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Lomas de Burro, Parte de un animal, puesta por otro animal

El objetivo que se persigue con los lomos de burro es producir un movimiento de la carrocería del vehículo que llame a la reflexión al conductor, ello sin producir riesgos adicionales como ser daños al vehículo y sus ocupantes o la pérdida del control del mismo.
Esta pérdida del control del vehículo puede deberse a las dimensiones (perfil) de una loma inadecuadas, lo que además produce esfuerzos excesivos en la suspensión del automóvil y sobre las personas transportadas.
Los elementos inferiores del automotor pueden tomar contacto con el lomo de burro con la posibilidad de dañar mecanismos importantes que se sitúan bajo el piso. Esto se destaca por las marcas que se encuentran sobre y después del lomo de burro. Los lomos de burro construidos con compuestos asfálticos se deforman con el uso perdiendo su forma inicial, lo que agrava estos inconvenientes.
Los lomos de burro de plástico, en tanto, pueden ser construidos por secciones, o un solo perfil del ancho de la calle. Los perfiles plásticos prefabricados para ser aplicados sobre la calzada, en su mayoría están diseñados para usarse como separadores de carriles, o como reductores de velocidad en estacionamientos. En las calles y rutas se dañan con el uso y el paso del tiempo, dejando expuestos bordes filosos y bulones de sujeción, transformándose así en un grave peligro para la integridad los neumáticos.
La Universidad Nacional de Río Cuarto, el grupo de trabajo del Laboratorio de Máquinas Térmicas e Hidráulicas de la Facultad Ingeniería, en conjunto con el Laboratorio de Investigaciones y Ensayos Viales de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la Patagonia "San Juan Bosco" (Trelew) realizo un estudio para analizar la influencia del lomo de burro sobre el automóvil y sus ocupantes, se colocó sobre el vehículo un acelerómetro digital triaxial y se condujo el vehículo, sobrepasando lomos de burro de la zona a distintas velocidades, registrándose los datos obtenidos mediante una computadora. Como segunda etapa se realizó el cálculo de los esfuerzos dinámicos en las suspensiones, amortiguadores y neumáticos, además de las aceleraciones en distintas partes del automóvil.
Los resultados así obtenidos nos permiten correlacionar el perfil de los lomos de burro con las acciones sobre el vehículo y sus ocupantes y establecer la seguridad en su sobrepaso. Los datos son concluyentes: para el perfil relevado de los lomos de burro construidos en el lugar con pavimento, se detectó que para velocidades de 20 km/h se ocasionan esfuerzos y aceleraciones cercanos a los máximos admisibles para mantener el tránsito dentro de los límites de seguridad. A partir de esta velocidad los elementos de suspensión trabajan fuera de sus límites de diseño, con el consiguiente peligro aumentando la fatiga en los mismos y disminuyendo su vida útil, o provocando su salida de servicio. (como dijo Rubén Daray en su conferencia el auto no tiene sus cuatros ruedas apoyadas en el piso y por lo tanto pierde adherencia, con la consiguiente peligro para quien este cerca de este vehículo)
Para los lomos de burro construidos con material plástico inyectado, se determinó que las acciones sobre los ocupantes del vehículo no se incrementan en la medida esperada con el aumento de la velocidad de sobrepaso, por lo que no desalientan a atravesarlos a velocidades elevadas, lo que conduce a elevados esfuerzos sobre los elementos del automóvil. Estas características minimizan su efecto como reductor de velocidad, provocando además vibraciones molestas sobre las edificaciones próximas.
Conclusiones:
Todo elemento que se coloque sobre la vía de tránsito debe contribuir a prevenir accidentes y minimizar los errores que pueda cometer el conductor, no llevándolo a la pérdida de control del vehículo o deterioro del mismo, lo que podría provocar accidentes tanto o más graves que los que se pretende evitar.
Existen modernos métodos científicos que permiten diseñar lomos de burro que cumplan con la función que se pretende para una velocidad dada. En estos perfiles calculados por métodos computacionales y verificados en el lugar con la ayuda de un vehículo instrumentado, las acciones sobre el automóvil y las personas se mantienen dentro de los valores de seguridad para las velocidades de sobrepaso legales dentro de un ámbito urbano.
Pero hay más: Son lógicos los pedidos de seguridad a las autoridades de los vecinos, construyendo estas los conocidos lomos de burros o lomadas que proliferan con el objeto de disminuir la velocidad de los vehículos que por allí circulan.
Esto se da sin advertir los inconvenientes accesorios que dichas lomas traen aparejadas y que con la excusa de aumentar la seguridad de los que habitan a la vera del camino se convierten en verdaderas trampas para ellos, para los automovilistas y para terceros.
Reflexionando sobre los inconvenientes antes mencionados podemos citar a modo ilustrativo:
En muchos casos su perfil es verdaderamente agresivo, pues si un automóvil la atraviesa a una velocidad de 40 Km/h según indican los señaladores que están en su proximidad, los esfuerzos dinámicos que se generan en el vehículo superan lo admitido mecánicamente, comprometiendo la estabilidad del vehículo en ese trance y su seguridad futura, ya que puede dañarse algún elemento vital del mismo, promoviendo un accidente posterior por desperfecto mecánico.
Cuando las condiciones de visibilidad son reducidas (lluvia intensa, o niebla) se hace dificultoso distinguir la presencia de una lomada, a veces sin la suficiente señalización y al intentar superarla a una velocidad de 40 Km/h se producirán los inconvenientes descriptos en el párrafo anterior.
Esto agravado por la interrupción del suministro eléctrico a los indicadores luminosos, debido a los fenómenos atmosféricos, lo que convierte a las lomadas en difícilmente identificables.
En caso que un automóvil atraviese las mismas a una velocidad elevada debido a una distracción de su conductor y que no se encuentre en las pertinentes condiciones mecánicas, puede salir despedido hacia la mano contraria embistiendo casi frontalmente a quien circula en sentido contrario, produciendo accidentes de gran magnitud, o arremeter contra aceras o construcciones vecinas con las consecuencias previsibles.
Las lomadas o badenes crean a veces, una situación de disgusto para algunos conductores que aceleran violentamente entre ellas alcanzando valores de velocidad peligrosos para la seguridad (y por favor tómense el trabajo de observarlos y verán sino tengo razón).
Es de destacar que las aceleraciones bruscas como las anteriormente citadas, hacen que los automóviles provistos de motores de combustión interna incrementen de manera notable la emisión de contaminantes, por lo que se compromete la salud de los habitantes (siendo los niños los más susceptibles a la contaminación con estos gases) que viven a la vera de estas lomadas, hecho que se encuentra agravado aun más por las frenadas bruscas, lo que provoca un mayor desgaste de los forros de frenos los que en la mayoría de los casos desprenden fibras de asbestos, elemento altamente nocivo. El ruido producido por las frenadas, aceleraciones y elementos varios de los automotores y camiones, pueden alterar la salud de los habitantes contiguos al camino, considerando que la contaminación sonora es tema de estudio y ocupa un papel fundamental en nuestros días.
Las vibraciones producidas por los vehículos de carga sobre estas lomadas afectan a largo plazo las construcciones vecinas.
Las nuevas lomadas de material plástico de perfil agresivo pueden provocar, además el deterioro del neumático y su llanta, lo que puede ocasionar reventones posteriores con consecuencias nefastas.
Algunos perfiles cortos y altos hacen que los elementos inferiores del automotor toquen sobre las lomas deteriorándolas, aquí pueden dañarse elementos vitales del automóvil que corren bajo el piso como tubos y cables de freno, conductos de combustible y escape, elemento de suspensión y dirección, depósitos de combustible etc. los que de fallar podrían producir graves accidentes.
El vehículo que supera la lomada cambia el ángulo respecto a la horizontal produciendo deslumbramiento si alguien circula en dirección contraria (Parece como si el vehículo viniese con las luces altas prendidas, vuelvo a reiterar presten atención y verán que es así).
La peligrosidad de estos elementos no escapa a quienes ordenan su construcción pues muy común observar carteles con la leyenda "peligro lomo de burro" es extraño pensar que se coloquen a sabiendas que son elementos peligrosos.
Además de peligrosos como ya lo hemos dicho, los lomos de burro no solo son molestos para los conductores (también para los buenos conductores) sino que además dañan los vehículos generando perjuicios económicos a sus propietarios.
Hay quien dijo: “PROPONGO que, ya que las distintas intendencias dicen que "los vecinos los pidieron", cada vez que crucemos un lomo de esos, TOQUEMOS BOCINA. Si los pidieron los vecinos... ¡¡¡a ver cuánto tardan para pedir que los saquen!!!
Es una acción extrema pero no tan descabellada por que al tocar bocina advierten al que viene detrás y así evitar choques con un vehículo que frena de golpe por que no advirtió la loma de burro.
Creo que a la hora de construir Lomos de Burros, se debería tener en cuenta que todo elemento que se coloque sobre la vía de tránsito debe contribuir a prevenir accidentes y minimizar los errores que pueda cometer el conductor, no llevándolo a la pérdida de control del vehículo o deterioro del mismo, lo que podría provocar accidentes futuros.
Hernán si llegaste hasta acá espero que hayas comprendido que las lomas de burro es la parte de un animal puesta por otro animal como dijo el experto en seguridad vial Rubén Daray.

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1 comentario - Lomas de Burro, Parte de un animal, puesta por otro animal

@TheNiCooK
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