la comparación.. yo creo que hoy para que un gobierno fielmente peronista logre la libertad económica, soberania politica y la justicia social, el sistema no debería ser la Democracia. Ya que siempre va a existir una oposición que defienda otros intereses. Y nosotros mismos, los ciudadanos, podemos decir que No con el voto. Yo comparto el plan de Peron, pero hoy día se necesitan altísimos líderes, pensadores y actuadores, incorruptos, con gran poder de comunicación y de pacificación. Todos los actuales representantes son mediocres.
Federico_84
La mitad de la gente hizo voto de Fe a Scioli + voto de Miedo a Macri... La otra mitad hizo voto de Fe a Macri + voto de Bronca a Cristina. Fue prácticamente un empate. Pero lo que destaca es la Fe, el Miedo y la Bronca. Poco de racional y mucho sentimentalismo, empachados por la guerra mediática. Para que se hubiera prolongado el modelo Cristina no debería haberse hecho agarrar tanta bronca y debería haber puesto un candidato que genere un poco más de Fe que Scioli.