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Los 50 mejores discos de los '80 (Parte 1)

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Los 50 mejores discos de los '80 (Parte 1)

The Cure


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Los 50 mejores discos de los '80 (Parte 2)

black flag


Mirar en retrospectiva décadas anteriores siempre es motivo de polémica, y si se trata de listas peor aún. Siguiendo con el repaso década por década que comenzó con la lista de los 50 mejores discos de los ’60 (The Velvet Underground & Nico en la cima) y la de los ’70 (Unknown Pleasures), esta semana revisitaremos los que para el criterio del equipo de redacción de IndieHoy fueron los mejores álbumes de la década del pac-man, guerra de Malvinas, la vuelta a la democracia, de MTV y más tardíamente de la caída del muro de Berlín. Una década que (como todas) tuvo una onda expansiva que sigue hasta el día de hoy, con chicos que no tenían miedo a pisar el pedal y otros que definieron los parámetros del hip-hop.


los abuelos de la nada


50) Kate Bush - Hounds of Love (1985)




El legado de Kate Bush es uno de los más ricos que vio el siglo XX. Su potencial se materializó en fama cuando David Gilmour la descubrió a los 16 años, y su excentricidad no apologética la posicionó como alguien sumamente vanguardista. Tras tener hits como “Wuthering Heights” o “Babooshka” y lanzar un disco como The Dreaming (de texturas descabelladas y nada lucrativas), llegó Hounds of Love. El 5º álbum de Bush vio a estas dos facetas confluir: aquí la inglesa logró equilibrar la experimentación con un sonido accesible con un grado de sofisticación y precisión inmaculado. La primera mitad está compuesta por algunas de las canciones pop más hermosas y memorables, como lo son “Running Up That Hill” y “Cloudbusting“. El lado B: “The Ninth Wave“, el relato casi literario de una mujer perdida en el mar, que no funcionaría mal como una película de Nicolas Roeg. Desde invocaciones a brujas mediante cánticos gregorianos al uso de gaitas en la maravillosa “Jig of Life“, pasando por cautividad bajo hielo; este LP realmente no es igual a ningún otro. Si toda esta oferta suena poco convencional: no hay que olvidarse de que esta es la cantante que, por ejemplo, escribió sobre polución desde la perspectiva de un bebé aún en el útero. Viste, lo típico de Kate Bush. Es que ella ha afirmado con frecuencia que prefiere contar historias, puesto que la suya propia no es tan interesante. Desde Björk a Joanna Newsom, todas nacen acá. Hounds of Love es el magnum opus de una de las artistas más creativas de la historia: una obra maestra y escucha obligada para cualquier melómano.


the smiths


49) AC/DC - Back in Black (1980)




Tras la muerte de su primer cantante, el inolvidable Bon Scott (1946-1980), la banda de los hermanos Young decide seguir su rumbo con Brian Johnson en el micrófono. Back in Black es el disco debut de Johnson, y la tapa totalmente negra refleja el luto que estaba atravesando la banda. Sin embargo, es el álbum más vendido de los autralianos y el más vendido del género rock, con más de 50 millones de copias. ¿Hits? Casi todos: “Shoot to Thrill“, “Hells Bells“, “You Shook Me All Night Long” y “Back in Black“


Bauhaus


48) Elli Medeiros - Bom Bom (1986)




Elli Medeiros es la uruguaya que revolucionó la música francesa con su personalidad polifacética. Desde sus comienzos con Stinky Toys, banda french punk que compartió escena con The Clash y Sex Pistols (cuyo manager copió la imagen de esta mujer al vestir unos jeans rotos sostenido por unos alfileres), hasta el dúo technopop Elli et Jacno. Pero es con su etapa solista de donde sale este primer disco que logra remarcar su huella musical. Bom Bom fue producido junto a su entonces pareja Ramuntcho Matta, quien le da un aire de orquesta latina en todos sus estilos (desde la candombe uruguaya al tango argentino, del mambo al chachachá) a las creaciones de Elli que rondan la psicodelia pop de su alma alegre denotada en los hits eternos de “Toimon toit” (cuyo video es de culto) y “A Bailar Calipso”. Un disco que en mi mente crea una conexión única al mezclar géneros que emocionaban mi alma por separados pero que al descubrirlo fue mi favorito ipso facto.


bruce springsteen


47) The Smiths – Strangeways, here we come (1987)




El último álbum que nos entregó la legendaria dupla creativa Jhonny Marr–Morrissey fue nombrado en parte por la prisión “Strangeways”, ubicada en Mánchester y en su arte de portada fue incorporado un fotograma de la película East Of Eden en la que el actor Richard Davalos miraba con una enigmática media sonrisa a su co-protagonista James Dean, el eterno galán hollywoodense y héroe personal de Morrissey. Si bien la relevancia de este disco suele ser eclipsada por la de The Queen Is Dead, su majestuoso predecesor, Strangeways, Here We Come resulta ser el álbum en que a nivel sonoro The Smiths tomó más riesgos y la guitarra de Jhonny resolvió distanciarse de su habitual estilo y desde “A Rush and a Push and the Land Is Ours” en lugar de punteos y poéticos arreglos establece una cadenciosa base sonora que supone un intenso antagonismo que en la realidad estaba siendo cultivado entre él y su compañero de fórmula quién por su parte a nivel lírico reafirmó la cautivadora elegancia de una egolatría acompañada por frustración y pesimismo, que podía recurrir con resultados impecables al cinismo en canciones como “Girlfriend In A Coma”, “Stop Me If You Think That You’ve Heard This One Before” y “Unhappy Birthday” o bien podía totalmente prescindir de tal recurso y apelar a la más simple franqueza en canciones como “I Won’t Share You”. El último disco de los británicos se constituye en una exquisita muestra de las capacidades de sus dos polémicas figuras principales que serviría a su vez un preludio de lo que a nivel individual tendrían a para ofrecer cada una de sus carreras por separado.


Back In Black


46) Bauhaus - In the flat field (1980)




Salido de las entrañas del post-punk, el debut de Bauhaus ofrece ambientes oscuros, guitarras furiosas, ansiedad, ruido y grandes canciones. Siendo uno de los pilares que ayudarían a definir luego al rock gótico, In The Flat Field es todo lo contrario a una planicie sin variaciones como a la que se alude desde el título. Con una energía impulsiva y violenta, sus canciones hacen un recorrido que genera algunos momentos introspectivos, pero alejados de la melancolía o la languidez, mas bien habitados por lo desbocado y desesperado, a veces con ironía y siempre capaces de tensar diferentes ambientes hasta hacerlos estallar. Todo esto atravesado y sostenido por la poderosa y carismática voz de Peter Murphy, que canalizando tanto a Bowie e Iggy Pop encuentra cómo manejar cada momento y estado de ánimo, cada subida y bajada, cada estallido y cada reconstrucción.


kate bush


45) Los Abuelos de la Nada - Himno de mi corazón (1984)




Este es el tercer álbum de la banda de Miguel Abuelo y compañía. A diferencia de los anteriores, este disco no fue compuesto en grupo, sino que cada integrante aportó sus canciones. Cachorro López (bajo) y Andrés Calamaro (teclados) le dieron su impronta desde las composiciones y el sonido del álbum, que presenta un predominio de las máquinas. Figuran dos hits inolvidables: “Lunes por la madrugada” y el coreable “Himno de mi corazón“. Faltaban cuatro años para que Miguel Abuelo muera en la clínica Independencia de la localidad de Munro.


discos de los 80


44) Sumo - Llegando los monos (1986)




Para 1986, el mito de Sumo ya estaba avanzado: luego del auspicioso debut que fue Divididos por la Felicidad (1985, CBS) llegó la consagración definitiva del tan temido segundo disco de una banda. Llegando los Monos incluye un hit masivo (compuesto a propósito) como lo es “Los Viejos Vinagres”, pero en el resto de las canciones que lo componen se encuentran algunas de las claves para entender el fenómeno Sumo que sigue vigente hasta hoy: la hermosa “Heroína”, “TV Caliente” (dedicada a la actriz italiana Virna Lisi), “Que me pisen”, por mencionar algunas. Este álbum de los liderados por Luca Prodan fue presentado en Obras Sanitarias, show en el que se grabó el material Sumo en video, gran documento de lo que fue ese año para la banda oriunda de Hurlingham.


indie hoy


43) Black Flag - Damaged (1981)




Si de discos de la década del ‘80 se trata, no podemos dejar de mencionar Damaged de Black Flag. El primer álbum de estudio de Henry Rollins y compañía fue lanzado en el año 1981 y rápidamente se hizo de un lugar entre los preferidos dentro del mundo del hardcore y el punk. Con letras que trataban sobre la juventud, la violencia o la política de la época, y bien crudo, desprolijo y rápido, este trabajo fue el más significativo en la historia de la banda y cuenta con grandes temas como “Rise Above“, “Gimme, Gimme, Gimme“, “Depression” y “TV Party“.


Los 50 mejores discos de los '80 (Parte 1)


42) The Cure - The head on the door (1985)




A mitad de los ochentas, The Cure ya había editado cinco discos y gozaba de un medido reconocimiento pero adentro de la banda no se respiraba el mejor de los aires. Las peleas entre Robert Smith y Simon Gallup terminaron en la partida de este último y encontraron a Smith escribiendo y tocando casi todos los instrumentos en The Top, ese disco que fue lanzado bajo el nombre de The Cure pero que prácticamente fue lo más cercano que tuvimos a un disco solista de Smith. Para ese entonces, Robert había entablado amistad con Siouxsie Sioux y había salido de gira con la banda de ella, en cierto modo se había convertido en un integrante más de Siouxsie and The Banshees. Pero lo que parecía un futuro lejano finalmente se dio en un abrir y cerrar de ojos: The Head on the Door. El sexto y hasta ese entonces el disco más prolífico que habían editado, nos devolvió a un The Cure recuperado, con Smith y Gallup reunidos nuevamente, dejando sus diferencias de lado y con la llegada definitiva de Boris Williams en la batería y Porl Thompson en la guitarra, la banda se encontraba consolidada. Si bien The Head on the Door conserva esa oscuridad que forjaron en sus primeros discos, este parecía más concentrado en el pop como lo demuestran esos hits convertidos en clásicos que son “In Between Days” y la dulce “Close to Me” pero Smith también juega a ser un turista sonoro que se adentra en melodías japonesas como lo hace en “Kyoto Song” o en “The Blood” con esa veloz guitarra española. Por otro lado, “A Night Like This” probablemente sea uno de los puntos más altos del disco.


The Cure


41) Bruce Springsteen - Born in the U.S.A. (1984)




Cuando escuchás un disco donde las 12 canciones son hits, ya hay que prestar atención. Cuando ese mismo disco le moja la oreja a la realidad, cantando y criticando temas como la guerra de Vietnam, la desigualdad social y las miserias de Estados Unidos (¿y por qué no del mundo entero?) en la década del ‘80, también debemos prestar atención. Y si como esto fuera poco, ese disco es musicalmente perfecto, la voz marca una personalidad, los pianos, guitarras y bajos se complementan de manera única, haciendo rock del bueno, ya sabemos que ese disco no va a ser uno más en la historia. Por eso, “The Boss” es quien es. Un músico absolutamente influyente que entró al olimpo musical con canciones magníficas como la que le da nombre al disco, “Born in the U.S.A.”, “Downbound Train” o “Glory Days”.


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