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Su historia

La historia que van a ver en el post, me impacto mucho sobre todo porque la vivi, muchas veces me comentan en mis post sos un nene rico que aconseja a los demas cuan equivocados estan, cuando uno tiene una niñez de privaciones ves de distinto modo las cosas es muy duro sentarse a la mesa y mirarse con ojos tristes pues no hay nada para comer y mas si sabes que mañana tampoco, es muy duro esperar y soñar con alimentos que muchos reales malcriados desprecian se los aseguro, cuando esperas los reyes y estas ilusionado pones el pastito esperas juguetes y aparece caramelos masticables y miras el rostro a tus padres y ves que ellos tambien sufren por no poder darte lo que ellos quisieran, es facil culpar a tus viejos por lo que vivis ahora que soy padre y aun soy humilde pues me doy algunos gustos como internet pues soy un laburante a mucha honra, y trato de luchar dia a dia porque el amor a mi familia me da fuerzas cuando todo parece caer, de todo lo que pase solo recuerdo el amor de mis viejos y daria cualquier cosa y padeceria lo mismo por volver a estar con ellos y no tener que contentarme con hablarle al cielo, se puede salir adelante con fuerza y vigor solo valora lo que hay que valorar.










tengo hambre papa



Pasaba el medidodia y el olor a pan caliente invadia la calle y el sol escaldante invitaba un refresco a todos.

ricardito no aguanto mas y le dijo a su padre:

¡¡¡¡ papa tengo mucha hambre !!!




El padre agenor : sin tener un centavo en el bolsillo y caminado el dia entero en busca de trabajo mareado y cansado le pide un poco mas de paciencia


¡¡Pero papa!!! desde ayer no comemos nada y tengo mucha hambre


Avergozado triste y humillado en su corazon de padre , le pide al hijo que espere en la vereda mientra el se dirije a una panaderia ubicada enfrente








Al entrar se dirige al hombre que estaba en el mostrador

Señor estoy con mi hijo de tan solo 6 años en la puerta y tiene mucha hambre y no tengo ni una moneda pues sali a buscar trabajo y nada encontre, le pido en el nombre de jesus me de un pan para sasear el hambre de mi pobre niño a cambio barrere el piso lavare los platos y todo lo que usted necesite.
Amaro el dueño de la panaderia le extrañaba que aquel hombre de semblante calmo y sufrido le pidiera comida a cambio de trabajo asi que le pidio llame al niño.






Agenor le presenta a amaro a su hijo y inmediatamente amaro le pide que se siente junto al mostrador llamo a su esposa le hizo que le traiga dos platos del dia : arroz,carne y huevos



Para ricardito era algo increible comer despues de tantas horas

Para agenor un dolor mas ya que aquella comida deliciosa le recordaba que sus otros 2 hijos y su esposa quedaron en casa tan solo con un puñado de arroz, gruesas lagrimas bajaban de su mejilla al probar el primer bocado.






La satisfacion de ver a su hijo devorar ese simple plato de comida como si fuera manjar de los dioses y el recuerdo de su familia en casa fue demasiado para su triste corazon cansado de mas de 2 años sin empleo y humillaciones y frustraciones y necesidades.
Amaro percibiendo la emocion de Agenor bromea para distenderlo : ¡¡¡¡¡¡¡ ho maria !!!tu comida debe estar demasiado fea que mi amigo llora de tristeza Agenor sonrie y dice que nunca comio una comida tan rica y le agradece por darle ese placer
Amaro le recomienda tranquilice su corazon y que despues charlarian sobre su trabajo






Mas confiadamente Agenor seca las lagrimas y almuerza mas tranquilo ya que el hambre lo estaba agoviando


Despues del almuerzo Amaro invita a agenor a dialogar en el fondo de la panaderia en un pequeño escritorio hizo oidos, Agenor le comento que hace 2 años que habia perdido su empleo y sin titulo profesional especifico se dedicaba a vivir de " changas aqui y alla" pero hacia 2 meses no recibia ninguna....

Amaro decide contratar a Agenor para servicios varios en la panaderia y le preparo una canasta con alimentos para 15 dias.





Al llegar en casa con toda aquella "cantidad", Agenor era un nuevo hombre. Sentía esperanzas, sentía que su vida tomaría nuevo impulso... Dios le estaba abriendo más que una puerta, toda una esperanza de mejores días.

Al día siguiente, a las 5 de la mañana, Agenor llegó a la puerta de la panadería ansioso para iniciar su nuevo trabajo...
Amaro llegó luego y sonrió a aquel hombre que ni él sabía porqué estaba ayudando... Tenían la misma edad, 32 años, e historias diferentes, pero algo dentro de él lo llamaba a ayudar a aquella persona... Y no se equivocó.
Durante un año, Agenor fue el más dedicado trabajador de aquel establecimiento, siempre honesto y extremadamente celoso con sus deberes...







Cierto día, Amaro llamó a Agenor para una charla y le habló de una escuela que abrió lugares para la alfabetización de adultos a una cuadra arriba de la panadería, y que él tenía interés que Agenor estudiara..

Agenor nunca olvidó su primer día de clase: la mano trémula en las primeras letras y la emoción de la primera carta...





Doce años pasaron desde aquel primer día de clases...

Así encontramos al Dr. Agenor Baptista de Medeiros, abogado, abriendo su oficina a su cliente, y después a otro, y después a otro más... Al medio día baja para un café en la panadería del amigo Amaro, que queda impresionado en ver al "antiguo empleado" tan elegante en su primer traje...





Diez años pasan, y el Dr. Agenor Baptista, con una clientela en la que mezcla los más necesitados que no pueden pagar con los más adinerados que pagan muy bien; decide crear una institución que ofrece a los desvalidos de la suerte, que andan por las calles, personas desempleadas y carenciados de todo tipo, un plato de comida diariamente a la hora del almuerzo...

Más de 200 comidas se sirven diariamente en aquel lugar administrado por su hijo, el ahora nutricionista Ricardo Baptista...






Todo cambió, todo pasó, pero la amistad de aquellos dos hombres, Amaro y Agenor impresionaba a todos los que conocían un poco de la historia de cada uno...

Cuenta la historia que ambos fallecieron el mismo día, a los 82 años, casí a la misma hora, murieron plácidamente con una sonrisa del deber cumplido...

Ricardito, el hijo, mandó grabar delante de la "Casa del Camino", que su padre fundó con tanto cariño:

" Un día yo tuve hambre, y me alimentaste.
Un día yo estaba sin esperanzas y me diste un camino.
Un día me desperté solo, y me diste a Dios, y eso no tiene precio.
¡¡¡Y que te sobre el pan de la misericordia para extender a Quien necesita!!!"

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