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el triunfo de los nerds

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El triunfo de los nerds

A partir de la publicación de Que la fuerza te acompañe. La invasión de las culturas nerd, geek y friki, el autor de esta nota reconoce que hoy todos tenemos un poco de eso. Libros, películas y juegos para confirmarlo.

el triunfo de los nerds

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Por Diego Vecino

A mediados de la década del 80, los años alrededor de los cuales nació toda la generación de personas que hoy rondan los 25 y los 35, se estrenó en Estados Unidos una de las películas ícono de la cultura pop occidental: Revenge of the Nerds ( La venganza de los nerds, 1984), probablemente la más clásica fratcomedy, ese género que incluye indefectiblemente escenas de robo de ropa interior femenina, mariscales de campo, estereotipos sin sentido y consumo de alcohol y marihuana.

La venganza de los nerds fue una gran película por derecho propio: banal, frívola, progre. Pero también fue algo más: el primer evento cultural masivo donde se tematizó, a gran escala, una figura nacida en la década precedente, la del nerd. Antihéroe preferido de la pequeña épica que implica atravesar el sistema de educación media, nerd fue el término genérico con el que se denominó a toda una serie de personas excluidas de los estándares del lifestyle norteamericano: el deporte, el sexo y la violencia. Esta marginalidad era compensada con un comportamiento retraído, lastimoso y excéntrico y con una afición puntillosa por consumos basura como la ciencia ficción, los juegos de rol, la tecnología y los cómics.

Sin embargo, el nerd comenzó a crecer durante los 90, y formó una especie de figura redentora: hipersensibles, respetuosos, atentos y pusilánimes, los nerds comenzaron a ser vistos como tipos capaces de conjurar la estructura cultural desequilibrada y avasallante de Occidente, que asfixiaba con sus imperativos de belleza, carisma y estilo.

Podemos rastrear este proceso de legitimación de la nerdiness a través del hilo de Ariadna, que nos lleva desde Revenge of the Nerds a Clueless (1995), Bring It On (2000) y Superbad (2007), por nombrar solo tres historias sobre chicas hermosas que terminan enamoradas de excéntricos, intelectuales y gorditos.

Pero hay un pibe que está dispuesto a llegar más allá con esta afirmación: el escritor, periodista y nerd declarado Alejandro Soifer, que publicó Que la fuerza te acompañe. La invasión de las culturas nerd, geek y friki (Editorial Marea). En el libro, Soifer historiza la "cuestión nerd" con gran erudición y genuino amor. Desde sus primeras páginas maneja una hipótesis tajante y radical: no solo que los nerds, los freaks y los marginales se han progresivamente transformado en role-models probables para toda una generación, sino que en la actualidad -y cumpliendo acaso con la voluntad de ese primer film de 1984- la "nerditud" se encuentra en el core de la sensibilidad occidental: el gran triunfo de los desplazados. De hecho, Soifer afirma que gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías, a la masificación de los videojuegos, a la retromanía y autorreflexividad que alcanzó en esta década la pop culture y al surgimiento de modelos de éxito provenientes del "mundo nerd" como Steve Jobs, hoy todos somos nerds aun sin saberlo.

El libro sostiene esa tesis maximalista de manera despareja: a veces acierta y a veces se vuelve más confuso, acaso por el abuso del name-dropping (nombres y nombres de juegos, películas, series, consolas, convenciones). En todo momento, sin embargo, es preciso, entretenido y canchero, con pasajes de extrema lucidez, como la visita del autor al Círculo de Esgrima Medieval Europeo de la Asociación Peregrinus Albus .

El libro de Soifer nos inspiró, por cierto. Si es verdad que hoy lo nerd es mainstream, deberíamos poder encontrar cosas nerds que el resto de nosotros, los civiles, podamos disfrutar con igual pasión, sensiblería o nostalgia. Y algo encontramos. Este es el pequeño racconto.

Un juego de cartas para los nostálgicos
¿Se acuerdan de las hermosas cartas de Cromy con las que jugábamos cuando éramos chicos? Me refiero a esas de superhéroes o de autos. Venían con una ilustración y una tabla de "cualidades": peso, altura, fuerza, velocidad, batallas ganadas. Bueno, volvieron, como todo en esta vida. Universo Retro es el nombre de la editorial con que Adrián Paglini cumplió su ilusión de homenajear aquel viejo y querido juego de naipes de fantasía. Lo hizo lanzando una edición en 2009 de nuevas cartas que, con diseño renovado, tomaban los valores originales de los mazos de Superamigos (DC Comics) y Superhéroes (Marvel Comic), e incorporaban estrellas nacionales como El cazador, Patoruzú, El eternauta o Boogie, el aceitoso. El éxito fue tan impresionante que actualmente la colección está integrada por ocho mazos de cartas que sumados componen un crossover impresionante: Superman contra Lord Vader, Wolverine contra Freddy Krueger, Bruce Lee, Hannibal Lecter, Rocky Balboa, Linterna Verde, He-Man, entre otros. Y encima ofrece otras perlitas en el catálogo: un mazo entero dedicado a ese entrañable cómic de hiperviolencia y argentinidad llamado El cazador, otro con los personajes de Superhijitus y uno más con los de Titanes en el Ring.

Una sitcom para los reviewers de la cultura pop
A fines de 2009, la NBC estrenó Community, una sitcom de la vieja escuela acerca de un abogado, Jeff Winger, que debe forzosamente volver a la universidad pública (lo que los yanquis llaman Community College ) porque el Colegio de Abogados invalida su título. Allí conoce a ciertos freaks con los cuales conforma un grupo de estudio duradero. La serie, previsiblemente, narra las alocadas aventuras de esa hermosa y excéntrica microcomunidad puesta a interactuar en un mundo universitario disfuncional. Pero ese es solo el argumento estándar.¿Qué hace de Community una perla escondida? En principio, que dentro de la marea de la televisión hiperpretensiosa y "adulta", la sitcom producida por Universal y Sony Pictures brilla en el viejo y querido formato de los veinte minutos, con historias autoconclusivas pero retroalimentadas de humor absurdo y flasheadas olímpicas. ¿Por qué es, además, una de las mejores series nerds? Porque lejos de los estereotipos de la archiconocida The Big Bang Theory -que es de nerds porque la protagonizan nerds-, Community construye un tipo de reflexión "meta" muy sofisticada sobre la historia de la cultura popular norteamericana a través de gags ridículos pero "intelectuales". Y, sobre todo, porque está Abed Nadir (interpretado por Danny Pudi), un freak capaz de procesar las referencias más basura de la historia del cine, el cómic y la literatura pulp.

Un jueguito para los que se aburrieron de la play
La Play es todo y, definitivamente, fue el punto de partida del boom gamer: jugar videojuegos ya no solo fue para pendejos o para freaks, sino para cualquier cabeza de termo que le gustase matar gente o jugar al fútbol. Sin embargo, a doce años de la salida de la PS2, mucha agua ha corrido bajo el puente de Brooklyn de las consolas, y luego de un auge de sofisticación sin precedentes -similar al que viven las series de televisión y que les concedieron el estatus, junto con juegos como el GTA, de grandes narraciones del siglo XXI-, la retrofilia se impuso en pequeñas zonas del gaming independiente mundial dando juegos increíbles y adictivos, que con gráficos pixelados, berretas o estándares y lógicas de juego simples se impusieron por derecho propio.

Algunos casos que vale la pena explorar son el Plants vs. Zombies, el Braid o el World of Goo (gratis para descargar en cualquier lado de la web). Pero el más enfermizo y nerd de todos es el Minecraft, que lanzó su versión definitiva en noviembre de 2011 y desde entonces ha sido un boom de ventas. Se trata de un juego del tipo "mundo abierto" o "sandbox": lanzados en un terreno generado aleatoriamente, nuestro personaje tendrá que obtener recursos y recombinarlos de manera casi ilimitada para conseguir nuevas herramientas con las que hacer nuevas cosas. Las posibilidades de construcción y vida son virtualmente infinitas, y la complejidad del juego -si bien la dinámica es sencilla- es exponencial. Se compra por algo así como cien mangos de minecraft.com y tiene una versión demo jugable para ir probando.

Una novela, para los que todavía pierden el tiempo con este tipo de cosas
Ready Player One es una novela de ciencia ficción escrita por Ernest Cline. Se publicó en agosto de 2011 y este año llegó traducida a nuestro país por Ediciones B. Al toque de que la empecé a leer me fascinó, me sentía como cuando vi por primera vez Los Goonies, aunque la historia del libro no tiene nada que ver con la película. Pero sí hay como un espíritu, cierta cosa flotante en los intersticios de la estructura narrativa, que es muy de los 80. Esas historias triviales, moralistas, con un adolescente humilde como protagonista, que labra su camino hacia la cima de manera astuta, enfrentando grandes corporaciones invisibles y voraces. Que es tentado y se redime, y finalmente es generoso y de buen corazón. Un héroe bien retro, muy American Dream.

La novela está ambientada en el 2044, un futuro que, como no podía ser de otra manera, aparece arrasado por los efectos de la "Gran Recesión". En ese contexto, existe una especie de megaplataforma online donde se participa por medio de avatars en un mundo tridimensional. Una especie de Second Life hipertrofiado. Un día, el creador de ese juego online muere y en su testamento descubre la existencia de ciertas llaves ocultas en el mundo virtual. Quien las encuentre se hará heredero de toda la empresa, que en términos prácticos es como adueñarse del mundo. Y ahí empieza una historia intoxicada de referencias nerds a juegos, a música, a películas y a literatura de los 80, desde el Pacman hasta The Breakfast Club.

Se lee muy rápido y por momentos es muy buena, en un sentido complaciente y nostálgico. En general es, sí, un poco maricona, pero vale la pena por el revival, que a veces no pasa tanto por la enciclopédica metarreflexión sobre los límites de la cultura pop, sino por la manera sutil en que la trama recrea las clásicas imágenes de nuestra infancia. Además, vale la pena incursionar antes de que salga la película, que probablemente sea pronto porque Warner compró los derechos para filmarla casi al toque de que fue editada.

Y ya que estamos terminando, les tiro una yapa: Ready Player One se puede leer en espejo con una gran película del 2009 dirigida por Mark Neveldine y Brian Taylor (los de Crank y Crank 2; por favor, véanlas): Gamer. Que es como este libro, pero violenta, madura y dark. O sea, no tan nerd.

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Comentarios Destacados

@alerip666 +19
Ahora todos se creen Nerds por mirar The Big Bang Theory y por jugar 2 o 3 juegos. PF. Hipsters de mierda.
@fysdao +2
@Jorgitobiondi +2
@DoctorMonroe Yo me acuerdo lo lei a kerouac por alla en 2012 y el nombra a los hipsters pero no entiendo por que la gente se disfraza. Ahora por leer libros uno es nerd? tiene que tragarse al pelotudo de tinelli para ser una persona corriente?
@DoctorMonroe +1
@Jorgitobiondi que raro es ver un comentario de uno que hizo hace 1 año

6 comentarios - el triunfo de los nerds

@alerip666 +19
Ahora todos se creen Nerds por mirar The Big Bang Theory y por jugar 2 o 3 juegos. PF. Hipsters de mierda.
@fysdao +2
@Jorgitobiondi +2
@DoctorMonroe Yo me acuerdo lo lei a kerouac por alla en 2012 y el nombra a los hipsters pero no entiendo por que la gente se disfraza. Ahora por leer libros uno es nerd? tiene que tragarse al pelotudo de tinelli para ser una persona corriente?
@DoctorMonroe +1
@Jorgitobiondi que raro es ver un comentario de uno que hizo hace 1 año
@ferry04 +3
ya como empieza es una boludez, te puede gustar una pelicula cualquiera, sea nerd o no nerd, y no tenes porque tener nada de nerd, a lo mismo con las peliculas comunes, porque la gente siempre tiene que ponerle etiqueta a todo
@Iam_Daria +7
A mi me gustan las cosas raras, y trato de no encasillarme en esa pelotudez "nerd" o "Geek" actual.

Esos términos se tornaron altamente estúpidos. Y series como TBBT ayudan a que haya cada vez más giles así.

Mucho hipster que se cree que por mirar un par de pelis raras y jugar juegos último modelo es un loquillo.
@ponfy +7
soy geek papa.
la señora simpson me hizo geek.
@rafaelputaro +4
Acá en Taringa nadie le puede decir nerd a nadie.
@Jorgitobiondi
Halloween, nerd, hipster todas mierdas de estados unidos.