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Da vinci, cocinero

Da vinci, cocinero


Leonardo Da Vinci y La cocina

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Este hombre, el más grande que la humanidad nos dio, fue principalmente un gran cocinero, el creador de lo que hoy llamamos la nouvelle cuisine, inventor de tantas cosas que hoy nos parece casi imposible comprender como alguien tuviera tanta fantasía y fuera tantos siglos adelantado a su tiempo. Su historia está plagada de anécdotas curiosas que están documentadas históricamente, algunas de ellas de un tinte tan cómico que difícilmente podremos evitar una carcajada cuando las leamos y donde veremos que no todos sus inventos fueron tan revolucionarios como nos han hecho pensar, ni todas sus actuaciones en la vida fueron tan brillantes y solemnes como hemos imaginado, aquí veremos que la genialidad está muy cerca del esperpento y del ridículo más espantoso.

Pero antes de adentrarnos en lo anecdótico, y la gran vinculación de éste hombre con la cocina, haremos un poco de historia para comprender el sentido de éste post.



Biografía:

Leonardo nace el 15 de abril de 1.452 en Vinci, cerca de Florencia, hijo no deseado de la unión entre el notario Ser Piero da Vinci y la dama Caterina los cuales nunca llegaron a casarse ya que al poco de su nacimiento su padre lo hace con otra mujer florentina de dieciséis años y su madre hace lo mismo con un repostero en el paro llamado Accatabriga di Piero del Vacca. Pese a este disentimiento de su padre biológico no abandona la educación del niño y este crece entre las dos casas aunque hace más vida con su madre y su padrastro, el cual le inculca el gusto por los dulces y por la comida en general y se convierte en un niño extremadamente gordo. A los diez años su padrastro casi desaparece de su vida y es su padre le que le obliga a educarse con sus otros medio hermanos. En 1.469 entra de aprendiz en el taller del escultor, pintor, ingeniero, etc. Verrocchio con otro aprendiz famoso Botticelli. Antes de cumplir el año en el taller, Verrocchio decide castigarlo por crapulando, tragón en el término coloquial, ya que se atiborra constantemente de dulces que le envía su padrastro, su castigo consiste en pintar el ángel del panel de la izquierda del cuadro el Bautismo de Cristo que fue encargado por la iglesia de San Salvi, en la actualidad esta obra se encuentra en la Galería de los Uffizi de Florencia y con el castigo inicia un plan para adelgazar.



Un cocinero llamado Leonardo da Vinci:

Tres años más tarde, y para sufragar sus gastos, se coloca por las noches como camarero en una taberna llamada Los Tres Caracoles sirviendo comidas, pero tras la misteriosa muerte por envenenamiento de todos sus cocineros en el primavera de 1.473 Leonardo se ocupa de la cocina abandonando el taller del maestro Verrocchio. En esta nueva aventura intenta revolucionar la cocina tradicional del Renacimiento e inventa lo que hoy llamamos la nouvelle cuisine e ingenia platos primorosamente presentados con pequeñas porciones de comida sobre pedacitos tallados de polenta, cosa a la que no estaban acostumbrados sus conciudadanos, que querían comer hasta atiborrarse, lo cual crea tal escándalo que salva la vida por poco ya que querían matarlo por pensar los hambrientos feligreses que se estaban riendo de ellos y es que la gente hay veces que tiene poco sentido artístico, mucho sentido primitivo y nada de condescendientes.

Vuelve al taller del maestro pero de nuevo retorna a las andadas gastronómicas al arder el negocio del que tuvo que salir corriendo como consecuencia de peleas entre bandas rivales e inmediatamente lo abre de nuevo, en el mismo lugar, de forma improvisada con su amigo Botticelli, el gran pintor, al que llaman La Enseña de las Tres Ranas de Sandro y Leonardo, adornado con dos lienzos pintados por cada uno de ellos. Pero nadie entra en la taberna porque a nadie le agrada pagar por una anchoa y una rodaja de zanahoria perdidas sobre una fuente por más ingeniosamente que estén dispuestas y como es lógico tienen que cerrar. Los siguientes tres años los pasa, como se dice actualmente, en el paro porque no hay restaurante que de trabajo a alguien con ideas tan peregrinas y excéntricas y se gana la vida por las calles de Florencia haciendo dibujos y tocando el laúd, como se puede observar no es novedoso lo que se ve en las bocas de metro de nuestras ciudades porque ya en aquella época estaba inventado, el artista que toca un instrumento, canta o dibuja y pide un dinero.


La gran oportunidad de Leonardo como cocinero:

Como Leonardo debía aburrirse y no se conformaba con la vida que llevaba aprovecha el momento histórico en el que Lorenzo de Médici, señor de Florencia, mantiene una pequeña guerra contra el Papa para enviarle a éste unas maquetas de máquinas de asalto hechas con pasta y mazapán, algo que hizo durante toda su vida, pero que no fue comprendida por Lorenzo y que se la dio a comer a sus invitados por el aspecto tan apetitoso, ante este nuevo fracaso nuestro hombre decide marcharse de la ciudad estado y entonces Lorenzo de Médici le da una credencial recomendándolo a Ludovico Sforza 'El Moro' en compensación por el agravio de haberse comido sus maquetas, pero a leerla ve que sólo hace referencia a su cualidad de tañedor de laúd por lo que él mismo se escribe la presentación que decía textualmente lo siguiente:

No tengo par en la fabricación de puentes, fortificaciones, catapultas y otros muchos dispositivos secretos que no me atrevo a confiar en este papel. Mis pinturas y esculturas pueden compararse ventajosamente a las de cualquier artista. Soy maestro en contar acertijos y atar nudos. Y hago pasteles que no tienen igual

Tras la entrevista con Ludovico el Moro este le hace consejero de fortificaciones y maestro de festejos y banquetes de la corte y aquí comienza el principio de nuestra historia.

Tras el primer paso hay que dar un segundo y este se presenta ante la oportunidad que le brinda la boda de una sobrina de Ludovico, así que le presenta el menú de la boda, siempre intentando introducir en la corte su nueva forma de ver la cocina, a lo que el Moro le dice que es mejor que ponga otras cosas más sustanciosas que las que presenta, que dando así la propuesta y lo que al final se tuvo que servir, como se podrá comprobar fue otro fracaso estrepitoso de Leonardo como cocinero


Maquina de Hacer Spaghuettis


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cocinero




Máquina para cazar ranas


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Propuesta de menú de Leonardo da Vinci:


- Una anchoa enrollada descansando sobre una rebanada de nabo tallada a semejanza de una rana.

- Otra anchoa enroscada alrededor de un brote de col

- Una zanahoria, bellamente tallada.

- El corazón de una alcachofa

- Dos mitades de pepinillo sobre una hoja de lechuga

- La pechuga de una curruca

- El huevo de un avefría

- Los testículos de un cordero con crema fría

- La pata de una rana sobre una hoja de diente de león

- La pezuña de una oveja hervida, deshuesada


Encargo que hizo Ludovico el Moro:


- 600 salchichas de sesos de cerdo de Bolonia

- 300 zampone (pata de cerdo rellenas) de Módena

1.200 pasteles redondos de Ferrara

200 terneras, capones y gansos

- 60 pavos reales, cisnes y garzas reales

- mazapán de Siena

- Queso de Gorgonzalo que ha de llevar el sello de la Cofradía de Maestros Queseros

- La carne picada de Monza

- 2.000 ostras de Venecia

- Macarrones de Génova

- Esturión en bastante cantidad

- Trufas

- Puré de nabos.

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Leonardo percusor de los electrodomésticos para la cocina:

Tras este nuevo revés se encarga de inventar utensilios para la cocina tras el encargo de Ludovico para el nuevo proyecto de las cocinas del Castello, el gran palacio en el centro de Milán, para lo cual elabora una lista con las principales necesidades que se tenían y que eran textualmente estas:

En primer lugar, es necesaria una fuente de fuego constante. Además una provisión constante de agua hirviendo. Después un suelo que esté siempre limpio. También aparatos para limpiar, moler, rebanar, pelar y cortar. Además, un ingenio para apartar de la cocina los tufos y hedores y ennoblecerla así con un ambiente dulce y fragante. Y también música, pues los hombres trabajan mejor y más alegremente allí donde hay música. Y, por último, un ingenio para eliminar las ranas de los barriles de agua de beber.

Tras lo cual se pone manos a la obra en la invención y fabricación de todos los utensilios que cree que le hacen falta para esta nueva cocina totalmente automatizada y que como veremos fue algo de lo más cómico que he leído en mi vida basado en un hecho real contado por Matteo Bandelli cronista de la corte.

Estudió en primer lugar el poder calórico en la combustión de distintos tipos de madera para llegar al final a la conclusión que lo importante es la cantidad de troncos que se tenga y no la forma o la procedencia e inventa una cinta transportadora que los lleva una vez cortados por una sierra circular que también inventa alegando que de esta forma no sería necesaria la presencia de una persona encargada de la leña en la cocina sin caer en la cuenta de que se le olvidaron los cuatro hombre y los ocho caballos que manejan y mueven la sierra circular.

Diseña igualmente un asador automático para que el personal no estuvieran todo el día dándole vueltas al espetón sobre el fuego, inventando algo tan ingenioso como el introducir en la chimenea una hélice que dará vueltas impulsada por la corriente de aire ascendente y esta a su vez movería el espetón, haciendo que gire lento o rápido dependiendo de la cantidad de fuego que se tenga.

Asador Automatico


Da vinci, cocinero


Inventa un circuito para tener una provisión de agua caliente y constante fabricando una especie de caldera unida a tubos metálicos que eran calentados con carbón.

Para que el suelo estuviera limpio idea un sistema de unos cepillos giratorios tirado por bueyes de un metro y medio de diámetro por dos metros y medio de ancho con una pala detrás para recoger lo reunido por el cepillo en lugar de la persona que barre regularmente.

Siguiendo con los inventos para esta cocina 'automatizada' y moderna idea una descomunal picadora de vacas la cual necesita un ejercito de hombre y caballos para ponerla en marcha con una gran infinidad de utensilios auxiliares y muy parecidos a los que actualmente existen pata picar cerdos y animales pequeños. Y otro de los inventos es la rebanadora de pan accionada por aire.

Para la música en la cocina idea unos tambores mecánicos con manivelas de mano acompañado por tres músicos que tocaran un instrumento que el llama órgano de boca.

Para quitar los malos olores idea unos fuelles que se ponen en funcionamiento por medio de unos martillos conectados a una manivela movida por un caballo.

Para eliminar las ranas de los barriles de agua consiste en una trampa de muelle que se acciona al saltar el animal sobre ella poniendo en funcionamiento un martillo que le da en la cabeza y la deja inconsciente, como se verá todo muy rudimentario y desde nuestra perspectiva de la técnica como algo digno de un cómic de niños.

Y por último un invento revolucionario que consiste en una alarma contra el fuego que esparce agua pulverizada en el caso de que se incendie la cocina, algo muy parecido a lo que existe en muchos edificios de hoy día, pero ¿todo esto puede funcionar con métodos tan primitivos?, serán los propios comensales los que nos lo contaran, pues ha quedado constancia escrita de dicho acontecimiento.


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Picadora de vacas


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La primera cocina totalmente automática:


Llega el gran día y Ludovico espera con sus invitados la hora de comer, por cierto para hacer la obra hubo que demoler parte del comedor, los establos y los dormitorios de la madre de Ludovico, entonces se oyen gritos, explosiones, chirridos y estruendo de máquinas, los invitados esperan impacientemente la llegada de la comida pero esta no llega, pasa el tiempo y ya inquietos por los ruidos se dirigen a la cocina y esto es lo que cuenta Sabba da Castiglione di Pietro Alemani, embajador florentino en la corte de Sforza:

La cocina del maestro Leonardo es un gran caos. El señor Ludovico me ha dicho que el esfuerzo de los últimos meses se había hecho con la intención de economizar esfuerzos humanos; pero ahora, en lugar de los veinte cocineros antes empleados en las cocinas, las personas que se apiñan en este lugar llegan casi al centenar y ninguno de los que yo pude ver estaba cocinando, sino que todos estaban atareados con los grandes dispositivos que ocupaban todo el suelo y los muros, ninguno de los cuales parecía comportarse de manera útil o para la tarea que fue creado.

En un extremo del recinto una gran noria, empujada por una furiosa cascada, vomitaba y rociaba con sus aguas a todos los que pasaban por debajo, y había transformado el suelo en un lago. Fuelles gigantescos, cada uno de ellos de tres metros y medio de largo, colgaban de los techos, siseando y rugiendo con el propósito de limpiar los humos de los fuegos, pero todo lo que lograban era avivar las llamas, en perjuicio de aquellos que debían estar cerca del fuego; tan peligrosas eran las errantes llamas que una multitud de hombres armados de cubos se afanaban en tratar de dominarlas, aun cuando otras aguas brotaban en chorros de cada rincón de los techos.

Y en este catastrófico lugar se paseaban por todas partes caballos y bueyes, algunos dando vueltas y más vueltas, y otros arrastrando los ingenios para limpiar los suelos del maestro Leonardo; realizando sus tareas con denuedo, pero también seguidos de otro ejército de hombres para limpiar las suciedades de los caballos.

En otro lugar vi una gran picadora de vacas estropeada, con media vaca todavía hincada y asomando por fuera de ella, y hombres con palancas intentando sacarla de allí. Y aún en otro lugar el ingenio continuo de troncos y leña del maestro Leonardo arrojando suministro dentro de la habitación y que no podía ser detenido; de manera que en lugar de los dos hombres que llevaban los troncos al fuego como antes se acostumbraba, ahora había que emplear a diez para sacarlos.

Los gritos que habíamos oído vimos que los proferían pobres desdichados que estaban abrasándose o ahogándose o asfixiándose; las explosiones, de la pólvora que el maestro Leonardo se empeñó en utilizar para prender sus fuegos sin llama; y, como si este estruendo no resultara suficiente, aún se combinaba con la música de sus tambores que redoblaban, aunque los que tocaban los órganos de boca creo que ya se habían ahogado.


Como antes he descrito, la cocina del maestro Leonardo era un gran caos, y no creo que esto complaciera a señor Ludovico.

Magistral descripción de lo ocurrido y después de su lectura entendemos el por qué la humanidad tardó tantos siglos en avanzar, pues pensamos que ya quedó lo suficientemente escarmentada con semejante experiencia. Pero no se crea el lector que ahí se terminan los grandes inventos del hombre más importante de la humanidad, porque tenemos algunos más que los pueden dejar con la boca abierta.




El maestro Leonardo nos sorprende con su vida dedicada a la cocina, sus pinturas eran casi una obligación que le era impuesta por la corte y los que hacía eran casi a desgana la mayoría de las veces, por lo que estamos conociendo de él sabemos que le gustaba vivir intensamente sus fantasías y encontraba más satisfacción creando y estudiando que componiendo. Nos sorprende que su pintura sólo fuera para el un trampolín que le lanzaba a otras situaciones que le eran más gratificantes, sobre todo después de haber visto su Monalisa ya media decena de veces en el museo del Louvre y haber sentido un escalofrío que me recorría la espalda sólo con observarla cada vez.

Pues siguiendo con la gran afición a la cocina de éste hombre que le duró hasta su muerte contaremos algunas anécdotas que de seguro harán las delicias de nuestros taringeros, que por cierto cada día son más.

En sus escritos encontramos cosas tan peregrinas como la forma de sentar a un asesino a la mesa, la forma de comportarse, el poder medicinal de los alimentos, las cualidades que debe de tener un buen repostero, las sopas de sobre o un sin fin de anotaciones, alguna de las cuales transcribiremos aquí, como por ejemplo algo que nos hizo gracia por la forma como nos lo presenta, nos referimos a la elaboración del pastel del pastor y que escribe lo siguiente:

Tomas a tres pastores, limpiadlos cuidadosamente, luego hacedlos entrar en las cocinas para que elijan aquellas hierbas que sus ovejas comen en mayor medida entre sus pastos. Machacad estas hierbas muy bien para hacer una pasta con aceite que extenderéis toda ella la oveja, con suma generosidad, y y esta oveja la cocinaréis cubierta de una costra de polenta dentro de las puertas de vuestro horno. Este plato es así llamado porque, gracias a los excelentes pastores, lo que está dentro de la oveja está asimismo fuera de ella, y de esta forma no entran en pugna los sabores.

La forma de sentar a un asesino a la mesa es algo que nos deja perplejos por la naturalidad con que es contado y que por lo que sabemos no era algo tan fuera de lo común en aquella época. La forma como lo presenta es más un ritual social que algo fuera de lo normal y dice lo siguiente:

Si hay un asesinato planeado para la comida, entonces lo más decoroso es que el asesino tome asiento junto a aquel que será el objeto de su arte, y que se sitúe a la izquierda o a la derecha de esta persona dependerá del método del asesino, pues de esta forma no interrumpirá tanto la conversación si la realización de este hecho se limita a una zona pequeña. En verdad, la fama de Ambroglio Descarte, el principal asesino de mi señor Cesare Borgia, se debe en gran medida a su habilidad para realizar su tarea sin que lo advierta ninguno de los comensales y, menos aún, que sean importunados por sus acciones.

Después de que el cadáver, y las manchas de sangre, de haberlas, haya sido retirado por los servidores, es costumbre que el asesino también se retire de la mesa, pues su presencia en ocasiones puede perturbar las digestiones de las personas que se encuentren sentadas a su lado, y en este punto un buen anfitrión tendrá siempre un nuevo invitado, quien habrá esperado fuera, dispuesto a sentarse a la mesa en este momento.

WTF!!

Yo preferiría pasar hambre antes de ser invitado a una comida de este tipo.

Y para que nos hagamos idea de lo corriente que debería de ser esto de morir a manos de un sicario en aquella época nos cuenta en otro pasaje del Codex Romanoff lo siguiente:

La sangre sobre un mantel, que puede deberse a un accidente con el cuchillo de trinchar o a un asesinato, no ha de ser motivo de preocupación, ni hay necesidad de molestar a los presentas mudando todo el mantel como antaño, si inmediatamente se trata la parte afectada frotándola fuertemente con agua de brotes de col templada.

Dejamos ya este aspecto tenebroso en la cocina de Leonardo para pasar a conocer otros aspectos más jocosos, que hagan honor al título de este artículo, como puede ser la historia en la que Leonardo se convierte en jefe de fiestas para la celebración de efemérides.

En efecto, Leonardo en el año 1.490 se hace cargo de la celebración de la boda del sobrino de Ludovico el Moro, el duque Gian Galeazzo con Isabel de Aragón, para lo cual transforma el patio del palacio en una enorme selva del país de las hadas disfrazando a muchos servidores de bestias salvajes y a otros de aves que vuelan sobre los comensales amarrados con hilos invisibles, no tenemos constancia de que alguno cayera sobre nadie (en la actualidad algunos de los disfraces se conservan en la Colección Real de Windsor), todo fue un éxito y ahí de nuevo comienza su desgracia porque dos años más tarde le encomiendan algo suntuoso, la celebración de la boda de Ludovico con Beatrice d'Este y no se le ocurre algo mejor que la de hacer la fiesta dentro de una enorme tarta, en el patio del palacio, de 60 metros de longitud hecha con pasteles, bloques de polenta reforzadas con nueces y uvas pasas y donde los invitados se sentarían en mesas y sillas de pastel. Pero como siempre la falta de previsión del gran maestro no tiene en cuenta la atracción que tienen esos elementos para las ratas y las aves y la noche anterior miles de ellas llegan al banquete que se les ofrece y comienza la gran batalla, hombres contra animales, que termina con un amanecer nefasto donde montones de ratas muertas se mezclan con la estructura demolida y aves agonizantes, todo una gran ruina que hace que los comensales tengan que celebrar el evento en otro lugar; en la explanada frente a palacio, léase en mitad de la calle. Lo asombroso de esta historia es que Ludovico el Moro no lo mandase matar y sólo lo enviara a Santa María delle Grazie donde pintaría una de sus obras maestras La última cena; eso sí, después de hacer sufrir hasta casi la locura al prior y dejar vacías las despensas del priorato y esquilmadas sus bodegas, pero esto sería motivo de otro artículo que no pensamos escribir por ahora.



Máquina para prensar ajos de mano


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Solo dos comentarios del maestro para comprender su malestar recogidos del Códice Romanoff:

La costumbre de mi señor Ludovico de amarrar conejos adornados con cintas en las sillas de los convidados a su mesa, de manera que puedan limpiarse las manos impregnadas de grasa sobre los lomos de las bestias, se me antoja impropio del tiempo y la época en que vivimos. Además, cuando se recogen las bestias tras el banquete y se llevan al lavadero, su hedor impregna las demás ropas con las que se lava.
Tampoco apruebo la costumbre de mi señor de limpiar su cuchillo en los faldones de sus vecinos de mesa. ¿por qué no puede, como las demás personas de la corte, limpiarlo en el mantel dispuesto con ese propósito?


O esta de aprobación para la mujer de Ludovico, que comía con las manos:

Mi señora Beatriz tiene costumbres más delicadas: usa guantes blancos en sus manos y se los cambia tres veces en cada comida. Yo desearía que todos fueran como ella



Unos guarros en la mesa eran por lo que leemos.


A Leonardo se le debe la invención del tenedor de tres dientes. Primero inventó los espaguetis y como veía que no había forma de comerlos inventó el tenedor para poder tomarlos, la pena fue que como no se hizo popular hasta muchos años más tarde los italianos tuvieron que esperar antes de hacer popular este plato nacional.

Podríamos estar escribiendo sin descanso sobre este pro-hombre al que tanto le debe la humanidad pero ya dejamos este artículo para no pecar de pesado, esperamos haber contribuido a hacer más conocido y haber desvelado facetas de Leonardo da Vinci no imaginadas por todos.


Para los vagos que no les gusta leer:

Resumen, Grandes inventos de Leonardo Da Vinci:

-Picadora de Vacas,
-Sistema para hacer una especie de spiedo automatico (año 1400 aprox.)
-Impuso el uso de la servilleta en las mesas
-Le agrego un diente al tenedor (antes tenia solo 2)
-Implemento la musica adentro de la cocina
-Invento una cinta transportadora de troncos. (Se necesitaban 2 hombres todo el tiempo trayendo troncos. Para destrabar la maquina ayudaron 10 hombres. Fracaso)
-Invento un limpiador automatico de pisos (fracaso rotundamente debido a su tamaño)
-Un monton de cosas mas que algunas fracasaron y otras fueron solo teorias.



Fuente: Las imagenes las google. El resto lo saque del libro "Anotaciones de Cocina de Leonardo Da Vinci". Lei el libro.
Por Ultimo: Si esto ya esta en T!, por favor pasen el link asi lo doy de baja de inmediato. Yo ya lo busque y no encontre nada similar. El unico repostre que soporto es este:


cocinero





Ero



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3 comentarios - Da vinci, cocinero

Emeleaaa
Tenés bocha de información interesantísima y que estaría bárbaro leer, pero es imposible..... Fijate si lo podés rediseñar, cambiale las letras, que sea más fácil y llevadero, y sobre todo RESUMÍ!! Ah, y las imágenes no se ven Te lo digo de onda, porque está re bueno todo lo que pusiste, y tiene todo para ser un Posta no te enojes, y volvelo atractivo para que más gente lo vea!!