Entrevista con James Petras Los ataques feroces contra Argen

"Los ataques feroces contra Argentina dan un idea del extremismo intolerante que domina en EE.UU.


Efraín Chury Iribarne
CX36 Radio Centenario


Chury: Como cada lunes estamos dando los buenos días a James Petras. ¿Cómo te va James?

Petras: Muy bien.

Chury: Hoy, si te parece, para comenzar tenemos lo que sucedió con las elecciones en dos países Grecia y Francia.

Petras: Si, vamos a concentrarnos en eso.

Comenzamos por Francia. La primera cosa es que debemos ser muy cautos a pesar de que ganó Hollande, porque hemos visto en otros países que ganaron candidatos del Partido Socialista y traicionaron las reivindicaciones populares. No hay que olvidarse de Zapatero en España o Papandreu en Grecia, que hicieron mucho daño a los seguidores que celebraron sus elecciones.

Por tanto, tenemos que saber que los Partidos Socialistas en Europa no tienen una trayectoria muy positiva. A pesar que fue mejor que Sarkozy perdiera, no deberíamos hacernos demasiadas ilusiones con Hollande. Ya que primero no se ha pronunciado sobre las guerras imperiales en Siria, la agresión contra Irán, la política hacia los Estados Unidos. Lo único que ha dicho es que quiere retirar las tropas combativas de Afganistán, y eso es una ambigüedad porque hay soldados franceses entrenando y asesorando, o sea involucrados en la guerra. Entonces, si la fórmula de Hollande sigue adelante, es la misma que la de Obama, retirar las tropas combativas pero mantener grupos de asesores.

Ahora bien, analicemos el voto.

La diferencia de votos era bastante estrecha, y si no era por el voto de los musulmanes Sarkozy ganaba las elecciones. Según mi análisis, el voto de los blancos franceses es exactamente igual incluso habría una pequeña ventaja a favor de Sarkozy. Únicamente entre los musulmanes, donde el voto a favor de Hollande era de más el 90%, uno puede explicar la victoria de la izquierda.

En segundo lugar debemos reconocer que la derecha dura hizo una importante contribución al alto porcentaje de votos de Sarkozy. Incluso dicen algunas estimaciones que casi un 60% de la ultraderecha votó por Sarkozy. Hay que ver cómo va a afectar eso post electoralmente al partido de Sarkozy, porque está muy fragmentado entre neoliberales, gaullistas (NdeR: seguidores de Charles De Gaulle) y otros sectores, y con la derrota de Sarkozy se pueden dividir, y hay señales de que eso puede pasar. Como consecuencia del crecimiento de la derecha, puede manifestarse en las elecciones legislativas que se celebrarán en julio, el 10 y el 17.

Digo esto porque si Hollande no toma algunas medidas drásticas en las primeras semanas de su gobierno, una parte del electorado puede dar el voto a la derecha que está creciendo y las fuerzas de Sarkozy se están desintegrando. Y esto puede generar la polarización entre la ultraderecha y la oposición a la austeridad.

Ahora, lo que promete Hollande es que va a renegociar el presupuesto y la política económica con la Unión Europea. Pero Merkel ya dijo que no va a permitir la renegociación, que el pacto está firmado y Francia debe restringir los gastos públicos.

Entonces, si Hollande mantiene la política de austeridad de Sarkozy y no cumple su promesa de imponer nuevos impuestos a los ricos, eso puede terminar en una debacle en las próximas elecciones. Hollande necesita las mayorías en el Parlamento y para conseguirlo debe dar señales concretas impositivas y drásticas cuando tome el poder. No se trata solamente de lo que dijo en la celebración del triunfo electoral, respecto a que la gente tiene que seguir movilizada, porque uno se pregunta, ¿movilizada detrás de qué? ¿Qué medidas va a tomar?

No digo que todo el programa pero alguna medida que indique que va a tomar otro camino y no simplemente que va a continuar cumpliendo las exigencias del gran capital y los banqueros.

Esto me parece muy importante, y no debemos olvidar que Francia está sufriendo enorme desocupación, cerca del 11% de la población en general y sube al 23% entre la juventud. Esa es la razón por la que ganó el primero presidente socialista en 25 años. Pero no es un voto incondicional. Los partidos de izquierda que apoyaron a Hollande están a la espera de poder justificar ese apoyo entre sus seguidores.

Esas son mis observaciones sobre las elecciones de Francia, es una derrota a la derecha, pero la victoria aún tiene muchas cuestiones a resolver sobre el camino que va a tomar y en relación con las elecciones parlamentarias que están a la vuelta de la próxima esquina.

Chury: ¿Y el acuerdo con Alemania implica un compromiso muy fuerte?

Petras: Si. Está claro que en ambos países hay un aumento el descontento. Para saldar un poco las elecciones, este domingo en Schleswig Holstein que era un baluarte de la democracia cristiana del gobierno de Merkel, bajaron a solo 30% paritario con los socialdemócratas, es uno de los peores resultados en más de 60 años. Desde 1950 los democristianos en esta región siempre tenían grandes márgenes de victoria y ahora han perdido enormemente el apoyo electoral. Esto obliga a Merkel a intentar responder a las exigencias internas y enfrentar un fuerte rechazo a la política presupuestaria de Alemania.

Entonces no está claro que Hollande pueda conseguir concesiones. Creo que va a tratar de decir que hay más flexibilidad, que el gobierno puede negociar algún aumento del gasto y que podría aumentar un poco más el déficit… Pero eso no es solución, si va a buscar el crecimiento y no la austeridad y el estancamiento, necesita una inyección enorme y sostenida para generar el desarrollo de las fuerzas productivas. Y en este caso Merkel no va a hacer ninguna concesión a esta escala, Hollande trata de manipular las negociaciones diciendo que consigue mayor flexibilidad para el crecimiento, no va a engañar a nadie.

Chury: Bien y ¿cómo ves el mapa político en Grecia?

Petras: Es muy complicado. Vamos a decir que la izquierda socialista, ‘Syriza’, consiguió cuatro veces más de votos que la vez anterior -alcanzó el 17% y antes era alrededor de un 4%-; eso es el mayor significado de cambio.

Pero si juntamos otras fuerzas de la derecha más dura, por ejemplo ‘Amanecer Dorado’, ellos aparecieron de nada a 7%. Otra formación, que era una división de la derecha tradicional, que se llaman ‘griegos independientes’, obtuvo un 10%. Entonces, la derecha dura obtuvo el 17%, lo que consiguió la izquierda radical.

Además, el Partido Comunista sufrió una derrota, obtuvo solo un 8% de los votos o sea 1% más de lo que había sacado antes de la gran crisis, y eso hay que analizarlo.

Por tanto la izquierda crítica –podríamos llamarle- obtiene el 24% de los votos, frente a la derecha dura que obtuvo el 17%.

Ahora los dos partidos de coalición –la Nueva Democracia y el PASOK, socialistas de centro izquierda- bajaron de 77% a 33%, perdieron casi un 44% de su electorado y faltan posibilidades de formar un gobierno. Pero van a pescar entre la izquierda blanda, por ejemplo la Izquierda Democrática que consiguió algún voto y podrían colaborar, con lo que terminarían con una coalición apenas de mayoría.

En todo caso, lo que queda claro es que la derecha dura y la izquierda radical, suman el 50% del electorado y ese es un factor nuevo en Grecia. Indica mayor inestabilidad, una representación más fuerte en el Parlamento para bloquear otros acuerdos que exige la Unión Europea. Creo que vamos a entrar en períodos de gran inestabilidad, donde los poderes en declive de la coalición de centro izquierda y derecha van hacia la eliminación.

El declive se da en ambos lados. Si uno analiza que el PASOK pasó de 44% al 15%, la tendencia es hacia la desintegración y surge la necesidad de una nueva izquierda de ocupar este espacio. La derecha tradicional está en declive también, y por eso surge la nueva derecha, más fascista.

Entonces, esta nueva polarización entre una izquierda consecuente y una derecha dura es hacia donde va la política griega, porque el centro izquierda y centro derecha van camino a su extinción.

Chury: ¿Cómo ves la situación en España? ¿La crisis europea vino para quedarse un tiempo largo?

Petras: La derecha también está en un proceso de desintegración de su base electoral y está sustituyendo las medidas por más represión, medidas más franquistas. Son las dos caras del Partido Popular, el partido de la derecha, que tiene una cara electoral moderada pero en el interior mantiene las políticas franquistas .Mientras el apoyo electoral se está desintegrando está resurgiendo la parte franquista, la parte dura, represiva. Rajoy va a hacer todo lo posible para mantener el control político a partir de medidas cada vez más represivas. Han aprobado leyes que ilegalizan protestas masivas, la desobediencia civil, buscando encarcelar al máximo posible de disidentes y del movimiento de indignados.

Chury: ¿Y cómo sigue el panorama en Estados Unidos respecto a las elecciones?

Petras: Estamos en otra situación porque el sector que se llama centro izquierda aquí en Estados Unidos, es en realidad en todo caso, de política derechista. Pero parece que la derecha dura está aprovechando el descontento económico. La crisis continúa, la desocupación continúa, las personas siguen perdiendo sus viviendas, Obama no ha sido capaz de superar la situación económica. El margen de diferencia entre Barack Obama y Mitt Romney –la derecha dura- es cada vez más estrecho, no hay gran ventaja y las tendencias están ahora más hacia un empate, porque no se ve por donde van a resolver, por donde van a enfocar el problema económico. Y esta es la parte más débil de Obama, particularmente ahora que la tasa de recuperación está estancada y podríamos entrar otra vez en recesión. Si eso pasa seguro que la ultraderecha va a ganar las elecciones.

Pero la diferencia que hay con lo que está pasando en Francia y en Grecia, es que no hay una izquierda, no hay polarización. Sí es cierto que hay un desprestigio y deterioro de la figura de Obama, pero el resultado no es la polarización izquierda–derecha, como mencionábamos. Aquí hay solo una derecha dura que esta capturando el Partido Republicano .En este contexto únicamente podemos prever un resultado negativo.

Tenemos que entender que aquí en Estados Unidos cualquier movimiento progresista, por ejemplo ‘Occupy Wall Street’, está bajo mucha presión policial. Hemos descubierto en los últimos días, a partir del acceso a documentos oficiales, que miles de ellos dan una descripción del control policial, los datos, la táctica represiva que utilizan contra el movimiento ‘Ocuppy Wall Street’, el ‘99%’. Incluye un proceso de golpizas, ataques físicos, investigaciones y controles, que son del tipo de un Estado policial. Y eso no debemos subestimarlo porque la gente en general no entiende el grado de control que hay aquí. Eso es muy efectivo para debilitar los movimientos sociales de protesta. Por esta razón no sale una alternativa a la debacle de Obama desde posiciones de izquierda.

Chury: Bien petras, no sé si tenías algún otro comentario para hacer hoy .

Petras: Si. Es sobre la campaña periodística que hay acá contra la Argentina. Nunca hemos visto la histeria, los ataques feroces contra Argentina por la nacionalización de Repsol. El New York Times, el Washington Post, el Financial Times, han publicado artículos grandes, de una forma muy extrema, condenando a Cristina, diciendo que Argentina va a fracasar, que no va a encontrar inversores. Toda una serie de informaciones fabricadas, sin mencionar que Argentina está creciendo, hay muchos capitales explotando el país. ¿Y cómo explicamos este tipo de ataque irracional hacia una medida bastante moderada, porque van a comprar, pagar las inversiones de Repsol, incluso Repsol se queda con acciones minoritarias, el sector privado va a compartir con el Estado en YPF?

Yo creo que es una manifestación del extremismo aquí. Esta respuesta tan fanática, tan extremista es que el país ha tomado un rumbo cada vez más intolerante y reaccionario.

Entonces dicen que lo que sucede en Argentina es parte del fracaso del populismo, sin tomar en cuenta el contexto argentino de crecimiento en los últimos diez años, Porque no pagaron la deuda, devaluaron la moneda para ser más competitivos, han integrado la economía en América Latina. No, es una simple demonización que hacen de Cristina Fernández y quiero señalarlo porque da una idea del extremismo que domina el pensamiento de los sectores respetables, los oficialistas. No son algunos grupos fascistas al margen del poder. Son los sectores más influyentes.

Y si uno los lee en el New York Times sobre Argentina, hablan de un país que no existe.

Chury: Muy bien Petras, te mando un abrazo y nos reencontramos el lunes.

Petras: Bien, hasta el lunes próximo, un abrazo a toda la audiencia.

* En www.radio36.com.uy (Transmisión 24 horas on line. Escuche a James Petras en español los lunes a las 11,30 horas, hora de Montevideo, Uruguay)

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