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Debian 8 Jessie: impresionante fluidez

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jueves, 30 de abril de 2015



Debian 8 Jessie: impresionante fluidez


Debian 8 Jessie: impresionante fluidez

La comunidad GNU/Linux se vestía de largo el pasado sábado, con sus mejores galas posibles, para dar la bienvenida a una nueva versión estable de la distribución madre de muchas: Debian. La octava en numeración, que siguiendo con la tradición tiene nombre de personaje de la serie Toy Story, en esta ocasión la vaquera Jessie. Revisar Debian no es una tarea cualquiera, si me permitís señalarlo. Todo lo que rodea al "sistema operativo universal" se antoja casi místico y de Debian casi todos hablan con adoración, fiel e incondicional. Por mi parte, aun estando de acuerdo en la práctica totalidad del contrato social y maravillado por la seriedad y la forma de trabajar del inmenso equipo de desarrolladores, quisiera recordar que, al fin y al cabo, estamos ante un sistema, una herramienta que, como tal, es susceptible de cumplir con más o menos brillantez su cometido. De manera que, dejando halos a un lado, vamos a someter a la distro a nuestra batería de pruebas varias habitual.

Ubuntu


Antes de empezar con la revisión de Debian Jessie, versión Gnome, suelto la "frase bomba": no la prefiero a Ubuntu. ¿Por qué digo esto? Pues porque me había propuesto desterrar para siempre el "distro hopping" (contengan las carcajadas, si son tan amables) con la estabilidad férrea de Debian. Pero los resultados, las sensaciones, sin ser malos, no me animan a abandonar a la distro de Canonical. Unity me gusta mucho más que Gnome. Y las ventajas de usar Debian ya no son tantas para el tipo de usuario de GNU/Linux que soy hoy en día. Lo he podido comprobar durante estos días de pruebas en una de mis particiones destinadas a tal fin, tan desgastada ya que no sé cómo admite más distribuciones.

Consciente de que el párrafo anterior es una mina para atraer "trolls" de distinta consideración, lo dejo ahí, no sin antes incidir de nuevo en lo que significa: que yo prefiera a Ubuntu Trusty sobre Debian Jessie no equivale a "Ubuntu mejor que Debian". Son preferencias. Y, como los culos, cada uno con el suyo.

Instalación
He escogido para revisar Debian Jessie una "iso" con un escritorio en vivo, que como comentaba en otro párrafo, no es otro que Gnome, versión 3.14.1. Como quiera que la distro incorpora el kernel 3.16, vuelvo a sufrir el "bug" que hace que transcurra más de un minuto hasta que puedo hacer uso del sistema. Es un problema del que ya he venido informando en distribuciones de todo tipo y que no padezco en Ubuntu Trusty gracias a que se mantiene en el kernel 3.13.

La instalación en mi caso particular es algo laboriosa, puesto que mi equipo se encuentra conectado a la red vía wifi, usando un adaptador que requiere software no libre. Por ello, como el instalador de Debian se encarga de recordarme convenientemente durante el proceso, debo disponer siempre de un pendrive adicional conteniendo el paquete con firmware de Ralink. En la parte destinada a la configuración de la red, solo tengo que introducirlo y Debian instala los controladores correspondientes.

debian

Tras acabar la instalación y reiniciar, todo ha ido bien. La resolución del escritorio no es la máxima disponible hasta que no instalo el paquete "firmware-linux-nonfree", para poder hacer uso completo de mi AMD Radeon.

Linux

Arranque y apagado
El apagado es rápido como el rayo. El encendido, lento cual tortuga. ¿Quién tiene la culpa de la regresión? ¿Será, además del kernel, cosa del polémico systemd? ¿Por qué siempre me hago las mismas preguntas? ¿Y por qué le tengo tanta manía a systemd? El caso es que parece ser solo y exclusivamente asunto del kernel y su relación con mis puertos USB 3.0, pues en una partición que tengo con Arch el error solo se reproduce con un kernel más moderno, mientras que manteniendo el LTS (de la rama 3.14), el tiempo de arranque es normal. De igual modo, si no utilizo los susodichos puertos, tampoco se ralentiza el arranque sea cual sea el kernel.

Software
¿Qué decir de la disponibilidad de paquetes para Debian que no se haya dicho ya? Si no está empaquetado para Debian es que no existe... bueno, igual sí, y está en AUR... ya me entendéis. En la versión con Gnome se incluyen dos gestores de paquetes: el tradicional Synaptic y el más vanguardista, de nombre bastante obvio, llamado Paquetes.

impresionante

Entre los programas escogidos para la instalación base están Iceweasel 31.6.0, Libreoffice 4.3.3, Transmission 2.84 y los propios del escritorio de la huella, como Música, Fotos o Mapas. Nótese que la nomenclatura no puede ser más ajustada a la realidad. Cumplen lo que prometen, sin más florituras. Eso sí, la mayoría de programas vienen en inglés, si no tenemos la precaución de instalar los paquetes de idiomas, como ocurre con Iceweasel (la versión sin marca de Firefox, por si queda quien no lo sepa) o Libreoffice.

Reconocimiento de hardware
El habitual en las últimas revisiones. La impresora, una vez más, requiere un "plugin" propietario que se debe instalar a través del software de HP disponible en los repos. Todo lo demás, funcionando de serie.

contras


Conectividad
Si bien la configuración de Samba que viene implementada nos permite comunicarnos con equipos Windows e incluso reproducir contenidos, la contraseña no es recordada de una sesión para otra. Es el único "pero" que se le puedo poner en este aspecto. Los tiempos de escritura están bastante alejados de ser óptimos, desgraciadamente. No entiendo por qué motivo, estando Ubuntu basada en Debian, la distro de Canonical tarda casi la mitad de tiempo en copiar un archivo de 2 Gb al mismo "pendrive". Tal vez el problema con los USB de mi equipo y estos nuevos kernels sea generalizado.

Experiencia de uso "out-of-the-box"
Lo que en su día era caballo de batalla para Debian ya hace mucho que dejó de serlo. Ocurría lo mismo en Wheezy, como me encargué de constatar en su día. Todo, absolutamente todo, funciona desde un principio sin instalaciones adicionales. Así, obvio es resaltarlo, da gusto usar Debian.

pros

Estabilidad, fluidez y gestión de energía
Si Debian estable no fuese estable, el mundo GNU/Linux implosionaría. Por el momento, todos tranquilos, que sigue haciendo honor a su nombre. Pero si he de resaltar algo que me haya impresionado de esta nueva versión de Debian esto es, sin ningún género de dudas, la gran fluidez de la que hace gala. Las ventanas se abren de inmediato y todo transcurre con tremenda velocidad. De inicio se come menos de 500 Mb de RAM, lo que tratándose de un escritorio como Gnome 3 adquiere tintes de proeza.

fluidez

Del tema de la gestión de energía prefiero no hablar, una vez más. Hace ya muchos, muchos kernels, que estas funciones son desastrosas en mi equipo. La suerte es que no las uso para nada, pero si las necesitara no podría hacerlo. Y esto es así con los controladores libres y con los privativos, tanto monta, monta tanto.

Rendimiento
De los 10 tests a los que someto a las distribuciones, Debian resultó rendir peor que Ubuntu Trusty en 7 de ellos. Especialmente recalcable la pobre tasa de transferencia a la que antes aludía, así como la puntuación obtenida por los navegadores Google Chrome y, sobre todo, por Iceweasel. No sé si existen divergencias tan notables entre éste y Firefox, me consta que no es así, de modo que lo más probable es que la diferencia estribe en las versiones, al incorporar Jessie la 31.6. En cualquier caso, en lo que a cuestiones de rendimiento se refiere, parece ser que no hay quien haga sombra a la distro de Canonical, vistos los resultados obtenidos hasta ahora.

Debian 8 Jessie: impresionante fluidez

Como viene siendo habitual, las continuas regresiones en diversos aspectos de GNU/Linux me tienen agotado ya. Me encantó Debian Wheezy en su momento, aunque por aquellos días seguía todavía deslumbrado por la necesidad vacua de tener las últimas versiones de mis programas preferidos. Ahora ya no siento esa quemazón, lo que me amarga es la dichosa palabreja: "regresión". Camino de los 8 años con GNU/Linux como sistema principal, nuevos kernels que en lugar de ofrecerme mejoras me traen errores. Un tema tan trillado ya, tan cansino, con el que ya nos explayamos tanto que no merece la pena seguir.

Ubuntu

Además, no es justo que Debian pague el pato, pues al fin y al cabo solo hace que incorporar uno de los últimos kernels disponibles. Si mis problemas continúan, llegará el momento en que el error en cuestión alcance a Ubuntu, y no me quedará otra que emigrar o abstenerme de usar los puertos 3.0. Una solución poco práctica para el año en que estamos, la verdad.

Como siempre os recuerdo, las experiencias personales son eso, personales, y no deben evitaros el gustazo de probar una nueva Debian Stable. Seguro que, como a mí, os impresiona su fluidez, su pétrea solidez y su solvencia comprobada.

Salud


debian

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