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Discos de los 90: Top 25

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Discos de los 90: Top 25


Hoy: el top 25 de los albumes de la decada de los 90....


1.- Nirvana - Nevermind

El disco que puso alta la vara del rock de los 90. Cada palabra y cada nota que Kurt Cobain compuso para Nevermind ahora resuenan con el ruido metálico de una historia irrepetible. El genio de Cobain -y el del baterista Dave Grohl y el bajista Krist Novoselic- estaba en el humor punzante y en la alegría de amplificadores clásica de los Sex Pistols, Cheap Trick y AC/DC. Nevermind fue el disco más importante del gran mosh de los 90. Surgió del descontento de toda una generación y demostró que el rock & roll, incluso en su confusa mediana edad, todavía podía mandar todo a cagar de una manera gloriosa.



2.-Radiohead - OK Computer

El progreso es una mierda, pero no dejes que eso te desaliente. Ese es el mensaje cifrado en OK Computer. Considerado el Dark Side of the Moon de la era informática, OK Computer rompe los ecos de aislamiento y la rutina forzosa con violentos cambios de humor ("Paranoid Android" y la angustia creciente de la voz de Thom Yorke.




3.- U2 - Achtung Baby

Este disco fue uno de los cambios de personalidad más extremos de todos los tiempos para la música pop. U2, los bardos que hacían sonar las guitarras como órganos de iglesia y que sermoneaban desde la banqueta del pub, se despidieron de los 80 dándoles la bienvenida a la ironía y el dance industrial. Más lenta que en The Joshua Tree, la música de Achtung Baby es corrosiva, un funk de ciudad arrasada mezclado con risas psicóticas.


link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=TUD4CQT33w4

4.- Pearl Jam - Ten

Cuando salió su disco debut, los Pearl Jam competían con Nirvana en un concurso de popularidad grunge que estaban destinados a perder. Sin embargo, Ten es un disco casi perfecto: el gruñido de Eddie Vedder y los solos de guitarra llorosos de Mike McCready en "Alive" y en "Jeremy" empujan ambas canciones al abismo y las traen de vuelta.



5.- Beastie Boys - Ill Communication


Ill Communication le saca brillo al revoltijo de Check Your Head. Acá, los Beastie se dejan llevar por el hardcore y la tranquilidad del jazz para un disco con más acción que una peli de John Woo. Se sueltan con los instrumentos, en particular en "Transitions". Pero el disco vale la pena por la seguidilla "Sure Shot" (el sample de flauta fue grabado en un parque), "Get It Together" y "Sabotage", que sirve en bandeja un pedazo de metal sangriento al que ni los fans de Sabbath podrían resistirse.



6. Oasis - (What's the Story) Morning Glory?

Con su segundo disco, los belicosos hermanos Gallagher aceptaron las comparaciones con los Stones y los Beatles para luego ir más allá y establecerse como una fuerza rocanrolera por mérito propio. Oasis, o más bien Noel, a sus 27 años, se supera en su capacidad de crear melodías grandiosas: basta volver a poner "Wonderwall" o el tema que también inventa al guitarrista como cantante: "Don't Look Back in Anger". Sin embargo, en la voz pendenciera de Liam, mezcla perfecta de John Lennon y John Lydon, se enciende el aura única de la banda de Manchester.




7. Massive Attack - Blue Lines

Mientras del otro lado del Atlántico volvía el rock conservador, en la pequeña y húmeda Bristol tres DJs armaban una revuelta electrónica con lo que tenían a mano. Como ingenieros de un plan maestro, Daddy G, 3D y Mushroom convocan a grandes voces (Tony Brian, Shara Nelson y el glorioso Horace Andy) y aplican la teoría del sampling para armar un mapa sonoro (dub, reggae, ragga, hip-hop, jazz...) abstracto y nocturno que el mundo conocerá bajo el rótulo de trip-hop. Basta escuchar "Unfinished Sympathy" para entender el futuro de toda una década.




8. Beck - Odelay

El Woody Guthrie de Pizza Hut demuestra que puede hacerlo todo en Odelay, mientras los Dust Brothers le alcanzan un trago afrodisíaco. Beck entra y sale de sus disfraces musicales, ya sea mientras rasguea su guitarra folky en "Ramshackle", hace hip-hop del estilo "High 5 (Rock the Catskills)" en "Where It's At" o le echa la culpa a la bossa nova en "Readymade". Odelay podría haber resultado un proyecto artístico sin emoción, pero Beck se pierde en un flow algo descarado hasta que su energía juguetona hace que todos parezcan domesticados.




9. Metallica - Metallica

Apenas salió este disco, los metaleros fanáticos de la velocidad empezaron a gritar: "¡Se vendieron!". Metallica se había tomado el trabajo de componer canciones en vez de meter diez minutos de yeites virtuosos en una seguidilla de temas anticapitalistas. Es un disco lleno de violencia madura y duradera, aparte de ser el álbum de metal más grande de la década. La orquestación y el gruñido profundo de James Hetfield en "Nothing Else Matters" ponían a Metallica mucho más allá de las power ballads: era power a secas.




10. R.E.M. - Automatic for the People

Bautizado con el eslogan de un restaurante de soul food en Atenas, Georgia, Automatic for the People es una fiesta de pop gótico sureño, mezcla de la complejidad sonora de Pet Sounds de los Beach Boys con la bofetada melólica de Abbey Road de los Beatles. La bizarría es cálida -"Star Me Kitten", un homenaje delicioso a "I'm Not in Love" de 10cc; "Man on the Moon", el tributo optimista de Michael Stipe al fallecido comediante Andy Kaufman- y canciones faro como la joya estilo Stax "Everybody Hurts", que brillan con un optimismo ganado con esfuerzo. En la cima del rock alternativo, los R.E.M. demostraron que la melodía también podía ser densa, y en el camino hicieron uno de los mejores discos pop de la década.


link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=1hKSYgOGtos


11. Pavement - Crooked Rain, Crooked Rain

El segundo disco de Pavement fue menos estrafalario y disperso que el primero, e incluso les valió "Cut Your Hair", el único hit de su modesta carrera. Mejor aun, canciones dulces y contagiosas como "Gold Soundz" y "Range Life" demostraron que los Pavement eran un poco más que unos rockeros indie engreídos.


link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=QTTgpTeb0Z8


12. Guns n' Roses - Use Your Illusion I y II

Ya habían pasado cinco años desde el lanzamiento de Appetite for Destruction, así que, cuando salieron Use Your Illusion I y II, dos discos separados pero editados en conjunto, todo explotó. Slash e Izzy Stradlin se lanzaron a un asalto brutal de guitarras gemelas, el soporte perfecto para la voz aguda de un Axl Rose en su pico creativo. La versión desgarradora de "Knockin' on Heaven's Door", de Bob Dylan, fue la súplica de la banda para ver si todos se podían llevar un poco mejor. Guns n' Roses no lo logró, ni siquiera pudieron llevarse bien entre ellos. Pero, en sus propios términos incendiarios, estos discos son el recuerdo de una temporada en el Infierno.


link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=zt1R8LQ5-LI


13. Nirvana - In Utero

Las bases fueron grabadas en dos semanas; Cobain hizo casi todas las voces en siete horas. Si In Utero es un disco que nace de una crisis grande -la de Cobain contra su buena suerte-, fue hecho en un arrebato de concentración. La producción de Steve Albini, con su estilo corrosivo, no les sienta bien a canciones sutiles como "Pennyroyal Tea". Pero esa mano áspera de Albini resultó perfecta para el extremismo de "Serve the Servants", "Scentless Apprentice" y "Very Ape". Arte furioso de primer nivel.




14. Red Hot Chili Peppers - Blood Sugar Sex Magik

Blood Sugar Sex Magik, el disco cuádruple platino de 1991 (producido por Rick Rubin), es una mezcla de metal blanco con hip-hop, James Brown y toques de Led Zeppelin II, que se debate entre la fanfarronería precisa de "Give It Away" y de "Suck My Kiss", y el dolor luminoso del cantante Anthony Kiedis en el blues yonqui "Under the Bridge". Los cambios bruscos entre estos extremos encajan perfectamente no sólo con los altibajos atolondrados e interminables de la vida en una ciudad construida sobre ilusiones (Los Angeles), sino también con la propia batalla de los Peppers contra sus peores excesos.



15. Mano Negra - Casa Babylon

En medio de la grabación de lo que sería su último disco de estudio, Mano Negra encaró un asombroso viaje en tren a través de las zonas más remotas de Colombia. Casa Babylon es la escala final de la búsqueda multiétnica de Manu Chao y, también, la antesala a un planeta solista con su obra más aclamada, Clandestino. Rap, punk y ritmos de todo un continente suenan en estas 15 canciones que no llegaron a presentar en vivo (se separaron antes). El clásico "Santa Maradona" -tal vez el mejor himno dedicado al Diego, por la ausencia total de oportunismo y demagogia- es la foto que mejor sintetiza el disco, con su embate de tambores de cancha y guitarras de guerra. ¡Maravilloso!




16. Dr. Dre - The Chronic

Dr. Dre era uno de los pibes de N.W.A. (Niggaz With Attitude), Suge Knight era sólo un guardaespaldas y a Snoop Dogg no lo conocía nadie. Y después vino The Chronic y le movió el piso al mundo del hip-hop. El sonido está forjado a partir del funk de George Clinton, las imágenes se inspiran levemente en El padrino, y detrás de todo esto está un pibe flaquito y alto de Long Beach, California, que ofrece historias del gueto e himnos a la marihuana con voz cantarina. El ejemplo perfecto de serenidad cuando las papas queman.



17. The Smashing Pumpkins - Mellon Collie and the Infinite Sadness

El miedo puede ser un aguijón potente, y Billy Corgan lo utilizó para construir su Taj Mahal, un monumento sónico deslumbrante a la melancolía y el glamour. Acusado de no ser lo suficientemente punk, Corgan demostró con el disco doble Mellon Collie en qué podría convertirse el punk si cayera en manos de Steven Spielberg. Las canciones enojadas destilan rabia y alienación por medio de ataques de batería y guitarra, mientras las baladas melancólicas disparan odio y se convierten en deseos insaciables. Ahí tienen, hipsters: la angustia también puede ser grandiosa.



18. Primal Scream - Screamadelica

En Screamadelica, Primal Scream traslada el hedonismo sixty al dance hechizante de los tempranos 90. Este clásico se mueve entre un gospel pagano ("Estaba ciego, ahora puedo ver" y los ambientes electro-cósmicos creados por The Orb y Andy Weatherall. Una experiencia creative commons al servicio de las obsesiones del ecléctico Bobby Gillespie: Rolling Stones y revolución.



19. Jeff Buckley - Grace

Jeff Buckley (hijo del ícono folk pop de los 60 Tim Buckley) ya había empezado a trabajar en su segundo álbum cuando se ahogó en 1997. Grace, el único disco que terminó, es un legado riquísimo: su voz melismática en "Mojo Pin" y "Grace"; la fanfarronería de banda de garage y el pathos aterciopelado de "Last Goodbye" y "So Real"; la manera en que transforma "Hallelujah", de Leonard Cohen, en una plegaria delicada y personal, hacen de este un álbum único.




20. Pulp - Different Class

Jarvis Cocker, de Pulp, una meretriz del brit-pop con corazón de cristal, se paseó por Different Class como una estrella moldeada a lo Bowie. Vistió su flacura con ropa de segunda mano cursi y escándalos, sacudió sus atributos al ritmo del afeminado rock de cámara de la banda, y soltó su voz susurrante para decir en un suspiro: "Besé dos veces a tu madre/ y ahora voy a intentarlo con tu padre". Different Class toma prestado el resplandor melódico de músicos como Stereolab o Serge Gainsbourg para lograr que la resaca parezca algo romántico en "Bar Italia", mientras languidece con el desamor suburbano de "Underwear", "Disco 2000" y el himno "Common People". Jarvis Cocker: un misterioso agente internacional.




21. Jane's Addiction - Ritual de lo habitual

Zapadas en loop, exageraciones deformes y una insistencia hippie en el poder pagano de la música. Jane's Addiction te sumerge con olas violentas de la guitarra de Dave Navarro, la batería polirrítmica de Steven Perkins, y en el chillido de Perry Farrell, que suena como el llamado del benéfico dios Pan. Ritual de lo habitual es un disco que podría convertir a los escépticos. Tiene el mismo ritmo frenético de la autopista de Santa Mónica, salvoconducto que lleva a estos surfistas a su ola preferida, y captura el momento en el que el hard-rock se puso bizarro.




22. Blur - Parklife

Aquí comienza el brit-pop. No estrictamente en el sentido de un pop británico, sino en el de una corriente de artistas que actuaron al mismo tiempo como estrellas, curadores y coleccionistas del panteón del rock inglés. Con Parklife, Blur devolvió la mirada a Londres usando saldos de Carnaby Street (el "mod" como estilo nacional) y sacando al indie de su ombligo. Es imposible revisar este álbum fuera del contexto de la cool Britannia: parte fenómeno social y parte estupendo álbum de canciones donde la gloria de los 60, la energía punk (The Jam) y los 80 (de XTC a Madness) confluyeron para alimentar el plan maestro de Damon Albarn.



23. Nine Inch Nails - The Downward Spiral

Trent Reznor tiene los mismos instintos bufonescos que un productor antiguo de cine clase B de Hollywood. Hizo publicidad contando que parte del disco se había grabado en la mansión de Los Angeles donde Charles Manson y su pandilla asesinaron a Sharon Tate; y arengó a estadios llenos a que cantaran el inolvidable estribillo de "Closer": "Quiero cogerte como un animal". Sin embargo, se trata de un gore fino, una zambullida a la profunda insatisfacción de Reznor, que ventila con efectividad tanto en los momentos tensos y enmudecidos ("I Do Not Want This", como en el terror pesado y maquinal de la canción que da título al disco. En un género -el rock industrial- invadido por el cliché, Reznor muestra todos los matices que conforman la desesperación más abyecta.



24. The Chemical Brothers - Dig Your Own Hole

Los Chemical Brothers abren su segundo disco con "Block Rockin' Beats", una fusión demoledora de funk acelerado, dub juguetón y gritos de tortura hechos con máquinas, que se convirtió en el "Whole Lotta Love" de los 90 en su estallido de fervor samplero. Este álbum del dúo Tom Rowlands-Ed Simons es un monstruo bolichero con espíritu rock.



25. The Notorious B.I.G. - Ready to Die

Biggie repartió amor como se hace en Brooklyn, e hizo más que nadie por revivir el hip-hop de Nueva York tras años de dominio de la costa oeste: Ready to Die pone en el mapa los sonidos de lo que significaba ser cool en los 90. La visión es sombría, desde "Suicidal Thoughts" hasta la canción que se articula en el verso: "Te juro por Dios que quiero que nos muramos juntos". Pero la voz de Biggie también evoca diversión y vuelve a traer el principio del placer al hip-hop.



Y... Para finalizar y a manera de reflexión, hay un dicho en Japón que traducido es algo como:
"Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas"

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6 comentarios - Discos de los 90: Top 25

ANTON-VANKO +1
blue lines es muy bueno pero este album la rompe
Rolling Stones
hsdbvhsvd
de blue lines solo conozco unfinished y be thankful.
jongo_16
@hsdbvhsvd Excelente disco de massive.... ese lo tengo original y el blue lines no.. jajajaj que cosas no..???
hsdbvhsvd +2
Te pasaste con Screamadelica,pero van +9 Porque no vi estos. Igualmente respeto tu top.
los 90 musica

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Rolling Stones

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jongo_16
Estos también esta buenos, es imposible hacer un top definitivo... es difícil no influenciarla con los gustos personales.... pero bueno yo lo llamaría un top paralelo...
krispito
NO PUEDES PONER U2 Y MANU CHAO EN UN MISMO POST!