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Historias de amor

El futuro


Dicen que solo el tiempo te dirá todo lo que ha de suceder. Alguna vez dije que el futuro no existe. A veces creer en que tendrás una vida feliz o lograrás algo a futuro, te hace pensar en que si no lo logras el futuro no seguirá existiendo… y quiero contarte por qué es que pienso que el futuro no existe.

Tenía tan solo 11 años cuando conocí a una pequeña niña (lo de pequeña es un decir, porque era más alta que yo, para variar pues siempre fui pequeño). Tenía ella una forma de comportarse muy diferente a las demás niñas. Alguna vez le dije que sería “machona” por ser diferente. “El futuro” me diría que estaba equivocado. Recuerdo que aquella primera vez, cruzamos 3 palabras y jugamos a la escondidas (un juego tan clásico que espero que lo recuerden) ¿o fue a las chapadas? Bueno, las palabras que recuerdo de ella fueron como les dije 3: hola, chapado e idiota… Es de lógica que el hola me lo dijo cuando nos conocimos, el chapado cuando me encontró, y lo demás pues, cuando le dije que era machona, seguido de un golpe de karate que aun lo siento en mi como si fuera ayer.

El tiempo, como siempre, siguiendo su curso. Creo recordar que fue la primera y ultima vez que la vi en tantos años y pues pasé cosas de un púber, como esa sensación de sentirte cerca de una niña o como por ejemplo tener la ropa a la moda para que las chicas te vieran. Como les digo cosas de púber siempre pensando en chicas. Para ese tiempo habían pasado algunos añitos, tuve mi primera enamorada, ella tenía 15 cuando yo tenía 13 y pues para los chicos de mi edad fue una hazaña, pero bueno la relación no prosperó y tuvimos que terminar, así que la vida continúo y nuevamente alguien dijo que “el futuro” podría depararme algo mejor.

Día lunes. Crucé la típica calle en la que solía esperar el bus a mi casa, cuando de pronto, cruzó mi mirada la vista más bella que pudo alguna vez deslumbrarme: cabellos negros y oleados, ojos rasgados, labios regulares con un rojo que nadie podía evadir, su piel blanca resaltaba su bella figura. Recuerdo que un silbido me hizo despertar de aquel sueño en el cual me envolvió aquella bella joven mujer.

Aún no salía de mi letargo cuando recordé que esa chica la había visto antes, aunque no tan igual como ahora. Recordaba su nombre y su apellido y, bueno, me acerqué a ella y la llamé por su nombre. Ella me preguntó cómo estaba y empezamos una pequeña conversación, en la cual me hizo recordar que siempre me había odiado por decirle que sería “machona” (cosa de locos, ella era toda una mujer). Como para variar siempre nos encontrábamos a las mismas horas en el mismo paradero, creo que cuando no la veía le extrañaba. Tenía yo como casi 15 años, ella era mayor que yo por solo 12 días, pensé en que “el futuro” había llegado, así que una vez en el bus a casa, le dije lo siguiente:

“Sabes que, a veces me es inevitable mirarte a los ojos y no reflejarme en ellos, me es inevitable ver tus labios y no querer besarlos, y cuando no te veo me desespero, tan solo tu voz me hace sentir bien en un día tan malo, y simplemente creo que estoy enamorado de ti, no tengo otro floro mejor y solo quiero que me digas que sí, porque el no, no será para mi una respuesta”.

Como le dije a ella, no tenía otro floro mejor, pero lo intenté… Ella miró, suspiró y dijo muy segura de si misma: “sabes que, si tan solo me lo hubieran dicho hace 10 minutos te habría dado una respuesta, pero justo me lo dices antes de bajarme, así que lo siento, será para otro día”, me di cuenta que para algunas cosas era muy rápido, pero fui un tonto al no darme cuenta que bajaría, pero ya pues ella bajó y me miró como nunca antes había sentido que me había mirado. Fue algo mágico o al menos para mí, pero como siempre “el futuro” diría lo que habría de suceder.

Fui al paradero muy temprano al día siguiente, pero no la encontré. Eso sucedió los días siguientes, algo así como en un mes. Llegué a pensar que simplemente había sido un tonto que ella jamás me contestaría y que nunca mas la vería, pero como siempre “el futuro” diría lo que sucedería… Y la encontré al fin, y como si nada hubiera pasado conversamos, y pues llego el momento de decirle que me contestara la pregunta.

Ella, sin dejar que yo hablara ( creo que siempre leyó mi mente), solamente me dijo: “SÍ”. Me quedé lelo, pues no sabía a que se refería, dijo que no lo volvería a repetir y que no se lo volviera a preguntar… Recuerdo que salimos de aquel lugar, fuimos a su casa y subimos a su azotea. Allí, temblándome las piernas y sudándome las manos me acerqué lentamente a ella y tan temeroso, creo que aquella imagen si tan solo la hubieras visto era como una de las escenas de novelas o película… y la besé. Sentí algo diferente, creo que eso ahora puedo llamarle ternura, como si siempre hubiera deseado eso… Un sonido llenó nuestros oídos y muy lentamente empezamos a bailar una canción que solo ella y yo conocíamos, aun más creo que la susurramos al oído mutuamente. Una vez más, fue algo mágico, y aunque el tiempo pase y aunque el pasado está cerrado, creo que mi vida con ese recuerdo es algo que nadie logrará igualar.

Bueno pues, fue así como llegamos a tener una bonita relación. Paradójicamente eso sucedió un 14 de febrero y no necesito decir qué significa para muchos es fecha. Y bien al principio como “simplemente éramos amigos” para algunos y para otros era mas obvio que éramos enamorados, pues pasamos desapercibidos. “El futuro” diría que no sería todo lindo en nuestra relación.

Una vez sentados en un parque recuerdo que ella me dijo que no quería pensar como era la vida sin mí. Recuerdo que yo le dije que quería que ella fuera simplemente “mi futuro” y luego, en la playa , mirando las olas del mar, nos juramos amor eterno. “El futuro”, maldito futuro, daría un giro a nuestras vidas.

Recuerdo que teníamos 16. Fue para mi cumpleaños. Fue una gran locura tomarnos el “Juanito Caminante” de mi viejo (whisky Johny Wallker). Llegamos mareados a la casa de su madre (pues sus padres eran separados) y se armó el lío. Su madre dijo (como casi todos en el lugar donde vivo) que era un vago que solo perdía a su hija, cosa loca porque yo no era un vago, simplemente su madre no me quería a su lado. Fue así como a veces teníamos que escondernos de ella y cuando mi padre se enteró de aquello dijo que no podía ver a esa chica, pues simplemente me acarrearía problemas o al menos eso fue lo que le entendí después de tamaña paliza que me dio, por algo que no vale la pena contar, porque me moriría de vergüenza… Así fue como nos veíamos a escondidas en casa de un amigo que nos prestaba su casa, pues sus padres trabajaban hasta tarde.

Estábamos a punto de cumplir los 18 cuando una vez ella muy nerviosa y acongojada me dijo que tenía que decirme algo que no me iba a gustar escuchar… Pensé que me diría que todo había acabado, pero en tan solo dos palabras me lo dijo (ella siempre era directa): “Estoy embarazada”. Mis ojos se achinaron y dibujaron una sonrisa que se convirtió en carcajada, pero al darme cuenta de lo que en realidad había dicho, se tornó en preocupación. Después de una larga conversación, quedamos en que tendríamos que ser responsables de lo que habíamos hecho. Teníamos en cuenta que a nuestras familias no les agradaría nada de eso, pero estábamos (o al menos eso pensaba) decididos a todo… Ese día pensamos en “el futuro”, como sería su embarazo. Recuerdo que discutimos sobre el sexo del bebé, la ropa, donde viviríamos y cosas como esas, y acordamos en que hablaríamos cuando fuera el tiempo apropiado. “El futuro” diría que aquel tiempo no existiría.

Quedamos en encontrarnos en la casa de mi amigo, como siempre, pero ella no llegó. Al día siguiente, muy triste, llegó a casa de mi amigo y en dos palabras quebró mi corazón y destruyó todo el concepto que tenía de ella. Ella dijo: “lo aborté”. ¿? Fue tan sólo lo que dije, sentí que algo en mi no estaba bien… que algo no había pasado. Quería que simplemente fuera una broma, había ido al medico y me dijo que íbamos a ser padres y que si era mujer sería igual de hermosa que su madre, y todas esas palabras resonaban en mi cabeza y ella solamente me dijo eso. Lloré, lloré como nunca antes había llorado, tan solo preguntar me causaba ira, cólera, odio, sufrimiento, y tan solo preguntar era innecesario. Ella sólo dijo que no podríamos haber hecho nada, que no estábamos preparados para esa responsabilidad, pero creo que ella no era la indicada para decidir por los dos. Me dolió mucho saber que ella había dado muerte a algo que había nacido de lo que habíamos sentido, así que me fui, me aleje de ella, no quise verla, me buscó y yo me alejé… Decidí quitarme la vida y, aunque no lo logré, siempre tuve un sentimiento de culpa por lo que había sucedido.

Cuando recibí ayuda, decidí escribir, encaminar un poco mi vida, porque después de eso no volvió a ser la misma. Solamente quería olvidar con quien fuera posible a esa mujer que alguna vez quise y, bueno, cambié; me volví un ser un poco duro conmigo y con las demás personas. No quería que se dieran cuenta que tenía un punto débil y que eran simplemente mis recuerdos. En una conversación con aquella persona que me estaba ayudando a superar lo pasado me dijo que cuando estuviera seguro de poder continuar mi vida sin aquellos recuerdos que tenía en la cabeza debía enfrentarlos y así sería
libre.

Así que busqué a la chica de este relato. Estaba casada, no tenía hijos, pero según sus amigas y primas solo se caso para olvidar y siempre me pregunté qué quiso olvidar… Y, bueno, así que una vez quedamos para hablar, ubiqué a mi amigo y nos prestó su casa como siempre. Recuerdo que estaba sentado en la azotea y la vi llegar. Aún mantenía toda la belleza que yo le conocí. Conversamos largo rato, me habló de su vida, nos perdimos perdón por lo que había sucedido y ella dijo lo siguiente: “Sabes que, a veces me es inevitable mirarte a los ojos y no reflejarme en ellos, me es inevitable ver tus labios y no querer besarlos, y cuando no te veo me desespero, tan solo tu voz me hace sentir bien en un día tan malo, y simplemente creo que estoy enamorado de ti, no tengo otro floro mejor y solo quiero que me digas que si, porque el no, no será para mi una respuesta”. Se me acercó lentamente como aquellas escenas de las novelas, yo me acerqué a ella le cogí el rostro, juro que la quería besar, pero le besé la frente con tanta ternura como aquella primera vez, como tan sólo yo sabía hacerlo y le dije que aún la amaba, que era el amor de mi vida… pero que si estaba allí ese día era para enfrentar mi temor. Que si estaba allí era para dejar ir ese recuerdo de amor que aún vivía en mí y el cual no me dejaría vivir si aún lo mantenía vivo, así que ese era simplemente el adiós y aún más sabiendo que estaba casada. No tenía el derecho a romperle el corazón a alguien que estaba enamorado de ella. Yo simplemente no era capaz de hacer algo así.

Sentir en ese momento el sabor de un adiós es doloroso. Mi corazón latía como un cascabel, atormentándome y a la vez dándome las gracias por haberlo liberado. Ella dio media vuelta y me dijo marchándose lentamente que era el ser mas noble que había conocido, que era alguien que nunca olvidaría, que siempre me amaría aunque yo a ella no. Ella no sabía lo que decía, yo aún me muero por ella, pero “el futuro” que nos unió se encargó de separarnos.

Fue así como me alejé del amor de mi vida y sin embargo pienso que el amor, son como niños pequeños escondidos detrás de nosotros, mirando y mirando con temor y con mucho interés en el otro niñito que hay en frente. El niño de amor que había en mi miró al ser mas bello que podía existir, pero el calor de su adolescencia se enfrió y a este niño adolescente lo olvidaron. “El futuro no existe”, dije alguna vez, y ahora te digo, vive el momento con una sola decisión, de no dejar lo que crees por simple temor, y siempre recuerda que el pasado tuvo algo lindo, algo bello, pero tienes que saber donde guardarlo. Tienes que liberarlo si es posible o simplemente vivir con él. El pasado es parte de ti y tu eres parte del pasado, porque no sabes cuando será el futuro y no sabes si este momento es tu futuro… Recuérdalo bien.

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9 comentarios - Historias de amor

koonek
la verdad lo lei poco pero te los mereces +10
Rikimaru1
me gusto +10 y a fav,
aa y voy a usar este "Sabes que, a veces me es inevitable mirarte a los ojos y no reflejarme en ellos, me es inevitable ver tus labios y no querer besarlos, y cuando no te veo me desespero, tan solo tu voz me hace sentir bien en un día tan malo, y simplemente creo que estoy enamorado de ti, no tengo otro floro mejor y solo quiero que me digas que si, porque el no, no será para mi una respuesta”
Rikimaru1
hoooooooooooola vine a darte lo que te debia +10