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La Virgen Maria les habla a los enfermos ( Mensaje de amor )

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Los hijos más queridos de la Virgen (1986) , son los que sufren , los enfermos , vosotros ..

*** Por favor , si tiene algun familiar , impriman esto y llevenselo junto con el ofrecimiento de vida ( que esta en otro de mis post ) , llevenles esperanza y amor .

Oración recomendada por la Santísima Virgen a los enfermos ( dictada por ella )

Jesús mío, sé que Tú me amas. Aquel a quien Tú amas está enfermo. Si es posible, pase de mí este cáliz de sufrimiento. Pero añado yo también aquello que Tú dijiste en el huerto de Getsemaní: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”.

Fortaléceme y consuélame, Jesús mío. Madre nuestra, Virgen Santísima, Tú que curas a los enfermos, ruega por mí ante tu Santo Hijo. Amén.


La Santísima Virgen dijo:

–Den a conocer, hijos míos, las grandes gracias que aporta el ofrecer la vida por amor: a quienes sufren mucho en cuerpo y alma, a los enfermos incurables, a los que están impedidos de moverse, a los que yacen postrados en el lecho. Anúncienles que no sufren en vano. Divisa de oro es para toda la humanidad, y para ellos mismos, porque alcanza a tener en su alma y en su corazón, paz, fuerza y alivio, al pensar que por la aceptación paciente de sus sufrimientos, gran gozo y felicidad les espera en el cielo.

El alma escogida

Esta petición de nuestra Santísima Madre, por la gracia del Señor, ya la estoy practicando desde hace mucho tiempo, y he experimentado en qué gran medida han sentido alivio los enfermos graves, cuando a la luz de la gracia han podido comprender los grandes beneficios que reciben por la aceptación y la donación de sí mismos.

Visitaba en los hospitales a los enfermos graves, especialmente a aquellos a quienes ni sus propios familiares les iban a ver y a aquellos que han perdido su contacto con los familiares. El mayor sufrimiento lo encontraba en los enfermos que padecían de cáncer o estaban postrados en el lecho. La mayoría de ellos estaban conscientes de que su enfermedad era incurable, y por ello ya no tenía sentido para ellos la vida. Creían que ya no podían ser útiles a nadie.

Pero cuando lograron comprender:

– que son ellos los hijos más queridos de la Santísima Virgen,
– que en ellos el Señor Jesús está buscando compañeros,
– que Jesús los llama a que unan sus sufrimientos con los sufrimientos de su sacrificio en la Cruz continuando su Redención,
– que ellos son los verdaderos tesoros de la Iglesia,
– que con sus sufrimientos pueden salvar almas,
– que pueden alcanzar santas vocaciones sacerdotales,
– que pueden contribuir a que se establezca la paz en el mundo,
– que por medio de sus sufrimientos pueden reparar los pecados propios y ajenos,
– que a la hora de su muerte llegarían –sin pasar por el purgatorio- al reino de los cielos: entonces, al tomar conciencia de esto, la gracia trabajaba admirablemente en ellos. Lloraban de alegría al ver cuánto los ama Dios y la Santísima Virgen. Habían creído que Dios estaba enfadado con ellos y tomaban su sufrimiento como castigo. Había quienes no creían que existe Dios y pensaban en quitarse la vida. Cuando reconocieron qué gran gracia se esconde en hacer el ofrecimiento de vida y que la creatura no puede dar más a su Creador, han experimentado un gran cambio. Se volvieron pacientes y su estado general mejoró. La enfermera no pudo menos de notar la tranquilidad de los enfermos, su nuevo y hermoso comportamiento. Han llegado a ser santos ocultos del Señor y han mantenido su ofrecimiento fielmente hasta el fin. Unos recuperaron la salud, otros murieron santamente.

Oramos cada noche junto con nuestra bondadosa y dulce Madre celestial para que aumente el número de los que tienen la gracia de ofrecer sus vidas por amor, la cual les dará alivio, paz, tranquilidad y fuerza para soportar el sufrimiento de la tierra, y la eterna bienaventuranza en el cielo. Nuestra Madre celestial ora también por aquellos a quienes han llegado ya la gracia de ofrecer su vida, para que perseveren en ella fielmente, con fe viva, hasta la muerte.

A los que tienen la cruz del sufrimiento

La Santísima Virgen dijo:

–Cuando les llega, hijos míos, un gran sufrimiento corporal o espiritual y ustedes lo aceptan con espíritu de oblación, eso puede ser fuente de gracias innumerables. Pueden pagar con ello los pecados, las omisiones de toda su vida y cuando ya han cancelado toda su deuda, pueden ustedes alcanzar, con el restante sufrimiento, llevado con paciencia, la conversión de los pecadores empedernidos y dar gloria a Dios. Las almas salvadas, gracias a los sufrimientos aceptados por ustedes, pueden alcanzar incluso la santidad.

–Cuando pesa sobre ustedes la cruz del sufrimiento, sea por causa de una enfermedad o de un sufrimiento espiritual, recuerden que no son sino peregrinos en la tierra. Más allá de la tumba, hay un mundo maravillosamente más bello, que Dios ha preparado para sus hijos, donde les espera una felicidad muchísimo mayor que la que merecían debido a sus sufrimientos pacientemente sobrellevados. En un estado de felicidad que “ojo jamás vio, ni oído nunca oyó” estarán sumergidas sus almas durante toda una eternidad. Aunque la vida de uno esté llena de sufrimiento, será siempre muy corta, y se acabará pronto. Alégrense, aun cuando estén sufriendo, porque avanzan hacia una meta segura y al final del camino les espera el brazo tierno de su Madre y el amor eterno de la Santísima Trinidad.

–Los llamo a ustedes, mis queridos hijos, a un apostolado de especial elección, para que soporten el martirio espiritual por los pecados de los demás, y para que por medio del sacrificio de sus vidas, ofrecido con gran corazón, Dios pueda derramar ríos de su misericordia. Piensen, mis queridos hijos, qué inmensa multitud de almas pueden salvar de la eterna condenación si llevan con paciencia esa pequeña astilla de la cruz de mi santo Hijo, que Él les ha dado, para que tomando la mano de su Madre participen ustedes también de la obra de la Redención. No pidan, hijos míos, el sufrimiento; pero acepten siempre con humilde entrega, aquellos que el Señor les da.

“No puedo quitar la cruz a las almas escogidas”


El amor a la cruz

El Señor me dijo:
–Hay solamente unas cuantas almas sacerdotales que aman la cruz. Muchos de ellos no quieren ni oír hablar del sufrimiento y la abnegación. Esto es porque ni siquiera Me piden tener amor por el sufrimiento. Los sacerdotes deben pedir diario el amor a la cruz para ellos mismos y también para las almas a ellos encomendadas. Si hicieran esto, se les daría la gracia del amor al sufrimiento, llegaría a serles agradable y podrían hacer actos heroicos. Yo aniquilaría en ellos todo lo que pudiera matar el amor y aumentaría en ellos el amor a la cruz. Les daría el don del amor pobre y humilde. Recibirían la gracia mística de poder enterarse de los secretos especiales de mi Corazón. Me gustaría darles a conocer esta gracia especial en este tiempo en que se aproximan los sufrimientos de mis escogidos.
En una ocasión Jesús me enseñó esta oración:

Señor mío, dame la gracia de amar
sufriendo como Tú lo hiciste.
Dame la gracia de llevar mi cruz
como Tú lo hiciste.
Señor mío, dame la gracia de poder siempre
reconocer y cumplir tu voluntad
y permanecer siempre unido a Ti,
glorificándote en todo lo que haga.
María, Madre de Jesús y Madre mía,
enséñame a amar sufriendo. Amé
n.



Jesús dijo:

–Hijos míos, apóstoles míos: las almas necesitan tanto de los sufrimientos aceptados por ustedes como los enfermos de la medicina. No puedo descargar la cruz de los hombros de ustedes aunque por momentos les parezca que ya van a caer bajo su peso; porque si la quitara, se interrumpiría el proceso de curación de las almas y dejaría perecer a aquellas que todavía pueden ser salvadas. Cuando se cancela la deuda de una o varias almas o termina su tratamiento curativo gracias al sufrimiento ofrecido por ellas, entonces quito la cruz por algún tiempo para que cobre nuevo vigor mi apóstol, destinado a tan sublime vocación.

–Hijos míos, una sola alma que se pone sobre el altar del sacrificio por amor a mí y a sus hermanos, aumenta cien veces la gloria de mi Padre y la alegría de mi querida Madre. ¡Levántense, hijos míos, con un fervor más intenso! Mi Iglesia nunca ha tenido una necesidad tan grande de víctimas generosas como ahora... Hacen falta almas que no estén rumiando sus propios problemas, sino cuya mirada esté puesta en los demás buscando cómo puedan ayudarles en lo corporal y en lo espiritual. Vuelquen sus pensamientos y su amor desinteresado sobre cómo poder salvar a los infieles y a los pecadores, porque saben muy bien que no hay nada tan precioso en el mundo como las almas... ¡Láncense, hijos míos, una y otra vez hacia la sagrada meta de salvar las almas! ¡Háganse santos para que puedan ser verdaderamente mis apóstoles revestidos de Cristo ante la faz de mi Padre!

PORFAVOR , COMPRENDAN QUE LA VIRGEN ANTES QUE REINA DE TODO EL FIRMAMENTO , CIELOS Y TIERRA , ES MADRE , MADRE VERDADERA DE TODOS LAS ALMAS , UNA MADRE AMORISIMA , UNA MADRE AMANTE QUE NO PIERDE EN PLEGARIAS POR USTEDES . AY !!! CUANDO SE MUERAN Y VERAN CON TOTAL CLARIDAD DE LOS PELIGROS QUE FUERON SALVADOS POR LA INTERCESION DE TAN GRANDE TESORO DE MADRE COMO TIENEN USTEDES


El Amor Misericordioso de Jesús

En cierta ocasión recibí un libro y leí en él que nuestro Jesús se quejaba de que las almas caían al infierno como bajan en invierno los copos de nieve. Al leer esto comencé a ver el mundo que está a mi alrededor y en espíritu lloré a los pies de Jesús. Entonces Jesús me dijo:

–No llores, porque esto viene del maligno espíritu que quiere denigrar el Amor Misericordioso de mi Padre. Entiende, hija mía. Si las almas cayeran al infierno como caen los copos de nieve en invierno, mi Padre jamás hubiera creado al hombre. Pero lo creó porque quiso derramar sobre sus creaturas la felicidad de la Santísima Trinidad.

–Es verdad que el hombre cometió el pecado con su desobediencia, pero mi Padre envió al Hijo, quien con su obediencia lo reparó todo. Sólo caen en las tinieblas exteriores aquellas almas que hasta el último momento de su existencia rechazan a Dios. Pero el alma que antes de abandonar el cuerpo sólo dijera con arrepentimiento: “¡Dios mío, sé misericordioso conmigo!”, ya se ha librado de las tinieblas exteriores.

AMEN A LA VIRGEN , REZENLE EL ROSARIO Y AYUDENLA A SALVAR ALMAS POR MEDIO DE ESTA CORONA DE PERLAS QUE ES EL BENDITO ROSARIO !!

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7 comentarios - La Virgen Maria les habla a los enfermos ( Mensaje de amor )

@salvador8a
buen post aleluya un post de la virgen xD +5
@loly_
HOLA AMIGO, tanto tiempo, ... , ... Qué lindo post!!, ... las palabras de sanación de María, nuestra madre, hacen que la falta de salud física y espiritual que padecen tantas personas, sean curadas por su Amor de Madre. Hoy en el Día de la Virgen de la Medalla Milagrosa, me acordé de vos, por tu avatar, ... y quise pasar por tus post de nuevo, y celebrar juntos el día de la Mediadora entre los hombres y Dios!!, .... Tengo especial devoción por ésta advocación, que necesito gritarlo!!
VIVA MARÍA !!!!, Saludos amigo!... .... (+10, por tu ejemplo de servidor del Señor y de María en éste sitio!)
@tatitos
+5 recomendado por @leolyon
SALU T!
bienvenido a FULL