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Platón y sus ideas

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Platon

Platón y sus ideas

La obra de Platón y su influencia
Platón siguió las enseñanzas de Cratilo, Pitágoras, Heráclito y Sócrates. En el 385 estableció su escuela, la Academia, consagrada al héroe Academo. Ejerció incomparable influencia hasta que fue cerrada, y sus bienes confiscados, por el emperador Justiniano en el 529 d.C. Escribió 25 diálogos y 13 cartas. Platón abarca todos los intereses humanos: filosofía, matemática, astronomía, física, política, sociología, psicología y comprensión anímica. Fue uno de los más grandes artistas de la palabra (riqueza imaginativa, multiplicidad de recursos, dominio de la lengua, capacidad soberana para alcanzar las máximas posibilidades expresivas de la belleza y flexibilidad de la prosa griega). Su estilo es lírico y una perfecta combinación entre prosa y poesía, con una infinita variedad de modos. Maravillosa armonía entre opuestos (broma y seriedad; lógica y misticismo, etc). Platón es incomparablemente más “actual” que la mayoría de los autores contemporáneos, si denominamos “actual” a quien tiene algo que decir y enseñar en nuestro tiempo. Platón está vivo en cada una de las manifestaciones de nuestra cultura. Si no hubiese existido, seríamos muy diferentes de lo que somos porque nuestra imaginación es platónica. Trazar la historia de la influencia de Platón hasta nuestros días equivaldría a hacer la historia entera de la cultura occidental.
Si el conocimiento cientifico se basa en el mundo sensible, lo que se conoce es una opinión. Esto esta relacionado con el relativismo sofista.
Planteo del problema
Como Sócrates, Platón está persuadido de que el verdadero saber no puede referirse a lo que cambia, sino a algo permanente: los conceptos. Sócrates no se preocupó por aclarar convenientemente la naturaleza del concepto, su status ontológico, sino que limitó su examen al campo de los conceptos morales. Platón se propondrá precisar, de un lado, la índole o modo de ser de los conceptos (ideas) e investigar, de otro lado, todo su dominio. Según él el conocimiento sensible no debería llamarse conocimiento, sino opinión, porque es siempre vacilante, confuso y contradictorio, ya que su objeto mismo lo es. Si nuestro saber se edificase sobre las cosas sensibles, la consecuencia entonces sería el relativismo. El verdadero conocimiento deberá ser constante, riguroso y permanente: la ciencia. Esta habrá de referirse a lo que realmente es. Su objeto es lo uniforme y permanente. Platón busca lo verdaderamente real, única manera de hacer posible la ciencia y la moral.
Los dos mundos
Lo permanente e inmutable se encuentra en el mundo de las “ideas” o mundo inteligible. El mundo sensible es solo una copia o imitación. La palabra “idea” significa el “aspecto” que algo ofrece a la vista, la “figura” de algo, su “semblante”. En Platón alude al “aspecto” intelectual o conceptual con que algo se presenta. No es nada que se perciba con los sentidos, sino que se trata del aspecto “inteligible”, de la “esencia”. Para Platón las ideas son algo real, cosas verdaderas, metafísicamente reales.
En Fedón, establece la diferencia entre las cosas iguales, de una parte, y lo igual en sí o la igualdad misma, de la otra. Por ejemplo: el leño 1 es, a la vez, igual, menor y mayor, esto es contradictorio. Lo “igual en sí”, la idea de igualdad, no es igualdad en cierto respecto y en otros no, no se convierte en la idea de la desigualdad, sino que es siempre la igualdad, perfectamente idéntica a sí misma. La igualdad misma no se la puede cortar y convertirla en lo menor, ni se la puede destruir. Las cosas iguales, como los leños, son sólo imperfectamente iguales, ya que aspiran a ser como la igualdad en sí, pero en el fondo siempre les falta algo para serlo plena o perfectamente, son insuficiente o imperfectamente iguales. Quizás pueda lograrse una noción aproximada de lo que se va diciendo. Por ejemplo: dibujo de un triángulo y la idea de triangularidad. El dibujo se parece o imita al triángulo, pero no son lo mismo, ya que cuando un matemático dibuja un triángulo piensa en uno en general, en la triangularidad, y no en el particular que acaba de dibujar. Entonces, las cosas iguales/sensibles son contradictorias, cambiantes e imperfectas, mientras que las ideas/la igualdad son idénticas, inmutables y perfectas. Las cosas sensibles e ideas representan dos órdenes de cosas totalmente diferentes por su modo de ser. A las ideas se las capta por la razón.
Teoría de la reminiscencia: antes de nacer, el alma del hombre habitó en el mundo de las ideas, donde las contempló y conoció en su totalidad y pureza. Al venir a este mundo y a este cuerpo, atraviesa el río Leteo (del Olvido), y ese saber suyo de las ideas se olvida, si bien queda latente, de manera que ahora, con ocasión de las cosas sensibles que ve lo va recordando más o menos oscuramente. Aprender es recordar. Tales referencias a una vida anterior, son propiamente mitos, relatos donde los predominante es lo poético o figurativo. El alma es inmortal, puede terminar de vivir, pero nunca perecer. No hay nada que el alma no haya aprendido.
Conocimiento a priori quiere decir conocimiento independiente de la experiencia. Un conocimiento tal que, cuando se lo piensa con claridad, nos damos cuenta de que la experiencia no puede jamás cambiarlo, ni tampoco fundamentarlo, porque lo que afirma vale con independencia de lo que la experiencia diga. Estos tratan de una afirmación universal y necesaria, es decir, que vale para todos los casos, y que forzosamente tiene que ser así y no puede ser de otra manera. No se refiere a los hechos, no es un conocimiento de hecho (de facto), contingente, sino de derecho (de iure), necesario. Ej: 2+2=4.
Conocimiento a posteriori/empírico es particular y contingente, se limita a un número dado de casos, y siempre dice meramente que algo es así. Estamos siempre dispuestos a corregir los conocimientos empíricos, ya que algo hoy es así pero mañana puede no serlo. Ejemplo: ciencias fácticas.
La diferencia entre ambos conocimientos radica en el valor del mismo.
Hay dos modos principales de conocimiento: la doxa u opininión y la episteme o la ciencia. El mundo sensible tiene un ser intermedio, imperfecto. Se trata de una mezcla de ser y no ser y por eso todo allí es imperfecto y está sometido al devenir; y lo que tiene de ser, lo tiene en la medida en que copia o imita a las ideas. Entre el ser pleno (las ideas) y el no ser absoluto se intercalan las cosas sensibles. Las ideas son trascendentes respecto del mundo sensible, es decir, que constituyen una realidad que está más allá de éste; son intemporales, participadas, únicas, inmutables, idénticas a sí mismas, necesarias y universales, modelos, realidades, perfectas e independientes. Las cosas sensibles son múltiples, mutables, contradictorias, temporales, contingentes y particulares, participantes, copias, dependientes, fenómenos e imperfectas.
Grados del ser y del conocer
Los segmentos principales, AC y CE, corresponden a los dos mundos: AC representa el dominio de lo visible y lo opinable, el único mundo que conocen los “amantes de las apariencias” (filodoxos), y se lo conoce mediante la doxa. CE representa el mundo inteligible, la verdadera realidad, los entes que son sin devenir ni cambio alguno, y que se lo conoce mediante la episteme. Dicho mundo lo conocen los “amantes de la sabiduría” (filósofos).
El mundo de la doxa
El segmento AB corresponde a los entes cuyo ser es el más débil posible, porque más debajo de ellos no hay sino el puro no-ser y porque son la copia de la copia de las ideas. Son sombras, imágenes que se proyectan en los espejos, sueños, dibujos. El estado de espíritu correspondiente es la eikasía (imaginación o conjetura).
En el libro X de la República, Platón hace una crítica de las artes plásticas y señala que lo que un pintor representa en el cuadro es una imagen o copia (AB) de un objeto sensible (BC), el que a su vez es una copia de una idea (DE). Platón critica este tipo de arte que tiende a producir en nosotros nociones erróneas. Sostiene que frecuentemente se emplea el arte para producir y estimular nociones ilusorias. Percibió con claridad los engaños y peligros a que puede conducir la literatura y la retórica/sofística, en tanto arte capaz de interponer imágenes falaces con las que se nos deforma la realidad. Sin embargo, en el libro III, toma al arte desde otras perspectivas y de manera “positiva”. Tiene la función de presentar imágenes de la virtud, la justicia, etc. coloca ante el alma imágenes de lo que es grande o hermoso, y la ayuda a reconocer lo grande o hermoso en la vida real; cuando el arte hace equivocar a la gente haciendo que tomen por más que apariencia lo que sólo es apariencia cumple una función indebida. Platón subordina el arte a la moral. A falta de un libro sagrado, como la Biblia, los poetas constituían la base de toda la educación. Se comprende, entonces, que arte tuviese una importancia directa y concreta y que Platón se viese obligado a juzgarlo en tal contexto.
El segmento BC se refiere a las cosas sensibles propiamente dichas y el estado de espíritu mediante el cual las captamos se llama “pístis”, “creencia”. Esta consiste en creencias morales correctas acerca de lo que debe hacerse, pero que no están acompañadas de conocimiento (episteme), por lo que son ciegas, aunque suficientes para la acción. El que las posee es incapaz de dar razón de ellas, pero la creencia verdadera sirve hasta tanto me sea útil. Puede que puesta frente a dificultades, la “creencia” que alguien sostiene termine viniéndose abajo.
El mundo inteligible
El segmento CD se refiere a las ideas matemáticas y el modo de conocer estos entes se llama dianoia (entendimiento). Se vale de diagramas o dibujos, como representaciones imperfectas de los entes a que se refiere y que son objetos del pensamiento puro; tales ilustraciones sirve a modo de puente para pasar de lo sensible a lo inteligible. Este paso se da en todas las ciencias. Nos obliga a abandonar el puro testimonio de los sentidos y a confiar en el pensamiento. Importancia de las matemáticas como estudio propedéutico respecto de la “dialéctica” o filosofía: sirve como preparación, para que el espíritu del estudiante se vaya habituando a pensar abstractamente, sin ayuda de las cosas sensibles. Es un conocimiento hipotético. Se trata de los supuestos propios de toda ciencia, los cuales no se discuten, sino que simplemente se procede a partir de ellos. El término dianoia se refiere a este tipo de pensar que va de algo que se da por supuesto a las conclusiones que de ellos se desprenden. La deficiencia de la misma reside en que admite su punto de partida como algo independiente o autosuficiente, puesto que no da razón de él. El tema es que la hipótesis necesita que se la fundamente y en ello consiste la tarea de la filosofía o dialéctica, con lo cual se pasa al segmento DE.
El conocimiento filosófico es aquel en el cual se da razón de cada idea particular, hasta llegar a un principio que sea efectivamente autosuficiente, anhipotético. El mundo de las ideas es un cosmos, una totalidad ordenada donde las ideas están conectadas entre sí formando una estructura armónica. La idea suprema, la Idea del Bien, de la que todo lo demás depende, es absolutamente independiente. Allí, todo ¿por qué? habría desaparecido porque en la medida que pueda preguntarse, el ideal del conocimiento no está satisfecho. El logro perfecto de tal conocimiento no es una posibilidad humana, sino un desideratum, un ideal. Este modo de conocimiento, la inteligencia (noesis) es puramente intelectual. A cada idea se la ofrecerá dentro de una escala, relacionada con las superiores y con las inferiores.
Conocimiento y ente son la contraparte el uno del otro. Ciencia y filosofía (dialéctica) difieren en que el hombre de ciencia va de la hipótesis a las consecuencias que de ella se desprende, en tanto que el filósofo parte de la hipótesis en busca de un principio no-hipótetico. Para la ciencia, la hipótesis es una barrera, mientras que la filosofía trata de eliminarla o superarla. Capacidad de ser “sinóptico”, la facultad de ver a la vez las relaciones entre las diversas ideas.
La dialéctica
Método mediante el cual se llega a la noesis. Es un diálogo, discurso, razonado. Es un conocimiento del fundamento. No es retórico (sofista). Según que el orden seguido en el proceso vaya de una idea hacia las que le están subordinadas o hacia las ideas superiores en la dialéctica se destacará el momento de la división (diairesis) o el de la combinación. El esquema Árbol de Porfirio proporciona una imagen de las relaciones entre las ideas: estas se encuentran orgánicamente ordenadas, subordinadas las más particulares a las más generales. El vértice de la figura está ocupado por la “Idea de las ideas”, la idea del bien, esta fundamente a todas las demás y les da sentido, y a su luz tan solo se llega al conocimiento perfecto.
La dialéctica representa un tránsito desde lo fragmentario hacia esa totalidad orgánica articulada.
La Idea del Bien
Idea suprema. Muy difícil de alcanzarla y hablar de ella tal como es en sí misma, por ello propone tratar del Bien comparándolo con el sol. Para ver algo no basta con el “ojo” del alma y las cosas inteligibles o ideas, sino que es preciso además un principio que a las ideas las haga aptas para ser captadas. El Bien es fundamento teológico, gnoseológico y ontológico. Constituye lo absoluto. Hace a las demás ideas aptas para ser conocidas o inteligidas. El Bien es análogo al sol, que, como fuente de luz, es la causa de la visión y de la visibilidad, y por tanto, de toda existencia mortal. Todo ente tiene como una dirección, algo hacia lo que se orienta o aspira, su propio “fin”. Platón considera al mundo sensible como una especie de obra de arte, hecha por un artista divino, artífice que lo ha hecho tomando por modelo a las ideas.
La relación entre los dos mundos
Las ideas tienen un carácter metafísico porque representan la realidad perfecta: el puro ser y valor. Son esencias, la cosa misma en su ser más propio. Son la causa, el fundamento de las cosas sensibles. Representan su término, su fin: lo cual implica una especie de tendencia o apetencia hacia la idea. Ideas y cosas sensibles constituyen dos mundos separados. Pero que lo estén no significa que no haya relaciones entre uno y otro. Las cosas sensibles tienen su sentido, su explicación, en la idea. Entre ambos mundos se da cierto paralelismo. El mundo inteligible representa el modelo del sensible. La dificultad está en determinar con exactitud el tipo de relación que se da entre ambos.
La alegoría de la caverna
Dentro de la caverna hay hombres encadenados de modo tal que solo pueden mirar la pared del fondo. La caverna representa nuestro mundo sensible y el exterior el mundo de las ideas. El mundo sensible resulta un mundo de sombras y apariencias. Los hombres que viven en la caverna son prisioneros, su alma está prisionera en este mundo. Cierto pesimismo en su juicio acerca del mundo sensible en general y del cuerpo en particular: “el cuerpo es una tumba para el alma porque está condenada a vivir en este mundo por culpas pasadas”. Los prisioneros de la caverna, nosotros mismos, no tenemos ni libertad ni verdadero conocimiento. Sólo la filosofía nos puede librar.
La alegoría narra el proceso de desanimalización del hombre, el proceso de su humanización hasta llegar a su plena realización. Pretende representar simbólicamente nuestra naturaleza, se encuentre en estado de plenitud o no. El hombre se forma mediante la educación (paideia).
Dividida en 3 partes:
1) La vida en la caverna: comenzamos como estando “dormidos”, es decir, “olvidados” de lo que en realidad somos, ya que nuestro verdadero ser es nuestra alma. En primera instancia, vivimos en el anonimato. Nos encontramos sometidos al poder de “la gente”. En la mayor parte de nuestros actos no nos comportamos como personas autónomas que libremente deciden hacer esto o lo otro, sino que hacemos lo que la “gente” hace. Es una especie de imposición del medio social en que se vive. Es el impersonal el que decide e impide que descubramos lo que nosotros mismos somos, olvidando que el pensar es personal. Nuestro objeto es llegar a la verdad que se esconde tras los fenómenos de este mundo sensible, o tras las opiniones del impersonal. Debemos comenzar por eliminar el error. Por eso Sócrates había enseñado que el método filosófico ha de comenzar por la refutación, que consiste en purgar el alma de los falsos conocimientos que la tienen encadenada y le impiden el acceso a la verdad; luego, ya purificada, podrá volverse sobre sí misma y reconocerse tal como en realidad es. Sócrates insiste en que ésta es la situación en que el hombre se encuentra; y si normalmente no se da cuenta de lo extraño de ese modo de existir en que se ignora a sí mismo y vive de modo inauténtico, es porque vive en él, y por ellos le parece “natural”. Lo extraño brota de la circunstancia de que Sócrates enfoca tal situación desde fuera de la misma. Le parece algo inusual, por ignorancia de la manera cómo efectivamente está existiendo.
Los prisioneros no ven más que las sombras que se proyectan en el fondo de la caverna y las toman por la realidad. En el fondo de la misma hay un eco, de modo tal que la voz de los que caminan detrás de la tapia parece brotar de las sombras. Los prisioneros tienen poder según su capacidad para ver las sombras, recordarlas mejor y predecir lo que ha de suceder. Se encuentran en el estado de espíritu eikasía o imaginación. Se encuentran en la forma inferior de la existencia posible. En estas condiciones, ni tienen libertad (e ignoran que no la poseen) ni verdadero conocimiento.
2) La liberación del prisionero:
a) Liberación misma: el prisionero hecha su mirada sobre las cosas cuyas sombras antes veía, pero como su vista no está acostumbrada sino a la oscuridad, el exceso de luz que experimenta le deslumbra y no puede distinguir los objetos con que ahora se enfrenta. Estará convencido de que las sombras eran más reales que los objetos que ahora ve puesto que su ojo estaba adaptado a ellas. No puede reconocerlos como los objetos que proyectaban las sombras. Se encuentra en un estado de confusión. Cuando comienza la educación, la reflexión filosófica, se siente como perdido. Aquí se ve el resultado de la refutación del método socrático: la perplejidad. Al prisionero se lo arrastra fuera de la caverna, y, a la luz del día, no podrá ver nada en absoluto. Si el prisionero pudiera escapar de sus liberadores para regresar a las profundidades de la caverna, lo haría. Con la filosofía las cosas se le empiezan a complicar, todo lo que creía saber vacila.
b) Ahora el preso liberado se va adaptando gradualmente a la nueva situación. Primero aprenderá a discernir las sombras de las cosas exteriores a la caverna, luego sus imágenes reflejadas, más tarde las cosas mismas, luego los cuerpos celestes de noche, luego de día, y finalmente, el sol. Antes de penetrar en el estudio de las ideas superiores es preciso el aprendizaje preparatorio provisto por las matemáticas.
c) El liberado descubre en el sol la causa suprema.
d) El liberado recuerda la caverna y la vida que allí llevaba. Experimenta cierta compasión por sus compañeros que aún viven en las sombras; porque el “saber” que allí se tiene no es un verdadero saber, sino la imaginación o conjetura.
3) La misión del filósofo: una vez que el ex prisionero, ahora filósofo, ha alcanzado el conocimiento, debe volver a la caverna, donde están sus antiguos compañeros, porque tiene una misión que cumplir; una misión educativa e iluminadora. Con su regreso, se produce un nuevo enturbiamiento y entorpecimiento de la vista debido a la escasez de luz. Junto a los prisioneros, el liberado parecerá torpe y se expondrá a que se burlen de él. Esta situación tiene dos caras: los hombres corrientes pueden burlarse de cierta torpeza del filósofo o científico, pero estos últimos, a su vez, podrían burlarse de aquellos que intentan ocuparse de cuestiones filosóficas o científicas sin estar convenientemente preparados para ello. Los prisioneros atribuyen la torpeza del liberado al hecho de haber salido al exterior de la caverna: por tanto, considerarán como perjudicial salir del antro. Si alguien intentase liberarlos, como ignoran que se trata de una liberación, se resistirían e inclusive matarían a quien lo pretendiese (alusión al destino de Sócrates). Hay una contraposición entre el filósofo y el hombre corriente.
La alegoría de la caverna concluye señalando la inadaptación del filósofo al mundo de las sombras o el desajuste entre el filósofo y la polis (el Estado). No encuentra un lugar adecuado. Solamente en un Estado perfecto se suprimiría toda alienación (“demencia”) y el hombre podría realizarse en toda la plenitud de sus posibilidades. Tal Estado es un ideal irrealizable y si llegara a realizarse, no duraría para siempre, porque perfectas son sólo las ideas, y todo lo sensible están irremisiblemente sujeto a la corrupción. Platón tenía plena conciencia de que un Estado político perfecto era una imposibilidad.

Platón no divide lo sensible y las ideas en dos mundos, sino en entidades. Todas tienen realidad, solo que unas en un grado mayor y otras, menor. Está en contra de la democracia de la polis pues no considera que cualquiera tenga el conocimiento necesario para poder gobernar. Según él, solo los filósofos son capaces de gobernar a la polis. Primero, debe reconocer que no se sabe nada. Luego, iniciar el camino hacia el conocimiento. Su objeto de conocimiento son las ideas. Para Platón, el “conocimiento” que nos proporciona el mundo sensible es tan solo un peldaño del conocimiento total (ideas).
En el plano de las virtudes, la doxa y el episteme pueden obrar de igual manera. La opinión recta mientras se opine rectamente (doxa) es un conocimiento válido en cuanto me mantenga en esa línea recta. El valor moral no es propiamente dicho conocimiento pero puede actuar como tal, aunque le falte el fundamento. En cambio, del episteme no puedo olvidarme nunca.
La reminiscencia es por la asociación y por lo semejante. En la muerte, el alma se une con la esencia. En se vida se supone que mediante la interrogación y búsqueda se puede llegar a lo puro.

Bueno esto es un gran resumen de la vida de Platon y de sus ideas. La informacion fue sacada de una guia de filosofia. Bibliografia: Carpio, "Principios de Filosofía"
Si les gusto comenten, y si tienen algun puntito para convertirme en full user mejor

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1 comentario - Platón y sus ideas

@fon-nighthawk
puedes ser mejor que eso, ponle imágenes crapealo un pelin y no se aria tan mierda leer todo eso por que dudo que alguien que no seas tu u otra persona que tengas amenazada con un arma lea toda esa cantidad de texto sin una imagen de referencia, ya sabes crapealo un poco